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Live while we're young — capítulo 8

El mundo es un pañuelo…

Ya había pasado una semana desde los chicos me habían arrastrado de vuelta a Londres y por suerte el moretón de mi ojo había empezado a ceder, igualmente no salía de mi casa sin los anteojos puestos y en las entrevistas o para los paparazzi esto se debía a que tenía conjuntivitis, una idea brillante de Liam que buscando cuanto tiempo tardaban en irse los hematomas encontró que la conjuntivitis tenía casi el mismo tiempo de curación. Los únicos que sabían la "verdad" era los chicos, Simon, Paul, mi mamá, Danny y las dos brujas, tómese por brujas a Calder y Edwards que ni bien me vieron empezaron a reírse como locas y no dejaron de molestarme desde entonces < Ya me las van a pagar >. Peazer por su parte era la única que se apiadaba de mi, venía todas las mañanas a casa y se encargaba de maquillarme bien el ojo cosa de que no se notara el moretón y nuca se burlaba o hacía algún comentario que pudiera molestarme debía regalarle algo por ser buena conmigo,  Liam tenía suerte de tenerla eran el uno para el otro.

En estos momentos me encontraba investigando sobre los autos de James Bond en internet, si quería encontrar a mi pelirroja tenía que empezar por su auto.  Por lo que yo recordaba, que no era mucho aclaremos, no era un auto moderno y era de color plata; le pregunté a Niall si sabía algo de los autos de James Bond y casi me pega por ignorante. Nuestro duende era un fanático de las películas del agente 007 y en este momento estaba tirado en mi sofá mirando la última, pausó la película y luego de darme un sermón sobre que no tenía cultura y que era una vergüenza que siendo inglés y gustándome los autos no supiera qué autos tenía el espía, me dijo que me sentara con él que cerca del final aparecería lo que yo estaba buscando.

Media hora después cuando yo ya me había acomodado y enganchado con la historia aparecieron Liam, Louis y Zayn en la sala vestidos con ropa de ejercicio.

-A ver holgazanes vayan a vestirse y prepárense que nos vamos a entrenar- nos dijo Liam mientras tomaba el control y apagaba el televisor.

-¡Oye! No puedes hacer eso, ahora venía la mejor parte que es cuando M muere en brazos de James,aparte yo no traje ropa- se quejó Niall

-¿Cómo que M se muere? ¡Acabas de arruinarme el final!Duende malo- Le decía molesto mientras le arrojaba un almohadón.

-Niall has visto esa película unas diez veces desde que te la compraste, y la ropa no es problema Harry te prestará.

Ante el comentario del castaño yo asentí dándole permiso para que buscara algo en mi placard y el rubio tan obediente como siempre se levanto y se fue a vestir mientras refunfuñaba. Yo por mi parte me desparramé por el sillón sin la más mínima intención de levantarme, si bien siempre era el compañero de gimnasio de Lee hoy no tenía ganas de salir, estaba muy ocupado rastreando a cierto Aston Martin.

-Styles tú también irás, mueve tu hermoso trasero y ve a cambiarte porque no pienso llegar tarde por tú culpa- me regaño el castaño que empezaba a perder la paciencia.

-Hey! Solo yo puedo decirle que tiene un lindo trasero - dijo Lou celoso como siempre- aparte el del trasero sexy y bonito en esta banda soy yo - terminó haciéndose el ofendido.

No terminó de hablar que los tres estábamos tirados en el piso por el ataque de risa que nos dió, ese comentario me lo hubiera esperado de Zayn pero nunca de Louis, aunque era verdad la fans siempre le sacan fotos a su trasero, o le sacan fotos de espalda y ponen el mejor perfil de Tomlinson o cosas así.

Después de que Daddy Direction me cargara como una bolsa de papas hasta mi habitación y me sujetara mientras Zayn y Louis me desvestían y me ponían mi ropa de ejercicio ya estaba listo para salir. Yo pienso que si alguien hubiera visto esa escena hubiera pensado dos cosas, o que estábamos teniendo un cuarteto haciendo cosas indebidas mientras un quinto se destornillaba de la risa o que me estaban violando… seguramente hubiera sido la segunda si le agregamos el hecho de que yo no paraba de gritar que me soltaran.

Paul nos había conseguido un entrenador personal que nos iba entrenar en su gimnasio y lo iba a cerrar solo para nosotros cuando fuéramos porque a cada lugar que íbamos o había chicas que ni bien nos veían se nos tiraban encima o si era solo de hombres había algún paparazzi escondido sacándonos fotos… Una completa locura.

Cuando llegamos al gimnasio Paul no estaba esperando, miró su reloj y luego a nosotros con cara de pocos amigos al parecer habíamos llegado tarde.

-¿Saben lo que es un reloj y como se usa verdad?- nos dijo cuando nos acercamos a saludarlo.

-Lo siento es que tuvimos un problemita, alguien no se quería levantar del sofá- gruño Lee que odiaba ser impuntual.

-Que raro tú siendo el último - dijo de manera irónica mientras miraba a Zayn.

-Aunque no lo creas esta vez no fui yo, fue Harry el que no se quería levantar - se defendió un tanto ofendido el moreno.

Zayn siempre, pero siempre era el último en todo, el último en bañarse, el último en vestirse, el último en levantarse, llegábamos tarde a todos lados por su culpa y Liam se enfadaba muchísimo porque es siempre es el primero en todo y puntual como reloj suizo.

-Bueno ahora escúchenme bien, Victor entrenó atletas olímpicos durante muchos años y es el mejor en su área por lo que háganle caso en todo lo que les dice, sean puntuales y traten de contenerse y no hacer bobadas, miren que esto lo está haciendo como un favor especial para Simon por todos los años de amistad entre ellos- Paul nos advirtió serio- ¿Entendido?

-Si capitán - contenstó Boo haciendo el típico saludo militar.

-Yo me encargo, no te preocupes- se comprometió Lee tan maduro como siempre.

El lugar era gigantesco, tanto que daba miedo aparte estaba equipado como para entrenar un ejército no solo tenía las tradicionales máquinas de gimnasio si no que había una pared para escalar, elementos de gimnasia artística, un rin,  pasarelas de pasto sintético y de polvo para correr cien metros, un par de dianas y  una pista con obstáculos. Al no ver a nadie fuimos recorriendo el lugar en busca del tal Victor.

-¿Qué pasa Vic? ¿Te estás poniendo viejo?- canturreaba burlona

-¿Yo? ¿Viejo? Jamás - me contestaba mientras atacaba y yo lo esquivaba.

-Yo creo que si, tienes que admitirlo esta vez el alumno superó al maestro- le gozaba mientras sonreía a través de la máscara.

-Nunca, aunque podría decir con mucho orgullo que eres mi mejor alumna.

-Ahhh… que tierno, pero con eso no harás que me distraiga o te deje ganar - dije mientras esquivaba una estocada justo a tiempo.

Victor era mi profesor de esgrima desde que tengo seis años y de boxeo desde hace cinco. Cuando era pequeña mi madre me mandó a tomar clases de baile pero dejé porque  era muy torpe y no tenía coordinación… definitivamente no era lo mío; luego empecé con gimnasia artística pero era demasiado alta y eso me jugaba muy en contra por lo que si bien la practiqué durante muchos años y cada tanto hacía algo también terminé dejando. Como me sentía frustrada por no ser buena en nada de lo que me gustaba mi mamá me llevó a ver un musical de Peter Pan y fue ahí cuando ví a Peter y a Garfio peleando que descubrí que era lo que quería hacer y para asombro de todo el mundo era realmente buena. El boxeo vino cuando a mi padre se le ocurrió que sus hijas debían saber defenderse solas, Cassie duró solo dos clases y abandonó pero a mi me fascinó, era una descarga increíble de adrenalina y energía.

De repente mientras estábamos en pleno duelo me pareció ver que alguien nos miraba a través de la pared vidrio que delimitaba la zona de esgrima.

-¿Esperas visitas?- le pregunté intrigada a mi entrenador que intentaba vencerme sin poder conseguirlo.

-¿ Eh? ¿A qué te refieres? -  contestó un tanto sorprendido por mi pregunta que al parecer lo había descolocado pero sin sacarme un ojo de encima.

-No vi bien  pero me pareció que alguien no estaba observando- dije agitada.

-Ya sé quienes son, deben ser los chicos nuevos que voy a entrenar, me había olvidado que vendrían hoy, después échales un vistazo a lo mejor te gusta alguno y por fin te consigues novio

-Nunca, eso de los novios no es para mí y lo sabes bien - le gruñí, odiaba que la gente no entendiera que yo era feliz con mi soltería y siempre me quisiera emparejar con alguien - ¡Touché!

  • grité emocionada cuando le di en el pecho - eso te pasa por hablar pavadas y no prestar atención.

Mi canoso y viejo amigo/entrenador se fue refunfuñando y maldiciendo por haber perdido hasta donde estaban sus nuevos pupilos.

Mientras caminábamos sin rumbo por el lugar nos topamos con una pared de vidrio detrás de la cual había dos personas batiéndose a duelo como en las películas de piratas o de los tres mosqueteros. Los cinco nos quedamos como bobos mirando impresionados por la agilidad y velocidad de ambos… ¿competidores? ¿jugadores? ¿luchadores? La verdad es que no tenía ni idea de esgrima.

 El combate estaba de lo más interesante cuando de un momento a otro el más pequeño de ellos le dio en el blanco al más alto y comenzó a dar saltitos a su alrededor para gozarle lo que supongo yo era su victoria.  Luego de sacarse una especie de casco que llevaba puesto el más alto ,que resultó ser un hombre canoso de unos casi sesenta años, se encaminó en nuestra dirección.

-Ustedes deben ser los chicos que me envía Simon, mi nombre es Victor Brown y voy a ser su "entrenador"- se presentó el hombre.

-Un gusto, nosotros somos Louis, Niall, Zayn, Liam - los aludidos fueron bajando la cabeza a medida que los mencionaba en señal de saludo - y yo soy Harry.

-Eso de recién fue increíble - comentó Zayn quien había quedado deslumbrado con el combate- ¿Puedes enseñarnos?

-Ya veremos, el esgrima es pura disciplina si me demuestran que son capaces de seguir mis órdenes al pié de la letra les enseñaré- dijo mientras se sacaba el mameluco blanco- ¿Alguno de ustedes practica algún deporte en especial?

-Football- contestó automáticamente Louis.

-¿El zapping o el FIFA cuentan como deporte?- preguntó Niall haciendo que todos no riamos.

-Yo hago boxeo desde los doce más o menos- dijo Liam con orgullo.

-Bien, ¿ Y ustedes?- nos preguntó a Zayn y a mi.

-Lo acompañamos a Lee al gimnasio pero no más que eso.

-Bien, es bueno saberlo para ver como le armo la rutina cada uno. ¿Eres bueno en el rin?- le preguntó al castaño de ojos marrones.

-No se si soy bueno pero me sé defender- contestó medio vergonzoso.

-Payne deja la modestia de lado y dile que eres más que bueno, te hemos visto pelear y podemos dar fé de eso - lo acusó Boo logrando que el pobre se pusiera colorado.

-Perfecto- dijo Victor divertido- porque tengo un contrincante para que empieces y al que no le vendría nada mal que le bajen los humos. ¡ Helena ven aquí por favor !- gritó en dirección a su oponente que lo esperaba sentado del otro lado del vidrio.

¿Una chica? ¿Había estado peleando con una chica? Woww eso no me lo esperaba, y encima quería que Liam le baje los humos en el rin ¿Cómo rayos se le ocurría a este hombre enfrentar a Liam caballerosidad y delicadeza con las mujeres James Payne con una chica? Era más que seguro que si era buena antes de que termine el primer round pobre Lee terminara en el piso por no tocarla.

Me acerqué a donde el grupo, estaba bastante intrigada me parecía raro que Victor me llamara y más por mi nombre, algo se traía entre manos porque cuando lo hacía era o porque quería alardear de algo, en este caso de mí, o porque estaba planeando darle una lección a alguien.

Me saqué la máscara y sacudí la cabeza para liberar mi pelo me estaba asfixiando ahí adentro, levanté la vista para saludar a los desconocidos cuando….

-¿Ustedes? ¿Qué rayos hacen aquí?- dije entre escandalizada y sorprendida cuando vi a los mismísimo One Direction frente a mi.

-¿Tú?- dijeron a coro los cinco.

-¿Se conocen?- preguntó confundido el hombre canoso.

-Lamentablemente si.

-Por suerte no.

Dijimos el ruludo y yo al mismo tiempo

-Tú mejor cállate si no quieres que te empareje el otro ojo- dije asesinando con la mirada al castaño de rulos.

-¿Emparejar el otro ojo? ¿Cómo es eso? - preguntó el moreno mirando suspicazmente a su amigo, al parecer no les había contado de nuestro encuentro.

-Que les cuente su amiguito lo que pasó en la fiesta de San Valentín- lo acusé cruzándome de brazos.

-¿Qué hiciste Hazza?- le recriminó Payne, pero Styles no reaccionaba y se iba poniendo cada vez más blanco- ¿¡Que diablos hiciste Harry!?- terminó gritándole.

-Puede que la haya besado sin su consentimiento - dijo en un susurro casi audible- aunque en mi defensa tengo que decir que ella no me apartó - se defendió ya en voz bien alta

< Es un cara dura cómo va a decir eso >

-¡¿QUE HICISTE Qué?!- gritaron los otros cuatro mientras Victor lo asesinaba con la mirada.

Liam empezó a regañarlo como si fuera un niño pequeño, Louis le recriminaba que porqué lo había engañado de esa manera y públicamente, Zayn le decía algo así como que si a él le gustaría que a Gemma le hicieran lo mismo < ¿Quién es Gemma? Seguramente una noviecita que tiene por algún lado> y Niall preguntaba que a qué hora iban a tomar el té mientras Victor despotricaba y decía que no los pensaba entrenar, que Simon lo perdonara pero que no lo iba  hacer. Toda la situación era el colmo del ridículo y al ver como la cara de Styles variaba de un rojo tomate a un blanco papel según el reclamo no pude evitar largar una carcajada, los seis hombres presentes me miraron como si estuviese desquiciada ya que obviamente no entendían de qué me reía y encima convengamos que mi risa no era para nada disimulada y menos cuando estaba tentada.

-Lo sentimos mucho, en serio no sabíamos nada de esto y lo del auto también- decía Liam realmente apenado- desde hace una semana que venimos buscándote para compensarte por el choque, perdónanos no fue intencional y nos sentimos fatal por no poder hacernos cargo de los costos del arreglo

-Si es verdad, pero como no sabíamos tu nombre empezamos a buscar los autos de James Bond a ver cuál era el tuyo ya que Harry nos dijo que tenías uno y así comenzar a hilar fino- siguió el moreno.

¿Me habían intentado buscar? ¿Querían pagar los arreglos de mi auto? No lo podía creer, después de todo no eran tan idiotas como yo pensaba y parecían sinceros, por lo menos Payne y Malik que eran los que hablaban, Tomlinson me daba la sensación de que estaba un tanto avergonzado y Horan paracía de otro planeta donde lo único más importante que respirar era la comida. Igualmente no se los iba a dejar tan fácil.

-Ahora que ya saben como me llamo y dónde encontrarme eso lo veremos luego- dije secamente, la verdad es que por más de que me hubieran hecho reir no los quería cerca ni diez minutos - ahora no perdamos tiempo porque ya que como no tengo auto tengo que irme caminando a la universidad, ¿Para qué me llamabas Victor?

-Ehhhh…. Iba a pedirte que te subieras al rin con Liam para ver en que estado está- dijo dubitativo al ver mi cara- mejor deja, cuando vengan el martes le pediré a James o a Alan que se suban con él

-Ok, igual no me hubiera subido ni con él ni con ninguno de ellos- contesté de manera despectiva.

-¿Qué pasa, nos tienes miedo?- dijo en tono burlón el castaño de ojos azules, ganándose un codazo por parte del moreno - Está bien me corrijo ¿ Es que le tienes miedo a Liam?

¿En serio? Hasta yo había entendido el mensaje del codazo que era un claro "Cierra la boca", me daba la impresión de que él entendía lo que quería porque ni yo estaba arrugando ni ese golpe significaba "No, te equivocaste de persona le tiene miedo a Liam".

-No les tengo miedo, ni a ustedes ni a nadie- le dije remarcando la última palabra, intentaba sonar amenazadora pero la verdad es que no lo parecía tanto ya que me tenía que mirar para arriba para poder mirarlo a los ojos, él era una cabeza más alto que yo.

-Si quieres te puedo buscar un banquito así me amenazas tranquila sin tener que estirar tanto el cuello- me dijo riendo, al parecer había leído mis pensamientos anteriores sobre no resultar tan amenazante.

Esto ya era el colmo de los colmos, primero me chocaban,después me perdía la mejor charla de mi vida por su culpa, luego me besaban sin mi consentimiento y ahora me dejaban en ridículo esto no iba a quedar así, no, de ninguna manera yo le iba a enseñar que conmigo no se jugaba.

-Payne al rin- gité furiosa provocando que este se atragantara con su propia saliva.