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Mi vampiro favorito, Harry Styles II — capítulo 9
Narra Lana:
"La gente que finge ser fuerte, es la que tiene más inseguridades"
Colgué el teléfono y lo metí en el bolsillo del vaquero. No podía moverme, Harry iba a venir en serio? No podía creérmelo, tantos años echándole de menos y deseando tenerlo a mi lado...
Mis labios se curvaron formando una sonrisa, pero la voz de Amelia me sacó de mis ensoñaciones.
-Mami...- escuché que decía la pequeña.
Salí del ático y cerré al puerta detrás de mi, bajé als escaleras mientras me abrazab, intentando proporcionarme calor, en toda la casa no había ni un solo radiador!
-Qué pasa, Amy?- le pregunté entrando en la sala de juegos.
Ella estaba sentada en una silla de plástico rosa, con una muñeca rubia entre las manos. Dejó de peinar el cabello de la muñeca y se giró a mirarme.
-Mami... y Edu?
Sonreí.
-Viene ahora, cielo- cmainé ahsta ella y me senté a su lado, acaricié su mejilla dulcemente y observé lo que hacía, jugaba a las muñecas, como cualquier otra niña pequeña... no de su edad, ya que Amy va muy adelantada.
Pero algo me llamó la atención, encima de la mesa había una casa de muñecas enorme, mediría... 1 metro? 1 metro y algo? La puerta de la casa tenía una pequeña mancha de sangre.
-Amy... tocaste la ccasita de juguete?- le pregunté levantándome del suelo.
Ella negó con la cabeza inocentemente y siguió a lo suyo.
Rocé la puerta con mis dedos y me los llevé a la boca, sangre humana... Amelia no podía ser, ya que yo le di a beber de mi cantimplora, y yo bebo sangre animal.
La empujé para que se abriera y así hizo, dentro de la casa había muñecas y muñecos, pero... se me hacían parecidos todos...
Examiné el segundo piso con la mirada y me paré, había una muñeca con el cabello largo y ondulado, ojos azules y morena, era como yo; esta estaba sentada en el sofá junto una nota.
La cogí cuidadosamente, ya que era muy pequeña, y achiné los ojos para mirarla bien.
Te conviene estar quietita como la muñeca Lana... Si no quieres que las cosas acaben mal.
-Oh Dios Mio- susurré.
Rompí la nota y la metí en el bolsillo de la polera, no quería que nadie la viera, tenía demasiados problemas como para preocupar a otra personas.
-Mamá, qué queda mejor? El rosa y verde, o el rosa y negro?- me preguntó Amelia levantando cuatro prendas del tamaño de su mano.
-A mi me gusta más el rosa y negro...- susurré.
Ella asintió y se acomodó un tirabozón.
-Lo suponía- dijo autosuficientemente. Era idéntica a Harry! La misma superioridad...
-Cariño, hoy te quedas a dormir con papi- le dije.
Ella frunció el ceño y dejó las muñecas encima de la mesa azul.
-Papi viejo? O papi guapo?- me reí entre dientes.
-Papi guapo- le guiñé un ojo y ella se rió melodiosamente.
Revisé a ver si había otra nota en el segundo piso, pero nada, alcé la mirada hasta el ático de la casita, acerqué mis dedos hasta la puerta y la abrí, dejando a ver una nota.
Te preguntarás por qué el ático es idéntico al de la casa de tu querido Harry... verdad? Tú solo piensa en el momento en el que estuvísteis allí los dos solos... qué pasó? Yo ya lo sé. Es tu turno de pensar Pumple... cuida a los niños esos... y no los pierdas de vista.
Mi boca se abrió como nunca antes, será capaz de hacerle daño a los niños? No creo... no?
Oh mierda! Sí que es capaz! Si le dieran una importante suma de dinero incluso me matab a mi!
Apreté los dientes y metí la nota en el mismo bolsillos en el que estaba la otra.
Avisaré a Harry? No lo sé, no tengo ni idea de qué hacer! Esto es un caos!! Todo el día pensando... a veces me gustaría encerrarme en una habiatción blanca yo sola y tirarme en el suelo, fuera preocupaciones, fuera todo, eso es lo que encesito.
Huír?
No sería lo más correcto, sería como una falta de dignidad, respeto y amor a las persoans que de verdad me quieren.
Dejar a Harry?
Jamás podría hacerlo.
Dejar a mis hijos?
Nunca sería capaz de pensar en esa barbaridad.
-Cariño, vamos a prepararte la bolsa.
Ella asintió y se levantó de la silla, corrió hasta la puerta haciendo botar sus rulos y se giró a mirarme con una sonrisa en la cara.
-Quiero llevar la polera rosa fucsia, es mi preferida- me dijo.
Yo asentí algo cansada y la empujé fuera de la habitación.
Lo siento, capítulo corto... pero teniendo en cuenta de que lo escribí en media hora a escondidas... creo que está absatnte bien!
Besos! Y a ver si consigo escribir otro capítulo sin que me vea mi madre :)
PD: Que qué hice? Jaja........... pues, resulta que el otro día estaba "Estudiando" sinónimo de "estudiando con el móvil" y mi madre entró en la habitación, me vio y me chilló, yy dijo que nunca volvería a confiar en mi......... pero eso no se lo crée ni ella, jeje así que no os proecupeis! En menos de un mes me tenéis escribiendo de nuevo :P