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Katniss y Peeta final del corazón. — capítulo 4

No podía hacer nada al respecto, simplemente sabia que quería desaparecer de ahí, y estar sola sin saber cómo llegue a mi destino, un tanto agitada como si estuviera literalmente huyendo del peligro, tire las cosas dentro de la cabaña y me fui directamente a cazar, uno, dos , seis presas estaba cazando sin piedad como si en verdad necesitara tanto y de pronto recordé que ya no tenía que cazar tanto por supervivencia y ya no había Gale con quien repartir el botín, no había Hermanitos a  los que alimentar, el pensamiento de que Gale se había ido sin despedirse de pronto me invadió, regrese a la cabaña ya que se hacía de noche y prendí la fogata, enseguida vino a mi cabeza aquel beso y aquella declaración de Gale de que me quería, parecía que había pasado tanto desde entonces, recuerdo que en noches pasadas antes de la rebelión al pensar en esa noche sentía algo en el estomago y creía que era porque me estaba enamorada , pero después de  esta noche que pase con los besos de Peeta me doy cuenta no se sentía nada parecido, Los besos de Peeta me hacían perder el control, un beso pequeño se convertía en el deseo inminente de uno más largo y apasionado y el estomago parecía tener millones de mariposas que me daba ganas de vomitar, solo al pensar en eso me sentía abrumada de nuevo y comencé a obligarme a no pensar en ello, comencé a recordar a Prim, a Finnick cualquier cosa que me sacara los besos de Peeta de la cabeza, era como si tratara de castigarme a mi misma por tener esos sentimientos como si no lo mereciera y tratara de bloquearlos.

Esa noche me quede dormida entre los pensamientos forzados de Prim y Finnick pero sin darme cuenta comencé a soñar en Peeta , en sus besos , sus caricias, en lo alto que se había puesto este ultimo año, ya tenía 18, sabía que con el tiempo seria un hombre aun más fuerte y alto, apenas tenía 18 y ya era tan apuesto, me quede ahí varios días como queriendo que esos besos se olvidaran, como si con el paso del tiempo lo que sentía se borrara, cada día soñaba con él, pero pronto comenzaron las pesadillas de nuevo sin ser auto inducidas, ya había pasado aproximadamente 2 semanas desde que me fui, cuando decidí que ya había sido suficiente tiempo.

Tome mis cosas y empecé a caminar, cuando llegue al distrito ahora llamado pueblo aun era muy temprano, las personas se me quedaban mirando al pasar, al parecer mi desaparición no pasaba desapercibida, de pronto me vi reflejada en la vitrina de la panadería de Peeta, el estada detrás de ese cristal mirando con ojos de dolor, me sostuvo la mirada por un momento y pronto ya no estaba más, se concentro en la masa de pan que tenía entre sus manos y yo continúe mi camino con un dolor en mi pecho, sabía que las cosas ya no serian como antes de que me fuera, al llegar a casa un sentimiento de soledad me invadió, pero así era mejor, era lo que yo merecía.

Los días comenzaron a pasar sin más, los días se convertían en semanas, las semanas en meses, desde  aquella vez que me fui  dos semanas completas al bosque Peeta había cambiado conmigo, siempre era atento y amable pero ya no intentaba nada que diera pie alguna inclinación romántica, el se alejo un tiempo pero poco a poco comenzó a venir mas a comer y cenar junto con Haymitch pero ya nada era igual, era como si tampoco estuviera ahí, y cuando Haymitch se iba o se quedaba dormido y yo quería comenzar una plática con el rápidamente se paraba de donde estuviera y salía de la habitación con un educado buenas noches, Sabia que ya le había perdido, y era la mejor.

Hola buenas noches aquí en México, esta capitulo esta un poco corto ya que cuando escribí el Fic no pensaba en capítulos y escribi un gran todo, espero que les guste y prometo no dejarlas colgadas ya que tengo escrito el Fic casi completo ahora solo falta dividirlo en capítulos:)