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Todo llega a su tiempo, pero… ¡Maldito tiempo! ¡¿Viene de rodillas o qué?! — capítulo 10
La cabeza me duele, pero al menos ya no me da vueltas, pero al abrir los ojos, ¡Por Merlín! Mis ojos, la luz me mata, pero poco a poco me acostumbro de nuevo, me siento con cuidado en la cama y espero un momento, ya me acostumbre a la luz, observo y estoy en mi habitación, miro hacia la mesita y hay una nota y un pequeño frasquito, leo y para mi sorpresa es de Snape, demonios, entonces no fue un sueño, en verdad me vio así, y por las barbas de Merlín, hice un trato con Snape, técnicamente estoy castigada, si mal no recuerdo tengo que ir a su despacho toda la semana a hacer limpieza ¿verdad? Esto no es bueno, no es nada bueno, pero supongo que es mejor a que mamá me viera como anoche, de ser así me hubiera castigado de por vida, si me hubiera castigado, puede que sea mayor de edad y todo lo que quieran, pero ustedes no tienen una madre como Minerva McGonagall, ella es el orden y la rectitud personificadas, pero muy a diferencia de Snape, ella si es agradable, no como ese murciélago de las mazmorras, y ahora tocan la puerta y oigo una voz bastante familiar
-Iris Isobel abre la puerta de inmediato-dice una voz seria y con carácter
Si, es mi mamá si así lo pensaron
-No lo repetiré niña-dice
-Ya voy mamá-digo yo y caigo en cuenta de que llevo pijama, más le vale a Snape haber utilizado magia
Me arreglo un poco y abro la puerta y de inmediato me encuentro con el rostro severo y serio de mi queridísima madre, no esta ni un poquito contenta
-Hola mami-le digo yo con una sonrisa
-No me vas a comprar con esa carita tierna-dice ella de inmediato, vaya que mi mamá es difícil
-¿Y con esta?-le hago un pucherito a lo gato con botas
-¿Por qué recibí una nota diciéndome que te encontrabas ya en tu habitación, en ves de oírlo por ti misma?
Así que una nota, pero no dijo que de Snape, parece que si esta cumpliendo el trato, supongo que su palabra si vale de algo
-Estaba cansada mamá, tan pronto llegue me fue a dormir, no quise molestarte
-Iris nunca eres molestia-me dice ella y suspira
-¿Estas molesta?-le pregunto
-¿Tengo motivos?
-Claro que no-bueno no si sigues pensando que llegue en mis cabales
-Confiare en ti-dijo ella
Y yo siento una punzada, de manera figurativa claro, estoy traicionando su confianza, pero nunca fue mi intención, lo del estúpido brownie no fue mi culpa, fue de Bob
-Te quiero mamá-le digo, la abrazo y luego le beso una mejilla
-Y yo a ti hija-dice ella correspondiendo mi abrazo
Como ya veo algunos estudiantes rondando cerca he de imaginar que no es para nada temprano, además es sábado si es tan levantados casi podría asegurar que no es temprano, algunos miran la escena y de seguro se les hará raro ver a su profesora comportarse de esa manera, pero no pueden esperar otra cosa, soy su hija, mamá al notar a los estudiantes les lanza una mirada seria y estos de inmediato comprenden que no deben de quedarse husmeando la escena de madre-hija
-Mamá, ¿qué hora es?-le pregunto ya una vez deshice el abrazo
-Son las 10:45 am, has dormido bastante-dice ella
-He de suponer que querías venir más temprano…
-…pero sabia que aun dormías-completa ella-te conozco niña
-Mamá no soy una niña-le digo
-Siempre serás mi niña-me contesta ella
-Eres una sentimental mamá-digo
-Quizás si lo sea-dice y me sonríe-ahora arréglate, le diré a un elfo que te traiga el desayuno, cereal con fruta ¿verdad?
-Tu me conoces-le digo con una sonrisa, de hecho ella me conoce más que yo misma
Cuando me despido de mamá faltan 10 minutos para las 11:00 am, de inmediato me meto al baño, me doy una buena ducha con agua fría para despertarme y cuando salgo recuerdo la nota que Snape me dejo en mi mesita, la leo de nuevo
Bébala y no olvide el trato, la espero a las 8:00 pm en punto
S.S
Me dejo una poción, vaya sorpresa, como ya les dije antes, Snape puede ser caballeroso cuando quiere, además no se le olvida nada, y se ha asegurado de que yo no lo olvidara tampoco, me siento de nuevo como una estudiante a la que el temible profesor de pociones acaba de castigar, que encantador ¿no?
El día paso con tranquilidad, Alan me envió una lechuza preguntando como seguía por lo del brownie y no olvido burlarse de mí, mi mamá no se ha dado cuenta de lo que paso ayer y espero que continúe así, pero por alguna extraña razón, mi padrino me mira y me sonríe, y en sus ojos se ve ese brillo travieso de un niño que acaba de hacer una broma y ha salido invicto, ¿sabrá algo?, pero eso imposible ¿no?, solo Snape me vio, bueno o eso espero, y en realidad no creo que Snape le dijera, hicimos un trato, pero por Merlín, mi padrino siempre se entera de todo y solo Merlín sabe como lo hace, parece tener ojos y oídos en todo Hogwarts, pero bueno, la tarde fue lo más normal que se puede decir, hable un rato con los gemelos, ese para si que son graciosos y son unos genios en cuanto a bromas, tiene una creatividad increíble, por otro lado también hable con Harry, Hermione y Ron, son chicos muy agradable y nos llevamos muy bien, incluso puedo decir que somos amigos, aunque aun se sienten algo intimidados porque soy la hija de su jefa de casa, muy a diferencia de los gemelos, a los cuales eso no les importa, soy como una compañera de bromas para ellos, en serio me recuerdan mucho a Alan y a Charlie, pero bueno son hermanos de Charlie, que más se puede esperar, ahora recuerdo lo gracioso que era estar con ellos cuando estudiaba, buenos tiempos, pero claro que les tengo que decir algo, soy algo bromista si, pero mientras era estudiante me comportaba mas, digo, era hija de una profesora, si no me comportaba ella me castigaría de por vida, se supone que uno debe madurar con los años, pero digamos que conmigo no ha sido así, mi lema es: "Relájate y no te tomes la vida demasiado en serio" estresarte solo hará que te vuelvas arrugado, como dice Hagrid: "Lo que venga, vendrá, y le plantaremos cara", la vida es una serie de momentos y tenemos que disfrutarlos, el ayer nunca se hará presente de nuevo, no hay que desperdiciar nada, si tienes oportunidad de algo, aprovéchala, posiblemente mañana ya sea tarde, bueno pero esa es mi opinión, yo soy la digo, y como siempre me desvié un poquito del tema, pero como les iba contando el día, estuvo lo más normal posible, me pidieron alguno autógrafos, algunas chicas me pidieron que cantara, en fin, cosas bastante normales, durante la cena fue lo mismo, un par de sonrisas por parte de mi padrino y mamá, algunas breves conversaciones sobre trivialidades con algunos profesores, una promesa de ir a ayudarle a mi madrina a la enfermería alguna tarde y claro, un par de miradas incomodas con Snape, nada del otro mundo, y así pronto llegaron las 8:00 pm y mi trato con Snape dio comienzo, yo prácticamente baje corriendo a las mazmorras, pues me había entretenido hablando con mamá, así que cuando toque la puerta de Snape ya llegaba 5 minutos tarde y si mi memoria no me falla, y se que no lo hace, Snape estaría molesto por la tardanza
-Llega tarde Urquart-dice cuando me ve en el umbral de la puerta
-Lo sé, me disculpo por ello-le digo yo
-Su puntualidad no ha cambiado para nada desde sus días de estudiante-dice él y pues bueno eso no lo puedo negar, casi siempre llegaba tarde a sus castigos, lo que hacia que estos se hicieran más largos y para nada bonitos
-Ya me he disculpado por ello-digo con algo de irritación
-Entre de una buena vez-me dice y me deja pasar y tal y como recuerdo el salón de pociones esta idéntico a mis días de estudiante, oscuro, tenebroso y con aire de humedad, igualito que Snape-Hoy limpiara las repisas-me dice, y más que pedirme el favor, me ordena que lo haga-y de una vez le advierto que esta noche no haga gal de su torpeza, quiero todos los frascos intactos
-Si, ya se que seré su elfina domestica esta semana, pero no me tiene que insultar Snape
-Le aclaro que no soy su igual, usted deberá llamarme profesor o señor-dice él y me mira con desprecio supongo, es difícil saber que piensa el murciélago, esos ojos negros parecen tan vacíos a veces
-Me ha quedado claro profesor-le digo con aire de resignación, no tiene sentido ponerme a discutir con él, pues de seguro terminare perdiendo, así que mejor no alargo las cosas y más pronto me podré largar de esta fría mazmorra-¿Piensa quedarse para allí?-dice-ya le he dicho que tiene que hacer
El tono en el que me habla me provoca lanzarse una cachetada, pero yo tengo las de perder, así que por esta semana será todo resignación con Snape, bueno, espero que solo por esta semana
-Y por cierto limpiara a lo muggle, deme su varita-me dice y yo no puedo creerlo, ¿esta hablando en serio?
-¿Disculpe?
-Ahora resulta que esta sorda-dice con ironía
-Debe usted estar bromeando profesor-digo-no pretenderá en serio que limpie a lo muggle
-¿Qué acaso tengo cara de chiste?-dice él con esa expresión imperturbable en su rostro
-De hecho tiene la misma cara de amargado de siempre, me he llegado a plantear incluso que los músculos de su cara están inutilizados-dije en broma y una risita se me salió
-La varita, ahora-ordeno
A mi no me quedo otro remedio más que entregársela, ahora definitivamente esto parece un castigo, me siento con 15 otra vez, limpiar a lo muggle, esto apesta y parece que estas repisas son de otro siglo, están cubiertas de polvo, podría asfixiarme aquí, pero bueno un trato es un trato
-Profesor, ¿con que voy a limpiar? No pretenderá que lo haga con las manos ¿verdad?-le digo
Él se acerca a su escritorio y de un cajón saca un trapo algo viejo, me lo entrega y sin decir una palabra se sienta y comienza a calificar pergaminos, yo me dispongo a limpiar y se que esto me demorara un buen rato…
Nota de la autora: Mil disculpas por la tardanza, pero por favor no me maldigan, aquí les traigo este capítulo que aunque no esta muy largo espero que lo disfruten, espero que entiendan que no he podido estar mucho en la pc, entonces no he tenido tiempo de escribir, pero intentare hacerlo con más frecuencia, les envió saludos y recuerden 1 comentario= 1 sonrisa