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Historia 135182 — capítulo 9

Severus ¿Dónde estás?

Los rayos del Sol, se colaban por las ventanas y golpeaban el rostro de una chica que dormía plácidamente.

De pronto, la chica despertó, se movía en la amplia cama aun sin abrir los ojos.

Hermione

Abrí los ojos lentamente, hasta que me di cuenta que no sabía dónde estaba. Me incorpore en la cama casi de manera brusca.

Se trataba de una habitación pequeña, de paredes blancas con una enorme ventana a la derecha de donde se encontraba la cama en la que yo estaba.

Había una puerta al fondo, cerrada. Estaba sola.

Me volví a recostar y poco a poco las escenas de la noche anterior comenzaron a acudir a mi mente.

Quise salir corriendo de ahí y buscar a Dumbledore. Quería saber que había pasado…

De pronto la puerta del fondo se abrió y me encontré con una cálida sonrisa que Lupin me regalaba.

-¿Cómo dormiste?- inquirió entrando a la habitación.

-Yo… bien gracias

El me contemplaba con una amplia sonrisa en sus labios.

-¿Qué hora es?- inquirí.

-Tarde, pero no quise despertarte, estabas demasiado cansada.

Sonreí de lado

-Luces tan linda cuando duermes- comento.

No supe que decir, pero ahora, ero lo que menos me importaba.

-Lupin yo… de verdad gracias, no sé qué haría sin ti.

Lupin sonrió.

La chica se puso, de pie, desperezándose.

-Sera mejor que vuelva a mi torre.

La chica se paró sobre las puntas de sus pies, y un acto de gratitud pego sus labios a la mejilla del licántropo.

Por un momento Lupin sintió ganas de girar su rostro y besar aquellos labios que lo comenzaban a volver loco, pero sabía que aquello no sería sensato.

Narradora

-¿Dónde estuviste Herms? Déjame adivinar…

Harry la observaba con una sonrisita.

La chica sonrió de lado. La tristeza se reflejaba en su rostro.

-¿Qué ocurrió?

-¡Ay! Harry

El chico abrazo a su amiga, preocupado por la expresión en su rostro y por las lágrimas que comenzaban a correr por sus mejillas.

La chica se incorporó secando su rostro.

-Es que yo… si estuve con Snape pero…

Harry la observaba

-Dumbledore nos vio…

-¿Qué?

La chica asintió apenada, con las lágrimas amenazando con volver a brotar de sus ojos.

-¡Merlín! Hermione pero como…

-Dumbledore entro a la habitación de Snape y nosotros…

-¿Y es que acaso no sabe tocar?

Hermione intento sonreír pero le fue imposible.

-Vamos no puede ser tan malo- repuso el chico volviendo a abrazar a su amiga.

-¿Y si lo despide? ¡Harry! ¿Qué voy a hacer?

-Es Dumbledore, él lo entenderá.

-¡Harry! Esto no es tan sencillo, está prohibido, total y completamente prohibido.

-¡Por Favor Hermione! Es Dumbledore, hace con las reglas lo que se le antoja- repuso el chico dejando escapar una risita.

El sonido de la campana retumbo por todo el Colegio.

-Vamos- El chico se incorporó ayudando a poner a su amiga de pie.

-Tengo miedo Harry- dijo de pronto la chica mientras ambos se dirigían a las mazmorras.

-Hermione… ambos sabemos que Snape… desafortunadamente estará ahí.

Hermione lo observo divertida aunque con los ojos llorosos, y ambos entraron en el aula.

Aún faltaban tres minutos para que iniciara la clase, y algunas sillas aún continuaban vacías.

Hermione se removía nerviosa en su asiento.

-¡Vamos Hermione! ¿Quieres calmarte? En cualquier momento Snape atravesara esa puerta hecho un huracán como es su costumbre y comenzara con su maldita clase.

El sonido de la campana retumbo en todas las paredes del aula y un nudo se formó en el estómago de Hermione.

En cualquier momento él tenía que atravesar esa puerta. Tenía que ser él.

Jamás había necesitado tanto que Snape comenzara una clase, o mejor dicho, que entrara al aula.

-Buenos días chicos, por favor abran su libro en la página 257, hoy elaboraremos un Filtro de Paz.

Todos contemplaban a Slughorn que recién había ingresado en el aula.

-A partir de hoy, seré su nuevo profesor de pociones.

-No…- susurro Hermione contemplando horrorizada a Slughorn.

No podía ser verdad, no podía… Severus… ¿Dónde estaba? Dumbledore no podía haber hecho aquello.

La palabras de Slughorn resonaron fuertemente en la cabeza de Hermione "A partir de hoy, seré su nuevo profesor de pociones"

No podía estarle pasando aquello, tenía que ser un sueño, no podía ser real.

Dumbledore no podía hacerlo hecho.

Severus no podía irse… Su peor miedo se estaba cumpliendo, aquello a lo que jamás imagino temerle de tal manera se había convertido en realidad. Severus ya no estaba.

-Hermione yo…

Harry también lo contemplaba, jamás lo hubiera imaginado, no podía ser posible que Dumbledore hubiera hecho aquello.

-Hermione ¿Qué te ocurre?- inquirió Ron feliz por la ausencia de Snape aunque extrañado por el repentino cambio de actitud de la chica.

Los ojos de Hermione se llenaron de lágrimas.

-Tranquila…- susurro Harry en un intento de consolarla, aunque sabía que era en vano.

-Señorita Granger ¿Se encuentra usted bien?

Hermione no escuchaba, no sabía de su alrededor y tampoco sabía lo que hacía.

No le importaba lo que pasara, ya nada importaba si él no estaba.

Salió corriendo del aula sin importarle aquellas miradas que la seguían, y los susurros a su espalda, sin prestar atención a los llamados de Harry, a las preguntas de Slughorn.

Slughorn. Lo odiaba. Lo odiaba por estar ahí, lo odiaba por ocupar un lugar que no le correspondía. Lo odia por estar cuando él ya no estaba.

Quería huir de ahí, alejarse de todo, apartarse del mundo y no saber nada de nadie.

-¡Hermione!

Alguien se había atravesado en su camino y la sujetaba por los hombros.

Se abrazó fuertemente a la cintura de Lupin y lloro como jamás lo había hecho.

Narradora

El aire soplaba con fuerza a pesar del fuerte Sol que reinaba aquel día.

La capa del director ondeaba tranquilamente al igual que la del hombre de pie a su lado.

-Es tiempo Severus- dijo de pronto el director, despegando la vista del horizonte.

-Albus…- suplico el hombre

-Ya lo discutimos Severus- respondió Dumbledore terminante aunque con una sonrisa en su rostro.

Snape se notaba molesto, preocupado.

-Hazlo por ella Severus…

-¡Por ella es por quien quiero volver!

-No volveré a discutirlo hijo, será mejor que te vallas.

-Albus te lo ruego, solo déjame volver a despedirme, verla una última vez, no puedo irme así, dejarla sin decir nada.

-Severus ya hablamos sobre esto, y conoces mis motivos, si yo pensara que ella no corre ningún peligro al saber a dónde iras ahora mismo te diría que corras a verla pero sé que no es así.

Snape bajo la mirada dándose por vencido.

Hubiera dado todo, su vida si fuese necesario con tal de volver, de besar sus labios una última vez, y jurarle que la amaba…

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Holi!

Gracias por todos los comentarios, y por fi continuen asi, no saben lo feliz que me hace leer todos su coments, prometo actualizar pronto.

Un Beso

Feer :3