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Cambiando el pasado — capítulo 44

Esa era la verdad, esa era su verdad.Lágrimas seguían cayendo por su rostro mientras se mantenía esquivando llamas. No quería creer esa realidad, no podía concebirla. Y si era cierta…si era cierta entonces quería morir allí, junto a ella. Podía sentirse vulnerable, terriblemente débil. Comprendió entonces que el dolor que sentía era irreparable, yque si Luna, su Luna, había muerto; él debía también hacerlo con ella.

"Pero aquello no sucedió, queridos lectores, no sucedió…"

Los ojos miel de Ron se fijaron en las llamas que lo quemaban todo, todo menos el cuerpo incorrupto de Luna, que yacía en el suelo mientras un círculo de fuego la rodeaba. Era como si, hasta el mismo fuego hubiera comprendido, que lo divino no debe ser destruido. Por primera vez en aquellos terribles minutos el Gryffindor se sintió vivo.

Harry, Parvati, Lavander y Dean corrían apartando ramas y esquivando todo lo que consideraban un obstáculo seguidos por Hagrid y Snape. La noticia funesta que las veelas habían traído consigo después de que Madame Gracielle, su institutriz, hubiera lanzado gritos de desesperación al no encontrar a su preciado grupo de niñas perfectas, había alertado a los alumnos y profesores que se lanzaron al bosque prohibido sin reparo alguno.Harry se detuvo en seco empujando a las veelas que estorbaban en su camino y vio con terror una cabaña envuelta en llamas. Lavander dejó salir un grito y Parvati sollozó mientras se tapaba la boca con ambas manos. Harry solo pudo respirar cuando segundos después de la puerta salió Ron con Luna en brazos. El pelirrojo solo pudo caminar unos pasos fuera de aquel infierno, y después cayó con Luna en brazos al suelo, tosiendo intoxicado por el humo que había inhalado. Snape apuntó con su varita a la cabaña.

  • Aguamenti!

Y con esto el fuego cedió, gracias a la cantidad de agua que comenzó a esparcirse por el techo y las paredes.

  • Ron!- exclamó Harry mientras corría hacia donde se encontraba su amigo. Parvati y Lavander hicieron lo mismo.

  • Está inconsciente.- dijo Dean.

  • Hay que llevarlos a la enfermería!- dijo Lavander aterrada.

  • Yo lo haré, no se preocupen.- dijo Hagrid cargando a Ron y a Luna con una facilidad impresionante. - Parece que no hay heridos...

  • Se equivoca.- dijo Sara dando un paso adelante. - Había un Slytherin dentro de esa cabaña, un Slytherin que tenía amordazada a esa chica rubia.

El rostro de Snape empalideció notablemente. Hagrid profirió un sonido de impacto que alarmó a los presentes. Todos miraron la cabaña, que aún seguía cayéndose en pedazos a pesar de que el fuego había desaparecido.

  • Abran paso!- exclamó Snape haciendo a un lado a las veelas y corriendo hacia lo que quedaba de la cabaña.

Harry sabía la respuesta mucho antes de que Snape saliera con otra varita entre sus manos, pues de un infierno como el que se había formado en aquel lugar, solo podían salvarse aquellos que estaban protegidos de alguna manera. Fue entonces cuando fijó sus ojos verdes en Ron, quien tenía rasguños y estaba lleno de cenizas, y luego posó su mirada en Luna, quien permanecía intacta...sin una sola señal que mostrara que alguna vez estuvo en un incendio. Aquello lo impactó, lo desorientó; y estuvo seguro de que nadie más en el bosque lo había notado.

Isabella casi no podía respirar. Sus manos se anclaron en el brazo de Siron ante sus últimas palabras y le habló desafiante.- Matar a tu hermana?.- dijo ella mientras seguía intentando soltarse. - De qué estás hablando!

Pero entonces Xavier se congeló al sentir una mano fría correr por su garganta. Quiso moverse, pero una mujer rubia y de ojos rojos lo había agarrado por el brazo por detrás y ahora lo tenía a su merced: completamente atrapado.

Morrigan sonrió frívolamente, mostrando sus colmillos largos y brillantes. Isabella profirió un leve grito que Siron apagó halando su cabello aún más hacia atrás. La castaña ya casi no sentía su cuello.

  • Vamos Siron, tú primero; no puedo esperar para vengar la muerte de mi hermanita.- dijo fijando sus ojos en el cuello de Xavier.

  • Que tal si lo hacemos al mismo tiempo, y acabamos con sus repugnantes vidas.- dijo el vampiro oliendo nuevamente el cuello de Isabella mientras ella forcejeaba.

Morrigan sonrió demoníacamente.

  • Estoy de acuerdo, hermanito...

Hermione profirió un grito cuando ambos hundieron sus colmillos en los cuellos de Isabella y de Xavier. No podía soportar ver aquello, cerró los ojos y volteó para recostarse sobre el pecho de Draco, quien la abrazó con fuerza mientras veía la terrible escena que habían estado esperando durante todos esos meses de viaje al pasado, y que ahora la tenían enfrente.

Un fuerte torbellino los tragó y pronto se vieron en el piso de la sección prohibida. Hermione respiraba agitadamente mientras Draco se levantaba extendiéndole la mano. William los observaba callado, sentado en una de las sillas. Habían visto lo sucedido, todo...absolutamente todo; era hora de cambiar el pasado.

  • No es justo...- dijo Hermione por fin encontrando fuerzas para hablar. - Ellos no merecían morir así...

  • Claro que no lo merecían, por eso hice todo esto. Pasé cada año que me restaba de vida trabajando en este libro, para cambiar lo que había sucedido. Ha pasado tanto tiempo, que no puedo creer que ya el final está cerca...Es aquí en donde se decide todo; si mi trabajo sirvió para algo, o si nada de lo que hice, hago, o haré, servirá algún día.

  • William claro que servirá. Nosotros lo cambiaremos, solo tenemos que pensar cómo hacerlo...- dijo Hermione decididamente

  • Es complicado.- dijo Draco fríamente.

  • Si Draco, todo en esta vida es complicado. Pero debe haber una solución, y sea como sea pienso encontrarla. Primero, porque esto ya se ha vuelto personal, y segundo, porque soy persistente y no me rindo con facilidad.

Draco la observó, ahí estaba ella, caminando de un lado a otro como si fuera a quemar el suelo con sus pasos. Se concentraba fervientemente mientras parecía hablar consigo misma. Nunca antes la vio tan hermosa.

  • Hay que pensarlo todo bien, cualquier detalle que se nos escape puede ser la causa se nuestro fracaso.- dijo sin parar de caminar. - Hay que impedir que Siron y Morrigan entren a la casa¿Pero cómo hacerlo? Y en todo caso, el que no los maten ese día no significa que no los puedan matar cualquier otro...Hay que arrancar el problema de raíz, y el problema es que...

  • Siron cree que Xavier e Isabella mataron a Zulema.- completó Draco. - Lo que implica que debemos hacerle entender a Siron que fue Morrigan quien lo hizo, y no nosotros.

  • Xavier e Isabella.- corrigió William.

  • Como sea.- respondió el Slytherin

  • ¿Pero cómo hacerlo? Si lo único que podemos hacer es mover objetos, y debemos hacerlo sin que nadie nos vea¿qué ventaja eso nos podría dar?

  • Buena pregunta.- dijo Draco.

  • Interesante...- comentó William mientras acariciaba su barbilla.

Hermione se mantuvo en silencio durante algunos segundos, pero pronto logró estallar en un grito que impactó a los dos hombres presentes. Sus ojos marrones se fijaron en ambos irradiando destellos de brillante sabiduría mientras emocionada hablaba:

-¡Sé lo que debemos hacer! Lo sé! Es tan obvio! No solucionará todo automáticamente pero creo que es un gran avance!- dijo mientras caminaba hacia el libro. - Debemos mover el cadáver de Zulema. Sacarlo del sótano, para que Siron no lo vea ¿Recuerdan la conversación de Morrigan con Siron la última vez que los vimos? Morrigan le dijo que había escuchado a Zulema decir que iría a la mansión Pirandello. Esto hico que Siron fuera a buscarla a la casa de Xavier, y la encontró; pero muerta. Esto lo hizo deducir que los asesinos se encontraban en aquella casa…Pero¿qué sucedería si Siron no encuentra el cadáver dentro de la casa? Jamás podría culpar a Xavier o a Isabella de un crimen que no conoce!

  • Brillante!- exclamó William emocionado. - Brillante! Eres igual que Isabella!

Draco esbozó una media sonrisa mientras la observaba.

  • Pero como tú lo dijiste, eso no lo soluciona todo.- prosiguió el rubio. -Aunque no encuentre el cadáver de Zulema en la mansión, algún día lo encontrará. Y cuando lo haga, sospechará de las últimas personas a las que ella visitó según le dijo Morrigan, es decir, nuestros antepasados.

  • Lo que no solucionaría nuestro dilema sino en un leve porcentaje.- dijo William analizándolo mejor.

  • Lo sé, lo sé!- dijo Hermione algo resentida. - Por eso dije que era algo temporal. Sabemos que debemos mover el cuerpo de Zulema pero hay que hacer más.

Pero entonces gritos los sacaron de sus razonamientos. Draco, quien era el más cercano a la ventana miró a través de los cristales y mantuvo su rostro inexpresivo. Luego una sonrisa frívola se dibujó en su rostro.

  • Qué sucede?- preguntó Hermione.

  • No lo sé.- respondió él. - Pero es bastante cómico ver a esas veelas correr junto al gigante ese amigo tuyo, que por cierto, lleva en brazos al Weasley y a la Lovegood.

Hermione corrió hacia la ventana y se aterró. Ron y Luna yacían inconscientes en los brazos de Hagrid mientras él, con grandes pasos, entraba al castillo seguido por veelas y algunos alumnos entrometidos. Pudo ver a Harry muy de cerca, y a Parvati junto a Lavander que sollozaban mientras que Dean intentaba consolarlas. A lo lejos, una nube de humo salía de entre los árboles en el interior del bosque prohibido. Hermione se tapó la boca e, imaginando lo peor, dio media vuelta corriendo hacia la puerta de la sección prohibida para abrirla. La mano del Slytherin le impidió salir estorbando su paso. Ella lo miró rabiosa.

  • Déjame salir Draco!

  • Ahora hay cosas mucho más importantes!- dijo él mirándola con severidad.

  • Déjala salir.- ordenó William.

Tanto Draco como Hermione fijaron sus ojos en él.

  • Qué?-dijo el rubio.

  • Déjala. Son sus amigos, debe ir a ver cómo están.- afirmó William. -Pero hazlo rápidamente Hermione, te necesitamos aquí.

Los ojos de Hermione brillaron mientras lo miraba.

  • Gracias William.

Y con esto salió.

Hermione casi no podía respirar cuando empujó las puertas de la enfermería. Había corrido sin descansar todo el camino desde la biblioteca hasta allí. Pudo ver a sus amigos; Parvati y Lavander sentadas al lado de Ron quien ya había recobrado el conocimiento. Harry estaba el borde de la cama y Dean a una esquina. Neville recién había llegado y parecía preocupado sosteniendo a su sapo.- Ron estás bien!- dijo Hermione caminando agitada hacia él.

  • Sí, ya estoy bien.- dijo él. - Madame Pomfrey sacó el humo de mis pulmones. Luna también está bien, solo que aún no despierta.

Los ojos de Hermione se fijaron en el cuerpo de Luna, que permanecía intacto y angelical sobre la camilla de enfrente.

  • Qué sucedió?- preguntó confundida.

  • El loco de Jack Spencer secuestró a Luna.- dijo Parvati levantándose molesta. - Casi la mata de no ser que Sara Toscanini logró ver el suceso. Ron logró llegar a tiempo y sacarla.

  • Y Spencer?- preguntó Hermione.

Todos guardaron silencio.

  • No pudo salvarse.-dijo Lavander mirando al suelo. - No es que haga mucha falta un Jack Spencer al mundo pero, no te parece realmente extraño que absolutamente todo se haya quemado menos Luna? Ni un rasguño, ni siquiera cenizas sobre su cuerpo.

A Hermione eso no le pareció ni un poco extraño. En el pasado Luna tenía poderes sobrenaturales, y seguramente, la Luna del presente había heredado algunos de ellos. No tan fuertes ni desarrollados como los de Lilith, pero algún tipo de protección tenía.

Luna movió un poco la cabeza emitiendo un sonido como de dolor mezclado con terror. Era como si estuviera teniendo una terrible pesadilla. Ron saltó de su cama y corrió hacia ella, posando su mano en el rostro de la chica, acariciándola mientras ella seguían moviendo su cabeza ligeramente...como sufriendo.

  • Estará teniendo pesadillas?- preguntó Lavander acercándose.

-DUHH! Acaba de ser atacada por un psicópata, es OBVIO que debe tener pesadillas.- dijo Dean.

Hermione sonrió al ver que sus amigos estaban bien y aprovechando la confusión dio pasos hacia atrás y salió de la enfermería sin ser vista.

Luna profirió un grito y se levantó moviendo las manos como tratando de golpear a alguien, o a algo. Ron la sostuvo con ambos brazos y la obligó a mirarlo.

  • Soy yo, Luna, soy yo...- le dijo mientras ella fijaba sus ojos celestes en los de él y luego comenzaba a llorar incontrolablemente. Ron la abrazó pegándola contra su pecho mientras acariciaba su cabello. - Soy yo, todo está bien...todo está bien.

Hermione empujó la puerta de la sección prohibida y la cerró tras de sí. Se arrimó a la puerta y cerró los ojos, respirando profundamente mientras William y Draco la miraban perplejos.- Están bien tus amigos?- pregunto Will.

  • Sí, están bien.- respondió ella. - Draco, quien no está nada bien es uno de tus amigos...

  • Blaise?- preguntó él levantando una ceja

  • No, Spencer...murió en un incendio en el bosque prohibido.

Draco mantuvo su rostro inexpresivo.

- Él no era mi amigo.- dijo con frialdad mientras se paraba y caminaba hacia la ventana. - Ahora que has terminado con tus diligencias, podemos seguir con lo que realmente importa?

Hermione pretendió no escuchar aquello y se sentó en una de las sillas.

  • Bien¿en dónde nos habíamos quedado? Ah! Sí, el cadáver de Zulema.- dijo ácidamente.

Draco rió, adoraba a Hermione, pero más aún a su humor negro.

  • Mientras no estuviste pensamos que quizás hacer que Mika no esté en la sala al momento de que Xavier e Isabella llegue podría ayudar ya que, quizás vería a Siron en la casa e iría a pedir ayuda.

  • Pero eso no es seguro, pues la ayuda podría llegar tarde.- dijo Hermione.

  • Al menos salvarían a Mika.- dijo William, y sus ojos se encendieron al ver el reloj y la hora. - No hay tiempo! Ya no importa! Regresen ahora! Ahora! Saquen el cuerpo de Zulema y hagan todo lo que puedan!

  • Pero no sabremos qué más hacer!- exclamó Hermione.

  • Solo regresen! Ya no hay tiempo!

Un gran torbellino los tragó y tanto Hermione como Draco supieron que necesitarían muchísimo más que suerte para poder cambiar el pasado.

Hermione casi pierde el equilibrio al caer parada en la sala Pirandello. Draco cayó sobre uno de los muebles y se levantó inmediatamente. Los ojos marrones de la castaña se fijaron en el gran reloj que marcaba las dos de la tarde.

  • Falta poco para que Xavier e Isabella lleguen, necesitamos mover ese cadáver.- dijo Hermione mientras corría por el pasillo de la planta inferior. Draco la siguió.

Las puertas daban a habitaciones para invitados, a salas pequeñas, a bibliotecas que no eran usadas, inclusive a una sala de artes. Pero el sótano no apareció por ninguna parte. Hermione y Draco comenzaron a desesperarse cuando el tiempo comenzaba a transcurrir y ni siquiera habían podido encontrar a Zulema.

  • Maldita sea!- golpeó el Slytherin el muro al terminar el pasillo. - En esta casa no hay sótano!

  • Tiene que haber, lo recuerdo muy bien. Ordenó que llevaran el cadáver al sótano.- dijo Hermione confundida.

  • Hemos recorrido toda la planta baja y no hay nada! Al menos que se estúpido sótano esté escondido!

Hermione se mantuvo en silencio, parecía debatir algún tema importante en su interior.

  • Hay algo que no estamos analizando bien Draco, es algo pero no sé bien qué es.- dijo la castaña mientras hacía un esfuerzo sobrehumano para pensar correctamente. Bien lo había dicho antes, cualquier detalle que se les escapase pudiera significar su rotundo fracaso.

  • Van a llegar pronto.- dijo Draco fastidiado.

  • Somos unos tarados!- exclamó Hermione repentinamente. - Es tan obvio! Cómo pudimos ser tan tontos? Draco, lo vimos hace poco! Siron apareció al principio de las escaleras con el cuerpo de Zulema! No vino de abajo, vino de arriba!

Los ojos grises de Draco brillaron.

  • Pero no tiene ningún sentido, eso no fue lo que ordenó Xavier.

  • Al menos que alguien lo haya colocado en un lugar evidente, para que Siron lo vea, aprovechando la ausencia de Xavier e Isabella por la guerra...

Y Draco lo entendió absolutamente todo. Tendrían que subir lo más rápido que sus piernas le permitieran, y al llegar seguramente en una de las habitaciones encontrarían a Morrigan colocando el cadáver de su hermana en una de las camas.

Ginny se mantenía a la entrada de la sala común de los Slytherins mientras éstos salían por manadas. La pelirroja mantenía su varita arriba y sus ojos mirando a ambos lados. Temía que en cualquier momento pudiera aparecer un profesor, Snape quizás; y entonces ella se vería obligada a explicar cómo supo lo de las bombas.- Qué hace esta Gryffindor aquí!- exclamó Blaise a Pansy mientras sacaban a los alumnos de la sala. Ginny lo miró fríamente.

  • Ella es la que nos advirtió.- dijo secamente la morena. - Déjala, está ayudando.

Zabini la miró escéptico.

  • No confío en pelirrojas.

  • Ni yo en serpientes y sin embargo estoy aquí no?- dijo Ginny, pero entonces un temblor los obligó a sostenerse de las paredes, y luego, el fuego saliendo de la sala común de Slytherin junto a una explosión hizo que todos gritaran y corrieran fuera del lugar lo más rápidamente posible.

Blaise tomó a Pansy de la mano y la obligó a correr, mas Ginny permanecía estupefacta, parada frente a la puerta de la sala común viendo cómo las llamas y el humo salían por esta. Aún no podía creer que en verdad, los miembros de la Sociedad, habían estado a punto de convertirse en asesinos. El solo pensar que ella estuvo a punto de...

Pero entonces una mano la tomó del brazo con fuerza obligándola a volver. Sus ojos miel chocaron con los negros amenazadores de Severus Snape.

  • Señorita Weasley, a la oficina del Director...

Draco y Hermione subieron las escaleras rápidamente y corrieron por los pasillos hasta encontrar una habitación abierta; era la de Xavier e Isabella. La Gryffindoriana paró en seco ante el marco de la puerta y con asombro vio cómo Morrigan acariciaba el cabello de Zulema hipócritamente, que ahora yacía en la cama. Sus ojos grises casi transparentes le daban un aspecto aún más demoniaco; era mil veces preferible verla con los ojos rojos.- Adiós.- dijo Morrigan mientras le daba un beso en la frente a Zulema.

Con esto se levantó y caminó hacia la puerta saliendo del cuarto. Hermione la siguió con la mirada hasta el último momento y entonces se volteó para fijar sus ojos en Draco.

  • Tiene que servir!- dijo ella mientras repentinamente caminaba hacia el cadáver de Zulema y pasaba sus manos sobre él. Draco la observaba confundido.

  • Qué haces!

  • Tú mueve el cadáver.- dijo Hermione mientras sonriendo arrancaba el collar de plata que colgaba del cuello de la vampiresa. - Yo ya vengo...

  • A dónde vas!

  • A impedir que Morrigan salga de esta casa.- dijo Hermione desapareciendo por el marco de la puerta.

La castaña corrió por los pasillos hasta llegar a la majestuosa escalera. Morrigan bajaba con tranquilidad y rostro triunfante. Hermione corrió adelantándose y llegó hasta la puerta de la mansión. Dejó el pestillo suelto y la puerta entre abierta. Ahora tanto Xavier como Isabella llegarían y Mika no tendría que abrirles. Rápidamente corrió hacia el pasillo de la planta inferior y con fuerza, dejó caer un florero que se encontraba en un aparador.

El fuerte sonido hizo que Morrigan volteara y fijara sus ojos que ahora se habían vuelto rojos en el pasillo.

Bien Hermione, lo conseguiste... pensaba mientras miraba cómo la rubia y peligrosa vampireza caminaba hacia el punto de donde había provenido aquel estruendoso ruido.

Sus ojos rojizos observaron los restos de florero, y entonces miró hacia el largo pasillo que tenía frente a ella. Alguien estaba allí, podía sentirlo. No sabía cómo describirlo pero sabía muy bien que alguien estaba allí. Seguramente una mucama, alguien que la había visto y asustada había dejado caer el jarrón. Aquello era peligroso, Morrigan no podía permitir que hubiese un testigo ocular de que ella estuvo en esa mansión antes que Siron.

Pero entonces el sonido de la puerta abriéndose y voces la alertaron. La rubia se ocultó tras una viga y fijó sus ojos en Xavier e Isabella, quienes ya habían ingresado.

  • Quién eres tú para decirme lo que tengo que hacer o no! Dime quién!- se escuchó a Isabella gritar, justamente como lo había hecho anteriormente. Hermione se sintió extraña, pues eran exactamente las mismas palabras que había dicho minutos antes de morir.

  • Soy tu marido aún! O tengo que recordártelo cada cinco segundos!- exclamó Xavier soltando su espada y dejándola caer al suelo con un ruido estridente. - Magdalena me pidió que te protegiera, y es mi deber velar por ti al menos hasta que se disuelva nuestro matrimonio!

La misma discusión de antes se estaba dando ahora, con la pequeña diferencia de que Mika no estaba presente, y que Morrigan no había salido de la Mansión.

  • Ya cállate no quiero oírte más!- dijo Isabella repentinamente. Hermione se adelantó pasando a Morrigan y entró a la sala. Aquello no había sido dicho en la conversación anterior. - Dónde está Mika?

Hermione entendió que, ahora que la situación había cambiado entonces la conversación también tendría diferencias.

  • No sé, y tampoco logro entender por qué los guardias no están en donde deberían.- dijo Xavier.

Hermione volvió a mirar a Morrigan, quien observaba todo tras la viga en completo silencio. La Gryffindoriana caminó hacia ella y delicadamente puso el collar de Zulema en un bolsillo del vestido gris de la rubia. Miró al reloj de la sala, y se sorprendió de que William no hubiera hecho ya su entrada...

  • Yo no estoy obsesionado con tu hermana Isabella! Te dije que no la metieras en esto, ya basta! Es un tema cerrado.

  • No está cerrado Xavier, no lo está. Si lo estuviera, no habrías ido en la mañana a buscarla.

Los gritos seguían escuchándose desde la sala. Pero entonces Hermione notó que habían llegado a la conversación que se debía dar después de la llegada de William, y este aún no había llegado. Fue entonces cuando un grito proveniente de la planta alta llamó la atención de todos los presentes, de los que de dejaban ver, y de los que se mantenían ocultos.

Mika bajó las escaleras corriendo y gritando. Isabella la miró impactada y caminó hacia ella tratando de tranquilizarla.

  • Qué pasa! Tranquila Mika!- dijo la castaña.

  • El cadáver de esa mujer! Yo lo había puesto en el sótano y no sé por que ahora estaba en medio pasillo!

El corazón de Hermione se paró con brusquedad. No podía ser; seguramente Mika había visto a Draco moviendo el cadáver. Sus ojos marrones se fijaron en las escaleras, de donde el Slytherin bajaba con rapidez hacia ella.

  • Me vio, bueno, vio al cadáver moverse solo por el pasillo.- dijo Draco.

  • No puede ser cierto!.- exclamó Hermione pasando una mano por su cabeza. - Y ahora qué se supone hagamos! Y William no aparece! Ya debería estar aquí!

Isabella miró a Xavier mientras este tomaba una espada entre su mano y se dirigía hacia la escalera.

  • A dónde vas!- preguntó Isabella sosteniéndolo del brazo.

  • A deshacerme de una buena vez de ese cadáver.- dijo el rubio mientras se soltaba, pero no pudo subir, porque sus ojos grises se vieron fijos en la figura tétrica que apareció tras la viga.

Morrigan caminó fuera de su escondite dejando a todos los presentes asombrados. Nadie podía respirar, nadie podía siquiera hablar o moverse. Todos tenían los ojos fijos en aquella pálida y rubia mujer de ojos rojos. Esta sonrió amenazadoramente mostrando sus colmillos, y todos retrocedieron.

  • Ustedes, no van a deshacerse de ningún cadáver.- dijo con seguridad mientras subía tres escalones de la escalera y se colocaba al frente de ellos. Fría, mirándolos desde una altura considerable.

Xavier, Isabella y Mika estaban en el centro de la sala, aún siendo incapaces de pronunciar palabra alguna. Morrigan sonreía, su rostro pálido y frívolo permanecía radiante a pesar de parecer un cadáver.

  • Qué es lo que quiere!- exclamó Isabella. - Es de usted ese cuerpo que apareció en nuestra casa?

La vampireza rió tétricamente.

  • Claro que es mi cuerpo! Es de mi hermana...y ustedes, ustedes la mataron.- dijo sonriendo. - Pero ahora solo es cuestión de esperar un poco...mi hermano llegará en cuestión de segundos y él les hará pagar su crimen.

Hermione no podía concebir cómo alguien podía ser tan mentirosa. Morrigan actuaba como si ella no hubiera sido la verdadera asesina, incluso se burlaba de los presentes, sabiendo que serían ellos los que pagarían en vez de ella.

  • Desgraciada!- exclamó Hermione mirando a Morrigan con odio.

Fue entonces cuando Una figura macabra apareció al principio de las escaleras. Hermione, Draco, y todos los presentes menos Morrigan miraron a Siron sostener el cuerpo de Zulema entre sus brazos. Su rostro estaba tenso de ira y dolor. Morrigan permanecía dándole la espalda, y mantenía la sonrisa en su rostro cuando dijo:

  • Llegaste por fin Siron, encontraste el cuerpo de nuestra querida hermana...- dijo mientras volteaba solo un poco, lo suficiente como para darle el perfil a su hermano. - Fueron ellos...cuando llegué hablaban de deshacerse del cadáver.

Siron bajó las escaleras lentamente, pasando a su hermana viva y llegando a la sala. Como lo había hecho antes, recostó el cuerpo de Zulema sobre uno de los muebles de la sala, y dándole un beso en la boca volvió a fijar sus ojos en Xavier, Isabella y Mika.

Morrigan bajó los tres escalones que le restaban y por detrás posó sus manos en ambos hombros de Siron, acercando su boca hacia el oído de su hermano.

  • No permitirás que tan viles criaturas sigan con vida no es así? Mataron a nuestra reina, a la mejor de todas, a la grandiosa. Tenemos que vengar a Zulema...y luego volver con Damona, encontrar a Lilith porque ahora sí la necesitamos.

Siron caminó peligrosamente hacia Isabella, Xavier y Mika.

  • No!- gritó Hermione y tumbó otro jarrón haciéndolo caer con un sonido estridente.

Todos posaron sus ojos en los pedazos que quedaban del jarrón. No podían entender cómo había caído.

Morrigan caminó hacia el lugar del accidente.

  • Ya es la segunda vez...- dijo mirando alrededor como si estuviera inspeccionando. Y entonces sucedió lo inesperado, del bolsillo de Morrigan cayó el collar de plata al suelo, rodando a lo largo de la sala y quedando ante los pies de Siron.

Hermione no comprendió al principio porqué los ojos de Siron se habían tornado más rojos que antes, y tampoco comprendió por qué repentinamente, Morrigan se había tornado más pálida de lo normal. No, no pudo entender...

Pero pronto lo haría.

Siron se inclinó recogió el collar entre sus dedos, observándolo lleno de ira lo apretó en su mano y miró a su hermana con rabia demencial.

  • Explícame qué haces con esto!- gritó mientras sus ojos se inyectaban cada vez más de sangre. - Di algo que me impida matarte ahora mismo!

Siron caminó lentamente hacia ella, con el collar en mano extendido. Morrigan retrocedía por cada paso que su hermano daba. Todo su cuerpo temblaba y sus ojos se habían tornado más transparentes que nunca.

  • No sé cómo llegó a mi bolsillo lo juro!

  • Qué significa todo esto?- preguntó Draco.

  • No lo sé, coloqué el collar en su bolsillo pero no sé por qué Siron reacciona de esa forma...

Morrigan ahora dejaba caer lágrimas de terror por su rostro.

  • Tienes que creer que no sé cómo llegó a mí!- exclamó sollozando. Temblaba toda.

  • Dijiste que acababas de llegar y era mentira! Estuviste antes! Antes de que yo llegara! Porque bien sabes que para sacar este collar del cuello de Zulema era necesario que estuviera muerta! Es el collar de la redención! Solo puede ser quitado cuando el dueño ya no viva. Se lo quitaste cuando estuvo muerta Morrigan! Estuviste aquí antes y viste su cuerpo inerte!

  • No!- gritó ella mientras sollozaba.


Hola a todos!!

el final se acerca...

espero que hayan disfrutado el capitulo

Pasen a comentar!! y me avisan si quieren que suba "La Revolución de las Bestias" que es otro Dramione de Monic

Saludos Mágicos!!

NOX