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Secuestrada-Harry (1D) — capítulo 32

Isabella No podía moverme, ni pensar, ni mucho menos respirar. Algo dentro de mí había muerto. Tal vez la esperanza, el anhelo o simplemente el cariño que empezaba a tenerle. En realidad, eso ya no importaba, porque de todos modos ya había muerto, había desaparecido, y la verdad, es que no se podre sentirme de nuevo así porque ahora estaba acabada. Deseaba con todas mis fuerzas que esto fuera solo una pesadilla, pero en el fondo sabía que esto era solo una cruel realidad para mí. Caminé hacia Harry hasta quedar a solo unos centímetros de el. Su rostro estaba acabado, ya no tenía aspecto diabólico de hace unos minutos, pero eso no significaba que no podría volver a a aquella faceta. --Lo lamento--susurré esta vez yo--no volverá a pasar. Seré buena Y con eso salí de aquel lugar tratando de caminar lo más rápido que pude, aunque en realidad no pude, pues estaba más adolorida que nada. Sentía como si de repente hubiera hecho cien abdominales, cien lagartijas, cien sentadillas, y cien vueltas a toda una manzana. Tanto por dentro como fuera estaba derrotada. Solo quería llegar a la habitación y encerrarme ahí para poder llorar y gritar sin preocupaciones. En realidad, quería morir en ese momento. Llegué al cuarto de Harry y automáticamente me arrinconé en la esquina más obscura del cuarto. No quería estar en la cama porque algo me decía que me dolería más estar ahí, ya que extrañamente desde esta mañana que me había enterado que esta era la habitación de Harry, su cama había empezado a olerme a el. No estaba lista para eso, así que solo me tire en una esquina y comencé a llorar y llorar y llorar y más llorar, y por más que lloraba no podía detenerme. Jamás me había sentido así, esto era un dolo tanto en mi interior como en el exterior.  --¡Isabella! Abre la puerta por favor, cariño--susurró Mamá Rosalie al otro lado de la puerta Pero yo no quería ver a nadie, solo quería morir ahí de dolor. Una parte de mí me rogaba por ser fuerte y mantener la frente en alto, pero otra parte de mí gritaba a llanto que solo me derrumbara ahí y esperar a morir o desmayarme de dolor. Sinceramente, la segunda opción sonaba más placentera de alguna forma porque ¿Quien no me decía que este sería el único maltrato que sufriría aquí? Mis padres no habían dado dinero por alguna razón ¿Y si ya no me querían con ellos? Tal vez esto había sido un golpe de suerte para ellos ¿Y Cole? ¿Donde estaba? Sin ella yo moriría. La puerta se abrió de repente. Louis tenía una llave en la mano. Mamá Rosalie, Niall, Zayn, Liam y Louis se encontraban horrorizados ante la vista: yo llena de sangre tirada en una esquina obscura hundida en llanto y mugre. --Dios mío--susurró Louis tapándose la boca con una mano--Niall corre por el botiquín de primeros auxilios  Mamá Rosalie corrió hacia mí y no le importó en que estado estaba, ella me abrazó mientras pegaba su frente contra la mí. Vi como pequeñas lagrimas empezaban a caer de sus ojos. Mierda no, esto era lo que no quería, odio cuando la gente hace esto. Normalmente yo solo sufro a solas y luego me recompongo a solas. Es como siempre a sido mi vida. Pero esta vez, solo cerré los ojos y me dejé cuidar. Por primera vez en toda mí vida empezaba a entender lo que se refería la palabra ''Ser importante para alguien''.

                                              *                                  *                                  *Un sonido me despertó. Eran las dos de la mañana y yo me encontraba dormida en la cama de Harry enredada en vendas y gasas con pomadas y medicinas. Se supone que Mamá Rosalie me había dado un somnífero para poder dormir al menos todo un día completo. Hablando de somníferos, Liam me había confesado en frente de todos la vez que casi mato a Harry junto con Stalin (la cual yo recordaba perfectamente) y de como había engañado a todos diciendo que me habían dado un sedante para poder olvidar todo.  --Sht, vas a despertar a todos--dijo una voz de mujer entrando a la habitación La risa de Harry me despertó por completo. Estaba tomado, podía oler el alcohol a distancia.  --¿Y que importa? De todos modos nos van a oír en unos segundos--respondió muy obvio Y me paré de golpe de la cama con los ojos llorosos de nuevo. Harry estaba con una prostituta en el cuarto ¿Se había olvidado de mí? Hablo del hecho de que yo estaba en su habitación durmiendo ¿Enserio lo iba a hacer aquí en frente de mí? Tenía que ser una broma, una broma de muy mal gusto. Mierda, no, esto no podía estar pasándome. Al menos no hoy. *Te extrañé mucho, Isabella.**Te deseo.**Eres igual a las otras.**Te odio.*No, mierda, esto debía ser una broma. Por favor no. --¿Harry?--susurré en medio de la obscuridad De repente, los ojos de Harry se abrieron de golpe y su expresión cambió de feliz a dolido. No entendía porque, yo solo quería salir de ahí corriendo. Y así lo hice, con todo el dolor del mundo salí corriendo de aquella habitación, donde oí el grito de Harry llamándome histéricamente pero yo no hice caso y subí al tercer piso llorando hasta llegar al cuarto de piano donde me encerré. Ahí no se le ocurriría buscarme. Con dolor caminé hacia el piano y me recosté en su tapa. Volví a llorar como nunca cada vez que recordaba aquella escena: Harry con besos en el cuello y risas borrachas a punto de acostarse con alguien. No se porque me dolía aquella escena, porque de todos modos, el no era nada mío.  Entre llantos logré quedarme dormida. Aunque, a distancia podían oírse los gritos de placer de Harry y la chica.                                      *                                 *                                   *Volví a despertar y me maldecí en mi interior por no haber muerto. Con pena me levanté de la tapa del piano y salí de la habitación. Eran aproximadamente las cinco de la mañana, o al menos eso marcaba el reloj de la cocina. Probablemente todos estarán durmiendo en estos momentos. --Bueno días--dijo una voz femenina detrás de mí Automáticamente salté haciendo que mis heridas dolieran más de lo normal. Por cierto, hoy dolían más que ayer, pero por dentro ya me sentía un poco mejor, pues todo el llanto, gritos y dolor lo había liberado ayer por la noche. De hecho me sorprende que nadie me haya escuchado lamentarme a mí misma.  --¿Buenos días?--respondí dudosa En frente de mí había una chica bastante guapa, con cabello rubio perfecto hasta las rodillas, piel aceitunada, ojos azules, sonrisa perfecta, abdomen plano, cutis perfecto y sin grasa. Levaba puesto un short de hombre junto con una playera blanca igualmente de hombre. No tenía que ser adivina para saber de quien pertenencia, eran de Harry. Una parte dentro de mí quiso vomitar y otra se sintió altamente celosa. --Siento haberte asustado--dijo la chica sonriente--solo buscaba mi dinero para irme de aquí --¿Ya buscaste en el comedor? Tal vez lo hayan dejado ahí--dije con la naturalidad más natural del mundo. Si, cuando estoy nerviosa digo las cosas doblemente La chica me vio por un momento entrecerrando los ojos como si estuviera inspeccionándome. Posiblemente ahora en su mente este criticando mi horrible cabello o lloroso e hinchados ojos. Pues claro, como ella es una perfecta playboy puede darse el lujo de criticar a cualquier ser viviente que se le pasa por encima. Dios dame paciencia porque si me das fuerza en este momento yo misma la mato.  --¿Nos conocemos?--preguntó la chica agarrando una manzana y mordiéndola. Sus labios rojos se veían geniales en aquella escena--te me haces conocida. Oh dios, que mala educada soy, me llamo Martina por cierto, mucho gusto Me tendió su mano y yo a regañadientes la estreche. La chica se veía simpática, pero si algo me a enseñado la vida en que nunca debes confiar plenamente en una persona.  --Isabella--omití la palabra ''un gusto''--y, bueno, ayer en la noche ustedes entraron en la habitación que yo dormía, tal vez por eso soy conocida para ti Martina alzó una ceja divertida. Podría decir que lo hizo cínicamente, que no fue así, solo lo hizo como su fuera cómplice. Mendiga, ¿Porque últimamente todo mundo parece saber algo que yo no se? Me dan ganas de golpear a las personas y luego golpearme a mí misma por ser tan estúpida. Mierda, ahora soy igual de bipolar que Styles.    --Bueno, tal vez sea por eso--respondió la chica un poco divertida. Hubo un momento de silencio, después Martina siguió hablando--soy una clienta muy frecuente Harry. Bueno, frecuente a lo que se respecta que siempre que viene a Italia nos vemos. Pero eso ya hace dos años atrás que no viene. Es la primera vez que lo veo en todos estos años, es bueno tenerlo de vuelta En mi interior, mis mariposas vomitaron en el estomago. ¡No! esperen un momento... --¿La primera vez en años? Pero...¿No se habían visto antes? Digo, el se fue a Italia tres mese--dije un poco confusa--supongo que también se vieron ahí... La chica frunció el seño igualmente confusa. --Pues que raro, porque no nos vimos y eso es algo muy extraño en el--dijo--cada vez que viene lo primero que hace es buscarme. No se, tal vez se consiguió otra chica. No importa de todos modos, tengo que ir por mi dinero, tengo más clientes en espera Asentí y la acompañé hasta el comedor donde, como había predicho, se encontraba su dinero. Martina lo guardó en sus enormes pechos, después me sonrió amistosamente.  --Bueno debo irme. Fue un gusto haberte conocido y, enserio lamento lo de ayer, no sabía que tu estabas ahí--lo vi en sus ojos, su disculpa era sincera. Volvió a sonreír y se dirigió a la puerta dispuesta a irse, pero antes de marcharse ella dijo--por cierto, ayer en toda la noche Harry no dejó de hablar de ti ''Isabella esto'' ''Te deseo, Isabella'' Supongo que imaginó que yo era Isabella. Debes ser muy especial, chica Y con eso, se marchó. HarryUn golpe me despertó. Mierda, maldito alcohol. Sonreí bobamente al recordar mi noche con Isabella. Vaya, fue salvaje aquello ¿Quien diría que después de nuestra pelea la llevaría conmigo hasta mi habitación? --¡Eres un imbécil!--gritó Louis enojado--¡No te conformas con golpearla, si no también la sacas de tu habitación! Eres un maldito animal Vi a mi alrededor, me encontraba solo en la cama. Louis, Niall, Zayn, Liam y Mamá Rosalie me miraban con una furia enorme. Mierda ¿E Isabella? Se supone que debería estar dormida a lado mío, abrazándola por la espalda.  --¿Donde esta Isabella?--pregunté confuso Liam me dio una cachetada. --Ayer llegaste con Martina y lo empezaron a hacer prácticamente en frente de ella--gritó Mamá Rosalie--la pobre tuvo que huir a cuarto del piano Corrí como loco hasta el cuarto de piano junto con todos. Al llegar abrí la puerta de golpe. Isabella se encontraba dormida en la tapa del piano en posición de feto, su cuerpo estaba lleno de vendas las cuales estaban llenas de sangre, ella tiritaba de frío. Mis ojos empezaron a llorar antes de lo previsto, mierda, soy tan imbécil. De repente, Isabella abrió los ojos. Los tenía más hinchados que dos pelotas de bolos, en su rostro había una cortada, la cortada de mi cuchillo, aun sangraba un poco. Yo había hecho todo eso. --Lo siento, no quise incomodar tu noche--susurró Y supe lo que pasaba, ahora, ella me tenia miedo. Un pavor enorme. Ahora, yo era un monstruo mayor para ella. **----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------**Ya, creo que ya las hice sufrir bastante con estos dos capítulos. No se preocupen, Harry empezara a tomar dalays...ok no. Ya enserio, lo triste y deprimente se acaba aquí. A partir de ahora Harry e Isabella tratarán de estar juntos.