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Historia 130494 — capítulo 32

3… 2… 1…

Una luz roja ilumino por completo la sala escapando su resplandor bajo las puertas de caoba…

3… 2… 1…

… el cuerpo de Ginny se estremeció en un sollozo silencioso mientras ojos se mantenían fijos en la madera, sostenida entre el firme agarre de Hermione y su madre…

3… 2… 1…

… su familia a su espalda se encontraba en el mismo estado, ese profundo trance que hace que tu alrededor deje de existir y que solo puedas concentrarte en cualquier movimiento, cualquier sonido proveniente de aquella habitación.

3… 2… 1…

-¡De nuevo!... ¡¿Qué esperan?! ¡De nuevo!

3… 2… 1…

La ponte voz de Madame Pomfrey les regalo cierta calma, su fe en esa mujer era ciega. Ella misma había ayudado en cada uno de los partos de la familia, era una más de ellos y no se daría por vencida como ellos…

3… 2… 1…

Rose estaba congelada.

Su mente no dejaba de ir y venir entre sus risas y travesuras juntos, sus tontos besos furtivos de niños y aquel de adultos sin arrepentimientos dejándose llevar por todo eso que en su interior los hacia vibrar con un simple toque pero con eso felices momentos también volvían los de dolor y confusión, su lealtad a la familia había podido más que aquella ilusión infantil, su testarudez alejándolo y permitiéndole que la alejara, su dolor al tenerlo tan cerca y a la vez tan lejos.

Todo entremezclado, todo revuelto con la imagen de su cuerpo cayendo a toda velocidad estrellándose en un golpe seco que retumbo en sus oídos y su corazón…


Harry estaba perdido en su mente, sus pasos eran firmes y resonaban contra la madera del estadio, su capa ondeaba al viento al igual que sus cabellos que se revolvían mas bajo la inclemencia del tiempo que había menguado, cerca de convertirse en una tormenta de nieve y aunque se encontrara sin seguridad en el tejado del estadio. No le importaba.

La imagen de su hijo se repetía una y otra vez, su sonrisa gamberra y su altanero andar volvían a sus ojos viéndolo marchar. Algo en su interior le era arrebatado y podía sentir el desgarre que por ello estaba sufriendo, el terrible dolor que lo paralizaría sino se encontrara a toda marcha buscando en quien desquitar la furia arrebatadora que lo golpeaba.

-Harry… Harry espera…

La súbita presencia de su mejor amigo lo sobresalto en especial cuando sintió su varita demasiado caliente y al verla noto las flamas que había lanzado sin quererlo, una grave muestra de descontrol por su parte pero no le importaba.

-¿Los ministros?

-Seguros en la escuela con una guardia especial… -. Harry miro con cierta molestia a Ron que solo bajo la mirada -No me culpes, no piensan partir hasta saber el estado de Sam y… James…

La sola mención de su hijo provoco una nueva oleada de chispas que marcaron la madera pero no se detuvo, tan solo a un par de metros se encontraban varios de sus agentes incluyendo a Gilbert que con varitas en alto apuntaban hacia el centro. Al culpable.

Todos se hicieron a un lado sin bajar sus varitas y tanto Ron como Harry no pudieron ocultar su sorpresa al ver a Smith tirado en el suelo junto a una mesa llena de botanas y botellas de whisky.

-Una fiesta privada… a causa de una fiesta privada la seguridad de los ministros se vio comprometida… por una fiesta, mi hijo esta… esta…

Harry con rapidez su varita apuntando hacia su subordinado que rogaba disculpas que no eran entendibles a causa de su embriaguez…

"… Tienes que sentirlo… debe venir de lo más profundo, así es como se lanza un crucio…"

… esa voz que provino de lo más profundo de su memoria lo hizo estremecer pero a la vez la imagen de su hijo entro en la fotografía. Su varita tembló apuntando a Smith y del extremo una luz verde comenzó a resplandecer, los demás de la guardia esperaban pero en cuanto Ron vio ese resplandor se interpuso en el camino.

-Por el momento debemos encerrarlo en la torre más alta ¿no crees?... hasta que se encuentre en mejores condiciones para hablar…

El pelirrojo miro significativamente a su amigo, intentando sosegarlo solo con su mirada aunque sabía que eso se le daba mejor a su esposa pero por suerte, en el momento en que se interpuso el morocho fue consciente de lo que estuvo a punto de hacer e instintivamente guardo su varita en su capa y dio varios pasos hacia atrás bajando la mirada aturdida.

-Hazlo… -. Fue lo único que susurro antes de darse la vuelta e irse…


3… 2… 1…

Albus sintió unos leves toques en su pierna y al bajar la mirada se encontró con su propia mano que temblaba visiblemente sin control alguno, las froto suavemente intentando que se detuvieran pero no funcionaba y se quedó inmóvil solo viéndolas.

El estruendo proveniente del interior de la enfermería lo hizo saltar en su lugar, su labio inferior se estremeció y sus ojos se llenaron de lágrimas pero con todas sus fuerzas resistió el dejarlas ir. Fue entonces que sus ojos se fijaron en Elena, su amiga, que se abrazaba a sí misma en un rincón junto a las puertas desde donde escuchaba todo lo que ocurría en el interior y sus lágrimas fluían y fluían humedeciendo su rostro.

Su corazón se estrujo, no pensó en nada solo fue hacia a ella y la rodeo con sus brazos acercándola a su cuerpo permitiendo que esa espalda esbelta que no dejaba de brincar se recargada en su pecho que de inmediato sintió cierto consuelo.

Elena se aferró a las manos del ojiverde y pudo sentir sobre su vientre como estas temblaban, las acaricio intentando darle algo de fortaleza pero en ese instante duda que le quedara algo que dar. Recargo por completo su espalda y su cabeza giro para depositarla un poco en aquel hombro firme que siempre estaba a su lado para brindarle su apoyo, aun cuando en esos instantes él lo necesitara más. Sus lágrimas eran silenciosas plegarias por su amigo, su novio al que quería volver a ver sonreír, solo eso deseaba.

Al otro lado de la puerta la imagen  en esencia era igual pero a la vez tan diferente. Rose se abrazaba a si misma sujetando con firmeza la mano de Alice que se mantenía abrazada por su hermano que lloraba silenciosamente como los demás primos.

Ambas rogaban por su amor en silencio, camuflajeándose en el dolor familiar y de la amistad pero en su interior el desgarre era tan profundo que ellas mismas se encontraban a punto de morir, en especial Rose que se mantenía inmóvil mirando la puerta atenta a cualquier cosa sin que una sola lagrima se asomara en sus ojos, porque se negaba a hacerlo, él no había muerto y no se llora por los vivos.

Se repetía una y otra vez intentado creérselo…

Harry apareció por uno de los pasadizos seguido por Ron, se acercó con el rostro desencajado y semblante profundamente decaído. Su familia lo vio y él se preocupó solo de buscar a sus hijos entre todos esos rojos encontrando a su hija aferrada por su abuelo que en su pecho soportaba con fortaleza cada lagrima descorazonadora de la pequeña, siguió su avance hacia su esposa y coloco su mano en la espalda baja de está dejándole ver que estaba ahí, a su lado, como siempre lo había hecho.

-He enviado un patronus por Draco…

Fue silenciado a media frase por la mano de su esposa que se estrelló con toda su fuerza en su mejilla girándole el rostro.

-Lo  prometiste… ¡prometiste que estaría a salvo! -. Grito la pelirroja a todo pulmón dejando los brazos de su madre y Hermione atrás aunque intentaron detenerla, con todas sus fuerzas empujo a su esposo por el pecho.

-Gin… yo… lo intente…

-No lo hiciste, estabas demasiado ocupado preocupándote por otras cosas en lugar de tu hijo…

-¡Eso no es cierto! -. Refuto Harry dando un paso hacia ella con los brazos abiertos intentando sostenerla pero esta volvió a rechazarlo con un empujón.

-¡Si lo hiciste! ¡Si no ¿Por qué mantuviste la barrera hasta el último instante?!

Harry la miro sin saber que decir y solo bajo la mirada -Yo…

-Ser el héroe es más importante que tu propia familia ¿no es así?...

-No, Ginny. No hay nada más importante que ustedes -. La miro devastado.

-¡Eso es mentira! Si fuera cierto habrías pisado el campo como yo lo hice ¡lo hubieras visto tendido y sangrando… hubieras estado todo este tiempo escuchando como TU HIJO lucha por su vida a cada instante! Pero en su lugar fuiste a otro lado, te fuiste a algo que te importaba más… -. Harry se quedó inmóvil mirándola sintiendo como la culpa comenzaba a inundarlo -Para ti, ser el jefe héroe importa más que ser su padre… me fallaste y no solo a mi… también a tu hijo que esta tirado en una camilla… luchando… luchando por vivir…

En ese instante Ginny no pudo más y se derrumbó en el suelo llorando desconsoladamente, su esposo se dejó caer a su lado con su rostro húmedo y la rodeo con sus brazos con fuerza aunque esta intento apartarlo. Su familia los miraba contagiándose de su dolor.

Las puertas del pasillo se abrieron y por ellas a empujones, apartando a los curiosos. Entraron Draco y Scorpius Malfoy seguidos por una maleta que flotaba pesadamente, el hombre los miro un instante y Ginny se soltó de su esposo para sujetarlo del brazo antes de que entrara a la enfermería.

-Draco…

El rubio acaricio su mano y le dio un pequeño apretón -Lo intentare, te juro que haré todo lo que pueda.

Sin más entro a la enfermería seguido por el baúl, nada se veía pero el movimiento era audible así como las varias voces que habían y sus sombras veloces…

3… 2… 1…

-¡Maldita sea, Sirius! No se te ocurra dejarme… no te vayas, idiota…

3… 2… 1…

-… ¡Sirius no!

La voz potente y dolorosa de Samantha llego a oídos de todos causando un nuevo desgarre en el corazón de todos a la vez que fue visible un nuevo resplandor rojizo antes de que las puertas se cerraran indefinidamente.

Scorpius corrió hacia Rose y la abrazo -Rosie, cariño, estas helada… -. Susurro quitándose el abrigo para colocarlo sobre los hombros de la joven que no lo miro pero le sonrió levemente sin ánimo hasta que sintió la humedad en la chaqueta.

-Esta empapada…

Albus fijo su mirada en el rubio casi al instante en que escucho las palabras de su prima, Scorpius saco su varita y hechizo el abrigo secándolo al momento -Lo siento, estaba sentado en un lugar sin buen resguardo del viento…

-¿Dónde has estado todo este tiempo? -. Pregunto el ojiverde a su amigo que le sonrió levemente.

-Afuera, es todo un caos… aunque dije que era amigo de la familia no me dejaron pasar hasta que mi padre me ayudo…

Albus solo lo miro en silencio…

3… 2… 1…