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Historia 130494 — capítulo 5
James se sentó de nuevo en su lugar tomando aire profundamente al ver que Roxanne no se había alejado ni un poco y su rostro molesto decía claramente que la conversación no había terminado -Jimmy… - lo miro seria y este simplemente tomo un bollo relleno de la mesa, le di un beso en la cabeza a su hermana que lo miraba preocupada.
-Roxanne no voy a volver a tocar este tema… a mí no me molesta en lo más mínimo y lo que digan de mi es algo que me importa un carajo así que no te preocupes más por mí, déjame en paz y los comentarios que se hagan simplemente olvídalos y ya ¿ok? - al decir James todo esto miro fijamente a su prima que simplemente se quedó congelada escuchándolo, su primo no era así.
El chico en silencio se dio la vuelta colgándose su mochila -¿Qué te hicieron en ese colegio? - dijo Roxanne lo suficientemente fuerte para que él lo escuchara y se detuviera un momento, un simple momento en que la morena tembló un poco al ver su mirada fría dirigida a su persona pero el chico enseguida volteo de nuevo hacia adelante y salió del gran comedor.
Rose observo todo a lo lejos y podía ver como Fred comenzaba a tener un semblante preocupado junto con Louis pero ninguno dijo nada, por un momento pensó en seguirlo pero simplemente no pudo -Nos toca ahorita con el - el pelirrojo casi castaño miro al profesor Krum que educadamente se levantaba de su lugar, le hacia una reverencia a la profesora McGonagall y sin más comenzaba a caminar por en medio de las mesas.
-No me agrada - susurro Louis viéndolo casi con rencor mientras que el profesor tranquilamente sacaba su varita y convocaba su patronus al que Rose no pudo ver su forma pero alcanzo a escuchar el susurro del profesor al pasar a su lado.
-Sirius a mi clase
- sin más la especie de nube azul que había rodeado al profesor desapareció en un segundo y este siguió su camino.
-A mí tampoco me agrada - agrego Fred levantándose de golpe clavando su tenedor en la mesa y sin más tomo su mochila para salir del gran comedor seguido por Louis, Frank que se quedó sentado suspiro mirándolos.
-¿No vas? Hermanito -Alice le sonrió amablemente y este negó con la cabeza mientras miraba su comida.
-No… yo si acepto que Jimmy ya no es el mismo… - susurro con tristeza pero levanto el rostro -… ahora solo debo conocer al nuevo James ¿cierto? - nos miró sonriendo a ambas y las dos asentimos.
-Y cuando lo hagas pídele una cita para tu hermanita - agrego Alice riendo al mismo tiempo que se levantaba tomando rápidamente su mochila mientras su hermano mayor gruñía, Rose sonrió sabiendo perfectamente como a su amiga le encantaba picar a su hermano.
-Sí consigue una cita con el ¿me avisas? -Frank le sonrió de lado a la pelirroja que suspiro.
-Lo siento pero ella es mi mejor amiga -Rosie se puso de pie y se fue a su siguiente clase aunque en la puerta tropezó con Albus y Scorpius que le sonrió tontamente -Hola chicos - sonrió amable.
-Vamos a transformaciones -Albus le sonrió con cariño abrazándola por los hombros y por un momento Rose pudo ver claramente en el algunos de los rasgos de su hermano mayor que sin duda harían que el ojiverde se enfureciera.
James estaba sentado en silencio en un banquillo casi en un rincón del aula tras su profesor cuando los demás estudiantes comenzaron a entrar, Krum pudo ver las miradas de las chicas sobre el chico y sonrió sin que nadie lo notaba aunque al que le eran dirigidas las sonrisas ni siquiera las respondía, aún estaba bastante molesto. Cuando todos tomaron su lugar el profesor se puso de pie -Pues soy su nuevo profesor como ya lo saben… me gustaría ver que tal es su nivel para ver desde donde debo comenzar a enseñarles… ¿algún voluntario para un duelo? - les hablo amablemente.
Los estudiantes se removieron en sus asientos -Yo-Fred se puso de pie serio -Le pateare su búlgaro trasero si me permite
- agrego sonriendo de lado confiado, James fijo su mirada fría en su primo que ni se inmuto.
-Lo siento señor Weasley pero no me permiten levantar mi varita en contra de ningún estudiante pero no se preocupe… mi pupilo le enseñara lo que un búlgaro puede hacer… Sirius -Krum miro con molestia al pelirrojo, no le gustaba para nada que alguien le hablara de tal manera; Fred no dejaba de retarlo con la mirada pero cuando vio a su primo ponerse de pie ya sin saco y con la varita lista sonrió animado.
Paso al frente mientras todos observaban entusiasmados, Fred era el mejor en esa clase -Primo prometo no lastimarte… demasiado - sonrió confiado mientras se colocaba en posición con su varita en mano.
-Yo no prometo mucho
- agrego James al mismo tiempo que hacia la reverencia respetuosa a su contrincante y en cuanto el profesor asintió los hechizos volaron; Fred lanzaba uno y otro sin parar mientras James solo los evitaba aunque todos notaban que lo hacía casi con flojera y sin moverse a la hora de conjurar.
-¿Eso es todo el poder búlgaro? - se burló Fred con una gran sonrisa y para James fue simplemente suficiente de insultos.
Se cubrió con un escudo para el hechizo que lanzo el pelirrojo pero enseguida hizo un suave movimiento de su mano -Levicorpus- susurro casi inaudible y Fred lo vio venir hasta que ya no pudo hacer nada, sin más apenas sintió su cuerpo de cabeza otro hechizo lo golpeo con fuerza en el pecho lanzándolo hasta el otro lado del aula donde cayó en un golpe seco en el piso, miro de mala manera a su primo que lo veía tranquilo desde el otro lado del aula con el profesor a su espalda y con todas sus fuerzas se prohibió perder la conciencia al mismo tiempo que se levantaba apretando su varita y justo cuando se disponía a lanzar otro de nuevo un hechizo veloz lo golpeo haciéndolo golpear de nuevo la pared con mucha más fuerza que la vez anterior -Petrificus Totalus- susurro James dándole la espalda al mismo tiempo que el hechizo impactaba a su primo que con furia en el rostro lo miraba mientras el otro tranquilamente se volvía a sentar en su banquillo guardando su varita pero mirando de reojo a su primo inmóvil.
-Gracias a ambos - el profesor Krum susurro el contra hechizo y de un golpe Fred ya estaba de nuevo de pie completamente rojo del rostro mirando al profesor que sonreía levemente -Como notaran son lentos hasta el punto de ser demasiado peligroso… Sirius no es búlgaro pero casi y con entrenamiento a aprendido a tener la destreza suficiente ¡Desmaius!-el hechizo salió asustando a todos de la varita del profesor y James sin ninguna dificultad lo detuvo -Alerta permanente decía el gran auror inglés Alastor Moody aunque los búlgaros ya practicamos eso hace siglos -Fred apretó con fuerza lo puños al notar que el comentario era para él pero más molesto de lo que estaba con el profesor lo estaba con su primo que ahora estaba tan tranquilo sentado como si nada hubiera pasado.
Para cuando las dos horas terminaron James era simplemente adorado, algo que le molesto aún más pero a la hora de salir se apresuró a hacerlo para acercarse a Fred que casi le gruño aunque intento sonreír -La próxima vez que le quieras hacer una de tus estupideces a mi profesor… juro que te hago pedazos - susurro James en el oído de su primo que simplemente se quedó congelado al escucharlo y sin más el castaño se dio la vuelta para seguir su camino, apenas si dio la vuelta por el pasillo cuando se escuchó un puff que lo hizo sonreír levemente.
-¡Carajo Potter! - gruño Fred con todas sus fuerzas apretando los puños mientras su primo que caminaba tranquilamente reía un poco; había encontrado bombas apestosas en el saco de Krum y supo enseguida de quien eran así que se las regreso dejándolas en silencio en su mochila que ahora era simplemente inservible.
Camino con una amigable sonrisa hasta los invernaderos, Lily tenia clases ahí y prometió recogerla pero en cuanto llego supo que tramaba la pequeña princesa; Albus también estaba ahí conversando tranquilamente con Rose y Scorpius que se tensaron en cuanto vieron al mayor de los Potter que simplemente los saludo con un movimiento de cabeza mientras se recargaba casi junto a la puerta cruzando los brazos con firmeza sin mirar a nadie solo el paisaje.
Albus lo miro de mala manera -¿Qué haces aquí? - dijo lo suficientemente fuerte para que su hermano volteara a verlo de reojo -Pensé que estarías disfrutando de todas las niñas huecas que te persiguen - Rose apretó sus puños nerviosa al ver como el mayor se paraba derecho y se acercaba hasta el punto de que su hermano pequeño tenía que verlo totalmente hacia arriba.
-No ofendas a las demás personas simplemente porque tengas problemas conmigo… se supone que tú eres el más maduro de los Potter ¿no?... has que se note un poco - susurro James mirando fijamente a su hermano que apretó los puños con fuerza clavando sus ojos en los del mayor, cuando la puerta se abrió solo dieron cada uno un paso hacia atrás para dejar pasar, aun cuando Lilly salió ninguno le quito la mirada de encima al otro.
Cuando el lugar quedo de nuevo solo Albus dio un paso al frente -¿Y quién te crees tú para decirme eso? -Scorpius noto como su amigo ya rozaba su varita.
-Alguien a quien le importa un poco como ensucias el nombre de la familia… lástima que compartimos apellidos sino me importaría un carajo lo que un niñato consentido haga -Lilly enseguida se puso en medio de ambos al mismo tiempo que Rose que miraba fijamente a James pero este seguía con sus ojos clavados en los verdes de su hermano sintiendo como el dolor y la furia lo invadía.
-Jimmy… Al, por favor- susurro Lilly mirando a cada uno de sus hermanos, James enseguida suspiro y le dio un suave beso en la cabeza a su hermana sin quitarle los ojos de encima al chico que apretaba los puños con tal fuerza que comenzaba a enterrarse las uñas en su palma.
-Te veo luego, princesa - susurro con voz profunda y sin más se dio la vuelta, apenas dio unos pasos cuando saco su varita invocando un escudo que absorbió sin problemas el hechizo que le había sido lanzado.
-¡Albus no! -Rose jalaba la mano con varita de su primo mientras Lilly ya se ponía en medio retando a cualquiera de los dos a lanzar otro hechizo con ella en esa posición.
James lo miro de reojo y negó lentamente -Solo un niñato como tu podría atacar por la espalda… en verdad eres una vergüenza para papá- sin más el mayor siguió su camino dejando a Albus completamente hecha una furia a tal punto que el cielo se nublo de pronto mientras grandes rayos lo atravesaban demostrando su enojo, el mayor ni se inmuto y en silencio salió a los jardines donde se sentó casi escondido junto al lago en el límite del bosque prohibido.
Su mente daba vueltas mientras apretaba los puños con todas sus fuerzas y antes de que lo notara las nubes que su hermano había provocado ya soltaban por su causa grandes gotas de aguas que golpeaban casi con violencia en piso, a los estudiantes que corrían a refugiarse al interior de la escuela y a su cuerpo que simplemente se quedó ahí inmóvil sintiendo como era golpeado mientras pequeñas lagrimas se perdían por su rostro húmedo.