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Historia 138078 — capítulo 13
- Necesito a Jace.
Clary observaba con fascinación los oscuros cielos, eran tentadores, perfectos, estiro el brazo acariciando la noche, las estrellas brillaban y ella solo podía pensar en Jace, parte de ella era una unión de emociones, complicadas reacciones mentales y físicas, amaba a Jace, su cuerpo y su mente se lo recordaban pero la necesidad por destruir, despedazar, quemar, era mayor. Se puso en pie, pues se encontraba sentada en una barandilla de piedra, dio un salto hacia atrás cayendo desde lo alto del edificio hasta el piso sin hacerse daño. Había una boutique frente a ella, rompió con la mano una ventana y forzó la puerta, camino dando saltitos, ropa mas hermosa y bella se encontraba en los aparadores. Nunca había deseado algo que no podía tener ahora se probaba prendas escotadas, vestidos ceñidos, bañadores y demás lencería fina y sensual. Pensaba en visitar a Jace, llevarlo al extremo.
-- Todo te quedará bien, eres perfecta.-- dijo la voz de Sebastian quien la miraba desvestirse, se encontraba sentado sobre un sofá, deslizaba una mano sobre su cabello mientras la miraba.
-- Lo sé, pero debo buscar ropas mas adecuadas para mi cita.-- respondió Clary sin importarle que él la observara.-- Volveré por Jace.-- añadió. Sebastián se puso en pie, dio un tirón de Clary, quien vestía un conjunto verde agua que la hacían ver mas delgada, su escote cubría lo necesario y dejaba fantasear.
-- No más Jace.-- dijo Sebastián con desprecio. Clary le sonrió y acarició su cabello plateado.
-- Claro que necesitamos a Jace, yo lo necesito y tu me dejarás tenerlo.-- dijo Clary sonriendo mientras besaba la mejilla de Sebastián.-- No soy tu títere, me debes amor y lealtad, así que me darás lo que yo deseo y lo quiero a él.-- añadió soltando a Sebastián. Comenzó a buscar ropa mas provocativa y otra mas vulgar de la que se burlaba.-- ¿No es verdad, Satanás?.-- agregó. El nephilim oscuro se giro para observar al demonio revisar ropa de dama y caballero.
-- Me interesaron, esos niños. Los quiero, quiero a los Lightwood. A ambos.-- dijo el demonio tomando piezas de cuero negro y de seda blanca.
-- ¿Quieres quemar al mundo, ser dueño de un imperio?, pues hagámoslo, pero a mi manera. Por ahora, vamos a hacer caer todas las barreras de cada Instituto en el mundo, y haremos que todos los nephilims se reúnan en Idris. Acabaremos todo, donde todo comenzó.-- dijo Clary sin mirarlo, continuaba sonriendo al ver ropa que causaría un infarto o una erección en Jace.
-- La idea de un Adán y una Eva es muy simple, trivial. Lo he visto ya, y conozco a Lilith, no es nada original.-- se quejo Satanás mientras buscaba un cinturón para Alec y un vestido para Isabelle.-- Así que mejor, ¿por que no incendiamos el cielo mismo?.-- añadió. Clary sintió una punzada de enfado, tenía un vinculo con los ángeles, eso no le gustaba.
-- Debemos ser mas originales, eso ya se ha visto, siempre.-- dijo Clary dejando caer blusas transparentes, tomo un conjunto rosa e hizo una mueca.-- ¿Por que no gobernamos sobre todas las dimensiones demoniacas?.-- añadió.
-- Piensas muy bien, mi querida Clarissa. ¡Perfecto!.-- dijo Sebastián mientras ella sonreía, se miraron al espejo por primera vez notando las similitudes físicas que compartían.-- Mi Clarissa.-- añadió besando a la joven. Lo que antes sentía fuera de lugar ahora lo sentía tan correcto, pero diferente, quería besar a Jace, se sentía sin limites y libre por primera vez en su vida, quería enloquecer y retorcer al mundo.
Los pasillos del Instituto permanecían en movimiento, algunos miembros del consejo caminaban por ellos a la espera de que la decisión principal se diese: asesinar a Clary o no hacerlo. Magnus caminaba fuera de la habitación de Alec, no sabía como hablar con él, aun se sentía mal, él debía permanecer como humano, ese era el fin que ellos buscaban, la relación mortal y no encadenarlo a la vida con cadenas de oro, quería gritar de enfado cuando la sombra de una mujer se deslizo por el piso, Magnus la reconoció al segundo. Camino lentamente siguiéndola, los demás cazadores parecían no verla, hasta que se detuvo en la sala de entrenamiento, allí la figura cansada y exhausta de un joven de cabellos dorados resaltaba en aquella soledad.
-- ¿Te han llamado para ayudar?.-- pregunto Magnus dirigiéndose hacia la extraña, esta le sonrió.
-- No, yo me ofrecí.-- respondió ella sin dejar de mirar al joven frente a ella.-- Se parece demasiado a Will.-- agregó en tono amargo.
-- No, mi Alec se ve como él. Pero aun así... ¿haz visto al hermano Zacharias?.-- Magnus pareció interrumpir su depresión mientras conversaba con Tessa.
-- No, espero la orden de transformarme en Clarissa, de verdad me recuerda a Charlotte.-- dijo Tessa mirando a Magnus, este por primera vez noto su depresión, la que todos compartían en ese momento.-- Intente entrar en su mente pero... no puedo, oculta algo, algo demasiado fuerte, creo que es por el toque de los ángeles. Ellos la protegen, pero, ¿quién lo protege a él?.-- añadió señalando con la barbilla hacia Jace, cansado y demacrado en muchos sentidos.
-- No dudes de las mujeres que los Herondale eligen, suelen ser molestas, pero siempre son la adecuada.-- dijo Magnus, Tessa lo miro con molestia.
-- Stephen no supo elegir.-- dijo Tessa, Magnus sonrió limpiamente. -- Stephen eligió a ambas, algunos lo hacen, lo cual me lleva a pensar que no haz visto al hermano Zacharias por miedo a que él no te de buenas noticias sobre la cura. Su cura.-- dijo magnus mientras notaba que Jace lo miraba con insistencia, quizás confundido o intrigado. -- Stephen tomo una decisión, pero no conservo sus pensamientos y se dejo guiar por Valentine.-- dijo Tessa evadiendo una dura conversación.-- Deteste a Valentina por ello, y ahora que todo se complica... es culpa de su indecisión.-- Tessa deposito una mirada afilada en Jace.-- Pero de eso hace ya tanto.-- añadió relajando su postura tensa.-- Es la maldición del amor verdadero, ¿sabes?.-- agregó mientras Magnus no comprendía.
-- ¿Maldición del Amor verdadero?.-- pregunto Magnus colocando las manos en las caderas mientras parecía sobresaltado.
-- La maldición que tu padre colocó en ti, la maldición que te destinaba a encontrarlo a él, al hombre que amaste y murió en tus brazos por deseo de tu padre. Juraste no encontrarlo nunca más y así evitar su muerte.¿Lo recuerdas?.-- las palabras de Tessa estremecieron a Magnus, había olvidado esa maldición, lo había olvidado a "él".
Tessa y Magnus compartieron algunos años en París, en esos días Magnus encontró a un joven hermoso de cabello negro y ojos azules, a Tess le recordó a Will, pero Magnus lo miró aterrado, dio la vuelta y se desapareció en el gentío, cuando Tess lo alcanzó este le explicó que en algún punto de su vida, su padre demonio lo maldijo cuando Magnus se negó a apoyarlo en una absurda conquista mundial, por lo que él asesinó al primer amor de Magnus. El brujo no pudo protegerlo, solo lo vio desangrar hasta morir en sus brazos y la voz retumbante de su padre dijo: << Te maldigo, hijo mío, aquel que más amas volverá en cada vida y en cada vida morirá en tus manos, retornará a ti y morirá por ti, así se repetirá hasta que la muerte no lo toque o la sangre del ángel lo proteja".
-- ¿Cómo...?.-- Magnus no logró decir más pero Tessa comprendió.
-- Lo recuerdo, por que fue triste, pensar que su vida no estaría completa sino te conocía, que él mismo sería infeliz cada vez que vuelva a respirar por no tenerte.-- dijo ella con una ligera sacudida de dolor frente a la mirada de Magnus.-- "Lo verás una y otra vez, él regresará solo para ti pero una y otra vez lo verás morir en tus brazos, una y otra vez lo perderás hasta que tu elijas cortar la cadena de oro".-- cito ella mientras los ojos de Magnus se estrechaban por el recuerdo.
-- Mi padre me quiso obligar a seguirlo, cuando me negué lo asesinó a él, y me maldijo, no quise encontrarlo, no quise buscarlo por que lo perdería de nuevo, a menos que sea inmortal.-- murmuró Magnus demasiado bajo, hasta que solo Tessa por su proximidad podía escucharlo.-- Cuando conocí a Alec supe que era él, desde que lo vi en esa fiesta, era él, que venía a mi, no lo buscaba, y vino a mí. Yo no pude pensar que moriría por manos de un demonio, después de haberlo visto solo una vez, por eso fui a salvarlo, y él regreso a mi. Quise distanciarme con pretextos, pero al saber que estaba en la ciudad de Cristal, cerca de morir, no escuche a la razón y fui a buscarlo y él me entrego todo de él, me dio su cuerpo y alma, y yo acepte temeroso de que en cualquier momento él muriera por mi culpa.-- agregó pasándose las manos por su cabello hasta despeinarlo.
-- Ahora él no morirá, Veltran lo saco de la maldición, lo protegió para ti.-- dijo Tessa mientras notaba que la mirada dorada de Jace se posaba en ella. -- Pero no es lo que él quiere, y yo tampoco. Quería ser mortal, para vivir solo con él y morir con él, dejaría mi poder, mi esencia de brujo por ello.-- dijo Magnus. Jace se aparto del lugar de entrenamiento y camino hacia él.
-- Iré a la reunión con los hermanos Silenciosos y Maryse, ¿me acompañarás?.-- pregunto Jace caminando frente a Tessa, esta le sonrió y él sintió un genuino agrado por la mujer frente a él.
-- Te seguiré en unos minutos, solo converso con mi amiga sobre la nueva condición de Alec.-- respondió Magnus, Jace bajo la cabeza y se aparto de ambos.-- ¿Qué piensas sobre Clarissa?.-- añadió Magnus mirando seriamente a Tessa Gray.
-- Que esta protegida por los ángeles y si es una digna mujer para un Herondale sabrá como actuar.-- finalizo ella.
-- No será asesinada, no puede ser herida.-- dijo el hermano Enoch siendo su última palabra, a su lado el hermano Zacharias meneaba con la cabeza, la Cónsul tampoco parecía aceptar la idea.
-- No esta poseída, solo cambió, todos poseemos algo oscuro dentro, Sebastian solo lo amplifico.-- dijo el hermano Zacharias mientras Maryse y Robert aun se sentían incómodos, no habían hablado con Magnus sobre lo que Veltran hizo, no comprendían parte de ello. Pero Jocelyn se mantenía claramente en la conversación.-- Su luz busca a Clary, y la oscuridad de ella lo busca a él. Eso es natural, lo dijo el ángel.-- agregó.
-- ¿Cómo la detendremos?, sin asesinarla, claro.-- dijo Jocelyn, Luke a su lado le sostenía la mano dulcemente, esta aun lo rechazaba por haberla detenido, torno la mirada a Simon que encadenado los observaba, Isabelle como un guardián a su lado.
-- Ella sabrá como salir de allí, aun es tu hija, ella aun posee parte de los ángeles. Piensen en ella como un espía.-- dijo el hermano Zacharias. Magnus abrió las puertas y entro en la biblioteca molesto e iracundo.
-- No es una broma James Carstairs.-- dijo Magnus dirigiéndose hacia quien fue un gran amigo alguna vez pero ahora solo pertenecía a los Hermanos Silenciosos.-- Todo se vuelve mas extraño, los submundos lo saben, una gran guerra se acerca y salvare como sea a Alec.-- añadió estrujando al hermano Zacharias, este pareció sonreír.
-- Clarissa es fuerte, posee el fuego divino, tiene sangre del ángel y es protegida por Alexiel.-- dijo el hermano Zacharias mientras Magnus lo soltaba.-- Ten fé en ella, los Herondale saben elegir mujeres fuertes.-- añadió percibiendo que Tessa se asomaba en la puerta detrás de Magnus, el Hermano Enoch pareció mirarla y dijo: -- Tessa, tu ayuda podría sernos útil, pero son cuestiones de ángeles más allá de tu don. Puedes retirarte y resguardarte en Idris o Londres, la Enclave de allí aún te aprecia.-- ordenó, no sugirió mientras el hermano Zacharias se giraba. Tessa creyó que quizás Jem no deseaba tenerla cerca, quizás el amor tan profundo se había esfumado en tantos años. Las miradas de todos no se apartaban de ellos, nadie sabía de los hermanos, no al menos quienes fueron antes de pertenecer a la orden.
-- Bien, entonces... si Clary es Clary solo mas... rebelde, ¿qué hará?, ¿apoyará a Sebastián?, por que la profecía hablaba de...--Jace no pudo terminar la frase cuando Magnus dijo una maldición en francés que casi todos comprendieron.
-- La profecía se extiende pero en ella nunca figuró Satanás, es listo, no dudo que él este manipulando todo para hacer esto, es egoísta y busca un solo objetivo que lo divierta, así que...-- las palabras de Magnus se quedaron en sus labios pues Isabelle interrumpió rompiendo las cadenas, Maryse no expreso desaprobación, ni la Cónsul.
-- Tiene algo con los Lightwood, me amenazo antes de que la ventana de Simon explotara, él me estaba entreteniendo para que robaran a Simon y sacrificaran a Jessie.-- dijo Isabelle quien hasta el ultimo momento llamo a la mundana por su nombre y la vio como alguien diferente a Clary.
-- ¿Por qué?, ¿Te amenazo?, ¿también a Alec?.-- dijo Magnus.
-- Satanás es un lastre en la vida de los Lightwood. Sedujo hace mucho a una de nuestras... a una mujer de nuestra familia y la orillo al suicidio.-- respondió Roberth, mas por la mirada quería ocultar algo. -- Claro por que los Lightwood siempre sienten esa atracción mal sana por los demonios, son cazadores por el día pero en las noches se dejan seducir por los Demonios, Benedict también era así.-- espeto Magnus con desprecio, por la familia o el hábito, nadie lo supo realmente.
-- Priorizando.-- dijo la Cónsul.-- Tenemos a un hermano obsesionado con destruir el mundo, una hábil cazadora que ahora es rebelde y quiere destruir algo, y a un demonio imparable y poderoso que odia a la familia Lightwood.-- añadió mirando a los presentes, estos se miraron entre sí.-- Bien.-- agregó.
La luz resultaba mas hermosa y simple, de una manera que Alec no comprendía, se observo al espejo aun mirándose allí, no se sentía diferente pero algo en su cuerpo le decía que lo era, su vejez se había detenido, no crecería más de los 18 años, tampoco moriría, bueno no de viejo, viviría tanto como Magnus. Observo la mesa con los diseños de la boda que Magnus planeaba, una boda para ellos, a pesar de que no se lo había pedido verdaderamente, quizás sabría siempre que le diría si, teniendo 18, 25 o 40 años, pero por alguna razón ahora sentía aquella idea un tanto estúpida.
-- Así se sintió Magnus.-- pensó Alec, el que alguien mas decida que tanto vivirás o que tan poco, si tendrás un fin o no tenerlo, el vivir o morir. Magnus lo había perdonado y ahora que él hablaba de encontrar el hechizo para ser mortal, Veltran cambiaba las reglas y ofrecía su vida eterna a Alec. El nephilim estaba confundido, no lo odiaba pero tampoco era feliz, se sentía extraño, siempre viviría, vería a su hermana envejecer, morir, a sus padres y a Jace, todos morirían pero él y Magnus se mantendrían jóvenes para siempre.
Era confuso, le gustaba la idea de jamás perder a Magnus, pero si él prefería a un ser mortal en vez de a uno como Veltran o Camille, quizás aquello lo hería más a él que a sí mismo, entonces al verse pensó que tal vez no sería terrible, vivir siempre con Magnus, ser un cazador de sombras eterno, no solo pelear para siempre sino ser miembro mas importante de la Clave. La puerta se abrió, Magnus se asomo, mortificado y con una sombra de sonrisa, a su lado el Hermano Zacharias, quien no estremecía de miedo a nadie allí, les resultaba incluso agradable.
-- Lo lamento.-- dijo Magnus, Alec se mantuvo inexpresivo.-- Veltran actuó estúpidamente, dudo que haya pensado algo, lo que sea, es solo que quizás pensó que ya que moriría, pues su vida podría servirte.-- añadió. Alec no comprendió si protegía a Veltran o hablaba contra él.
-- Veltran te amaba, ¿no?. El amor que él sentía por ti lo hizo actuar, creo, pero tu no lo amabas, ¿por qué?, es decir, Veltran sería eterno, era como tu, te comprendería mas que un niño tonto, quizás a tus ojos solo soy un bebé.-- dijo Alec aun inexpresivo, Magnus lo miro dulcemente, negó con la cabeza y se sentó en la cama de Alec.
-- Eres muy joven, es verdad, y si, sin ánimos de resaltar mi sensualidad natural, Veltran si me amaba, y mucho.-- dijo Magnus sonriendo de manera atractiva, sus ojos resaltaban con simpatía.-- Pero no era lo que quería, era dulce, y era hermoso, pero... quería a ese chico, el que parecía que fue una anciana amargada con miles de gatos en su vida pasada.-- añadió utilizando las palabras que Jace le dirigía a veces, Alec sonrió y se acomodo entre los brazos del brujo, sobre sus piernas, Magnus lo abrazo protectoramente mientras el Hermano parecía no entrometerse.-- Quería amar a alguien que fuese como tu, vulnerable y fuerte a la vez, valiente y decidido, sexy, ardiente, pero a la vez inocente y un tanto ingenuo.-- agregó rozando con los dedos las mejillas de Alec, este se acomodó para besar a Magnus, sus labios unidos se reconocían uno a otro, como perfectos entre sí.
-- Tu estabas dispuesto a dejar de ser inmortal por mi, yo... puedo ser inmortal por ti, no me afectará, si estoy a tu lado siempre, y es mucho tiempo. ¿No te aburrirás de mi en cien o trescientos años?.-- dijo Alec recargando la cabeza sobre el pecho de Magnus, este sonrió ante la pregunta, pensar en vivir eternamente por tantos años con su hermoso nephilim, sus reacciones dulces y eufóricas, por que aun cuando no lo expresaba, a veces Alec perdía el control y estallaba en emocionales reacciones.
-- Podría acostumbrarme al cielo en la tierra.-- respondió abrazando a su nephilim.-- Pero el hermano Zacharias y los Hermanos Silenciosos tienen una idea diferente.-- agregó. El Hermano Zacharias se arrastro despacio sobre el piso hasta estar frente a Alec. -- Por mucho tiempo, me aqueja una enfermedad cuya cura he buscado por siglos, ahora, creo que ambos podemos beneficiarnos de lo que Veltran D'York hizo.-- dijo el Hermano Zacharias mientras Alec lo miraba sorprendido.-- Un nephilim no puede ser inmortal pues al pasar unos años, su sangre de ángel será destruida por algo impuro, serás expulsado e incluso asesinarías a tus seres queridos, lo hemos visto antes.-- ante sus palabras no dichas, aquellas que llegaban a su mente, Alec se horrorizo.-- Pero podemos hacer que tu actual inmortalidad me sane y así vuelvas a ser mortal.-- añadió. -- Pero y Magnus.-- dijo Alec mirando al brujo. -- Poseo un abrigo de Veltran, una amiga mía, una bruja especial, se transformará en él y me dará el hechizo del libro Blanco, así yo seré mortal, como tú, y viviremos una vida que tal vez termine pero que nos dará felicidad.-- dijo Magnus mientras Alec parecía pensarlo. -- Dame tiempo para decidir.-- dijo Alec mientras la indecisión se filtraba en el aire.
++ Acabo de acabar de leer "Princesa Mecánica" y como el final de ese se entre mezcla con el de Ciudad de Fuego Celestial, más bien el epílogo, quise rehacer el capítulo medio con esa información. Gracias a los que continuan leyendo la historia, a los que añaden a favoritos y a los que comentan. Principalmente a los que comentan, pues me dan buenas ideas. Perdón por la tardanza.