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En el espejo de Oesed... — capítulo 8
-Cissy. Para- no se paró, pero giró la cabeza para encontrarse con los ojos profundos de Lucius Malfoy.
-No me llames Cissy. No tienes derecho- respondió, acelerando el paso.
-Bien, Narcissa Black. Por favor-añadió, al ver su semblante. Cissy frenó su paso gradualmente hasta parar por completo, y se giró con una expresión de fastidio para quedar cara a cara con Lucius.
-¿Y bien? Voy a llegar tarde a Astronomía, Malfoy. A la profesora Sinistra no le gusta que lleguemos tarde- dijo, comenzando a girarse.
-Espera, Cis... quiero decir, Narcissa. Tengo que hablar contigo por... por lo de antes- Notó instantáneamente cómo la sangre se le subió a las mejillas, pero intentó aparentar tranquilidad.
-¿Qué, Malfoy? ¿Qué vienes, a volver a rechazarme? ¿A volver a humillarme delante de todo el mundo? Oh no, Malfoy, esta vez no- replicó, subiendo la barbilla y continuando su paso.
-¡Narcissa!-gritó Lucius, corriendo detrás de ella- ¡No, espera! ¡Déjame hablar contigo!
Eso era definitivamente lo que Narcissa menos deseaba. Salió al patio trasero y lo cruzó bajo la lluvia, entrando en una parte de Hogwarts poco transitada por los Slytherins. Podía oír los pasos acelerados de Lucius detrás de ella, pero no, no accedería a que se riera de ella como acababa de hacer. Lo único que había hecho era expresar sus sentimientos, nada más. Que no la correspondiera era una cosa, pero utilizarlo para humillarla, era otra totalmente diferente.
Probó con varias puertas hasta que encontró una que se podía abrir, cerca de la torre de Gryffindor, y entró cerrando la puerta silenciosamente.
Era casi como un cuarto de las escobas, probablemente utilizado por Filch para guardar los materiales de limpieza. Le dio la vuelta a un caldero de peltre oxidado y se sentó con la cabeza gacha, las lágrimas amenazando con salir de un momento a otro. Sin embargo, las reprimió al ver su reflejo en un viejo espejo de la esquina: tenía el pelo completamente alborotado, los mechones rubios cayendo en rizos desordenados sobre sus hombros, la túnica mal colocada, y los ojos rojos e hinchados. Pero estaba sonriendo, su reflejo sonreía y ella no.
Narcissa se llevó la mano a la boca, sin dar crédito a lo que sus ojos veían, pero su reflejo no la imitó, siguió sonriendo. Se levantó lentamente del caldero y se acercó con miedo al espejo, tropezando con una escoba que había en el suelo. Se cayó dolorosamente al suelo, pero la imagen del espejo seguía sentada, sobre algo que no lograba ver bien, podía ser un caldero de peltre oxidado, pero también podía no serlo...
Se masajeó el lugar de la pierna sobre el que había caído y se incorporó, dándose de bruces con el espejo. Su reflejo se había levantado, y permanecía allí, como flotando en la nada, la sonrisa nunca dejando el rostro despeinado. Narcissa se pellizcó una y otra vez, tenía que estar soñando, ningún espejo, por mágico que fuera, podía hacer eso... ¿qué era entonces?
Se acercó lentamente hasta que su aliento debería haber empañado el cristal, pero no lo hizo. Su reflejo se acercó, sin perder la sonrisa, y le guiñó un ojo. Narcissa estaba desconcertada. Se veía feliz, feliz a sí misma, consigo misma y con todo el mundo, y una ola de tristeza la invadió. ¿Mostraría el espejo lo imposible? Porque era imposible que Narcissa Black fuera feliz alguna vez. Primero, sus padres, su familia, el ser una Black. Después, sus hermanas, Bellatrix era inaguantable, no había dudado en unirse al grupito de seguidores del mago más oscuro de todos los tiempos, y Andrómeda las había traicionado. Y Lucius... Lucius, la única persona que podía llevar luz a su mundo, que la ignoraba por completo. Pero eso era lo que ella quería, ¿no? Ella quería ser feliz, como fuera, y costara lo que costase.
De modo que el espejo mostraba el mayor de sus deseos. Y ese era ser feliz...
"Un buen deseo", pensó Narcissa, sonriendo amargamente, sus pensamientos desviándose hacia la persona que, aunque ella no lo sabía, estaba apoyado contra la puerta de la habitación, esperando a que ella saliera.
¡Hola! :)
Bueno, quiero dedicar este capítulo a todos los que habéis comentado en cualquier capítulo, gracias de corazón, y en especial a Veroxitha_Malfoy por darme la idea de escribir sobre Cissy :3 Espero que os haya gustado ^.^
Ahora no sé qué hacer, lo dejaré en vuestras manos. ¿Continúo con Lucius en el siguiente capítulo siguiendo este, o hago a cualquier otro personaje y a Lucius más tarde y con otra idea? Vosotros decidís :)
Así mismo, aprovecho. El domingo escribí un fic para el concurso "Recordando una amistad" sobre Dennis Creevey, en el que también aparecen Teddy Lupin y Andromeda Tonks. Lamentablemente, fue descalificado :( Así que si os apetece, os dejo aquí el link y podéis pasaros, decirme qué os ha parecido ^.^ http://potterfics.com/historias/133118
Muchísimas gracias por leer, como siempre, y por comentar, de verdad que me hace muy feliz :) Actualizaré tan pronto como pueda, pero no os olvidéis de decirme si preferís que siga con Lucius o que haga a algún otro ^.^
Lielbay
P.D por si alguno lo ha visto y le ha chocado, sí, he puesto el capítulo de los Fundadores el primero, para que fuesen más en orden cronológico :)