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Historia 135182 — capítulo 18

Vacaciones en mal momento

-Bauleo- susurro la castaña con un movimiento de la varita y un segundo después su baúl comenzó a llenarse de su ropa perfectamente doblada. La chica se sentó en la orilla de su cama, dejando escapar un hondo suspiro.

Las vacaciones había llegado demasiado pronto según le parecía.

Se lamentaba no haber podido pasar la noche anterior por el despacho de Snape, pero los deberes se le habían amontonado de una manera que hacía mucho tiempo que no le sucedía.

Se detuvo a observar como su ropa continuaba guardándose dentro del baúl.

Pasaría las vacaciones de Pascua en Grinmuld Place, tomaría el tren aquella tarde con los chicos, y también con Lupin.

Tenía que hacer algo respecto aquello, pero no sabía la manera… digamos, de terminar con él.

Su baúl estuvo listo un par de minutos después, se puso de pie, dejando todo en perfecto orden y salió de su habitación. Tenía muy claro lo que iba a hacer.

Recorrió todo el castillo hasta su despacho. Una vez frente a la puerta de madera, toco un par de veces, para después entrar.

-Hola- atino a decir la chica, entrando al despacho y cerrando la puerta tras de sí.

-¿Señorita Granger?- inquirió Snape con fingida sorpresa.

La castaña lo observo con una sonrisa coqueta y se acercó lentamente a él.

-¿Me puede explicar qué diablos esta haciendo?- inquirió el pocionista, cuando la chica estaba demasiado cerca.

La chica lo observo extrañada, pero enseguida su expresión cambio a una más sensual.

-No lo sé…- ronroneo -Quería despedirme de ti.

Se había acercado demasiado a Snape, obligándolo a retroceder hasta acorralarlo entre su cuerpo y la fría pared de piedra.

Snape estaba haciendo uso de todo su auto control para no besar aquellos labios que comenzaban a hacerle falta, o mejor aún, para no comenzar a despotricar contra la chica como había estado queriendo hacer desde la visita de Malfoy.

La castaña se paró sobre las puntas de sus pies, y sin pensarlo dos veces, pego sus labios a los de su amado profesor.

Snape se descubrió correspondiéndole, pero enseguida la alejo de si, casi de manera brusca.

-¿Qué diablos cree que hace Granger?- bramo.

-¿Severus?- inquirió la chica realmente extrañada.

-No sé quién se crea usted, pero le recuerdo que sigo siendo su profesor- dijo este, remarcando la última palabra con un tono amargo y frívolo.

-¿Qué… ocurre?

La castaña sentía como el pánico comenzaba a extenderse por su interior. Su corazón latía salvajemente, como si quisiera salírsele del pecho.

-Granger, retírese de mi despacho- susurro el hombre dando media vuelta y dirigiéndose hacia su escritorio.

-Severus… ¿Qué te ocurre?- inquirió la chica sujetándolo por la mano, antes de que este se fuera.

Snape se soltó de su agarre enseguida, casi con asco.

-Lárgate-susurro, haciendo un esfuerzo sobre humano por no comenzar a gritar.

-¿Por qué me tratas así?- inquirió la chica ofendida, poniéndose frente a él.

-¿Por qué? Por qué Señorita Granger, es lo mismo que yo me pregunto…- respondió este apenas en un susurro.

Snape sujeto a la castaña fuertemente por el brazo, haciéndole daño y la lanzo casi bruscamente contra la pared.

-¿Por qué tenías que hacerme esto?- inquirió este con voz temblorosa, por tanta rabia acumulada, al tiempo que comenzaba a acercarse peligrosamente a la chica.

-¿Por qué con él? ¡Por qué ese maldito bastardo!- exclamo

La castaña sintió una especie de miedo aparecer en su interior.

¡Malfoy no podía haberle hecho aquello!

-¿Cómo lo sabes?- susurro la chica.

-¿Así que no lo niegas?- recrimino el hombre.

La chica clavo la mirada en el suelo.

-Se-se-Severus… yo, déjame explicarte

-No hay nada que tengas que explicar- repuso este -Esta bastante claro.

-Amor por favor…

-No vuelva a llamarme así Granger- intervino el hombre. -Para usted como cualquier alumno soy su profesor.

-Solo… por favor escúchame- suplico la castaña con las lágrimas comenzando a correr por sus mejillas.

-Severus… yo… sabes que te amo.

-¡Merlín! ¡No seas hipócrita!- exclamo el hombre, volviendo a acercarse a ella peligrosamente, quien parecía haberse fundido a la pared -¡Lo mismo le habrás dicho a Lupin y sabes Dios a cuantos más!-

Sintió de pronto, la palma de la mano de la castaña, estrellarse de lleno contra su mejilla.

-No te atreva a hablarme así- susurro la chica amenazante.

Sentía esta vez, la rabia comenzar a extenderse por todo su cuerpo.

Snape la observo furioso, ¡Cómo se atrevía!

-¡Lárguese de mi despacho ahora Granger!

La castaña no se movió.

-¡Por qué lo hiciste!- exclamó de pronto -¿Por qué tenías que abandonarme así?

-¿Tú piensas que yo quería hacerlo? ¿Crees que estaba feliz de tener que dejarte así?

-¿Qué más da? Ni siquiera te importaba

-¿Y yo a ti si? Me olvidaste con el primer imbécil que se cruzó en tu camino.

-¿Y tú? Tú me abandonaste sin preocuparte por darme una maldita explicación- chillo la castaña.

Ambos se encontraban a tan solo un palmo de distancia, sus labios casi se rozaban, y sentían el aliento del otro golpear contra sus labios.

-¡Tú no entiendes nada!- bramo Snape

-¿Cómo esperas que lo haga si ni siquiera te molestaste en explicármelo?

-¿Y qué más da? Ya te fuiste a revolcar con tu lobito ¿No?

La castaña lo contemplo dolida.

-Sabes que, ¡Lar-gar-te con él! Pues, como tú dices, a mi poco me importas.

Hermione lo contemplo horrorizada.

-No puedes estarme diciendo esto…

Alzo su mano hasta posarla sobre la mejilla del pocionista, Severus la alejo de un manotazo.

-¿Por qué Hermione?- inquirió de pronto. Abatido. -¿Por qué tenías que hacerme esto?

-Severus no fue mi intención…

-¿Por qué con él? ¡Un amigo de Potter! ¡POR QUE!- bramo el hombre sin prestarle atención.

Hermione comprendió de pronto. Le había dado donde más le dolía. Lo había lastimado de una manera imposible de comprender.

Sus miradas se cruzaron por un segundo.

Se besaron, con pasión, con coraje, con rabia con deseo.

Snape rompió el beso de manera brusca casi asqueado, alejándose rápidamente de ella.

La sujeta por una muñeca haciéndole daño y la condujo hasta la puerta.

-No quiera volver a verla- susurro antes de cerrar la puerta justo en la cara de la chica.

La último que la castaña escucho antes de salir corriendo fuel el ruido de cristales rompiéndose contra la pared del despacho.

Se detuvo en un pasillo solitario, sin poder soportarlo un segundo más.

Dejo su espalda resbalar por la fría pared de piedra hasta detenerse en el suelo.

Las lágrimas comenzaron a correr libres por sus mejillas.

Aquello no podía estar pasándole, no a ella.

-Hermione… ¡Merlín! ¿Estás bien?

Un Lupin salido de saber Merlín donde, se acercaba a ella preocupado.

El licántropo se arrodillo a su lado.

-¿Estas bien pequeña?

-¡Déjame en paz!- bramo la chica antes de salir corriendo de ahí, hecha un mar de lágrimas.

La chica caminaba por el sendero hasta la estación de Hogsmade junto con el resto de sus compañeros. Su expresión no podía ser peor.

-Herms… ¿Segura que estas bien?

-¿Qué te ocurre Granger? ¿Por qué esa expresión tan fea?- se burló Malfoy pasando por su lado. -Te dije que no me provocaras- agrego antes de alejarse seguido de sus amigotes.

Hermione imagino tantas maneras lentas y dolorosas de torturarlo…

-¿Qué ocurre?- inquirió Harry extrañado por la actitud de Malfoy

Hermione la observo con aquellos ojos color miel hundidos en lágrimas.

Continuaron caminando, hasta llegar a la estación, donde el tren color escarlata ya los esperaba.

Solo podía pasarle a ella.

Las vacaciones no podían haber llegado en un peor momento.

¡Merlín! Como podía ser tan estúpida.

Severus la odiaba, realmente la odiaba, y ahora, tendría que pasar dos semanas con Lupin. ¡Dos malditas semanas!

Lo amaba demasiado, de una manera que jamás había sentido, y ahora... Ahora todo se había ido a la mierda por su estúpida culpa

Snape

Todo se había tornado borroso, después de botella y media de wishky de fuego a cualquiera le sucedería.

Era realmente patético, desahogarme con una estúpida botella de alcohol.

Pero, ¿Qué más podía hacer?

¡Estúpida sangre sucia! ¡Estúpida Gryffindor! ¡Estúpido Lupin!

¡ESTÚPIDA NECESIDAD DE VOLVER A BESAR AQUELLOS LABIOS!


Holi!!

Bien, creo que acabo de romper las esperanzas de mucho de mis lectores en cuanto a la reacción de Severus pero… seamos honestos, es Snape, no iba a reaccionar bien haha.

En fin prometo actualizar pronto, mientras dejen sus coments por fi

Un Beso

Feer :3