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They don't know about us (Louis Tomlinson) — capítulo 5
(Narra Lexie) Todo andaba tan bien....Había sido la noche más feliz de mi existencia, hasta que me di cuenta que pronto acabaría. Sabía perfectamente que de una u otra forma, Louis se tendría que ir, y yo me quedaría allí con el maravilloso recuerdo, de la mejor noche de mi vida. Así que decidí terminarlo yo. -Bueno Louis, ha sido un verdadero placer conocerte. En verdad lo ha sido. ¿Qué más podía decirle? ¿Hiciste de esta la mejor noche de mi vida? Oye, te amo, desde que tengo 17 años, ¿te casarías conmigo? No, yo creo que con el " ha sido un verdadero placer conocerte" está mucho mejor. Al llegar a mi hotel, quería prender la laptop y contarle a mis amigas, con quien acababa de estar. Pero estaba demasiado cansada...así que sin darme cuenta, y con la ropa aún puesta, me quedé profundamente dormida. Al día siguiente me levanté, tome desayuno en el café y me dirigí al centro de la ciudad. Visité algunos museos y tomé cientos de fotos. A decir verdad había pasado un día fenomenal. Como a las 7 pm tomé el autobús directo a mi hotel, una vez más, estaba exhausta. Pero no por eso, rompería con mi rutina de ir al café por las noches. Llegué a mi habitación y me di una relajante ducha. Luego, me puse unos jeans y una camiseta morada y me sequé el pelo. Tomé mi chaqueta y salí del hotel. Crucé la pista y entré al café. Annie me saludó desde el mostrador, le devolví el saludo. Me dirigí a mi mesa con el triste presentimiento, que esa noche estaría sola, pero para cuando llegué, él ya estaba sentado allí, esperándome.
(Narra Louis Tomlinson) Salí una hora antes, ya que lo que menos quería era llegar tarde. Conducí igual de rápido que el día anterior y en media hora, ya estaba caminando hacia el café. Me senté en la mesa, en la que nos habíamos sentado el día anterior y esperé a que apareciera. A eso de las 9 apareció. Se veía radiante y tan hermosa, como el día anterior. Saludó a la mesera, y comenzó a caminar hacia la mesa, algo melancólica...¿Porqué sería? Todavía no se había dado cuenta de que yo estaba allí. De repente ella se encontraba frente a mí. Nuestras miradas se encontraron y una dulce sonrisa recorrió su rostro. -Hola- dije devolviéndole la sonrisa -Nos encontramos otra vez Sr. Tomlinson- dijo con un tono algo pícaro Reí. Esta chica podría ser muy sensual si quería. -Así parece. Siéntate por favor- dije haciendo un gesto con la mano para que se sentara -Gracias- dijo -¿Y qué visitaste hoy? -Algunos museos...fue muy entretenido- sonrió -De seguro que sí. Por cierto, me gusta tu polo. -Oh, muchas gracias....si no me equivoco, es tu color preferido, ¿cierto? Wow...¿cómo sabía....?¿Yo se lo había dicho? -Jajaja, eso es cierto. -¿Y qué hiciste tú? La verdad era que no había hecho mucho. Casi todo día me la había pasado pensando en ella. En lo que había pasado la noche anterior, en cada uno de sus gestos, en su voz, en su perfecto rostro... -¿Louis....?- dijo interrumpiendo mis pensamientos -Oh, perdón. Estaba absorto en mis pensamientos. -No importa- dijo después de reir angelicalmente E igual que ayer, nos pasamos horas hablando de bobadas, cosas que nunca le diriamos a otras personas. Esta chica sí que me entendía. Lexie era simplemente...perfecta. -Y...cuentame, ¿que se siente vivir con tus mejores amigos?- preguntó -Hm...bueno, siéndote sincero....se siente genial. Es de lo mejor, no te lo imaginas. Es como estar de fiesta todo el día, todos los días. -Suena divertido... -Lo es....deberías conocerlos. Son fabulosos....Es más, uno de estos días te llevaré a conocerlos. -¿Hab...hablas e...en se...serio?-tartamudeó -Sí, claro..¿Porqué no?¿Hay algún problema?- espero que no... -No....es solo que...eso sería un sueño hecho realidad.. Sonreí. ¿Cómo podía ser tan tierna? Ella me sonrió de vuelta y miró a su reloj. Abrió muy grande los ojos. -¡Santo Dios! ¡Son las 12! -¿Qué pasa? ¿El hechizo se va a romper, Cenicienta?- bromeé -Ja....ja muy gracioso. Tengo que irme. Mañana me espera otro día lleno de lugares por conocer. -De acuerdo, de acuerdo. Pero con una condición. -Hm.....de acuerdo, dispara- dijo sarcástica -Mañana nos encontraremos aquí. A la misma hora. ¿Está bien? -Hm....- dijo, pensándoselo -¿Tenemos un trato? -Hm...no lo se... -¡Vamos!...o si no, no te dejaré ir...- dije mirándola pícaramente y con una ceja arqueada -De acuerdo, tenemos un trato. Pero ahora si me tengo que ir. -Muy bien, entonces hasta mañana. Lexie se acercó a mí muy lentamente, se empinó, ya que yo era más alto que ella y sus labios rozaron mi mejilla tiernamente. Yo no podía creerlo....¿Es que acaso me acababa de besar? Por alguna extraña razón, Lexie se quedó allí por algunos segundos, que para mí se hicieron eternos. Parecía petrificada. De repente reaccionó y se separó de mí. -Hasta mañana- concluyó y se fue, dejándome, una vez más solo¿Eso era todo? ¿Otra vez la había dejado ir, así como así? ¡Dios, que idiota soy!