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Todo llega a su tiempo, pero… ¡Maldito tiempo! ¡¿Viene de rodillas o qué?! — capítulo 15

Saben, las cosas en el castillo no ha ido bien últimamente, hay más petrificados en la enfermería y eso no es nada bueno, más aun porque no saben que esta causando esto, mi mamá me ha dicho que mi padrino esta pensando seriamente en cerrar el colegio por la seguridad de los chicos y eso es bastante deprimente, es decir este castillo es el hogar de muchos, ojala se sepa que causa esto rápido, para que así no pase nada más grave, por otro lado esta ese tarado de Lockhart, no se como demonios se le pudo haber ocurrido a mi padrino contratarlo, es un completo idiota, sabe tanto de DCAO como yo moda, o sea nada, en serio que es un presumido, y se la ha estado persiguiéndome, es un acosador, se cree el hombre más atractivo del mundo, es un presumido de primera, una vez que logro interceptarme pude observarlo con detalle, tenía los dientes tan blancos que deberían haber venido con un cartel de advertencia: "No mirar directamente a los dientes, peligro de ceguera permanente", sonreía como si creyese que era un regalo divino para todas las chicas, y vaya que estaba equivocado, también estaba su ropa, no es como si yo supiera del tema, pero por Merlín que el tipo era extravagante, sus túnicas eran de niveles ridículos, no eran como las de mi padrino, nada que ver, es decir mi padrino puede ser algo estrafalario, pero a él le va, porque se ve tierno y agradable, pero se notaba que es tipo tenía un ego que desbordaba, yo ya no le soportaba más, lo único que me había detenido de decirle unas cuantas verdades era mi mamá, a ella también se le notaba que no le gustaba, a decir verdad no creo que le agradara a ningún profesor, pero como siempre, ya saben el profesionalismo primero, pero les juro que si ustedes hubieran estado en la presencia de este tipo ya le hubieran lanzado un hechizo, Lockhart no sabe abrir la boca para algo más que no se hablar de él mismo y de sus increíbles hazañas, si él hizo todo eso les juro que me como un bicho, deben de ser puras patrañas que invento o algo por el estilo, porque dudo mucho que si quiera logre hacer bien un par de hechizos sencillos, imagínense que le dio por formar un club de duelo hace un tiempo y pues bueno fue de lo más gracioso, yo asistí, no me podía perder semejante espectáculo y bueno termine a un lado de los chicos, por supuesto ellos no sabían aun que Lockhart impartiría las clases

-Me pregunto quién nos enseñará-dijo Hermione, mientras se internaban en la alborotada multitud-Alguien me ha dicho que Flitwick fue campeón de duelo cuando era joven, quizá sea él

-Cariño lamento decepcionarte-dije-pero me temo que no será él

-Con tal de que no sea...-Harry empezó una frase que terminó en un gemido: Gilderoy Lockhart se encaminaba a la tarima, resplandeciente en su túnica color ciruela oscuro, y lo acompañaba nada menos que Snape, con su usual túnica negra. Lockhart rogó silencio con un gesto del brazo y dijo:

-¡Vengan aquí, acérquense! ¿Me ve todo el mundo? ¿Me oyen todos? ¡Estupendo! El profesor Dumbledore me ha concedido permiso para abrir este modesto club de duelo, con la intención de prepararlos a todos ustedes por si algún día necesitan defenderse tal como me ha pasado a mí en incontables ocasiones (para más detalles, consulten mis obras)-Permitanme que les presente a mi ayudante, el profesor Snape-dijo Lockhart, con una amplia sonrisa-Él dice que sabe un poquito sobre el arte de batirse, y ha accedido desinteresadamente a ayudarme en una pequeña demostración antes de empezar. Pero no quiero que se preocupen los más jóvenes, no se quedaran sin profesor de Pociones después de esta demostración, ¡no teman!

Yo me reí por lo bajo, Snape lo volvería papilla, ¿Qué no sabia qué esa era la plaza que Snape ansiaba desde hacia años?, definitivamente Lockhart era un idiota y como confirmación tomen el hecho de que se iba a batir en duelo con Snape

-¿No estaría bien que se mataran el uno al otro?-susurró Ron a Harry al oído

Los chicos y yo reímos un poco y Hermione nos regaño, al parecer ella admiraba al profesor Lockhart, pobrecita, se decepcionara mucho.

En el labio superior de Snape se apreciaba una especie de mueca de desprecio. Yo me preguntaba por qué Lockhart continuaba sonriendo; si Snape me hubiera mirado como miraba a Lockhart, habría huido a todo correr en la dirección opuesta. Lockhart y Snape se encararon y se hicieron una reverencia. O, por lo menos, la hizo Lockhart, con mucha floritura de la mano, mientras Snape movía la cabeza de mal humor. Luego alzaron sus varitas mágicas frente a ellos, como si fueran espadas.

-Como ven, sostenemos nuestras varitas en la posición de combate convencional-explicó Lockhart a la silenciosa multitud-Cuando cuente tres, haremos nuestro primer hechizo. Pero claro está que ninguno de los dos tiene intención de matar.

-Yo no estaría tan seguro-susurró Harry, viendo a Snape enseñar los dientes.

-Te apoyo Harry-susurré

-Una..., dos... y tres

Ambos alzaron las varitas y las dirigieron a los hombros del contrincante. Snape gritó:

—¡Expelliarmus!

Resplandeció un destello de luz roja, y Lockhart despegó en el aire, voló hacia atrás, salió de la tarima, pegó contra el muro y cayó resbalando por él hasta quedar tendido en el suelo. Ese chico Malfoy y algunos otros de Slytherin vitorearon. Hermione se puso de puntillas.

-¿Cren que estará bien?-chilló por entre los dedos con que se tapaba la cara.

-¿A quién le preocupa?-dijeron Harry y Ron al mismo tiempo

-Tal vez así aprenda un par de hechizos-dije-además creo que le ha encontrado un uso útil a su tonta capa, nada miren como ha dejado de limpio el suelo-agregue

Harry, Ron y los gemelos rieron ante aquello y Hermione me regaño con la mirada, vaya que la chica era seria. Lockhart se puso de pie con esfuerzo. Se le había caído el sombrero y su pelo ondulado se le había puesto de punta, parecía que le hubiera alcanzado un rayo, yo me tuve que controlar para no soltar una carcajada

-¡Bueno, ya lo han visto!-dijo, tambaleándose al volver a la tarima-Eso ha sido un encantamiento de desarme; como podéis ver, he perdido la varita... ¡Ah, gracias, señorita Brown! Sí, profesor Snape, ha sido una excelente idea enseñarlo a los alumnos, pero si no le importa que se lo diga, era muy evidente que iba a atacar de esa manera. Si hubiera querido impedírselo, me habría resultado muy fácil. Pero pensé que sería instructivo dejarles que vieran...

Si claro, hubiera podido repeler el hechizo, como no, el tipo ni siquiera aceptaba que Snape le había vencido, yo juraba que Snape parecía dispuesto a matarlo, y quizá Lockhart lo noto, porque dijo:

-¡Basta de demostración! Vamos a colocaros por parejas. Profesor Snape, si es tan amable de ayudarme...

Pero antes de que acabara, muy para mi desgracia me vio y de inmediato su sonrisa se amplió más y sus ojos se centraron en mí, vaya suerte la mía

-Pero miren quien nos honra con su presencia-dijo Lockhart-nuestra querida Iris esta por aquí

¿Iris?, ¿Cuándo le di yo permiso para tutearme?, que atrevido es ese tipo

-Srta. Urquart-le corrijo rápidamente-y no creo que mi presencia altere nada, puede continuar con lo suyo profesor

Y decirle profesor me cuesta, no se merece el título, hasta me es más fácil decirle profesor a Snape

-No sea modesta Iris-por supuesto ignora que no le he dado el derecho de tutearme-su presencia es valiosa, ahora me pregunto si nos haría el honor de concedernos una demostración más, he oído decir que es una excelente duelista

Vale, todo lo que dice no es mentira, eso de que soy buena duelista es verdad, no más pregúntenle a Flitwick, ya oyeron que Hermione dijo que él había sido campeón de duelo, pues es un gran profesor y yo aprendí mucho de él, así que si, no se solo cantar chicos, ahora ya que se me ha presento tal oportunidad de patearle el trasero a esa fanfarrón, ¿creen que la desperdiciaría?, por supuesto que no, esto será entretenido, incluso se puede observar una mueca en el rostro de Snape, una mueca que interpreto es de satisfacción, de seguro le encantara ver como humillan de nuevo a Lockhart

-Vamos Iris-insiste él-si gana, tal vez la invite a un trago luego-dijo él

Como si no fuera a ganar, y como ya dije el tipo se cree irresistible, es un cretino

-Profesor-digo-no creo que a mi novio le agrade la idea de que em vean por ahí con usted, no querrá que inventen algún chisme ¿o sí?

Pero claro que a él le encantaría eso, más publicidad para él

-Olvidaba que usted tiene novio-dijo-es una lástima

Y me mira como diciendo: "Tu te lo pierdes", prefiero salir con Filch que con él y eso ya es mucho decir

-Ya que insiste profesor

En ese omento decido subirme a la tarima, nos acercamos, hicimos una reverencia, que Lockhart exagero de nuevo con mucha floritura, retrocedimos y Lockhart conto de nuevo

-Una..., dos... y tres

-Depulso-dije yo fuertemente y de nuevo Lockhart salio volando cayendo en su trasero sin oportunidad siquiera de musitar palabra

De nuevo muchos estudiantes rieron, aunque esta vez fueron los Gryffindor los que lo hicieron más fuerte, por alguna extraña razón, bueno no tan extraña, yo mire a Snape y pude ver como asentía con satisfacción, aunque claro, el tonto de Lockhart no es un rival digno en duelo, así que no es gran cosa, Lockhart se levanto de nuevo y se organizo su rizado cabello, a veces parecía ricitos de oro en serio, y se dirigió a los estudiantes

-Otro ejemplo más de un ataque-dijo él-aunque por supuesto hubiera podido evitarlo, solo quería que vieran otra demostración

Si claro…pero bueno, ahora si empezaron a formar grupos, todos se metieron entre la multitud a formar parejas. Lockhart puso a Neville con Justin Finch-Fletchley, pero Snape llegó primero hasta donde estaban Ron y Harry

-Ya es hora de separar a este equipo ideal, creo-dijo con expresión desdeñosa-Weasley, puedes emparejarte con Finnigan. Potter...

Harry se acercó automáticamente a Hermione.

-Me parece que no-dijo Snape, sonriendo con frialdad-Señor Malfoy, aquí. Veamos qué puedes hacer con el famoso Potter. La señorita Granger que se ponga con Bulstrode

Snape es un tirano, mira que poner a ese par juntos, se odian a muerte por Merlín santo y la pobre Hermione…yo vi que Malfoy se acercó pavoneándose y sonriendo. Detrás de él iba una chica de

Slytherin alta y robusta, y su poderosa mandíbula sobresalía agresivamente. Hermione la saludó con una débil sonrisa que la otra no le devolvió.

-¡Pónganse frente a sus contrincantes-dijo Lockhart, de nuevo sobre la tarima-y hagan una inclinación!

Harry y Malfoy apenas bajaron la cabeza, mirándose fijamente.

-¡Varitas listas!-gritó Lockhart-Cuando cuente hasta tres, ejecuten sus hechizos para desarmar al oponente. Sólo para desarmarlo; no queremos que haya ningún accidente. Una, dos y... tres

Harry apuntó la varita hacia los hombros de Malfoy, pero éste ya había empezado a la de dos. Su hechizo le hizo el mismo efecto que si le hubieran golpeado en la cabeza con una sartén. Harry se tambaleó pero aguantó, y sin perder tiempo, dirigió contra Malfoy su varita, diciendo:

-¡Rictusempra!

Un chorro de luz plateada alcanzó a Malfoy en el estómago, y el chico se retorció, respirando con dificultad.

-¡He dicho sólo desarmarse!-gritó Lockhart a la combativa multitud cuando Malfoy cayó de rodillas; Harry lo había atacado con un encantamiento de cosquillas, y apenas se podía mover de la risa. Harry no volvió a atacar,  de seguro porque le parecía que no era deportivo hacerle a Malfoy más encantamientos mientras estaba en el suelo, pero fue un error. Tomando aire, Malfoy apuntó la varita a las rodillas de Harry, y dijo con voz ahogada:

-¡Tarantallegra!

Un segundo después, a Harry las piernas se le empezaron a mover a saltos, fuera de control, como si bailaran un baile velocísimo.

-¡Alto!, ¡alto!-gritó Lockhart,  yo ya estaba dispuesta a ayudar, pero Snape se hizo cargo de la situación.

-¡Finite incantatem!-gritó. Los pies de Harry dejaron de bailar, Malfoy dejó de reír y ambos pudieron levantar la vista.

Una niebla de humo verdoso se cernía sobre la sala. Tanto Neville como Justin estaban tendidos en el suelo, jadeando; Ron sostenía a Seamus, que estaba lívido, y le pedía disculpas por los efectos de su varita rota; pero Hermione y Millicent Bulstrode no se habían detenido: Millicent tenía a Hermione agarrada del cuello y la hacía gemir de dolor. Las varitas de las dos estaban en el suelo. Harry se acercó de un salto y apartó a Millicent. Fue difícil, porque era mucho más robusta que él.

-Muchachos, muchachos...-decía Lockhart, pasando por entre los estudiantes, examinando las consecuencias de los duelos—. Levántate, Macmillan..., con cuidado, señorita Fawcett..., pellízcalo con fuerza, Boot, y dejará de sangrar enseguida...-Creo que será mejor que les enseñe a interceptar los hechizos indeseados —dijo Lockhart, que se había quedado quieto, con aire azorado, en medio del comedor. Miró a Snape y al ver que le brillaban los ojos, apartó la vista de inmediato-Necesito un par de voluntarios... Longbottom y Finch-Fletchley, ¿qué tal ustedes?

Pero Snape interrumpio

-Mala idea, profesor Lockhart-dijo Snape, deslizándose como un murciélago grande y malévolo-Longbottom provoca catástrofes con los hechizos más simples, tendríamos que enviar a Finch-Fletchley a la enfermería en una caja de cerillas-La cara sonrosada de Neville se puso de un rosa aún más intenso-¿Qué tal Malfoy y Potter?-dijo Snape con una sonrisa malvada

-¡Excelente idea!-dijo Lockhart, haciéndoles un gesto para que se acercaran al centro del Salón, al mismo tiempo que la multitud se apartaba para dejarles sitio-Veamos, Harry -dijo Lockhart-, cuando Draco te apunte con la varita, tienes que hacer esto, levantó la varita, intentó un complicado movimiento, y se le cayó al suelo. Snape sonrió, yo no solté una carcajada porque me controle, en realidad fue patético, Lockhart se apresuró a recogerla, diciendo:

-¡Vaya, mi varita está un poco nerviosa!

Y ahí fue cuando me decidí a interrumpir

-Profesores-dije y de inmediato las miradas de todos se posaron en mí-no creen que seria mejor hacer una demostración de como repeler hechizos antes de que pongan a los chicos a hacerlo-sugerí yo y Snape me dedico una mirada de desprecio a lo cual yo le respondí sonriéndole ampliamente como si no me importara, Lockhart se puso nervioso, de seguro tenia miedo de que Snape lo humillara más, si eso era posible, así que se me ocurrió la brillante idea de ser yo quien haría la demostración con Snape, que idea tan brillante ¿no?, yo solo esperaba que me fuera bien, tenía confianza

-Perfecto-dijo Lockhart-Iris y el profesor Snape harán una demostración, presten atención

De nuevo me dirigi a la tarima y lo mismo hizo Snape, ambos hicimos una pequeña reverencia y retrocedimos dispuestos a dar comienzo al duelo, Snape me miraba con una mueca de desprecio y yo trataba de parecer seria, aunque la verdad tenia un poco de miedo, digo, era Snape, en fin el duelo comenzó y nos lanzamos hechizos a diestra y siniestra, claro que ninguno nos dio prque los evitábamos o simplemente usábamos un *"Protego"*y los chicos parecían maravillados, por fin estaban viendo un duelo de verdad y al parecer aquello les emocionaba, a mi me vitoreaban los de Gryffindor, Ravenclaw y Hufflepuff y a Snape obviamente los Slytherin, después de un buen rato al parecer Lockhart se aburrió de ver un verdadero duelo y hablo para que paráramos, porque a ese paso nos demoraríamos, Snape y yo accedimos y ahora si Harry y Malfoy se enfrentarían, Snape se acercó a Malfoy, se inclinó y le susurró algo al oído. Malfoy también sonrió. Harry miró asustado a Lockhart y le dijo:

-Profesor, ¿me podría explicar de nuevo cómo se hace eso de interceptar?

-¿Asustado?-murmuró Malfoy, de forma que Lockhart no pudiera oírle.

-Eso quisieras tú-le dijo Harry torciendo la boca, ese chico si que era todo un Gryffindor. Lockhart dio una palmada amistosa a Harry en el hombro, yo quise acercarme para ayudar a Harry, pero él estaba del otro lado de la sala

-¡Simplemente, hazlo como yo, Harry!-oí que le dijo Lockhart y lo que yo pensé lo dijo Harry

-¿El qué?, ¿dejar caer la varita?

Pero Lockhart no le escuchaba.

-Tres, dos, uno, ¡ya!-gritó.

Malfoy levantó rápidamente la varita y bramó:

-¡Serpensortia!

Yo no podía creer que hubiera hecho aquello, se suponía que serian solo hechizos de ataque. Hubo un estallido en el extremo de su varita. Harry vio, aterrorizado, que de ella salía una larga serpiente negra, caía al suelo entre los dos y se erguía, lista para atacar. Todos se echaron atrás gritando y despejaron el lugar en un segundo.

-No te muevas, Potter-dijo Snape sin hacer nada, disfrutando claramente de la visión de Harry, que se había quedado inmóvil, mirando a los ojos a la furiosa serpiente-Me encargaré de ella...

Yo estaba estupefacta, ese chico Malfoy si que era un Slytherin, y vaya que no le agradaba Harry

-¡Permítame!-gritó Lockhart. Blandió su varita apuntando a la serpiente y se oyó un disparo: la serpiente, en vez de desvanecerse, se elevó en el aire unos tres metros y volvió a caer al suelo con un chasquido. Furiosa, silbando de enojo, se deslizó derecha hacia Finch-Fletchley y se irguió de nuevo, enseñando los colmillos venenosos y de la nada Harry se acercó a la serpiente, parecía ni siquiera ser consciente de ello, pero empezó a hablar en parsel, la serpiente pareció calmarse, pero Finch-Fletchley estaba asustado y no le agradeció a Harry por el contrario le dijo que en qué demonios estaba pensando, los que entendían que había pasado estaba en silencio, entre ellos Snape, Harry acababa de hablar parsel, una habilidad extremadamente rara, Snape se acercó, blandió la varita y la serpiente desapareció en una pequeña nube de humo negro. También Snape miraba a Harry de una manera rara; era una mirada astuta y calculadora que a Harry al parecer no le gustó, a su alrededor se oían unos inquietantes murmullos. A continuación, sintió que alguien le tiraba de la túnica por detrás.

-Vamos-le dijo Ron al oído-Vamos...

Y sin más desaparecieron del salón, debo decir que ese fue un día bastante interesante, Harry hablaba parsel, algo bastante extraño, pero además Lockhart había sido humillado un par de veces, algo bastante entretenido de ver, yo me enfrente a Snape en un duelo que al parecer quedo como un empate, tal vez ahora Snape pensara que yo servía para algo más que cantar y memorizar libros, pero como siempre los "castigos" durante la semana fueron iguales que siempre, él no hablaba a menos de que yo dijera algo antes, pero digamos que el último día me llene de valentía y le hablé, fui educada y me ofrecí a ayudarle con unas pociones que preparaba, Snape pareció incrédulo ante mi ofrecimiento y claro que me dijo un par de comentarios sarcásticos, pero a la final termine convenciéndolo y bueno ya verán como resulto aquello…