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Cómo ser la novia del Rubius sin matar a Mangel en el intento — capítulo 1
No sé cómo, ni dónde ni cuando me metí en semejante locura de lío pera el resto de mis días; pero limitaré a decir en cuanto me acuerdo...
Soñaba plácidamente con mi edredón de los 101 dálmatas hasta la coronilla.
Si por mí hubiera sido me hubiera llevado horas y horas allí tumbada en mi cama con el calor acumulad de toda la noche; hasta que me di cuenta de que un picor me recorría toda la cara, abrí mis oscuros y profundos ojos de sopetón y vi el director Sol reflejado en mis pupilas, me levanté corriendo de la cama y me refregué los ojos con mis nudillos .
Pica pica pica pica!- gemía nerviosamente dando tumbos por mi habitación.
Haciendo el pleno baile de Sambito tropecé con la alfombra y me caí; para colmo me clavé el brazo de la Barbie de mis hermanas pequeñas Sisi y Clare; con todas sus afiladas uñas en todo mi pecho. Maldita Barbie que se hace la manicura todos los días -.-.
Ouch! Estaba malhumorada por mi pésima bienvenida al nuevo día y decidí pagarla con mis hermanas.
Salí de mi habitación sin siquiera ponerme las zapatillas, abrí de un portazo puerta de su cuarto sin previo aviso y un amable toc-toc y lanzé un gruñido propio de un troll de montaña. Las niñas ya estaban levantadas (¿Qué harían despiertas a las ocho de la mañana estas bicharracas? Cuando dormían como cosacos siempre)
y al verme entrar con mi pijama de conejitos tiroleses, mi pelo corto y moreno enmarañando de recién levantada, cara roja de rabia contenida y rechinando los dientes con un estremecedor ris-ras ris-ras .. soltaron un grito de terror. Ya me conocían enfadada.
Aaaahhhh!!
¡Salid de ahí renacuajas! ¡¿Cuántas veces os he dicho que no dejéis vuestros chismes tirados en mi habitación?! - gritaba furiosa mientras intentaba sacarlas de debajo de la cama sin éxito.
A cambio rechazaron todos mis movimientos y me mordieron la mano.
- Aaaaahhhh!! - saqué mi mano de debajo de la cama y la vi sucia (por las pelusas) roja por la mordedura; con la mandíbula de una de mis tediosas hermanas gemelas señalada y llena de babas.
No sabía si llorar o potar allí mismo. Opté por la primera y rendida por la fría guerra me dirigí al cajón de las bragas de mis hermanas y saqué una en símbolo de tregua.
Salieron de la cama llenas de pelusas y con una radiante sonrisa en sus bocas melladas por la reciente llegada del Ratoncito Peréz (NA: Sisi le dio sin querer un codazo a Clare en la boca; el escándalo fue impresionante.. sobre todo porque esa tarde intentaba estudiar para un exámen de Biología que no era NADA fácil.)
Para que me sigáis son los gemelos Weasleys en chicas.. pero que digo de mis Santos ¿¡Feddie y Georgie?! Ellas son muchisisisísimo peores D:
Son mortífagas.. lo sospecho, y encima Slytherins, comprobado por el mismísimo sombrero seleccionados de Pottermore para mi desgracia.. Yo soy Gryffindor hasta la médula, también comprobado por el mismísimo sombrero seleccionador de Pottermore ^^.
Son bestias inmundas con cara bonita.
Las miré con rabia un instante cuando Clare dijo con voz de niña que no ha roto un plato en su vida:
- Ups hermanita.. Son las ocho.. ¿No deberías estar ya en el cole? - terminó de argumentar con voz de plena compasión.
Agarré su muñeca y miré su babeado y mordido reloj de Pepo Pintamé; efectivamente eran las ocho.
- Mieerdaa !! - grité angustiada.
A las ocho y media empezaban las clases y yo encima de que vivía lejos de mi instituto tardaría en llegar a allí media hora justa, y luego encontrar aparcamiento.
Y tenía otro problema; seguía en pijama de conejitos tiroleses jugando la mambo.
(NA: Antes de seguir con la historia quiero que os quede algo claro. Yo NO me compro mis pijamas ¿vale? Pues eso. Gracias:3 )
Corrí a mi habitación; me doblé un dedo del pie al pasar y crujió; solté un gruñido por lo bajo ¡¿esta mañana me iba a pasar de todo?!
Me lavé los dientes, me puse mi camiseta azul oscura escotada, unos leggins vaqueros y mis botas negras estilo militar o como mi única e inigualable abuela Pepi las llama las botas de Mormona (Gótica) pero mi abuela siempre bautiza las palabras como mejor le viene, y por último me puse mi cazadora vaquera.
Cojí las llaves del coche y las de casa y cuando cerraba la puerta disfruté de una preciosa serenata de pedos por parte de mis preciosas y finas hermanas como deseándome un buen día.. o tratándose de ellas a lo mejor significaba todo lo contrario.
Llegué al garaje y bajé la rampa a la carrera, gracias a Dios no me tropecé.
Abrí la puerta de mi BMW negro, sí un cochazo, que les den a los flamantes Volvos plateados :D (Sin ofender a los fans de Crepúsculo) Aunque sin duda hubiera preferido un Ford Anglia(L
Arranqué el coche y me miré en el retrovisor, mi pelo ondulado y moreno con mechas color caoba (color rojo apagado, like a Weasley:D) estaba desordenado; me lo intenté peinar con los dedos, no mejoró mucho al fin de cuentas hacia mucho tiempo que me daba igual lo que la gente dijera de mí.
Conducí rápidamente pero también con precaución. No quería que volviera a ocurrir el asunto del perro salchicha.
Llegué al instituto y aparqué sin problemas. Miré el reloj mientras sacaba mi mochila del maletero, eran menos cuarto. La había cagado; me iba a caer una bronca impresionante sobre todo porque a primera hora teníamos Química con mi "queridísimo" profesor Toribio.
Ya de por sí su apellido mandaba huevos.