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Estaré contigo — capítulo 4
3 de Junio de 2005:
Hermione seguía en la misma habitación, llevaba dos horas ahí y no tenía la mínima intención de salir, quizá podría quedarse a dormir ahí. Seguía llorando, su conciencia no la dejaba pensar en otra cosa que fuera su traición, había engañado a su esposo y no podía vivir en paz con eso.
La puerta se abrió de golpe, y Hermione salto de la impresión. Ron estaba en la puerta, no se veía tan enojado como en la cocina. Se acercó a Hermione que estaba sentada sabré la cama mirando las sabanas.
-yo… lo lamento, Hermione. No debí hablarte así, fui muy insensible y un completo…- dijo sentándose junto a ella, pero no pudo terminar la oración por que Hermione lo miro con dolor y fue ella quien la termino.
-"tonto, hable sin pensar y lo siento mucho"- dijo Hermione sin dejar de mirarlo- no te cansas de repetir lo mismo, cada vez que discutimos es igual.
-yo solo quería que las cosas se arreglaran entre nosotros-
-no lo quieres de corazón-
-es imposible hablar contigo, te reclamo por que no llegaste a dormir y me lo reprochas, vengo a disculparme aun sabiendo perfectamente que yo no tuve la culpa y me lo reprochas, eres imposible Hermione- dijo Ron levantándose de la casa y dirigiéndose a la puerta, la miro por última vez y salió con un sonoro golpe de la madera contra la pared.
Ron a veces era muy insensible, no sabía comprenderla ni cuando debía mantenerse callado y solo abrazarla, en cambio Draco sabía perfectamente cómo tratarla, que decirle, como abrazarla, cuando hablar y cuando callar. Decidió que no tenía por qué sentirse tan mal, ya lo había hecho no hay vuelta a otras y no se arrepentía para nada.
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Draco seguía en la sentado en la cama, mirando a la nada, aun pensando en el día en que Hermione le dijo que si a la comadreja. "-maldito orgullo, maldito despecho-"pensó mientras lanzaba una almohada al piso de piedra.
Se quedó mirando el lugar donde había caído la almohada, un golpecito se escuchó en el balcón que había en la habitación. Se levantó abrió el balcón y una lechuza completamente negra entro en la habitación, era la lechuza de los Malfoy, entrego la carta y Draco rápidamente se dio cuenta que era de sus padres, la abrió lentamente. Y noto la perfecta caligrafía de su madre impresa en tinta verde oscura.
Draco, hijo:
Tu cumpleaños esta solo a dos días, estoy organizando una fiesta, solo una pequeña cena con los amigos más cercanos. Los estaremos esperando a ti y a Astoria, el miércoles en la mansión. Siento no haberte avisado antes, pero he estado muy ocupada. Nos vemos muy pronto.
Narcisa Malfoy
Draco se había olvidado por completo de su cumpleaños, una pequeña cena con amigos cercanos, eso era a lo que su madre llamaba invitar a casi medio mundo mágico. No estaba de humor para fiestas.
Se recostó sobre la cama miro el techo, era muy alto. Sus problemas se estaban juntando, las discusiones con Astoria, su fiesta de cumpleaños, Hermione… Hermione, recordó la noche que habían pasado y son poder evitarlo sonrió, ¿Qué pasaría después de eso? No podía quedarse ahí y preguntárselo a el mismo. El había dicho que no sería la única vez y no lo seria.
Se levantó de la cama, se cambió con una camiseta azul, unos jeans oscuros y unos ¿tenis? Salió de la casa mediante aparición, estaba en un lugar vacío, oscuro y húmedo, parecía un callejón, camino al único lugar del callejón donde había luz y comenzó a andar por las calles del Londres muggle.
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5 de Junio de 2005:
-¿Ya estas lista?- le pregunto Draco a Astoria, quien acababa de salir de la habitación. Llevaba un vestido gris oscuro, unas zapatillas del mismo color, el cabello suelto y un bolso negro.
-sí, ya podemos irnos- contesto Astoria mientras tomaba un puño de polvos flu. Entro a la chimenea y desapareció en el fuego verde, después entro Draco que hizo lo mismo.
Salieron de la enorme chimenea que había en la mansión de los padres de Draco, caminaron por la estancia hasta llegar al jardín, estaba lleno de mesas con manteles grises, había adornos por todos lados y varios invitados ya estaban ahí.
Cuando Draco entro al jardín varias personas se acercaron a saludarlo y felicitarlo, entre ellos, los Greengras, Theodore Nott, Blaise Zabini, Pansy Parkinson y otros más. Astoria se alejó de él y se sentó en una de las mesas.
-Draco feliz cumpleaños. Que gusto volver a verte, ¿Cuándo fue la última vez que nos vimos? ¿Hace un mes? - dijo Pansy abrazándolo sonriente (después de la guerra Pansy era mucho más amable, trabajaba en el ministerio, como asistente de la jefa de protección de criaturas mágicas, ósea Hermione).
-lo vas a asfixiar Pansy- dijo Blaise (él también era más cortes, trabajaba asociado con las empresas Malfoy y estaba casado con Pansy) en tono burlón detrás de Pansy, después él le estrecho la mano- Felicidades Draco- fue lo único que dijo mientras Pansy daba pequeños saltitos de emoción.
Theodore abrazo a Draco y le dio unas palmadas en la espalda.
-veinticinco, pareciera que ayer aun estábamos en Hogwarts- dijo Nott mientras sonreía (Theodore trabajaba en el ministerio, para la oficina de aurores, no tenía un cargo definido, a veces sustituía aurores que tomaban el día libre, otros días simplemente ayudaba en lo que fuera. Para sorpresa de muchos término casándose con Luna Lovegood)
-bueno, no nos pongamos sentimentales, Blaise y yo tenemos una gran noticia- dijo Pansy aun dando pequeños saltitos, después se dirigió a Blaise- ¿les dices tú o les digo yo?-
-humm. Te dejo los honores- le contesto Zabini moviendo los brazos.
-está bien. Draco, Theo… van a ser tíos- dijo con una enorme sonrisa, conteniendo la gran emoción.
-¿Qué?- pregunto Theo con una sonrisa.
-¿tíos?- repitió Draco sorprendido.
-sí, sí, sí, sí. Van a ser tíos. Nosotros…- dijo emocionada sin contener la alegría y dando saltitos.
-vamos a tener un bebe- termino Blaise la oración.
En ese momento Theo y Draco los felicitaron, abrazaron, rieron y pasaron un rato juntos como amigos.
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Hermione estaba sentada en un sillón café claro, quedaba perfecto con sus ojos miel, miraba el calendario de mano que tenía. La puerta se abrió y Hermione oculto el calendario bajo un cojín. Ron entro distraído como siempre, podría jurar que no la había visto.
Ron camino un poco, dejo sus cosas en una mesa y se sentó en un sillón frente a Hermione.
-¿Cómo te fue? No te vi en el almuerzo- dijo Hermione para romper el hielo.
-no tenía mucha hambre, además fui a pedir un permiso- contesto Ron fríamente
-¿un permiso? ¿Para qué?- pregunto Hermione curiosa.
Ron se acercó a ella y se sentó junto a Hermione.
-voy a salir-.
-¿salir?- pregunto Hermione confusa, no entendía nada.
-voy al callejón Diagon, ayudare a George con las ventas-.
-pero…- Hermione iba a protestar, pero decidió dejarlo así. Tal vez le vendría bien estar lejos de Ron algunos días-¿Cuánto tiempo vas a estar con George?-.
-dos semanas-.
-¿Cuándo te vas?- pregunto Hermione, quizá después de todo había caído perfectamente que Ron tuviera que salir.
Ron miro, el reloj, puso una cara de asombro y se levantó del sillón.
-ya mismo, debo estar allá en media hora y aún no he empacado-. Se apresuró a la habitación y dejo a Hermione sola. Otra vez.