Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Un universo paralelo · de

Un universo paralelo — capítulo 2

— ¿Qué tal el entrenamiento, Draco?— preguntó Hermione cerrando el libro de un golpe y dirigiéndose al rubio platino.

— Estupendo. Vamos a darle una paliza a San Potter y el resto en el próximo partido — contestó con aire sobrado.

— Eso espero… por cierto, antes vi a Weasley por los pasillos y me miró con cara de asco — dijo enfadada.

— Asquerosa comadreja… ¿Cuándo van a dejar él y el cabeza rajada de meter las narices donde no deben? — bufó malhumorado mientras se sentaba en el sofá.

— Suerte que no me pusieron en Gryffindor. No sé que hubiera hecho con esos dos idiotas durante tantos años. Me hubiera tirado desde la torre más alta de Hogwarts— respondió Hermione sentándose en su regazo.

— Yo no hubiese aguantado ni veinticuatro horas….¿Te acuerdas de la lección que le dimos a San Potter hace un mes?— preguntó con una risita maliciosa.

— Sí, ¿por qué?— dijo mientras hundía su mano en el cabello de Draco acariciándolo suavemente.

— Hoy vamos a enseñar a la comadreja buenos modales. Así aprenderá a respetarnos — contestó entrecerrando sus ojos, que adoptaron un tono glacial.

— Así no volverá a mirarme con esa cara de bobo que tiene.

— Ven, vamos a buscarle — dijo Draco dándole un suave beso en la comisura de los labios y agarrándola del antebrazo para levantarla.

Hermione sonrió y siguió los pasos del rubio platino. Cuando prácticamente estaban en la Torre de Gryffindor, vieron a Ron, que en ese instante iba andando tranquilamente por los pasillos comiéndose varias empanadas de calabaza. Cuando se cruzó con los dos Slytherins, los miró con odio mientras seguía hacia delante.

— Te dejo los honores — cedió Draco, haciendo un ademán para que procediera, con una sonrisa deslumbrante en su rostro.

Hermione no perdió el tiempo y alzando su varita en dirección al pelirrojo, exclamó un hechizo.

*— ¡Desmaius!—*y en menos de una fracción de segundo, Ron cayó al suelo inconsciente— ¿Y ahora qué? ¿Qué has pensado Draco?

— Le Llevaremos al invernadero — contestó mientras se aproximaba al pelirrojo para cargar con él.

— No puedo creer que lo estés llevando a cuestas…al pobretón…— dijo Hermione mirando a Ron con desdén.

— ¿Te crees que me hace gracia? — preguntó Draco frunciendo el ceño — pero no quiero que tú toques a la asquerosa comadreja. Ya me encargo yo.

Durante el camino hacia el invernadero, Hermione y Draco evitaron a los alumnos que deambulaban por los corredores, escondiéndose en los recovecos del castillo. Después de varios minutos que parecieron interminables, llegaron exitosamente al invernadero.

— Gracias a Merlín. Como pesa la jodida comadreja — suspiró Draco soltando a Ron bruscamente en el suelo y arrastrándolo hasta una de las paredes.

— ¿Cuál es el plan ahora? — preguntó Hermione ansiosa.

— Tráeme todas esas mandrágoras— contestó mientras se agachaba para recoger la varita de Ron.

Hermione se acercó a una de las mesas, cogió varias macetas con mandrágoras y las dejó en el suelo rodeando el cuerpo del pelirrojo. Era tan emocionante...

— Bien, ahora tenemos que ser rápidos— explicó Draco— despertamos a Weasley Pis, sacamos los bichos esos y lo dejamos aquí encerrado.

Hermione miró a Draco con ojos brillantes.

— Eres cruel...me encanta... — sonrió con maldad.

— Sabía que te gustaría — dijo guiñándole un ojo.

Draco se aproximó a una de las mesas y cogió un par de orejeras. Se acercó a Hermione y se las puso mientras la miraba a los ojos con cariño y le besaba la frente.

Hermione alzó su varita con decisión y miró al pelirrojo.

— ¡Rennervate! — exclamó mientras Draco se dedicaba a sacar rápidamente cada una de las mandrágoras de las macetas y comenzaban a berrear incontroladamente.

— ¡Por Circe! ¡Es insoportable! ¡Corre Draco! — gritó Hermione tirando de su brazo.

Ron comenzó a reaccionar, y al oír aquel ''maravilloso'' sonido penetrando en sus oídos casi se volvió loco. Hermione y Draco salieron a toda prisa del invernadero y el rubio platino lanzó un hechizo para cerrar la puerta.

— ¡QUÉ ES ESTO! ¡SOCORRO, SOCORRO! ¡LAS MANDRÁGORAS ME ATACAN! — gritó Ron.

Draco soltó fuertes carcajadas mientras Hermione se reía incontroladamente y tenía que apoyarse en una de las paredes para no caerse al suelo.

— Valiente subnormal — se mofó Draco — Esto solo acaba de comenzar... — añadió sacando su varita y asomándose por uno de los cristales del invernadero — ¡Tarantallegra!

Las piernas de Ron comenzaron a bailotear sin control alguno al ritmo de los chirridos de las mandrágoras, (si es que aquellos movimientos se podían catalogar como rítmicos). Sin duda, era un espectáculo digno de ver.

El pelirrojo movía las piernas a gran velocidad mientras se tapaba los oídos para no oír aquel sonido tan insoportable.

— ¡Baila! ¡Baila, comadreja! — gritó Draco desternillándose.

Hermione se animó y sacó también su varita.

— ¡Locomotor Wibbly! — y los brazos de Ron se pegaron a su cuerpo impidiendo que pudiera taparse los oídos.

Draco volvió a levantar su varita.

— Aunque este hechizo solo dure cinco segundos, merece la pena ver a la comadreja sin ese color de pelo tan horrible que tiene — se mofó — ¡Calvario!

— ¡Por Merlín Draco! ¡Qué belleza! — gritó riéndose a carcajadas al ver a Ron calvo y bailoteando con los brazos pegados como un muñeco playmóbil.

— Le he hecho un favor quitándole ese pelo… o no… depende de cómo se mire… — contestó Draco soltando una risita traviesa.

— ¡Maldita sea! — exclamó Hermione agarrando a Draco del brazo y dirigiéndose a un rincón para esconderse — ¡Snape! Draco. Nos puede ver.

Severus abrió rápidamente la puerta del invernadero, deshizo los hechizos y sacó a Ron a toda prisa para que no se viera más afectado por el sonido chirriante de las mandrágoras.

— Primero Potter y ahora usted… señor Weasley... — dijo arrastrando las palabras mientras intentaba reanimarlo y lo llevaba a cuestas a la enfermería.

— Hermione…ya se han ido… — susurró Draco mientras la abrazaba protectoramente.

La castaña alzó la vista y lo miró sonriente durante unos segundos. Tomó la iniciativa y se puso de puntillas, cogiendo su rostro entre sus manos y aproximándolo a ella para besar sus labios mientras Draco la rodeaba con sus brazos, acercándola a él. Hermione apoyó las manos en el pecho de Draco y se abandonó al beso, dejando que sus lenguas se rozaran sutilmente durante unos segundos. Draco se apartó muy despacio y le dio un suave beso en la frente, dejándola en éxtasis. Hermione volvió a alzar la vista y lo miró con cariño. Con amor.

— Draco… te quier…

En ese instante, Draco Malfoy despertó en su habitación, completamente ardiendo y con el hemisferio sur de su cuerpo algo animado…

— ¿Qué cojones? — exclamó incorporándose sobresaltado y llevándose una mano a los labios, aún sintiendo el hormigueo.

— ¿Qué narices haces despierto a las cinco de la mañana? — preguntó Blaise malhumorado desde su cama.

— ¿Y a ti que mierda te importa? — le espetó fulminándole con la mirada.

— Si dejaras de reírte a carcajadas y no formaras tal escándalo, podríamos dormir — bufó Blaise volviendo a taparse violentamente con sus sábanas.

— ¿Reírme a carcajadas? Desde luego ver al pobretón calvo y bailando con un círculo de mandrágoras rodeándole no es algo que se sueñe todas las noches — pensó mientras se recostaba.

Pero en ese instante, le vino a la mente la parte en la que Hermione pertenecía a Slytherin, que era su novia y por si fuese poco, él estaba encantado. Fue entonces cuando recordó la frase que le había dicho Nott esa tarde en la biblioteca.

'' Uno siempre sueña con aquello que vive en su subconsciente…''

¿Acaso deseaba que Hermione Granger lo quisiese?

— Imposible, ¿Granger? Ni de coña.

tarán! Como habéis observado, cuando Hermione y Draco están juntos... son temibles... xDD que quede claro... no tengo nada en contra de Ron... pero... no lo quiero cerca de Hermione! jajajajaja Hermione solo puede ser de Draco!

Espero que os haya gustado, sobre todo a ti Rosyr! que este va por ti! jijiji y por último... dadle al botoncito de comentario y Ron os bailará el baile del playmóbil con un montón de mandrágoras de coro. JAJAJAJA

Un beso fuerte!!