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¡Un papá genial! — capítulo 3

Scorpius miraba con el ceño fruncido al pequeño, Noah solo movía los pies en el aire, no había ruido solo el sonido del reloj marcando cada segundo que parecía ser una eternidad. Comenzaba a exasperarse y el niño no detenía su movimiento.

— Puedes dejar de hacer eso—reprendió el rubio, el niño negó con la cabeza, Scorpius enarco una ceja ante la respuesta del pequeño, el  esperaba que Noah se detuviera y dejara de causarle un dolor de cabeza. — ¿Qué? - pregunto Scorpius más molesto por la respuesta del niño.

— Tengo hambre - se quejó el niño mirándolo de la misma manera. En los pocos minutos que llevaba el niño dentro de su oficina, Scorpius descubrió que tenía ojos azules como los de Rose y que no hablaba mucho, de hecho le parecía que estaba muy triste. No podía esperar más ya que Rose había muerto apenas unas semanas atrás, de seguro se sentía triste. — Podrías darme de comer - eso le sonó a Scorpius como si el pequeño fuera un limosnero o algo por el estilo.

  • No. Le he ordenado a Katherine que te lleve a las casa de los Scamander hay volverás a tu feliz vida - dijo con tono irónico.

Su piel pálida parecía brillar, su rostro estaba húmedo por las lágrimas que lo recorrían. Scorpius había intentado de una u otra manera tranquilizarla y consolarla, pero Rose no cedía. Estaba triste, sí. Renuncio a su familia para poder estar con él, para el significo mucho en esos momentos.

— Rose, no estés así, aun puedes arrepentirte. Te quiero pero no como para que renuncies a tu familia por mí, es… no es bueno — susurro contra sus labios, la chica negó con la cabeza.

— Ya no importa, aunque volviera me odiarían por estar contigo. Quiero estar contigo - hizo saber forzando una sonrisa.

- Y lo valoro - la muchacha sonrió ampliamente y limpio sus lágrimas con la manga de su suéter verde. — Créeme que lo hago.

— Te amo, jamás me arrepentiría de estar contigo...

*—*Mi tía Lily no está ella se fue con mi tío Lorcan, dijo que volvería por mí en dos meses y que yo elegiría si quedarme contigo o con ella—explico el niño con voz calmada como si supiera ya a ciencia cierta con quien se quedaría, era obvio que se iría con Lily.

Scorpius frunció el ceño al escuchar al niño, dos meses, eso era imposible no quería tener por dos meses a ese niño.

— Eso es imposible, yo no… mira niño no sé que te abra dicho tu ma…

Ella decía que tú eras bueno y que si algún día llegara a faltar tú me cuidarías. Pero es mentira tú no eres quien ella decía te oí hablar con Lily, yo tampoco quiero estar contigo—comento en tono molesto. Scorpius por quinceava vez, mejor dicho ya no llevaba la cuenta de cuantas veces estuvo sorprendido.

— Te llevare a la casa de tus abuelos.

El niño lo miro confundido.

  • ¿Tengo abuelos? - pregunto cohibido, clavo sus ojos azules en los de Scorpius como si le hubieran revelado un gran verdad, él había visto igual al niño cuando según se enteró que era su hijo.

No podía creer que el niño no supiera que tenía abuelos, por su parte lo comprendía ya que apenas se enteraba de su procedencia, pero que los padres de Rose no lo conocieran si significaba algo malo.

Conocía a los padres de Rose, su Madre era amable y el padre por su parte parecía ser un ogro, con tan solo verlo unas cuantas veces noto que no era una persona muy amable.

  • ¿No conoces a tus abuelos? - opto por responder con otra pregunta. El niño negó con la cabeza y continuo moviendo los pies como lo hacía unos minutos atrás, a Scorpius ya no le molesto el movimiento. Se sentó en su escritorio y lo golpeo con fuerza el niño dio salto al escuchar el golpe. Ese niño no tenía a nadie, y aunque lo intentara de rechazar no podría ya que era su hijo. No obstante se resistía a aceptarlo.

Rose lo había engañado, una vez y no dudaba que lo hubiera hecho dos veces. Quizás ese niño no era suyo, se repetía pero las pruebas eran inminentes algo le decía a Scorpius que si era su hijo, y sonaba muy como de novela pero sentía una conexión algo que aunque él se negara aceptar era cierto.

  • ¿Rose nunca te llevo a conocerlos? - el niño volvió a negar con la cabeza y soltó un suspiro como dejándole en claro a Scorpius que su pregunta fue estúpida. - Pero… pero si ella.

- Por supuesto que no niña por quien me tomas, estas desquiciada si crees que voy a permitir que un hijo de mortifago entre en mi familia, antes que eso prefiero no tener una hija - dijo Ron Weasley, las palabras de Ron provocaron algo en Rose él lo sentía sintió como ella se tensaba y podía imaginarse la presión y el dolor que sentía por dentro.

*- Papá - Rose soltó su mano y se acercó a su padre, el negó con la cabeza y puso una mano para impedir que su hija lo tocara. Scorpius sintió el fin venir, lo sintió cuando ella le soltó la mano. - Yo, por favor solo escúchame

  • pidió. Scorpius solo observaba, no quería interrumpir. Ron negó con la cabeza y golpeo un muro que estaba frente a él, la rabia lo inundaba. - Soy tu niña, me duele que me digas eso - dijo haciendo mención de las palabras antes dichas.*

- ¿Qué? Y te imaginas lo que me duele saber que estas con… esto - señalo a Scorpius. - No lo aceptare Rose. Nadie de mi familia se relacionara con mortifagos, ni con los descendientes de ellos - la dureza que usaba ron para dirigirse a su hija le daba miedo a cualquiera.

- Señor Weasley, lo que yo siento…

*- No me digas la quieres más que a nada no puedes vivir sin ella, es tu mundo. No sabrías que hacer sin ella - se burló Ron, impidiendo que Scorpius continuara

  • conozco a los de tu tipo que sucederá cuando ya te haya entregado Rose todo, la abandonaras con un hijo tuyo, el cual desconocerás acusando a Rose de mil cosas - Scorpius rápidamente negó con la cabeza. Rose miro a su padre esta vez con enojo no podía creer lo que estaba diciendo.*

- En verdad la quiero señor, si tal vez tenga razón y está muy dicho pero es verdad lo que siento - Scorpius se esperaba otra contradicción, pero ocurrió otra cosa, el padre de su novia lo golpeo en el rostro con fuerza provocando que le saliera sangre de la nariz. La pelirroja rápidamente corrió para ayudar a su novio, asuntada por la sangre.

- Papá yo lo amo - volteo a ver a Ron, esta vez con furia retenida -, y si tengo que elegir entre él y tú, lo escojo a el sobre todas las cosas, lo escojo a él. Escojo a Scorpius - dijo Rose decidida, se limpió con rabia los ojos, las lágrimas ya eran incontrolables. Rose ayudo a Scorpius a ponerse de pie y ambos caminaron hasta la chimenea.

- Ya veremos. Ya verás Rose cuando te abandone cuando ya haya jugado contigo y te quite todo. Cuando eso suceda ni te molestes en volver a pararte por aquí porque desde ahora las puertas de esta casa están cerradas para ti - ambos desaparecieron, las amenazas estaba hechas, ya todo está cerrado para Rose desde ese momento no tenía nada.

  • No solo teníamos a mi tía Lily y a Lorcan, había alguien más se llamaba Hugo, él lo conocí cuando… - el niño tomo aire como si lo que diría le costara trabajo. - Cuando mamá estaba siendo enterrada, él fue a su entierro, le llevo una rosas rojas.

Scorpius tomo aire, camino hasta su vitrina de licor y saco la botella de Whisky fuego, le dio un trago directo a la botella. No podría creer que ni sus padre se presentaran a su funeral, eso de una u otra manera era "detestable" ni siquiera encontraba con claridad cómo llamarlo. Incluso su padre lo había perdonado después de todo, ¿Por qué Ron y Hermione Weasley no hicieron lo mismo?

  • ¿Nadie más fue? - pregunto Scorpius, esta vez tomo una copa y se sirvió licor, camino para quedar en el sofá frente al niño. El niño no respondió solo agacho la cabeza. Scorpius soltó un suspiro "no por favor que no esté llorando" pidió Scorpius, no tenía idea de cómo tranquilizarlo si eso fuera verdad.  - Tranquilízate, seguro que ella era una buena persona. - el niño levanto la cabeza y poso sus ojos azules en los grises de Scorpius. Scorpius soltó un suspiro aliviado, le dio un trago a su copa hasta beberlo todo.

  • ¿No la conocías? - cuestionó el niño, le llamo la atención que Scorpius dijera que de seguro su madre era buena, no dijo era si no de seguro, eso era raro. Su madre siempre le había hablado de Scorpius como si fueran almas gemelas.

"Eso creía" pensó Scorpius. - Si, por supuesto que la conocía - no pudo evitar que pese a sus recuerdos tristes, se le escapara una sonrisa - era muy hermosa, demasiado. Muchos hombres se fijaban en ella - dio un trago amargo al recordar todo lo que había ocurrido. El niño ladeo un poco la cabeza confundida ante eso. No era tonto y sabía que detrás de ese "Muchos hombres" había algo. - Tus ojos - lo apunto -, me recuerdan a los de ella.

El niño no respondió nada, solo se quedó callado e hizo un ligero movimiento de hombros.

Scorpius frunció el ceño. ¿Qué diablos iba hacer? Ese niño había sido rechazado por todos, él no quería hacer lo mismo. No obstante era incapaz de responsabilizarse de ese niño, además había descubierto que estar junto a él le recordaba mucho los momentos que había pasado con Rose. Él no quería eso, ya había cerrado esa puerta desde hacía diez años, sin embargo esa puerta fue detenida por el pie de ese niño evitando que se cerrara, el niño quien tenía en frente había impedido que cerrara esa puerta, quizás si lo había hecho el niño la volvió abrir.

Era su hijo después de todo. Fruto del amor que alguna vez le tuvo a una mujer que lo lastimo, que lo hirió, que por ella sufrió. Al final de cuentas Ron Weasley tenía razón y su hija lo perdió todo, pero lo más acertado fue que se quedaría sola embarazada.

"Ya veremos. Ya verás Rose cuando te abandone cuando ya haya jugado contigo y te quite todo."