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Todo llega a su tiempo, pero… ¡Maldito tiempo! ¡¿Viene de rodillas o qué?! — capítulo 9

Cuando vagaba por los pasillos en busca del despacho de mi madre me encontré con la persona que probablemente estuviera odiando más en el momento, y, ¿adivinen quien era? Si pensaron en Snape, han acertado, felicitaciones, por Merlín, les juro que cuando me lo tope casi me da un infarto, literalmente choque de frente con él y cuando eso paso casi voy a dar al suelo de no ser porque él me atrapo, aunque yo no sabia que era él aun

-La torpeza no la abandona nunca, ¿verdad Urquart?

Y así fue como supe quien era, como no iba yo a reconocer esa voz, esa suave, profunda y siseante voz, esa voz perteneciente a Snape

-¿Snape?-pregunte yo tontamente

De inmediato él aflojo su agarre pues yo había quedado muy cerca de él, tanto que cuando me soltó y mis ojos se habituaron a la oscuridad pude ver su silueta, convoque un lumus con mi varita y ahora le veía por completo, un hombre alto, de cabello negro largo hasta el hombro, ojos color azabache, como un bosque oscuro, con un tono suave y pausado al hablar, si, era Snape no habia duda

-Lindas horas de llegar-dijo con ironía-¿acaso se le ha escapado a su madre?

-Eso no es de su interés-respondí algo mareada

Por supuesto que Snape nota mi estado, a mi el mundo me da vueltas y de repente una no muy bonita sensación aparece, siento un tirón, y sé que no es algo bueno, rápidamente me hago a un lado, tan rápido que me sorprendo a mí misma, mi cuerpo me reclama por lo que ha pasado hoy, así que termino vomitando de una manera espectacular, si, ahí va la dichosa hamburguesa, de la nada siento que alguien toma mi cabello y lo recoge, de modo que no se pueda ensuciar si vomito de nuevo, es Snape, me conduce con cuidado a uno de los baños que queda cerca

-Si va a vomitar de nuevo-dice Snape con su inalterable expresión-le recomiendo que lo haga aquí-uno de sus brazos esta alrededor de mis hombros y otro sostiene mi cabello improvisando una cola de caballo, cuando trato de alejarlo siento de nuevo esa sensación y vomito de nuevo, y de nuevo, ¿Cuánto va a durar esto?, puedo sentir mi estomago vacío, ya no tengo nada que expulsar, pero aun así siento arcadas, y ahí prometo que jamás volverá a comer brownies o a beber, esto es demasiado, es horrible, no pasaré de nuevo por esto, lo juro.

Cuando por fin esa horrible sensación se detiene mis manos descansan sobre la baldosa del baño, estoy agotada, Snape retira sus manos, dejando así a mi cabello libro, la verdad ya ni siquiera se de que color es, él me ofrece un pañuelo, ¿de donde lo saco?, pues ni idea, pero yo lo recibo y me limpio con el, justo ahora estoy más que avergonzada, me gustaría que la tierra me tragara, no quiero estar aquí, no quiero que Snape me vea así

-Lo lamento-susurro yo y ni siquiera sé porque lo hago

-¿Qué es lo que lamenta Urquart?

Y ahora me pide explicaciones

-Principalmente haber dejado que Alan me llevara su dichosa fiesta, sentirme mal, por Merlín justo ahora la lista es interminable-susurro

¡Mierda estoy hablando con Snape!

-Alguna vez todos hemos estado así-dice secamente-se trata de conocer los límites propios y claramente usted los ha sobrepasado, ¿es eso un hábito suyo Urquart?

La cabeza me zumba, estoy irritada, ahora, ¿qué demonios tiene estos que ver con él?, yo no le pedi que me acompañar hasta aquí, se comporta como un adulto que regaña a una niña descarriada. Una parte de mí quiere gritarle que si, que hago esto cuando se me viene en gana, que puedo salir a fiestas cuando quiera, pero no lo hago, mi valentía no esta presente esta noche, ha de ser que el vomito la ha espantado, pero al parecer a Snape no, aun sigue aquí

-No suelo hacer eso-digo-no me gustan las fiestas ni el alcohol y muchos menos las drog…

Pero antes de poder continuar siento un mareo, él se da cuenta y me sostiene antes de que caiga, ahora estoy en sus brazos como una niña pequeña y además acabo de notar que he dicho demás frente a él

-Así que no es solo alcohol-me dice

-No soy así-digo tratando de excusarme-no sabia que estaba comiendo

¿Por qué me importa lo que piensa?

-Es mejor que tomes algo para eso-dice

-Es tarde-digo-Poppy debe estar dormida-lo digo porque de seguro que me mandaría a la enfermería

-No mencione nada sobre la enfermería

Yo me sorprendo, pero soy incapaz de mirarlo,  he vomitado frente a él, ¿podría hacer algo más vergonzoso?

-Le daré algo para el malestar

Eso significa que iremos a su despacho, por Merlín, esta siendo caballeroso

-¿De veras?

Ahora que lo miro él simplemente asiente, me pone de pie y me conduce hacia las mazmorras

-Tengo que avisarle a mamá que llegue-digo recordando hacia donde iba antes de encontrarlo

-Supongo que puedo avisarle por la chimenea

Me siento débil, avergonzada, exhausta, mortificada, pero extrañamente emocionada, Snape esta siendo caballeroso, no se ha burlado de mi situación actual, necesitaré al menos una semana para procesar todo esto, él me dirige hacia su despacho y me esta tomando de la mano, mientras camino tropiezo, pero ágilmente Snape me atrapa, quedo muy cerca de él, mi nariz roza su cabello, oliendo su aroma, hierbas, eso de que no se baña queda completamente descartado ahora, él huele a limpio, a fresco y a limpio, de repente todos esos pensamientos prohibidos sobre él salen a flote y corren a través de mi cansado cuerpo, provocando que en algún lugar muy profundo mis músculos se contraigan.

Cuando llegamos a su despacho, se mueve rápidamente y me ofrece un vaso con una poción herbovitalizante si no estoy mal

-Bebe-me ordena

Él me observa con atención, yo doy un sorbo tentativo y confirmo que la poción sabe a mil demonios

-Bébela toda-dice, de seguro noto la mueca de asco que hice

Es muy autoritario, aún me observa, yo me bebo el contenido del vaso con un gran esfuerzo para no vomitarlo, no podría soportar que me viera hacerlo otra vez, mi cabeza da vueltas y él me mira a través de sus anteojos de media luna, figurativamente hablando claro, yo me balanceo un poco y él me estabiliza con uno de sus brazos, toma el vaso vacío de mis manos y lo pone en una mesita que esta cerca

-Gracias-le digo yo mientras me sujeto la cabeza

-Le hará efecto en unos minutos-dice él con su parsimoniosa voz-puedo darle una poción para dormir si lo desea también

-No creo que sea necesario…y en ese momento me doy cuenta de lo que esta pasando-estas siendo amable conmigo

-Se llama caballerosidad, no podía dejarla en mitad del pasillo ahogándose en su propio vómito-dice él

-No digas eso de nuevo-le ruego, de tan solo recordarlo tengo arcadas

-No le he dado autoridad para tutearme-dice

-Acepte mis disculpas entonces-digo

-No se le ve muy bien

-Tampoco me siento bien

-Ha mencionado antes que no ha sido el alcohol-indago Snape

-No, fue algo más-dije

-¿Se siente mejor?-pregunto

-Si, gracias profesor-digo de manera inconsciente

-Ahora soy su profesor ¿eh?-dijo con sorna

-Solo trato de ser respetuosa, me ha hecho usted un favor-digo

-Es tarde, será mejor que vaya a descansar, no creo que a McGonagall le agrade verla en ese estado

A decir verdad ya me encontraba mejor, pero aun así me sentía mareada y probablemente estaba pálida y ojerosa

-Por favor no se lo diga, no le diga que me ha visto así-le digo mientras lo miro

-¿Por qué no hacerlo?-dijo con burla

Y hasta ahí llego la caballerosidad, el cretino había vuelto, en serio que Snape parece padecer de trastorno de personalidad múltiple

-Haré lo que sea-dije sin pensar, cualquier cosa seria mejor comparado con la reacción de mamá

-¿Lo que sea?-pregunta alzando una ceja

¿Qué demonios estará pensando?, espero que no se tome tan literal eso de "Lo que sea"

-Vendrás toda esta semana en la noche y limpiaras mi despacho-dice

-No soy tu elfina Snape-respondo

-Te estoy dando una opción Urquart, acepte o su querida madre sabrá en que estado ha venido esta noche

-No hace nada de gratis ¿verdad?-pregunto, sabiendo que lo de la caballerosidad no había sido por nada

-Todo favor es una deuda, grábese eso-dice él

-Si lo hago-dije-¿promete no contarle nada a mi madre?-le miro seria

-Es un trato, si usted cumple, yo cumplo-dice

-Es un trato entonces-digo a la vez que le ofrezco mi mano

Snape me mira y luego acepta mi mano, al estrecharlas siento como una corriente baja por mi espina dorsal, ¿qué tiene ese hombre?, me vuelve como idiota cuando estoy en su presencia, luego de el corrientazo me siento mareada, mis pies se debilitan y mi cabeza me da vueltas, lo último que recuerdo es unos brazos sosteniéndome y una simple expresión: "Mierda"

**Nota de la autora:**Por favor haganme saber si la historia los aburre, me ha dejado algo triste que en el capítulo anterior nadie comentara, acepto criticas, dejenme saber su opinión y rev¿cuerden 1 comentario=1 sonrisa