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They don't know about us (Louis Tomlinson) — capítulo 7
(Narra Louis Tomlinson) La noche entera me la pasé pensando en lo haría hoy. Yo sabía que era aún muy pronto para hacerlo, pero la verdad era, que me moría por invitar a salir a Lexie. Aún seguía muy dolido por el rechazo de Eleanor, pero....¿acaso ella misma no me había dejado bien claro, cuando rechazó mi propuesta de matrimonio, que deberíamos salir con otras personas? Bueno, eso estaba apunto de hacer, salir con otras personas, salir con Lexie. Cuando llegué al café, Lexie ya me esperaba en nuestra mesa. Me acerqué a ella y le di un beso en la mejilla. Ella pareció sorprenderse, aunque lo disimuló. -¿Cómo estás, hoy?- dijo animada -Muy bien, y ¿tú? -Exelente- exclamó- hoy me quedé en el hotel, y solo salí para dar un paseo por aquí. -Hm..¿y porqué no fuiste a la ciudad? -Estaba algo cansada, jaja. Reimos. -Escucha Lexie...he estado pensado...- dije con la cabeza baja -¿Sí....? -Sé que tienes planes, de visitar la ciudad y todo eso -levanté la cabeza ligeramente y miré sus hermosos ojos, que me obsrvaban atentamente- pero...¿te gustaría salir conmigo mañana? Ella pestañeó perpleja, al parecer, un gesto muy dulce de su parte. Tomó aire disimuladamente y contestó: -M..me encantaría, Louis- dijo algo nerviosa, pero con una sonrisa de oreja a oreja Le sonreí de vuelta, feliz por su respuesta. -¿Oye tienes hambre?- preguntó repentinamente -Hm...algo.- respondí sincero -¿Quieres ir a comer algo? -Sí. No es mala idea....¿Qué tienes en mente?- pregunté cruzando los brazos e irguiéndome en mi silla. -En realidad esperaba que tu sugirieras algo. ¿Qué hay de comer en la ciudad?¿McDonalds...Kentucky...? -Oh, sí, hay de todo. Pero, que quieres comer tú? -Hm...¿qué te parece...Pizza?Amo la Pizza- ¿es coincidencia...? Yo también amo la pizza. -Pizza será- dije y ella sonrió complacida Nos dirigimos a mi auto y ella abrió los ojos como platos. -Wow....es...lindo. Reí entre dientes. Le abrí la puerta y exclamó sarcástica: -Oh, ¡qué caballeroso!- los dos reimos Arranqué el motor y nos pusimos en marcha. No quería ir demasiado rápido, ya que tenía un precioso tesoro a mi costado, y si llegaba a pasarle algo, nunca me lo perdonaría. -¿Sabes algo? Conduces como abuelita- dijo sarcástica después de un rato -¿Ah sí?- exclamé, arqueando una ceja -Sí-dijo pícaramente, retándome -Ya verás...-le dije, pisando el acelerador a más no poder El auto rugió y se elevó ligeramente, por lo rápido que iba. -¡Santo cielo, Louis!- exclamó, pero yo seguí acelerando más y más- ¡Desacelera o chocaremos! -Tú me retaste....-dije inocente Rió. Y con voz dulce dijo: -Pero tu aceptaste el reto.
(Narra Lexie) En un santiamén estuvimos en la ciudad, gracias a la temeraria forma de conducir de mi acompañante. Louis me llevó a una pizzería poco concurrida(por los papparazzis, obviamente), en donde comimos, mientras conversábamos despreocupadamente. -Oh, casi se me olvida,¿ me darías tu número telefónico?-dijo él, y mi corazón se detuvo -Sí, claro, es _________....¿me darías es tuyo?- dije yo con la esperanza, de que la respuesta fuera un "sí" -No, lo siento. Temo que se lo podrías dar a alguien y.....lo siento no puedo - dijo serio, dejándome paralizada...¿Hablaba en serio?- 'Jajajaja solo bromeaba, claro que te lo daré! Le sonreí tímida y él me dio su número, el cual guardé en mi celular. Cuando terminamos de comer preguntó curioso: -¿Te gustó? -Me encantó. Estuvo muy bueno.....Gracias. -No hay de que- y sonrió con esa hermosa sonrisa suya Bostecé. Él me miró, frunció el ceño y dijo: -Hm.....estás cansada. Vamos, te llevaré a tu hotel- demonios, ¿porqué bostecé? -No, estoy bien, no tienes porqu...- traté de replicar -Es tarde, necesitas descansar- dijo interrumpiéndome Louis pagó la Pizza y acto seguido nos dirigimos al auto. Una vez más, me abrió la puerta y luego se dio la vuelta, para subir él. Esta vez, condujo a velocidad moderada. Llegamos a mi hotel como a la 1 am. Louis me abrió la puerta del carro y salí. Estaba muerta de sueño. Miré a Louis, que también lucía cansado. -Deberías tomar un taxi, luces muy cansado y podrías quedarte dormido al volante. Rió. -No te preocupes por mí. Estaré bien- me guiñó el ojo -¿Nos vemos mañana...?- pregunté vacilante -Pasaré por tí como a las 8 pm. -Bien. -Ponte algo bonito-dijo pícaro -Eso haré- dije pícara también Se acercó a mí y me dio un beso en la mejilla, yo también besé la suya. Se subió a su auto y antes de pisar el acelerador hasta el fondo, gritó: -¡Qué duermas bien!