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Memorias de Idhún IV -Memorias del nuevo Idhún. — capítulo 12
Cáp. 11 -El despertar.Cuando despertó se vio rodeado de oscuridad, una inmensa, sobrecogedora y aplastante oscuridad que lo envolvía todo, haciendo que el vacío estuviera más presente en él que en toda su vida. Estaba flotando en la nada, no tenía cuerpo, ni voz, ni ojos... tan solo era una pequeña porción de aquella nada inmensa que gobernaba todo el lugar. Y eso lo asustaba. Lo asustaba mucho. Bienvenido.-dijo una voz que parecía susurrarle al oído, pero a la vez hacía retumbar todo el lugar; le hacía vibrar y hacía que su esencia se sintiera extasiada, a la par que sobrecogida y temerosa. La voz era suave y grave, pero tenía un timbre autoritario que le hizo estremecerse; alguien con esa voz podría dominar a medio mundo solo con sus palabras. -*Por fin despiertas.¿Quién eres?*-preguntó proyectando sus pensamientos, no muy seguro de si era así como debía comunicarse con su interlocutor, pero esa presencia pareció sentirse satisfecha y se sintió aliviado al ver que no se había equivocado. Eso no es importante ahora. Mi persona no tiene mucha relevancia por el momento, estamos aquí por ti.Me llamaste mucho la atención al final de tu vida, tratabas de enmendar tus errores, no mucha gente tiene la nobleza necesaria para hacer eso, ni tan siquiera suelen tener la nobleza necesaria para reconocer un error... -*musitó la voz ligeramente decepcionada. *-Los seres mortales sois a veces tan... patéticos... Os pasáis toda la vida buscando el dolor de los demás, no os importa hacer lo que sea con tal de ser superiores a vuestros iguales, pero siempre queréis ser lo que no sois. ¿Tan difícil es comprender que la muerte llega para todos por igual? ¿Qué sentido tiene fingir...?¿Estoy muerto?-preguntó aterrado interrumpiendo a la voz misteriosa que había comenzado a divagar. Intentó asimilar la negrura desde otro punto de vista; como el lugar donde pasaría el resto de la eternidad si realmente ese era el lugar de "eterno descanso" que le esperaba a los muertos. Se sintió espantado al imaginarse allí para siempre. *Sí y no. -*dijo la extraña voz, claramente divertida. -Aquel día moriste o al menos tu cuerpo sí lo hizo. Como ya debes suponer, los mortales sois cuerpo y alma, no se puede vivir careciendo de una de las dos. Sin embargo, el alma es... distinto, no sabría como explicarlo para que una mente tan simple como la tuya llegue a comprenderlo. Pero sí te puedo decir una cosa; cuando el cuerpo muere, hay un mísero instante en el que el alma es libre, se desprende del lastre que supone la carne y se mantiene en el mundo de lo real apenas el tiempo de un suspiro. Lo que yo hice contigo es bastante simple; recogí tu alma en ese instante. Fue una tarea ardua y dificultosa, creo que hay pocas cosas más difíciles que atrapar un alma y mantenerla; el insuflarle la fuerza necesaria para que mantenga sus consistencia es agotador, aunque he de agradecer a la fusión de tu alma con un lobo que me lo facilitó bastante. Es decepcionante ver que he tardado años en acabar contigo, pero en mi estado... no podía arriesgarme.-no había acabado de comprender sus palabras pero trató de asimilar toda la información posible. -Me alegro de que ya seas una conciencia, al menos podré hablar con alguien, es tan aburrido estar aquí solo, sin nadie con quien conversar...**Entonces me estás devolviendo a la vida, ¿no?-preguntó interrumpiendo las divagaciones de la voz, sin poder evitar pensar en lo raro que sonaba aquello y preguntándose qué clase de criatura era capaz de una hazaña tal. *No exactamente. -*dijo la voz haciendo vibrar nuevamente todo el vacío. -*En realidad tu espíritu no murió nunca. Es una lástima que me encuentre en estas condiciones, así he tardado muchísimo. -*se lamentó la voz, con tanta tristeza impregnada en su voz que llegó a pensar que si hubiera tenido cuerpo, una silenciosa lágrima se hubiera deslizado por su mejilla. -*Aunque al menos he acabado justo a tiempo. -*añadió algo más animado. Él pestañeó sorprendido, bueno, si hubiera tenido cuerpo lo hubiera hecho. De pronto se sintió terriblemente incómodo sin un cuerpo físico con el que moverse, se sentía desprotegido y demasiado expuesto, como si estuviera desnudo frente a muchísima gente que no conocía de nada. Trató de ignorar aquella desagradable sensación y concentrarse en la conversación. ¿Justo a tiempo para qué?-preguntó temiendo conocer la respuesta. Para él, era imposible imaginar que podría querer de su persona (o en este caso espíritu) alguien con el poder suficiente como para "revivirle". Tenía miedo de que fuera una misión fuera del alcance de sus manos. Oh, tranquilo joven humano, no es tiempo de calentarte la cabeza con estúpidas rencillas de dioses. -"Dioses", esa palabra resonó en su mente como si cientos de martillos la golpearan y a cada golpe se repetía la misma palabra. La voz, (o Dios, ya que no había tardado en llegar a la conclusión de que eso era la voz en realidad), ajena a sus pensamientos, continuó monologando. -*Es tiempo de descansar, tengo una misión muy importante para ti. Debes estar en todas tus facultades tanto físicas como psíquicas para satisfacerme. Confío en ti, no me decepcionarás.¿Cómo que una misión? Yo no puedo estar a la altura.-dijo temiendo decepcionar al Dios. -¿Qué pasa si no quiero hacerlo?No te lo estaba pidiendo.*-replicó el Dios con rudeza en la voz. Él se encogió un poco, atemorizado, no era una muy buena idea hacer enfadar a un Dios. -Lo harás, porque de otro modo no hubiera invertido en ti años de mi existencia, y te puedo asegurar que no voy a invertir ese preciado tiempo en balde.-se encogió atemorizado ante la vedada amenaza que ocultaban las palabras del Dios. -Sin embargo, se que no me defraudarás; si no lo haces, serás gratamente recompensado. Todo lo que fue tuyo, volverá a ti. Pero tu recompensa no se quedará solo ahí. Cientos de pueblos te aclamarán, unificarás Idhún y nunca se habrá visto un reinado como el tuyo. Serás un rey amado y querido, recordado por generaciones y admirado por viejos y jóvenes. Serás Alsan de Vanissar.**El título no suena tan mal...-murmuró para sí, sin embargo, por alguna extraña razón ese pensamiento/comentario retumbó por toda esa gran nada y el eco (inexistente hasta ese momento) repitió varias veces la frase antes de perderse en el silencio. Entonces, por primera vez desde que recobró la conciencia, se preguntó qué Dios sería aquel, mentalmente comenzó a analizar todo lo que sabía sobre los Siete, pero nada encajaba con lo que hasta el momento, sabía de aquel. Consideró que sería de mal gusto preguntar acerca de su identidad, así que decidió seguir hablando con él, hasta adivinar quién sería; ¿Aldún?, ¿Yohavir? ¿Alguna Diosa tal vez? Poco probable ya que la voz era masculina. -Tal vez sea pedir demasiado,-musitó, recordando algo de pronto. -pero supongo que ya sabrás acerca de mis percances con la luna llena.-empezó tanteando el terreno, pero no pudo continuar, ya que la risa del Dios retumbó y le hizo vibrar. Si hago lo que estás pensando, morirías irremediablemente.-explicó cuando su risa pareció disminuir un poco. -*Además, no seas desagradecido, si te he podido salvar a sido gracias al lobo de tu alma, creía que lo había dejado claro. El lobo hacía tu alma fuerte, poderosa, letal... te dio la energía necesaria para sobrevivir. Otro de los muchos defectos que tenéis los humanos, ¿es que no puedes ver aquellas cosas que te ayudan? Él te ha salvado la vida en más de una ocasión, y nunca le has dado las gracias por ello. Y sí, tal vez sean dolorosas las transformaciones, y tal vez sea algo incómodo el perder el control de tu cuerpo; pero te puedo asegurar que eso le hace tanta gracia como a ti.¿Cómo?-preguntó Alsan aturdido, nunca lo había visto así. Los humanos sois tan desagradecidos...-murmuró el Dios. -¿Ni tan siquiera te has parado a conversar con el lobo? Esto está llegando a un punto alarmante.**¿Puedo hablar con él?-eso sí que era toda una sorpresa. -¿Cuándo has hablado tú con él?**Cuando tú estabas inconsciente, por supuesto. Él tiene más fortaleza que tú y ha despertado antes, lamentablemente, el mago que hizo esta chapuza puso al lobo a tu servicio y no al revés, por eso en cuanto tú despiertas él tiene que hacerse a un lado. Excepto en las noches de luna plena, que es entonces cuando puede aprovechar sus escasas horas de libertad.*Alsan se sintió confuso, le estaba costando asimilar que, a una ínfima parte de su ser, le agradaba la aterradora luna llena. Entonces... ¿debo aprender a convivir? ¿A convivir con el lobo? Eso es imposible.-refunfuñó Alsan. *No será hasta que comprendas que muchas veces, pueden ser nuestras debilidades las que nos hacen fuertes. Sólo entonces serás un gran rey. Aún te queda mucho tiempo futuro-rey Alsan, el camino es largo y arduo para ti, tienes tantas cosas que aprender si quieres llegar a ser un buen monarca... El don de la humildad, de la templanza, de la caridad y misericordia... No será sencillo. Sin embargo, también puede ser un viaje con experiencias muy interesantes.*La inmensa negrura empezó a formar pequeños remolinos verdes, que poco a poco fueron rodeándole de espirales verdes, azules y violetas. Los colores fueron girando cada vez más rápido, a un velocidad vertiginosa que hacía de ellos un simple borrón y empezó a sonar un pitido agudo y estridente. Finalmente, el único color que quedó fue el azul; finos haces de azul eléctrico muy llamativo. Alsan contempló los sinuosos movimientos de los rayos de luz como hipnotizado. Tan concentrado estaba en los sinuosos bailes que apenas fue consciente de que el sonido poco a poco se fue apagando y que los haces de luz que le rodeaban fueron desapareciendo hasta que no quedó más que el rayo de luz y él. Cuando estiró el brazo e intentó cogerlo entre sus dedos, empezó a caer en picado y cayó contra algo con un golpe seco, después de eso, su conciencia se apagó.
¡¡Hola!! Pues si os soy sincera, este no es el cáp. que tenía pensado subir, pero el que estaba escribiendo no me salía y como esta ya lo tenía tan solo lo he editado. Este me ha gustado mucho como me ha quedado, ¿qué os parece el resurgir de Alsan? ¿Qué misión creéis que le espera? ¿Y quién creéis que es este Dios? Acepto de todo ^^ Bueno, este capítulo va dedicado especialmente a Aura-Lune. He pasado por una mala experiencia y ella me ha apoyado de la mejor de las maneras ^^ Esa chica es amor, os lo juro. Es una grandísima escritora y encima una buenísima persona. No me arrepiento de aquel primer correo que dio paso a todo lo demás :D En fin, una cosita más para todo aquel que haya tenido la paciencia y templanza necesaria para llegar hasta aquí... ¡AYUDA! Necesito nombres de espada y si tenéis alguno chulo para una persona tampoco me vendrían mal... Y aquí si que sí, me despido. Un beso!! Niki ;)