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Las Reliquias de la Muerte ~Ron&Tu — capítulo 8

Harry y Dumbledore se habían aparecido en una de las torres. El profesor estaba muy débil, mientras que Harry solo sentía miedo por él. Caminaron unos pasos cuando este parecía tambalearse y Harry lo ayudo a sostenerse.

¡Tengo que llevarlo a la enfermería señor! -grito Harry mientras sostenía al profesor Dumbledore para que este no cayera al piso- con la señora Pomfrey…

¡No! -susurro Dumbledore mientras se apoyaba en la pared- Severus… Severus ¡lo necesito! -Lo miro- despiértalo, dile lo que paso y no hables con nadie más.

Harry corrió hacia el inicio de las escaleras pero volteo a verlo atemorizado. Dumbledore de apoco se levantó jadeante y adolorido.

Escóndete abajo Harry, no hables ni te dejes ver por nadie sin mi permiso -hablo ya de pie- pase lo que pase debes quedarte abajo, Harry has lo que digo… -jadeo mientras el ruido de una puerta se oía desde lo lejos- confía en mi…. Confía en mi -susurro.

¡Harry! -Ema corrió hacia el temerosa.

Shhh ¡ven! -la tomo de la mano para que Dumbledore no la viera- ¿Qué haces aquí?

Te estuvimos buscando ¿Qué ha pasado? -Pregunto preocupada- ¿Y el profesor Dumbledore?

Esta allá arriba, prometí guardar silencio, también promételo tu por favor.

Bien. -susurro.

Harry termino de bajar las escaleras junto a la rubia y se escondieron bajo de la torre en donde estaba Dumbledore, y a lo lejos pudieron divisar a alguien subiéndolas. Temerosos siguieron los pasos hasta verlos frente al profesor. Dumbledore alzo la vista y se encontró con el chico de cabello platinado.

Buenas noches Draco -hablo viéndole- ¿Qué te trae aquí en esta bella noche de primavera?

Draco… -susurro Ema espantada, ella sabía que la hora había llegado.

¿Con quién está? -Pregunto- ¡lo escuche hablar!

Suelo hablar solo en voz alta, me parece extraordinariamente útil. -Harry camino hasta quedar bajo Dumbledore y lo observo- ¿Alguna vez te has hablado a ti mismo Draco?

-Draco saco su varita y lo apunto temeroso de lo que iba a hacer, pero en su mente solo estaba su prima… Ema-

Draco, tú no eres un asesino -advirtió Dumbledore.

¿Cómo sabe lo que soy? -Chillo temblando- ¡eh hecho cosas horrendas!

¿Cómo maldecir a Katie Bell, esperando que a su vez ella me entregara un collar maldito? -Pregunto- ¿cambiar una botella de agua miel por una con veneno? Perdóname Draco, pero creo que esas acciones fueron tan débiles que no las hiciste de corazón.

El confía en mí, ¡fui elegido! -grito mostrándole la marca de los mortifagos en su brazo izquierdo.

Déjamelo facilitártelo -saco su varita.

¡Expelliarmus! -lo desarmo fácilmente.

Muy bien, muy bien -Ema observo a Draco queriendo llorar y escucharon otro ruido más- ¡Oh! No estás solo, hay otros. -Susurro Dumbledore viéndolo- ¿Cómo?

El armario evanescente en la sala de los menesteres -explico este- lo estuve reparando.

Que ingenioso Draco -lo miro a los ojos- hace años, conocí a un joven que tomo muchas decisiones equivocadas, permíteme ayudarte.

¡No quiero su ayuda! -Lloro temeroso- ¿Qué no lo entiende? ¡Debo hacer esto! Debo matarlo, si no soy yo será… -silencio recordándote- será alguien más, y él me matara.

Escucharon más pasos y Draco se limpió las lágrimas como pudo. Cuando Bellatrix y los demás mortifagos entraron al lugar Draco volvió a apuntar a Dumbledore con la varita y este solo observaba manteniendo la calma. Por su parte Harry respiraba cada vez con más dificultad, un dolor en el estómago se hacía cada vez más doloroso y difícil de calmar. Ema lloraba a más no poder sabiendo que su primo lo estaba haciendo por cuidarla a ella.

¡Vaya! ¿Qué tenemos aquí? -Hablo Bellatrix- bien hecho Draco -le susurro besando su mejilla.

¡Buenas noches Bellatrix! -Hablo el profesor- esto amerita presentaciones ¿no crees?

Me gustaría Albus, pero me temo que no tenemos tiempo -se acercó.

-Ema miro a Harry que dabas vueltas y vueltas por el lugar observándolo todo-

¡Hazlo! -grito la mujer a su sobrino.

No tiene las agallas -susurro un mortifago- igual que su padre. -Y Draco lo miro- debería hacerlo yo mismo.

¡No! -Grito ella- el señor tenebroso dijo que el niño debe hacerlo. Era entre él y la otra niña tonta -miro a Draco- pero el mismo se ofreció.

Harry alzo su varita para atacar por si alguien intentaba hacerle daño al profesor. Y Ema se acercó a él, de pronto alguien más se hizo presente entre ellos. Ambos miraron a su izquierda y allí estaba Snape, apuntándoles con su varita, Ema apretó fuerte el brazo de su amigo mientras no dejaba de llorar y este bajo su varita.

¡Vamos hazlo! -Le decía Bellatrix- ¡hazlo Draco, hazlo!

Snape les hizo una seña de que guardaran silencio y tú solo te aferraste más a Harry, sabias que él estaba del lado de Voldemort por lo cual no confiabas en su lealtad hacia Dumbledore. Harry te tomo de la mano para calmarte y Snape se fue para luego subir a la escena de arriba.

¡Hazlo, ahora! -grito impaciente la mujer. Draco lloro más y su varita tembló como nunca.

No. -hablo Snape apareciéndose.

-Harry y tú vieron a Dumbledore, quien los miro por unos momentos y luego dirigió su mirada a Snape.

Severus… por favor. -rogo viéndole a los ojos.

¡Avada Kedavra! -le lanzo el hechizo y una luz verde salió de su varita.

Dumbledore cayó de la torre por el impacto, Harry estaba mudo del asombro y Ema se tapaba la boca para que su llanto no se oyera. Se abrazó a Harry y este solo mantenía su mirada hacia Snape ¿Cómo lo había traicionado? ¿Por qué lo mato? Dumbledore confiaba en él, y el… lo había asesinado. Draco aun temblando y llorando fue empujado por Snape para que caminara, mientras que Bellatrix invocaba la marca tenebrosa en el cielo ahora nublado. Ellos se fueron y Harry salió corriendo tras ellos mientras que Ema también lo siguió. Caminaron por el bosque mientras Bellatrix tarareaba y daba brincos, Harry corría a penas pudiendo respirar y Ema tropezaba varias veces, pero aun así no se rendía.

¡Hagrid! -Lo llamo Bellatrix- ¡Hola!

¡Hey! -Grito Harry y ellos voltearon a verlo- ¡el confiaba en usted!

Harry… -susurro Ema llegando hasta él.

¡Sí! -rio Bellatrix al incendiar la casa de Hagrid.

¡Draco! -Gritaste mientras él te veía lloroso- lo ciento… -lloraste.

No es tu culpa. -negó.

Si lo es… yo…

¡Sobrinita ven, vamos a divertirnos! -sonrío Bella.

¡Largo, ahora! -les grito Snape a ellos.

¡Pelee, pelee cobarde pelee! -grito Harry acercándose a él y lanzándole hechizos.

¡No! -Grito Snape al ver como Bella lo atacaba- él le pertenece al señor tenebroso.

Harry… ¿estás bien? -Ema corrió hacia él.

Aléjate… -le susurro su amigo.

Nos vemos sobrinita. -sonrío Bella mientras se alejaba corriendo.

¡Sectumsempra! -corrió Harry intentando atacarlo y Snape volvió a tirarlo.

¡Basta! -gritaste corriendo otra vez hacia tu amigo.

¿Te atreves a usar mis propios hechizos contra mi Potter? -hablo frente ah el mientras tu sacabas tu varia- ni se te ocurra -te advirtió.

¿Qué? -miro Harry a Snape.

Sí, yo soy el príncipe Mestizo.

Déjalo… -lloraste- vete.

Snape se fue dejando a Harry tirado en el piso y apenas pudiendo respirar. Ema observo irse al profesor Snape y volteo a ver a su amigo que no se movía. Limpio unas cuantas lágrimas que salían de su cara y tomo la mano de Harry delicadamente.

Harry… tenemos que ir.

Vamos. -susurro viendo hacia Hogwarts.

Los amigos comenzaron a caminar de regreso al colegio y ninguno hablaba. Ema intentaba no llorar más pero era impotente, y Harry aún estaba como en shock. Al llegar al colegio se hicieron paso entre los alumnos que inundaban el lugar. McGonagall se encontraba llorando al igual que estudiantes y profesores mientras observaban el cuerpo de Dumbledore tirado en el suelo. Cuando llegaron al frente Harry siguió hasta su cuerpo y tú te detuviste junto a Ginny quien observo al pelinegro con compasión.

¿Estabas con él? -pregunto en susurro.

Si, ha sido horrible -lloro la rubia mientras Ginny la abrazaba.

Tranquila…

-Harry se arrodillo ante Dumbledore y tomo el guardapelo mientras apoyaba su mano derecha sobre el pecho de él.-

Ve… -empujaste a Ginny quien camino hacia Harry y lo abrazo mientras este comenzó a llorar.

Ema. -se acercó el pelirrojo.

¿Estás bien? -pregunto Hermione.

No. -negaste mientras llorabas una vez más y ambos te abrazaban.

Hermione derramo lágrimas y Ron aún seguía abrazándote. McGonagall saco su varita y la alzo hacia el cielo mientras una luz blanca salía de esta. Al cabo de segundos los demás alumnos y profesores hicieron exactamente lo mismo en honor a Albus Dumbledore. La luz de las varitas se vio como la luz inmensa del sol y de apoco la marca tenebrosa se desvaneció del cielo. A la mañana siguiente de la muerte el trio junto a Ema se juntaron en el lugar de los hechos.

¿Crees que Draco lo hubiera… hecho? -pregunto Hermione mientras Ema los observaba.

No. Él estaba bajando su varita -admitió.

¿Tú que piensas sobre esto? -pregunto Ron que estaba a tu lado.

Es mi primo, lo conozco como a nadie y créanme él no quería hacerlo. Pero…. Él lo iba a matar, no tenía opción.

Y al final fue Snape -hablo Harry con asco en sus palabras- siempre fue Snape. Y yo no hice nada para evitarlo…

-Hermione lo miro y Harry le dio el guardapelo-

Es falso -suspiro- ábrelo.

¿R.A.B? -pregunto Hermione mientras terminaba de leer.

No sé. -Miro Harry a la castaña- pero sea quien sea tiene el Horrocruxe, todo fue en vano… todo.

-ambos voltearon a verte a ti y a Ron, el hizo una mueca y tú solo bajaste la cabeza-

A Ron no le molesta -cambio de tema la castaña- lo de tú y Ginny.

-Ema levanto la vista a ver al pelirrojo y le sonrío mientras que Harry solo desviaba la mirada incomodo-

Pero si fuera tu -continuo la castaña- mientras este el, mantendría los besos al mínimo. -Harry rio al igual que Ema.

No volveré Hermione -hablo para ella- tengo que terminar lo que Dumbledore empezó. Y… no sé a dónde me llevara eso pero yo les avisare cuando pueda donde estoy -volteo a verla.

Siempre admire tu coraje Harry -respondió ella- pero a veces eres muy tonto.

-Harry se la quedo viendo sin comprender-

No creerás que iras a buscar los Horrocruxe tu solo ¿verdad? -Harry desvió la mirada- ¡nos necesitas! -busco su mirada nuevamente.

-Harry suspiro y tú junto a Ron se acercaron a ellos-

Nunca me había fijado en lo pacifico que es este lugar -susurro Harry viendo hacia el cielo.

El Fénix de Dumbledore comenzó a volar por todos lados. Mientras que Hermione, Harry, Ema y Ron lo observaban apoyados en el barandal. Lo vieron alejarse y se miraron aceptando el destino y el futuro, que les esperaba de ahora en más. Adiós Hogwarts… y hola aventura.