Cambiando el pasado — capítulo 45
**- No!- gritó ella mientras sollozaba.**Siron llegó hasta ella y tomó su cuello entre sus manos, apretándolo con fuerza mientras ella gritaba y trataba de soltarse.
- La mataste! Fuiste tú!- gritó Siron. -Cómo no lo vi antes! Siempre le tuviste celos!Siempre fue mejor que tú!
Siron lloraba, dejaba caer lágrimas de odio, ira y dolor mientras apretaba el cuello de su hermana. Morrigan luchaba para soltarse, pero era inútil.
- Zulema...yo la adoraba!- gritó Siron. - Ella lo era todo para mí! Mi reina...mi vida! Y tú...tú me la quitaste asquerosa traidora!
Morrigan sollozaba mientras se quejaba por el dolor que le infligían los dedos de su hermano enterrándose en su garganta. Siron sacó de su túnica una estaca de madera y la apuntó hacia ella.
- No...- dijo casi sin voz mientras luchaba por soltarse. - Soy tu hermana...
Siron seguía llorando mientras la miraba con ira.
- No eres más que una traidora...Zulema fue mi única hermana, y gracias a ti, ahora ella está muerta.- y con estas últimas palabras clavó la estaca sobre el pecho de su hermana y ella, tras un grito ensordecedor se convirtió en cenizas que se esparcieron por el aire.
Isabella, Xavier y Mika seguían inmóviles, tratando de entender lo sucedido sin aterrarse por la gravedad de los hechos. Siron seguía postrado, llorando mientras miraba sus manos que ahora estaban cubiertas por las cenizas de su última hermana. Draco caminó hacia Hermione acortando la poca distancia que quedaba entre ellos.
- Lo hicimos?- preguntó Hermione.
- No lo sé.- dijo Draco. - Pero no tengo un buen presentimiento con respecto a esto...
Y Draco no se equivocó. Siron se levantó del suelo y se volteó aún con los ojos inyectados de sangre para fijarlos en Xavier, Isabella y Mika. La ira se reflejaba en sus facciones, en s rostro, en cada uno de sus gestos.
- Ya sabe que no fuimos nosotros! Váyase!- exclamó Isabella.
Pero Siron caminó hacia ellos amenazadoramente. Xavier se adelantó y con una espada le impidió seguir. El vampiro golpeó con fuerza la espada haciéndola volar por el aire y golpeó a Xavier enviándolo al otro lado de la habitación.
- No!- gritó Isabella, quien intentó ir tras él pero Mika la detuvo.
Siron caminó hacia las dos mujeres y justo cuando estuvo a punto de agarrarlas por el cuello, una flecha lo atravesó convirtiéndolo en polvo, justamente en lo que se había convertido su hermana segundos antes.
Isabella miró asombrada a Lilith, quien mantenía aún su arco elevado. A su lado estaba William quien caminó hacia el centro de la sala confundido.
-
Qué fue eso!
-
Un vampiro.- dijo Lilith.
Isabella corrió hacia Xavier quien intentaba levantarse algo herido.
-
Estás bien?- le preguntó acariciando su rostro.
-
Sí, estoy bien.- dijo Xavier. - Pero debo decirte algo...
-
Después.- dijo Isabella mientras fijaba sus ojos en William y Lilith. - Cómo lograron entrar?
-
Yo llegué mucho tiempo antes.- dijo William. - Pero escuché un grito y supe que algo andaba mal así que fui a buscar ayuda.
-
Claro! El grito de Mika!- dijo Hermione quien ahora comprendía.
-
Al llegar a la ciudad me encontré con que la guerra había acabado. Los Gitanos ganaron y bueno, encontré a Lilith y a Stephen. Les avisé y Lilith decidió acompañarme acá mientras Stephen se hacía cargo junto a Tom y Tamara de arreglar el pacto que juraron con los Gitanos. Por cierto!- dijo William mirando a Xavier. - Hablaste ya con Carmen? Me parece perfecto que hayas por fin entrado en razón! Lo que hiciste fue un error pero es de hombres corregir nuestros errores!
Isabella miró a Xavier y luego a William sin entender.
- Sí, ya le dije que lo sentía. Carmen no entendió bien, pero yo cumplí con mi parte.- dijo Xavier mientras fijaba ahora sus ojos en Isabella.- Fui a ver a tu hermana para disculparme por haber iniciado una venganza estúpida. Quería terminar de una buena vez con todo esto, e intenté en vano hacer que Carmen entendiera lo nuestro. Siento no haber logrado que te perdonara Isabella...juro que lo intenté.
-Eso lo explica...- dijo Draco mientras esbozaba una media sonrisa.
Isabella sonrió y se prendió del cuello del rubio mientras daba pequeños y rápidos besos en la mejilla de su esposo.
-
Creí que...yo pensé que tú.
-
Lo sé. Ya no importa.- dijo Xavier acariciando el rostro de la castaña.
Hermione miró a Draco sonriendo feliz y lo besó tiernamente. El rubio correspondió y cuando se separaron, aún sonreían. Hermione volteó para mirar una vez más a sus antepasados, y entonces notó con escalofríos que Isabella tenía sus ojos marrones fijos en los de ella. Era la primera vez que la miraba de frente, que ambas parecían retribuirse la mirada.
- Isabella te pasa algo?- dijo Xavier que no entendía por qué ella miraba al vacío.
Isabella sonrió levemente y fijó sus ojos en él.
- No, nada...es solo que creí ver..., no, no es nada.- le dijo mientras lo abrazaba con fuerza.
Hermione volvió a sonreír, sintiendo que por un breve instante, Isabella había sido capaz de ver al menos un poco de ella, y eso le bastaba.
Un repentino torbellino de aire los tragó a ambos, y pronto se vieron por última vez, en el suelo de la sección prohibida.
William sonreía con felicidad cuando ambos se pararon y lo miraron a los ojos. Hermione jamás lo había visto reír con tanta espontaneidad, y en aquel preciso instante se sintió feliz, como nunca antes lo había sido.
-
Lo hicimos, ahora, danos nuestra recompensa.- dijo Draco cínicamente mientras esbozaba una sonrisa.
-
Nuestra recompensa es estar con vida!- dijo Hermione.
William dejó se sonreír repentinamente y pareció ponerse un tanto nervioso.
-
De eso quería hablarles...--dijo mientras esbozaba una sonrisa tímida. - Digamos que, en un intento desesperado por retenerlos y hacer que cambiaran el pasado...yo mentí, un poquito.
-
Un poquito?- dijo Hermione quien empezaba a entender lo sucedido, mas pretendía no hacerlo pues sería demasiado exasperante.
-
Sí, un poquito...- dijo William un tanto nervioso.
-
Habla.- dijo severamente Draco, quien ahora lo miraba con ojos grises brillantes y penetrantes.
-
Sí, verán.- dijo él. -Ustedes iban a irse, pues no les interesaba en lo más mínimo si en el pasado morían o no...Yo necesitaba que cambiaran el pasado, entonces, digamos que yo...mentí cuando dije que si morían en el pasado, morían en el presente.
Un silencio invadió el lugar y se prolongó por varios segundos hasta que Draco logró articular palabra.
- Quieres decir que, en el caso de que no hubiéramos conseguido cambiar el pasado, no habríamos muerto en el presente?- dijo Draco mientras caminaba amenazadoramente hacia el holograma de William. - Pretendes decir que, todo el estrés, todas las preocupaciones, las pocas noches en las cuales pude dormir como todo ser humano; en realidad fueron producto de una mentira que, si no hubieras creado, no estaría aquí sino en mi cama?
William tragó saliva.
- Sí, digamos que sí.
Draco iba a estallar a gritos, mas la risa de Hermione lo hizo voltearse y fijar sus ojos en ella. Sí, Hermione Granger reía como nunca mientras se apoyaba en la pared.
-
No veo qué puede hacerte reír.- dijo William. - Estaba esperando que fueras tú la que más me gritara...
-
Yo...lo siento.- dijo Hermione mientras intentaba mantener la calma, pero no podía dejar de reír. - Pero es que.., perdón, no puedo gritarte William, ...esto es demasiado patético, ya hasta me da risa.
Hermione continuó riendo. Y Draco sonrió. Sí, la verdad era que la situación era bastante cómica. Todas aquellas noches, soportándose, amándose, gritándose, descubriéndose...todo no había sido producto del destino, sino de una "pequeña mentira" de William. O quizás sí había sido el destino después de todo, ya que fue él quien puso a Sir William de Castilla en sus vidas. De repente ya no quiso matar a William, pues de todo aquello algo había valido la pena; Hermione. Ahora él la tenía, al menos en sus recuerdos siempre la tendría. Pues siempre recordaría sus risas, sus lágrimas, su cuerpo, su voz, su carácter y sus momentos de debilidad. Ella siempre le pertenecería gracias a esa mentira.
Aunque no estuviera junto a él, ella siempre sería suya.
-
La señorita Weasley estaba en la escena del crimen con varita en mano qué podemos sospechar de eso?- dijo Snape mientras caminaba alrededor de la pelirroja.Ginny jamás había estado en la oficina del Director. Sus ojos comían todas las imágenes que el lugar le proporcionaba. Dumbledore estaba tras su escritorio, bastante sereno mientras la observaba, y por alguna razón ella se sentía tranquila, como si supiera que nada malo podría sucederle.
-
Primero el incendio en el bosque con la muerte de un Slytherin, luego una explosión en la sala común Slytherin...y en ambas escenas ha estado un Weasley. No es demasiada coincidencia?- dijo venenosamente Snape.
-
Severus, creo que la señorita Weasley no ha hecho nada de lo que deba avergonzarse.- dijo Dumbledore repentinamente. - Repasemos los hechos. Las bombas fueron colocadas en la tarde según los análisis de la profesora McGonagall ¿Por qué estaría la Señorita Weasley en el momento del estallido si, en el caso de que ella las hubiera puesto, sabía que la verían en el lugar del crimen?
Snape se mantuvo en silencio. Ginny sonrió.
- Entonces nos encantaría escuchar su historia en la que nos explica qué hacía con la varita en mano en zona Slytherin.- dijo Severus.
La pelirroja fijó sus ojos miel en los oscuros del profesor con algo de desprecio. Luego volvió a fijarlos en el director con amabilidad y habló:
-
Yo sabía sobre las bombas, y le avisé a Pansy Parkinson para que sacara a los Slytherins a tiempo.
-
Es decir que conoce a los culpables.- dijo Snape mirándola fríamente.
-
No, quiere decir que en uno de los pasillos escuché sin querer a dos encapuchados cuyos rostros no identifiqué que hablaban de haber puesto unas bombas en la sala común de Slytherin.
-
Está mintiendo.
-Yo no miento.
- Severus!- dijo Dumbledore. - Ya es suficiente, confío en la palabra de la señorita Weasley, quien sabe que lo que hace es lo correcto.
Ginny se sorprendió ante aquellas palabras, era como si Dumbledore supiera al igual que Snape que ella mentía, pero a diferencia del fastidioso protector de Slytherin, él confiaba en su decisión de ocultar la verdad.
Draco miraba por la ventana de la sección prohibida mientras Hermione conversaba con William.- Hay algo que no comprendo aún- dijo la castaña. - Muchas veces, hablabas como si supieras no solo cosas del pasado, sino también de lo que sucedía en el presente.
- Te refieres a lo de los dibujos? - dijo William
-Fuiste tú!- dijo Draco repentinamente interviniendo en la conversación.
-
Sí, sí ya deja que hable.- dijo Hermione.
-
Pues bien, es que este libro tiene bastantes secretos. Digamos que no solo puedo ver el pasado...
-
Puedes ver el presente y el futuro!- dijo Hermione emocionada.
-
Shhhh!- dijo William. - Nunca he dicho eso.
-
Pero es lo que tratas de decir.- dijo Draco.
-
No, yo no he dicho nada.- dijo Will. - Y ni una palabra más saldrá de mi boca.
Hermione sonrió y no insistió más. Supuso que, habían cosas que era mejor mantener en secreto, pues era eso lo que le daba vida a algo; su capacidad para mantener enigmas.
-
Voy a extrañarte.- dijo la castaña. - Gracias, por todo.
-
No, gracias a ustedes.- dijo William mientras los veía salir. - Y Draco, suerte con lo que debes hacer.
Hermione miró a Draco y vio cómo sus ojos grises se apagaron de repente, como si una gran tristeza los nublara.
- Espero tenerla.- dijo el Slytherin mientras salía junto a la castaña.
Ambos caminaron por la biblioteca sin decir nada. Hermione lo detuvo un instante.
-
Draco sé hacer la marca tenebrosa.
-
Qué!- dijo él.
-
Para eso eran mis reuniones con Krum, para aprender a hacerla.- le dijo sonriente. - Es solo una copia idéntica a la real, pero sé que si la vez sabrás identificarla.
-
Para qué quisiste aprender a hacerla?- le preguntó el rubio confundido.
-
Porque, cuando te vayas, yo voy a seguirte.- dijo Hermione decidida.
Draco miró hacia otra parte, evadiendo su mirada.
-
Sabía que dirías eso.- dijo con voz apagada.
-
Entiende, que no voy a permitir que te arriesgues solo por mí. Aunque no quieras llevarme yo no voy a descansar hasta encontrarte, cuando salgamos de Hogwarts, yo voy a encontrarse. Recuérdalo.
Y con esto le dio un beso dulce, que logró derribar la gran barrera que protegía a Draco Malfoy, convirtiéndolo en el ser más débil de todas las criaturas.
"Me habría gustado acabar la historia aquí, pero sería una gran mentira. La verdad no acaba aquí, la verdad no termina con una Hermione que ha decidido seguir a Draco. Habría sido demasiado bueno, habría sido demasiado irreal. Aunque no me agrade, debo escribir lo que sucedió. Porque cuando le deseé suerte a Draco en la puerta de la sección prohibida, ya sabía lo que él planeaba hacer. Sabía el final de la historia.
Y ahora, deben saberlo ustedes también"
El día llegó con rapidez. Todos los alumnos estaban afuera, despidiéndose de sus amigos y de los profesores agradables. El tren echaba humo espeso y sus motores sonaban con ese ruido que nunca había sido desagradable hasta aquel momento. Los de séptimo no querían irse, miraban al castillo y sabían que jamás vivirían días como en Hogwarts. La felicidad la recordarían para siempre, y sería su fuerza y su apoyo en momentos duros que les tocaría vivir allá...en el mundo real, donde la magia era solo un elemento más, y no un privilegio.Luna sonrió mientras se sentaba en el asiento del compartimiento. Ron estaba a su lado mientras que Lavander, Dean y Parvati al otro lado del asiento. Harry, Hermione y Ginny se acomodaron en el asiento de enfrente mientras cerraban las puertas del compartimiento.
- Aún no entiendo cómo pudiste salvarte.- dijo Lavander a Luna.
Ella sonrió.
-
Creo que es porque tuve mucha suerte.
-
Otros que tuvieron suerte fueron los Slytherins.- dijo Parvati. - Solo hubo dos heridos por esas bombas y nada más. Es impresionante.
-
Quieren chocolate?- preguntó Hermione. - Puedo ir a buscarlo.
Pero lo que en realidad quería era ir a despedirse de Draco sin que nadie sospechara, y por eso se sintió aliviada cuando todos asintieron con gusto.
La castaña dejó el compartimiento y caminó por los pasillos del tren. Ya llevaban cinco minutos de haber partido de Hogwarts. Sentía un poco de vacío, pero al menos había encontrado ya un propósito de vida. Le sorprendía el hecho de que los Slytherins habían partido sin ninguna novedad en el tren. Ella siempre había esperado que al final, se retiraran con Voldemort y así no tener que pasar por los trámites de llegar a sus casas. Se había equivocado, pues todas las serpientes habían abordado el tren como de costumbre. Después de todo ¿quién era ella para comprender los planes de mortíos?
Fue entonces cuando la pesadilla inició.
El tren se sacudió con fuerza haciendo que Hermione se pegara contra la pared izquierda del vagón y luego con la derecha para luego caer al suelo. Las luces se apagaron y comenzaron a echar chispas de electricidad. Hermione cubrió su rostro cuando sintió estas caer hacia ella. Abrió los ojos y en la oscuridad, notó que el tren ya no se movía, y que gritos comenzaron a esparcirse por el lugar. Sus ojos marrones se fijaron en una de las ventanas del tren, por la cual vio claramente a un Dementor sobrevolar. Quiso gritar, pero una mano tapó su boca y la levantó del piso. Pronto se vio dentro de un compartimiento vacío y al soltarse, vio a un hombre con túnica negra, completamente cubierto.
-¿Quién es!- dijo Hermione aterrada. Sí, tenía que ser un mortífago. Los mortífagos y los dementores habían interrumpido el viaje del tren para sacar a los iniciados Slytherins; no había estado tan equivocada después de todo.
Pero entonces el hombre dejó correr la capucha mostrando su rostro. Unos ojos grises se fijaron en los de ella mientras que con señales le pedía hacer silencio. Hermione notó que Draco tenía guantes negros, estaba listo para irse con los mortífagos.
-
Qué está sucediendo.- dijo Hermione abrazándolo con fuerza
-
Shhhh…no deben saber que estás aquí.- dijo casi susurrando. Hermione vio por las ventanas cómo los dementores rondaban el lugar. Todo estaba demasiado oscuro.
Draco rodeó la cintura de la castaña y la pegó contra su cuerpo, hundió su cabeza en el cuello de Hermione, aspirando su aroma. Ella lo abrazó con fuerza, y luego sintió cómo él, casi debatiendo consigo mismo, la separaba lentamente de su lado.
- Hermione, quiero que sepas muchas cosas, que no te voy a poder decir nunca más, y que debí decirte mucho antes de que todo esto sucediera.- dijo con voz apagada. - Eres lo más importante en mi vida, y siempre lo serás.
El corazón de Hermione se paró. No podía sentir nada más que el calor dulce de aquellas palabras. Cuánto las había necesitado, cuánto las necesitaba. Él jamás las había pronunciado, nunca; pero ella sabía bien por los hechos que las sentía. Sin embargo, hay veces que las palabras no sobran.
-
¿Por qué me dices esto?- dijo ella comenzando a sospechar que algo estaba mal. - Draco¿qué sucede?
-
Shhhh...- dijo mientras le ponía un dedo en los labios, sellándoselos. Sus alientos se mezclaban a tan poca distancia.
Hermione tuvo miedo, sí, por primera vez tuvo miedo al estar cerca del rubio. Draco parecía sufrir terriblemente, sus ojos grises se habían inundado de lágrimas mientras la miraba.
- **Perdóname por todo lo que te he hecho, por no haberte conocido antes, por no haberte dado todo lo que te merecías...--**dijo él mirándola fijamente. Parecía estar en terrible agonía. - Pero eso va a cambiar, de ahora en adelante tú tendrás lo que mereces. Lo mejor será para ti Hermione, te irás de aquí y cuando lo hagas, seguirás una vida tranquila y normal; conocerás a alguien que te ame, no más que yo, pero te hará feliz lo juro.
- ¡No!- gritó Hermione mientras sollozaba. Las palabras de Draco sonaban a insoportable despedida. - ¡Entiende que nunca voy a ser feliz si no estoy contigo!
Draco sonrió levemente, mas sus ojos seguían mostrando un agudo dolor.
- Lo sé.- dijo con voz apagada. - Yo siempre te recordaré…lo haré por los dos.
Y Hermione lo entendió todo. Las lágrimas seguían corriendo por su rostro ahora inexpresivo. El dolor era demasiado grande, no podía ser...no podía ser…
- ¡No, no lo hagas!- dijo Hermione sollozando. - ¡Yo quiero recordarte¡Yo quiero siempre recordarte!
Sabía que el hechizo desmemorizador era perfectamente usado por los mortífagos, Draco sacó su varita y la miró con ojos vacíos mientras la apuntaba. Lágrimas querían salir por estos, pero él las aguantaba, debía ser fuerte...Ahora más que nunca.
-
Entiéndelo, no soportaría ver que me sigues, que corres peligro. No soportaría verte sufrir por mí, ver que vives el resto de tus días preguntándote si aún sigo con vida o si he muerto. Quiero que seas feliz, porque si tú lo eres al menos eso me servirá.
-
No...- dijo ella casi sin voz.
- Siempre estaré contigo Hermione.- prosiguió el Slytherin.- Estaré cuando te asciendan..., cuando te cases..., cuando tengas tu primer hijo yo estaré...lo juro. No me verás ahí...pero siempre estaré en todo momento, cuidando de ti, de tu vida...
- No…-Hermione sollozaba.
-...te amo.-
Y aquellas palabras paralizaron todos los sentidos de la Gryffindoriana para siempre.
- Obliviate!
Un rayo de luz golpeó la cabeza de la castaña mientras caía al suelo. Ante sus ojos pasaron imágenes rápidas; Draco y ella en la****biblioteca, William, Xavier, Isabella, Tom, Tamara, Lilith, Stephen, los Vampiros, los Gohts, los Gitanos, Draco y sus dibujos, Draco junto a ella, Draco, Draco, Draco…
El rubio de quedó junto a su cuerpo inconsciente unos minutos más. Las lágrimas ya no eran algo que podía controlar. Acarició su rostro conociendo bien que en cuanto él saliera de ese tren junto a los demás mortífagos, Harry y sus amigos la encontrarían; y cuando ella despertara, no habría recuerdos de una biblioteca ni de un libro. No habría un Xavier ni una Isabella en su memoria, ni un William de Castilla. No recordaría los besos, ni las palabras. En su mente, solo habría felices eventos de un año junto a sus amigos, estudiando, siendo la mejor en todo. Despertaría feliz, y entusiasmada por poder poner sus conocimientos en práctica en el mundo real. No lo recordaría en absoluto, y quizás, si algún día volviera a escuchar el nombre de "Draco Malfoy", lo único que volvería a su memoria serían insultos, humillaciones y maltratos. Ella sería feliz, y nada le pasaría porque él se encargaría de vivir en las sombras, protegiéndola.
Para siempre,
En las sombras.
___________________________________________________________________________
Hola a todos!!
¿Les gustó el capitulo? ... yo lloré cuando lo leí... ¿y ustedes lloraron? ¿o soy la única llorona?
Por cierto esto aún no ha terminado, falta el epilogo.
NO se olviden de comentar y me avisan si quieren que suba La Revolución de las Bestias"
**Saludos Mágicos!!**NOX