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Así que te vas de Hogwarts... (DH) — capítulo 2

-¿?-

Paseé por los corredores, no tenía mucho que hacer hoy. Con suerte me encontraría con algún alumno de primero y lo molestaría un rato. Me aparté un mechón de cabello que me dificultaba la vista y continué caminando.

Entonces, al pasar a un lado de la puerta del despacho de la directora, pude  distinguir una conversación de McGonagall con una persona cuya voz me era sumamente familiar. Se trataba de Granger. Parecían estar acabando, aún así pegué disimuladamente mi oreja a la puerta, vigilando que no viniera nadie por el pasillo.

[-En ese caso perdería todo este curso, iría un año atrasada con respecto a los demás, en el caso de que se lo permitiera. Entiendo que usted quiera a sus padres y desee recuperarlos pero…

  • Sí, lo sé, ya había pensado en ello. De hecho iba a preguntarle si habría algún medio por el cual yo pudiera estar en el Londres muggle pero también recibiendo las clases como si me encontrara aquí, aunque no creo que sea posible...

  • ... No le prometo nada, aún así veré qué puedo hacer.

  • Se lo agradezco…]- alcancé a oír, aunque me resultó suficiente. 

  • Oh, por fin algo interesante en un día tan aburrido.- murmuré. Escuché unos pasos al otro lado encaminándose a la puerta así que me aparté de ella. Me alejé de allí veloz y me dirigí a las mazmorras, sonriendo.

-Hermione-

Era Crookshanks, ¡Crookshanks! ¡Iba a lanzarle un crucio a un gato! Desde luego no me encontraba demasiado bien, me dolía mucho la cabeza, tanto que comenzaba a marearme. Tomé al gato entre mis brazos, y fui dirección a la sala común. El retrato de la Dama Gorda se alzaba ante mí.

  • Buenas tardes.- dije cordialmente aunque algo impaciente, tenía prisa, y mi cabeza parecía estar a punto de estallar.

  • ¡Oh, maravilloso! Ahora mismo iba a ensayar una de mis canciones.- dijo con entusiasmo, se oía, tras la imponente voz de la Dama Gorda, al resto de miembros de los cuadros que adornaban la pared, quejándose, incluso algunos de ellos, tapándose los oídos. La situación me resultó graciosa, a pesar de que empezaba a delirar.

  • No… gracias, en serio, me encantaría escucharla pero tengo muchas cosas que hacer.-me excusé, hablando en un tono lo suficientemente alto como para que me oyera. Maldición… ¿Cuál era la contraseña?, la habían cambiado hacía dos días… Por Merlín, ¡No me la sabía!, no me había molestado siquiera en preguntársela a nadie. Suerte, tal vez, porque llegó Lavender avanzando en mi dirección, mientras se miraba en un pequeño espejo violeta. Levantó su mirada, observándome fijamente, y me sonrió.

  • Herms, ¿Qué haces aquí? Ginny me ha preguntado por ti varias veces, no me imaginaba que estarías aquí siendo torturada…- comentó, diciendo esto último en un susurro, con una risa suave, y ganándose una mirada asesina por parte de la Dama Gorda.

 - Hola, es que quería pasar a la sala común a coger un libro que necesito, pero… no me sé la contraseña.- le comuniqué lo más calmadamente posible.

  • Ah, ¡es muy sencilla!, galleta de jengibre.- pronunció, y el retrato de la Dama Gorda nos permitió el acceso. Entramos en la sala rápidamente. Harry y Ron estaban sentados en dos sillones oscuros, en plena partida de ajedrez mágico.

  • Jaque mate.- dijo Harry, victorioso.

  • ¡Quiero la revancha!- exclamó Ron, notablemente molesto.

  • Chicos, sabéis que hace un día espléndido fuera, ¿verdad?- intervino Lavender, riéndose, sin embargo, los chicos parecían estar demasiado concentrados en su victoria y reclamo de revancha, respectivamente, así que no contestaron nada. Se dirigió a los dormitorios y salió poco después mientras se colocaba un lazo en el pelo.

  • ¡Bueno, nos vemos en la cena, Herms!- se despidió de mí y abandonó la sala común.

Yo, por mi parte, estaba buscando mi libro en una de las estanterías. Entones lo vi. ¿Qué hacía como soporte de una silla que estaba coja? Dejé ese misterio para después, Crookshanks se zafó de mis brazos, saltando a una de las mesas. Comprobé que el libro no estaba dañado, o no demasiado, y me fui, tal vez salir un rato del castillo ayudaría a que se me pasara el dolor de cabeza.

 ¡Hola! Finalmente he publicado antes, aunque pensaba hacerlo mañana. ¿Qué os ha  parecido? Si queréis saber cómo continúa, comentádmelo dándome además vuestra opinión. Espero que os haya gustado :)