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¡Un papá genial! — capítulo 13

Clarisa era castaña con los ojos grises más hermosos que él recordara haber visto, ciertamente era hermosa pero para él nada se igualaba a ella el recuerdo aún estaba latente y él se negaba a dejarlo ir. Rose fue hermosa desde que tenía uso de razón, una mujer con la misma belleza que tuvo su mujer no debían existir hacían a los hombres perder la cabeza al punto de creer perder la cabeza.

— Scorpius ¿Quién era la mujer?— Noah hizo acto de presencia en el despacho de Scorpius, claramente no espero a que su padre lo autorizara para poder entrar. Scorpius imagino con una boba sonrisa que su madre lo hubiera castigado una semana por no respetar sus modales, pero Noah era diferente y él también

Aparto el papeleo para el ministerio.

No debía hacerlo porque desde la aparición repentina de Noah a su vida las cosas cambiaron para mal en su trabajo, no dudaba que el ministro de magia comenzara a dudar de sus capacidades. Lucho y perdió demasiado para llegar a esa posición y perderlo no estaba en sus planes.

— Es una… amiga— respondió mirando a su hijo. ¿Hijo? Hace unos días aun pensaba en mantenerse sin descendencia ese mismo hecho orillo a Clarisa a alejarse de él. Clarisa buscaba un hijo y una familia para pasar el resto de sus días. — Debes ir a dormir.

Noah inspecciono con la mirada al igual que lo hizo en su oficina, con sus ojos azules no dejo ningún lugar a la vista, entonces su mirada lo guio a un pequeño cuadro en la pared.

No la olvido por supuesto que no.

En la imagen estaba su odiada difunta esposa y él en una de sus primeras citas a Hogwarts. Apenas fue capaz de escuchar el "es mamá" de Noah quien veía la imagen con adoración.

Rose estaba recostada en su regazo mirando hacia el cielo, era la tercera vez que salían. Expulso todos sus malos pensamientos sobre que Rose solo lo buscaba por molestar a su familia, Rose estuvo toda la semana tras de él acosándolo continuamente en la biblioteca y clases. Ella estaba hermosa siempre y le era difícil resistirse a sus ojos azules preciosos. Su carácter alegre y social contrastaba con el suyo y de alguna manera lograban que funcionara.

— Hugo perdió todo su dinero apostando a los Chudley, es posible que papá también lo hiciera— dijo Rose al mismo tiempo que enredaba uno de sus rizos en su dedo anular, el color rojo carmesí resaltaba contra su piel blanca.

— Deben estar muy molestos— respondió embelesado con los labios de Rose, hace días apenas reparaba en ella y ahora deseaba besarla con todas sus ganas. — Rose… nunca he tenido una novia.

— ¿En serio? No te creo eres muy guapo— le respondió incorporándose de golpe, Scorpius tuvo que retroceder para no ser golpeado. — La mayoría de los chicos dicen eso… Rose no he tenido novia… Rose eres mi primera vez… Rose te amo lo juro nena— intento hacer una voz varonil y enfatizo la palabra nena doblando los dedos para enfatizar.

Scorpius sabía que muchos de los hombres de Hogwarts deseaban a Rose y a su primas por ser hijas de quienes eran, ser parte de la familia Weasley significaba ser parte fundamental del mundo mágico británico. Eran hermosas y tenían prácticamente el mundo en sus manos, nadie se resistiría a ello.

— Sabes que soy serio— respondió no pudiendo evitar el malestar que le produjo imaginar a los demás hombres que querían estar con Rose, él también lo deseaba pero estaba oculto con su caballerosidad. — Eres mi primera novia y no sé qué hacer.

— También lo decía en serio, tal vez no me explique por estar con mis chistes tontos pero a lo que quería llegar es que eres único Scorpius, todos los muchachos solo buscan cosas en específico y tú eres tan tierno y hermoso que quiero— se acercó a él sin previo aviso y lo beso. Scorpius se quedó petrificado sintiendo los labios de Rose contra los suyos y de pronto su lengua intentando partirlos.

Quería corresponder pero la intensidad con la que lo besaba Rose era incomparable. Comenzó hacerlo de poco a poco manteniendo los ojos bien abiertos.

Rose subió a su regazo y comenzó acariciar su cabello.

— Yo… yo ¿fui demasiado aprisa?— se miraron intensamente con los ojos gritándose lo que no podían decirse. Rose acaricio la comisura del labio de Scorpius y después la puso sobre la suya besando su dedo tiernamente, apenas depositando un casto beso—. Creo que debí hacerlo así.

Scorpius le sonrió tímidamente y la atrajo de nueva cuenta, entonces la beso lenta y tiernamente, sosteniendo las manos de Rose cuando buscaron sus mejillas.

Desde ese momento supo que Rose sería un torbellino en su vida, difícil de olvidar y remplazar marcaría un antes y después en su vida.

— Si, ese día fue nuestro primer beso y la foto la tomo la prima de Rose, Dominique— miro a la foto repentinamente sintiéndose emocionado se mordió el labio— no nos percatamos hasta después que Dominique nos entregó la foto como regalo por nuestro… creo que ya entendiste.

Esa foto llevaba tiempo ahí y no podía dejar de preguntarse cómo pudo dejarla pasar. Debió deshacerse de ella cuanto pudo sin embargo estaba llena de polvo en aquel rincón de su despacho.

Noah asintió mirando a su padre.

De poco a poco se acercó a la imagen cubierta por polvo.

— Siempre fue así de hermosa— dijo para sí mismo pero Scorpius lo escucho y no pudo más que asentir afirmativamente, Rose siempre fue hermosa el problema fue el al no darse cuenta que las Rosas tenían espinas y que estas podían llegar a ser venenosas.

Si esa era la palabra, las rosas tenían espinas y estas podían llegar a ser venenosas, e inolvidables.

¡Hola! Después de tanto tiempo sé que si siguen aquí tienen unas tremendas ganas de golpearme (a lo mejor no y exagero) y lo merezco, deje esta historia completamente abandonada pero ya volví para actualizarla y de poco a poco llegar al final, sé que no es un capitulo muy largo pero espero que les guste.

Déjenme su comentario para saber si les gusto que la volviera actualizar y también si quieren que la continúe

¡Besos y abrazos!