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Secuestrada-Harry (1D) — capítulo 33

Isabella

--Lo siento, no quise incomodar tu noche--susurré 

Mis ojos se volvieron a cerrar. Aquel sedante al fin estaba haciendo efecto, y la verdad es que preferiría mil veces a dormir como muerta en vez de verle la cara a Harry. Aun no tenía aquel coraje y valentía para poder verlo a los ojos. Y pensar que ese mismo hombre había intentado besarme más de una vez. Que estúpida e inocente fui.

Lo único que pude alcanzar a oír fueron gritos de coraje y un que otro golpe. No importaba. Llámenme egoísta y malagradecida, pero lo que pasara en aquel momento no me interesaba en lo absoluto. Lo bueno de dormir es que, casi siempre, te encuentras a salvo. 

                                            *                              *                              *

--No deberías hacerles caso--dijo Cole sumamente preocupada--tu no la mataste, Isabella. No fue tu culpa que tu padre se metiera con mafiosos

Pero mis lagrimas no paraban de salir. Era como una fuente en potencia, y la verdad es que necesitaba sacar todo esto ¿Y quien mejor que mi mejor amiga, Cole? Ella era la única persona en la que podía confiar. Ni mis 'amigos', ni mí familia me apoyaban. Mucho menos mis padres. Todos ellos pensaban que yo había sido la causa de esto. La mitad de mi familia se limitaba a mirarme con mala cara y decir que hubiera sido mejor que yo me hubiera ido, y bueno, la otra mitad solo se limitaba a ver con una mascara de tristeza cuando en realidad les valía aquel asunto.

--Ya no puedo más con esto, Cole--dije llorando y sorbiéndome la nariz--una parte de mí me grita que no haga caso a todas esas cosas, pero la otra me grita más fuerte que si no hubiera sido por mí, ella seguiría viva ¿Como luchar contigo misma? ¿A que parte de mi cerebro debo hacerle caso, Cole? Llega este momento en el cual ya no sabes que hacer y solo quieres tirarte de un precipicio

--¡No! y ¡No!--dijo Cole interrumpiéndome--escúchame bien, Isabella. Jamás en la vida vuelvas a pensar así ¿Sabes lo que hizo Meredith? Ella dio la vida para salvarte, un acto de valentía, coraje y amor. Si quisieras morir su sacrificio sería en vano. Ella no merece eso. Isabella, esta es la prueba de fuego, no puedes derrumbarte tan fácilmente, porque puedo decirte, que lo peor esta por venir y créeme que a la vida no le importara si estás sola o acompañada, débil o fuerte, lista o con miedo, el destino aun así te pondrá la prueba. Pero de algo puedes estar segura: Siempre, siempre me tendrás a mí ¿Sabes a que parte de tu cerebro debes hacerle caso? A ninguna, solo a tu corazón ¿Que es lo que te dice ahora, Isabella?

Rebusqué en mi interior, con un poco de miedo, pero logré lo que buscaba. Cole tenía razón: y era que mi corazón dictaba que lo peor estaba por venir.

**                           *                             **

Desperté en medio de un sudor frío. Las sabanas blancas estaban adheridas a mi cuerpo como si de eso dependiera su vida, los pequeños y débiles rayos del sol entraban por la ventana, el ambiente era frío y siniestro. Me encontraba en una habitación. No era de Harry, pero podía estar casi cien por ciento segura de que el me había traído hasta acá.

Me paré lentamente con al aun dolor de cuerpo. Mis vendas habían sido cambiadas al igual que mi ropa: una bata blanca con florecillas azules que me llegaba cinco centímetros arriba de las rodillas. Tal y como en los hospitales. Caminé lentamente hasta el enorme espejo del dormitorio. Mis ojos estaban hinchados y en uno había aparecido un moretón del tamaño del mundo, mis piernas estaban frágiles y amoretonadas, mis brazos rojos y marcas de golpes y dedos. Tuve que hacer un gran esfuerzo para no llorar con los recuerdos.

Mantente fuerte. Dijo mi corazón. Hazle caso a Cole...donde quiera que este.

Mi interior se estrujó al pensar en mi mejor amiga en un grave peligro. Tanto tiempo en el que ella estuvo conmigo apoyándome en las buenas y en las malas ¿Y ahora? Yo estaba siendo una mala amiga. La había dejado en la mano de Dios. Necesitaba buscarla, no se por donde empezaría, ni si tendría éxito en encontrarla. Eso si, solo sabía perfectamente una cosa.

Y era que las pesadillas habían vuelto. 

Narrador omnisciente

--¿Porque lo hiciste?--preguntó Louis por milésima vez en el día--Harry no entiendo. Todo iba tan...bien

Harry bajó la mirada y la cabeza como un niño regañado. Corrección: estaba siendo regañado, solo que no por tener malas calificaciones o por no haber hecho la tarea del viernes, si no casi haber matado a Isabella. Mierda, hasta cuando uno lo pensaba se oía igual de feo y atroz que en voz alta.

--Harry, ¿Porque?--preguntó ahora Liam preocupado--De repente todos estábamos bien y tu...Bueno, entiendo que te hayas enojado al saber que casi huye, sinceramente yo igual me sentí enfurecido al enterarme, pero ¿Matarla? ¿Rebanarle un meñique? ¿En que pensabas en ese momento? 

Mamá Rosalie, Niall Horan, Zayn Malik, Louis Tomlinson, Liam Payne y Harry Styles se encontraban conversando en la cocina. Harry se sentía como una completa basura, y, para ser francos, en ese momento lo era. Lo que ellos no sabían es que Isabella se había atrevido a poner por primera vez en muchas horas un pie fuera de su alcoba, y, en este preciso momento, ella oía toda esa conversación escondida detrás de una pared. 

--Te diré una cosa--hablo Zayn--Jamás en la vida te había visto actuar tan animal con una mujer, ni siquiera con la mismísima Cassia

*Cassia.*Ese nombre resonó en la cabeza de Isabella por varios minutos. Frunció el seño en forma negativa como si ya la conociera y no pudiera verla ni en pintura. De hecho, su mente en te momento prefería a Martina que a esa completa extraña. Algo dentro de ella decía que Cassia no era de confiarse. 

--Eso no estuvo bien, Harry--dijo Niall comiendo una manzana--pido disculpas por no saber cuidar bien a Isabella. Esa chica es más lista y valiente de lo que todos pensamos 

--Es hora, Harry--dijo Mamá Rosalie con voz ronca--admítelo ya, cariño

Harry cerró los ojos con fuerza, tratando de tragarse su orgullo y dolor. Mamá Rosalie tenía razón: era hora de admitirlo de una buena vez. Harry jamás se había sentido tan avergonzado y espantado por lo que iba a decir. Por otra parte, Isabella ya podía imaginar lo que diría y de nuevo una parte de ella deseaba que cerrara la boca en ese momento, pero gracias a Dios, una parte aun más grande suplicaba a llanto escuchar lo que sus oídos necesitaban. 

--Cuando oí lo que el reportero dijo--confesó Harry--jamás me había sentido tan devastado. Pensar, que por un momento aquellas personas me la hubieran arrebatado...simplemente no pude. Y ese fue el momento en el que todo se mezcló: mi mente me decía que ella era igual que Cassia. Quería convencerme de eso por que estaba asustado. Y entonces todo se salió de control. Quería hacerla sufrir y que se enojara conmigo para que no fuera tan doloroso para mí ver la hora de su partida. Y ayer en la noche, Dios, me embriagué tanto que por un momento pensé que Martina era...Isabella. Lo se, no tengo perdón de nadie, ni mucho menos de ella...solo que...yo...

--Harry...--suplicó Louis con voz triste al ver a su amigo sufrir, pues sabía lo que venía a continuación

--Creo que me eh enamorado de ella--finalizó Harry, haciendo que a todos les diera un brinco en el corazón

Incluyendo a Isabella.

Isabella

Corrí como un rayo hasta mí habitación sin importar el dolor que me estaba causando. Esas palabras...Dios esas palabras había despertado en mí algo inigualable. Algo loco, emocionante, triste, feliz, interactivo, raro, indefinido, potente, fuerte, débil ¿Como se podía sentir todo eso a la misma vez? No malinterpreten, no me sentía contenta y radiante porque Harry Styles posiblemente gustaba de mí ¿Enserio creen que podría olvidar todo lo que me ha causado?

Porque el es sencillamente un verdadero monstruo. 

Unos pasos se oyeron en las escaleras y yo automáticamente brinqué a la cama no sin antes dejar escapar un ligero '¡Auch!' para después  cerrar los ojos y fingir estar dormida. Minutos después la puerta se abrió ligeramente.

--¿Ves? ella sigue dormida--susurró Mamá Rosalie--ese sedante es muy fuerte para un cuerpo tan delgado como el de ella, y hablando de delgado, necesito hablar sobre algo con ustedes

Si, claro. Pensé irónica. Tan fuerte que me eh despertado más de cuatro veces

--Por un momento pensé...bueno juraría que la vi correr por las escaleras--dijo la voz grave de Harry

En mi interior todo se apretujó haciendo que ahora dentro de mí también me doliera ¿Es que esto nunca iba a acabar? ¿Alguna vez regresaría a casa? ¿Me alejaría de ellos? ¿Lograría olvidar aquel momento? Eso claramente lo dudaba, pues hasta la fecha no había podido olvidar mi pasado pero ¿Y si esta vez todo era mejor? y si....¿Y si yo lograba..... ¡No! eso sería prácticamente imposible.

¡Que escuche al maldito corazón! Gritó Cole dentro de mí.

--Tal vez será mejor si le ponemos un poco más de anestesia--sugirió Harry. Casi pude sentir la aguja en mi brazo cuando grité:

--¡Ni se te ocurra ponerme esa cochinada de nuevo!--

Y entonces todos, incluyéndome, se quedaron petrificados, como si en realidad yo estuviera muerta y de la nada hubiera revivido. Y, ahora que lo pensaba mejor, hubiera aguantado el piquete más horas y horas de dormir en vez de la penetrante mirada confusa de Harry monstruo Styles. 

--Yo...bueno, pensé que estabas dormida--susurró Styles

Y entonces sentí un piquete en mi hombro. Zayn estaba a lado de mi, con una jeringa enterrada en mi lastimada piel. Lo fulminé con la mirada y susurré algo como ''Las pagaras'' antes de cerrar los ojos y fundirme en un profundo sueño. 

                                         *                          *                           *

--¡Hey, monstruito!--gritó Thunder corriendo hacia mí--¿Estas sorda? ¡Te estoy hablando!

Pero yo seguí caminando. Uno de los consejos de Cole habían sido tratar de evitar a toda costa a personas desagradables como el. En este momento yo solo quería llegar a casa y echarme a llorar en un esquina de mi habitación como siempre hasta que estuviera seca o me hubiera desmayado de sueño. Lo que ocurriera primero.

--¡Te estoy hablando!--gritó Thunder para finalmente agarrarme del hombro y voltearme--para, por favor

Paré dejando escapar un suspiro. Quería llorar, pero no iba a permitir que el viera derramar una gota más. Esa etapa se había acabado. Ahora me limitaba a guardarme todo y al llegar a casa soltar lo que tuviera atascado. Mis padre me oían todas las noche y tarde, pero ellos solo trataban de hacerse de oídos sordos. Ellos...ellos eran unos monstruos en aquel momento.

--¿Que es lo que quieres, Thunder?--pregunté harta y con la cabeza en alto--no estoy de humor para tus boberias y burlas

Mi día no había sido fácil, bueno mayormente no lo son, pero aquella mañana había sido peor que nada: en clase de matemáticas Ashley se había burlado de mí a la hora que me pasaron a la pizarra haciendo que mi ejercicio saliera mal y tuviera un reprobatorio, en educación física Melanie y Gordon se habían encargado de golpearme con balones duros y fuertes mientras jugábamos quemados, Frederic me había empujado 'accidentalmente' a la hora del almuerzo haciendo que mi comida cayera en mi ropa y esta quedara manchada de salsa de tomate y gelatina, y Thunder, bueno, Thunder había sido Thunder todo el día. Desgraciadamente, Colo había tenido que faltar aquel día a fuerzas para ir a Londres en busca de una casa para habitar. Muy pronto me largaría de esta**pocilga.

--Quiero volver a intentarlo--respondió y a mí me sacó el aliento

¿Thunder? No, no debo caer tan fácil.

--Déjate de estupideces y dime que es lo que quieres--respondí

Thunder rió con ganas ¿Cuantas veces yo no había reído con el profundamente enamorada? ¿Cuantas veces no me había imaginado un futuro al lado de el? ¿Cuantas veces no había pensado que el era el indicado? Si, a mi corta edad de doce años ya me había imaginado cantidad de cosas a su lado, pero es que en este pueblo a esta edad ya prácticamente tenías que ir viendo con quien te desposarías.

--Eh oído que tu padre sigue haciendo cuentas con Galeoto ¿Es eso cierto?--preguntó y yo volteé la cara para no toparme con sus hermosos ojos verdes llenos de obscuridad--¡Oh vamos! No le diré a nadie, sera un secreto entre tu y yo

--Hazte un favor y déjame en paz ¿Quieres?--escupí de mala gana. Cada día me sentía más fuerte moralmente, pero físicamente estaba agotada. Todos debían admitirlo: ya no era la misma chiquilla ignorante y tímida de hace un par de meses--lo que haga o no haga mi padre no es asunto tuyo ¿Vale? Si el se mete de nuevo con aquel tipejo, a ti te viene valiendo. Si Galeoto ahora viene atrás de mí, ¡A ti igual te viene importando un pepino! Por favor ya no me molestes más, no tengo tiempo para ti ahora

Y lo dejé con la boca abierta ante mi comentario. Caminé con seguridad unos cuantos metros para no parecerle débil. En un último aliento le grité:

--¿Sabes? Deberías decirle a Ashley que se pinte de una buena vez por todas el cabello a rubio ¡Las raíces se le empiezan a notar!--este comentario causó que los que estaban a nuestro alrededor rieran un poco--¡Oh! y por favor ya no te estés besuqueando con Melanie detrás de aquel callejón a altas horas de la noche. Sus fajes se pueden oír hasta mi casa

Y con eso último deje colorado de la rabia y vergüenza a Thunder. Corrí como alma en pena hasta mi casa tratando de liberar toda esa lastima que me tenía a mí misma. Necesitaba llamar urgentemente a Cole al llegar a casa y contarle todo lo que había pasado, solo así podría desahogarme y no cometer alguna estupidez.

Al llegar a casa la señora Cecilia estaba terminando de hacer la limpieza. Y pensar que mi padre le paga con dinero sucio a esa señora. Todo lo que hemos conseguido hasta hora esta manchado con sangre. Con sangre de Meredith.

Con sangre de mi hermana.

--Buenas tardes, Señora Cecilia--susurré--¿Sabe donde están mis padres?

A diferencia de las demás personas, la señora Cecilia no se dejaba llevar por los chismes. Ella me quería y respetaba a pesar de mis tantos enemigos. De vez en cuando, nos poníamos a practicar un poco el español, pues ella era Mexicana, y gracias a eso ahora ya casi dominaba aquel lenguaje.

--Hola cariño--saludó la señora Cecilia--tu madre esta en su habitación encerrada como siempre y tu padre...bueno a el no lo veo desde la mañana

Sonreí forzadamente y sin más que decir subí hasta la habitación donde se encontraba mi madre. Desde la muerte de Melanie ella se había encerrado en su habitación y no salía ni para comer, por eso habíamos contratado a Cecilia. Era como si....de la noche a la mañana se hubiera olvidado de mí.

--Ya llegué, mami--susurré sentándome en su cama--¿Como te sientes?

Pero como todos los días, ella no respondió, solo me miró con los ojos vacíos. En estos momentos, necesitaba ser fuerte.

--Bueno, si quieres te dejo descansar un poco más--susurré con la voz entrecortada--Te quiero, no lo olvides ¿Si?

Y con eso salí de aquel lugar corriendo hacia mí cuarto, donde llamé desesperadamente a Cole y cuando me respondió le conté todo mi día en llanto. Thunder, Ashley, Melanie, Frederic, Gordon y la mirada vacía de mi madre. ¿Es que ya no me amaba? Tal vez para mis padres la única hija que realmente existía era Meredith. ''Meredith Smith'' La única hija de los Smith. La única tomada en cuenta. La que realmente valía la pena. La que todo mundo amaba. La que todo mundo idolatraba. La hija perfecta.

¿Y yo? ¿Donde quedaba? Tal vez en el basurero de sueños perdidos u olvidados.

Al terminar de hablar con Cole no logré sentirme un poco mejor. ''A veces solo quiero tirarme de cualquier precipicio'' recordé mis propias palabras, y aunque Cole me había dicho que ni loca lo pensara, en aquel momento todo resultó más fácil.

Así que fui a mi balcón.

Mire hacia abajo.

Subí mis dos pies hasta el ultimo escalón.

Y brinqué.