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Historia 138078 — capítulo 14

  1. El Secreto de Clary.

Jace se sentía cansado, todo recaía en la fe que los hermanos Silenciosos sentían hacia Clary, la Cónsul incluso negó hacer algo ahora, justo cuando los Institutos estaban perdiendo sus barreras y los demonios los atacaban constantemente, no había sido marcado un numero de muertos, pues con todo en alerta los cazadores no dejaban los Institutos. Una llamada en general exhortaba a todos los nephilims a regresar a casa, ningún hombre, mujer o niño debía excluirse, todos debían concentrarse en Idris para buscar contabilizarse y reconocerse, no habría más "Sebastian Velrac" entre ellos, la fecha era en poco y todos comenzaban ya la peregrinación. Aun cuando la idea fue tomada por una bruja supuestamente aliada, Jace aun dudaba de su veracidad. Al abrir la puerta de su habitación vio allí un suéter, el suéter que amaba que Clary utilizara, había una nota sobre este, Jace la tomo y se congelo al ver una fotografía de Clary solo vestida con el suéter, nada debajo de aquel trozo de tela, lo cual resulto atractivo y confuso, el nephilim se giro buscando pero no había rastro de ella, la nota decía que lo esperaba en el sur de Manhathan, donde habría una gran fiesta, quería hablar con él. 

Jace solo tuvo unos instantes para decidir lo que deseaba hacer, tomo su chamarra oscura, se calzo con las botas de cazador, guardo dos estelas en su ropa, y salio del Instituto en busca de Clary, tomo un taxi en la avenida para llevarlo a la zona Sur, observaba cansado todo a su alrededor, recordaba como Simon se sentía muy mal, pero a pesar de que lo desease no podía culparlo, él mismo permitió que Sebastián casi matara a Luke, su enfado por el vampiro no duraría mucho, había simpatía, no de la amistosa, mas bien de la de rivales o de la simpatía que sientes por el novio de tu hermana menor. El taxi se detuvo en la entrada de una bodega que fue acondicionada a Centro nocturno.

-- ¿Qué obsesión tienen por las bodegas?.-- pensó Jace al salir del taxi. Camino observando las largas filas de mundanos que se emocionaban por entrar, en la puerta un efrit de cabellos verdes y tez violeta los observaba, el glamour lo cubría, los mundanos solo veían a otro tipo de seguridad. 

Jace se paro delante de él y entre murmuraciones de mundanos el efrit lo dejo pasar. Las luces estrambóticas y lapidas recorrían las pistas donde los bailarines mostraban sus mejores pasos, muchas lo miraron y él conocía a varias de ellas, pero su asombro llego solo al ver en la pista central a Sebastián aferrado de una sensual pelirroja de blusa negra ceñida, amplio escote que dejaba ver finos hilos plásticos, una falda muy corta y botas que acentuaban sus piernas, Jace casi pierde el aire y sin darse cuenta de nada, sin importarle nada, llego hasta la pista, dio un salto y se interpuso entre Clary y Sebastián.

-- Mira, hermano, Jace llegó.-- dijo Clary aferrándose de él, para el nephilim, ella lucía diferente y actuaba distinto pero en parte era ella.

-- Bienvenido hermano.-- dijo Sebastián sonriendo. 

Pronto la musica estridente dejo que las gotas platinadas cayesen sobre todo espectador, Jace se sintió atontado por la musica, la droga de hadas y Clary, se aferro a su cuerpo bailando desesperado mientras un extraño trío se formaba, Jace al frente, bailando con Clary, mientras detrás de ella Sebastián besaba el cuello de la joven. Jace se sintió mareado, cansado, aturdido pero feliz, tan radiante y alegre que se unió al baile frenético, la fricción de los cuerpos le producía emoción. Jace observo en derredor, había allí un hombre vestido de negro con un ojo negro y otro dorado, este le sonrió y mientras la musica explotaba en su cabeza, este conversaba con la reina de las Hadas, esta lo observaba divertida.

En algún punto que Jace no comprendió se encontraba fuera de la bodega, siendo arrastrado por Sebastián y Clary, quienes se abrazaban y se besaban, Jace sentía que moría en vida, verla actuar así le causaba dolor, repulsión, al final solo se vio rodeado por muchas caras y cerro los ojos.


Maryse estaba segura que ser conducidos hacia Idris era la peor idea que la Clave hubiese tenido, sería encerrarse en un castillo para esperar a ser erradicados, pero aun peor, la idea de la nueva inmortalidad de su hijo le causaba aun molestia, Alec era valiente pero estimaba la vida como un cazador, siendo inmortal causaba molestia a otros, ya comenzaban a hablar de ello, y peor aun, Satanás sentía una necesidad por destruir a la dinastía Lightwood. Abrió desinteresada las puertas de su habitación y con extremo horror sintió una mano tapar su boca y otra sujetarla fuertemente entrelazando sus brazos.

-- No digas nada, solo escúchame.-- dijo la voz suave de Clary, Maryse se sentía humillada por ser fácil de retener, mas algo en ella la impulsaba a mantenerse en paz.-- Bien Maryse, este es el plan, se convocara a los demonios a las afueras de Idris, pero los cazadores deberán mantenerse dentro de la sala de pactos, solo allí.-- ordenó acariciando el cabello de la mujer, Maryse no comprendía nada.-- Magnus debe hacer un portal para sacarlos de Idris, yo misma haré otro, así todos los demonios entraran a la tierra y con la excusa de asesinar a los cazadores se concentraran solo en Idris. Pero lo que ellos no saben es que los quemaré por completo, a cada demonio, a cada ser en contra de los cazadores, incluidos la reina Sealie y su séquito.-- finalizo liberándola. Maryse se giro para ver los verdes ojos de Clary, la misma mujer que los había ayudado tanto en veces anteriores.

-- ¿Eres verdaderamente tú?.-- pregunto Maryse aun deslizando los dedos en busca de una daga seraphin.

-- Por ahora, controlo algunas cosas, pero otras no. Es difícil, sé que Sebastián me pedirá asesinar a alguien, pero espero que no lo haga. Además el demonio es muy perspicaz, no creo que confíe en mi, pero apoyo mi idea.-- dijo Clary dejando emerger la angustia y el dolor que sentía, a veces no veía la fina linea entre el bien y el mal, a veces solo creía que cualquier cosa que ella deseara era buena.-- Jace esta conmigo, lo lleve por que Sebastián quería asesinarlo. Así al menos lo protegeré. Pero... no puedo mantenerme por mucho, es como si en un segundo no existieran barreras para mi, si lo hago y siento que esta bien, esta bien, y cada vez me duele más.-- agregó inclinándose, parecía enferma, cansada.

-- Es una lucha interna.-- dijo Maryse sintiendo una repentina esperanza. Los Hermanos Silenciosos tenían razón.

-- Muy literal, ¿sabes?. Por ahora solo quería que supieras que Raven, la bruja, es de fiar, la envié yo.-- dijo Clary comenzó a hacer horcajadas como si estuviese a punto de vomitar.

-- Solo llevas dos días con ellos, ¿como puedes ya planear todo?.-- pregunto Maryse, era una mezcla de admiración y temor.

-- Pero Sebastián se impacienta, quería entrar en el Instituto y asesinar a Magnus, el demonio también lo quiere muerto, al parecer, Magnus es lo único que detiene al demonio de arrebatarte a tus hijos.-- dijo Clary estrujándose la piel, como si le quemara.-- Debo irme, Sebastián me busca. Debo cuidar de Jace.-- añadió, mas al dar un paso hacia la vacía habitación, se giro para mirar a Maryse.-- No le digas a nadie, no podemos arriesgarnos. Sebastián tiene espías entre los cazadores, muchos de ellos.-- agregó antes de extender la mano, una runa marcada sobre su brazo tomo vida sobre la pared y un portal la trago.

Maryse confiaba en Clary, confiaba de una manera extraña y ajena a ella, no sabía si era por que había sido tocada por el ángel o por que parecía saber qué hacer, ya casi no era obstinada o imprudente, había madurado ante sus ojos.   

*** 

Los tacones de las botas de Clary resonaban demasiado sobre el nuevo piso de mármol blanco, se giro para mirar si la seguían, nadie debía saber donde estaba o qué había hecho, se deslizo hasta el interior del nuevo palacio que Sebastián eligió, las puertas de madera y piedra, pesadas y duras, impenetrables, allí vio a Sebastián, quien tenía los brazos cruzados, a su derecha la reina de las Hadas la miraba con frialdad, pero Satanás se mantenía calmado, sonriendo burlonamente. Clary esperaba que ellos no supieran que había marchado para intentar apoyar a Maryse, comenzó a dar saltos que sintió terriblemente normales, a los brazos de Sebastián, lo beso en los labios y se odio por ello pero se sentía correcto.

La cazadora comenzaba a perderse, perder sus nexos naturales y sus inclinaciones por lo correcto, miro a la reina y le sonrió con superioridad, esta seguramente quería destruirla, pero, Sebastián nunca lo permitiría, él, a su manera, la amaba y ahora la tenía.

-- Gracias, Jonathan Cristopher.-- murmuró Clary consciente de que sus palabras causaban un tifón de emociones lascivas en su hermano, la manipulación parecía ser algo genético, heredado por Valentine.

-- ¿Te gusta el castillo?, aquí reinaremos, mi sanguinaria Clarissa.-- respondió Sebastián, ella odio que sus palabras la hicieran sentir emoción. La verdad es que ambos sentían una atracción anormal y amoral, algo insano que solo de su esencia demoniaca y la esencia oscura de ella resultaba incluso cómodo.

-- Estoy en contra de esta decisión, no veo razón para ello.-- dijo la Reina mostrando enfado, pero en su lugar la mirada de superioridad de Clary la enervo.-- ¿Eres consciente de que solo es una niña?.-- añadió en tono de desprecio pero Clary sabía que estaba celosa.

-- Es mía y yo soy suyo.-- respondió Sebastián aferrándose más a Clary, esta sonrió mimada y astuta.

-- Además el plan lo elegí yo. El tener descendencia para arruinar una raza suena muy estúpido, incluso común.-- dijo el demonio sonriendo mientras observaba a un miembro del séquito de la reina, solo hasta ese instante Clary noto a las hadas a lo lejos del salón.-- No seas grosera conmigo, Reina de las hadas.-- añadió dando un ligero manotazo al aire, segundos después un hada de la corte fue desgarrado por una mano mágica, la Reina lo miró horrorizada.-- No hagas dramas.-- agregó burlón. Clary no pudo evitar temer de aquel ser, pero parecía tan calmado a veces.

-- Debo ver a Jace.-- dijo Clary besando dulcemente a Sebastián, un instante dejo que su estómago se revolviese, eso le agrado, algo en ella estaba surgiendo.

-- No confío en ellos.-- insistió la Reina Sealie.

-- Yo confío en ellos, además me gustan, pueden traerme a los chicos Lightwood.-- dijo Satanás observando cada reacción de Clary, esta sintió terror, pero solo sonrió amablemente y se aparto de ellos. Había una razón para que el demonio la apoyara, y ella no despreciaría la ayuda, mal intencionada o no, seguramente tanto él la necesitaba para sus planes como ella a él, así se aparto de la discusión continuando altiva y educada, fascinada por la belleza del castillo.

Camino lentamente hasta llegar a la habitación donde Jace dormía, al abrir la puerta se emocionó y aterro, Amatis se encontraba cerca de Jace, inspeccionándolo, asegurándose de algo, Sebastián la había enviado a hacerlo, pero si se hubiese tardado más, entonces... es seguro que Jace fuese un peón sacrificado por la mano de su hermano. Clary le ordenó a Amatis que abandonase la habitación, cerro perfectamente la puerta y se arrodillo junto a Jace, beso su frente, se acurruco junto a él y acarició sus mejillas, lo amaba, buena o mala, poseída o despierta, lo amaba y eso era suficiente para ella.


Simon estaba sentado en una silla de metal, muy molesto para un mundano pero a él no le importaba demasiado, Isabelle estaba a su lado, cocinándole alguna comida extraña, ella no era buena pero había practicado solo para hacer una sopa mas apetecible, rechino los dientes al ver que era una pasta grumosa azulada, se sintió ofendida y quiso tirarla, pero después la probó, no sabía tan mal, de hecho era lo mejor que hubiese hecho alguna vez. Se giro para entregársela a Simon, este la miraba herido pero calmado.

Isabelle le había repetido hasta el cansancio que ella comprendía sus actos, fue "poseído" por Sebastián y eso por obvias razones era terrible, Luke y Magnus habían logrado sacar la cruz de su cuerpo, como Jordan lo había pensado, esta ya no tenía ningún efecto, aun así lo regresaría al Preator. Simon aun se detestaba por haber causado todo aquello, pero mas odiaba haber sido la causa de la muerte de Maureen, ella no debió ser vampira nunca, y él lo sabía. Fue Simon quien asesinó a una inocente niña con una mordida y le dio un alma demoniaca, fue culpa suya y siempre lo recordaría, a pesar de no haber sido así.

La nephilim se sintió molesta, Simon no reaccionaba a nada, parecía completamente apagado, entonces tuvo un repentino brote de celos, tomo la sopa y la arrojo sobre Simon, esta estaba caliente y Simon grito al sentirla sobre su piel, ampollandola.

-- Maldita sea, Simon. No puedes pasarte la vida así.-- dijo.-- Cometiste un error, solo uno, pero no es el fin del mundo.-- añadió.

-- Ese es el problema, Izzy.-- puntualizo.-- Si es el fin del Mundo, yo cause el fin del mundo, yo cambie todo, yo asesiné a la Clary que fue mi mejor amiga y por mi culpa ella es... como su hermano. Y tu odias a su hermano.-- añadió. Isabelle quiso estrujarlo, se paro frente a él y levanto la mano en busca de abofetearlo pero termino reprimiendo un sollozo.

-- Dime algo, estúpido vampiro.-- dijo Isabelle.-- ¿Tú me amas?.-- añadió. Simon sabía la respuesta, amarla era poco, ella era su todo, la mujer mas perfecta que jamás pensó encontrar. Los hombres tienen un ideal de mujer desde siempre y aun cuando el suyo era la sirenita Ariel, por su semejanza con Clary, ahora pensaba que quizás el estilo emperatriz guerrera, muy Xena, la princesa guerrera, era mas su gusto.

-- Te amo como un tarado, y por ello me odio, por que te falle, por que por mi culpa si se extinguen los cazadores, si te sucede algo, siempre seré el responsable directo.-- dijo Simon, ella lo miro incrédula, pero a pesar de todo, tomo una toalla y limpio el rostro de Simon.

-- Yo también te amo.-- murmuró avergonzada, se sentía tan vulnerable como si estuviera desnuda, si lo estuviera no habría problemas, ya habían dormido juntos, una vez, aquella en la que ella sufría por la misma culpa que ahora lo agobiaba, cuando su hermano murió. Aquella vez tuvieron sexo, fue la primera vez de Simon, se sintió torpe, incluso extraño pero al final fue muy placentero, ser guiado por ella al éxtasis.

-- Por ti buscaré como arreglar el destrozo que hice.-- dijo Simon poniéndose en pie, se sacudió y pensó si debería irse a bañar, pero fue Isabelle quien se arrojo a él en un beso apasionado.


Magnus estaba cansado y renuente a dejar todo, pero mientras todos los cazadores se mudaban a Idris momentáneamente, él regresaría a su casa por algunas cosas, al llegar Presidente Miau se revolvía en un mullido colchón mientras una mujer le acariciaba el pelaje, no necesitaba saber quién era o por qué estaba allí, era la única mujer con una llave de su loft. Tessa se giro sonriéndole mientras este caminaba hacia ella.

-- Es agradable verte más de una vez cada cinco años.-- dijo Magnus sonriendo mientras se sentaba junto a ella.

-- Jem no quería verme, y tú querías mi ayuda.-- dijo ella mientras el gato corría junto a su amo.-- Intente transformarme en Clary, me recordó en tamaño a Charlotte, intente entrar en su mente pero todos sus recuerdos giran en torno a Jace. Lo ama, lo ama como yo ame a Will y como aun amo a Jem.-- afirmó Tessa mientras se ponía en pie, intento ser Clary nuevamente, su cuerpo se contrajo hasta tener esa forma, pero entonces nada más que Jace llegaba a su mente.-- Es un escudo, el pensar en Jace.-- añadió.-- ¿Recuerdas cuando confundías a Gideon y Gabriel?, decías que todos los Lightwood se parecían, ¿ahora lo crees?.-- agregó pícaramente para evitar sentirse molesta, ella tomo su forma de nuevo.

-- Claro que lo recuerdo.-- dijo.-- Odiaba a los cazadores antes de que Will me tratase con afecto y amistad, después odie a los Lightwood, ¿y quién iba a creer que conocería a un joven de esa estirpe tan valioso como para decidir morir con él?.-- añadió mientras los ojos oscuros de Tessa se abrían desorbitados, como si Magnus hubiese maldecido ante el Papa.

-- ¿Te suicidarás?, cuando el joven Lightwood muera, ¿te quitarás la vida?.-- pregunto con alarma en la voz.

-- No.-- dijo Magnus mientras se revolvía por su propia casa, tomo un saco y se lo dio a Tessa.-- Por favor transfórmate en él, necesito hablar con él.-- añadió. Tessa estaba confundida pero así lo hizo. Un brujo, uno como ellos, de ojos azules y cabello negro, de cuernos en la frente, entonces recordó a Magnus, todo en la mente era Magnus, su pasado, su presente y su futuro. Vio a un anciano Magnus abrazando a tres niños que lo llamaban "abuelo", vio a un maduro Magnus que besaba con pasión a un hombre muy atractivo cuya edad le sentaba bien.

-- Después de tanto aun me asombro de esto.-- dijo Magnus con una burla, Tessa abrió los ojos y miró a Magnus, sabía que su apariencia era la de Veltran D'York.

-- ¿Qué deseas, Magnus Bane?.-- pregunto Veltran a través de Tessa, este aun sentía una atracción insoportable por Magnus. Tessa pensó que era doloroso querer tanto a una persona que al final te dejaría, o no te amaría.

-- Hiciste inmortal a mi Alexander, ¿cómo pudiste hacerlo?.-- 

-- Por que no quería que murieras.-- 

-- Y robaste el hechizo del libro.-- 

-- De hecho me lo comí, no quería que tomaras una decisión estúpida.-- dijo Veltran mientras Tessa pensaba que el sabor del pergamino del libro era amargo.

-- Yo quiero morir cuando Alec muera, quiero envejecer con él y quiero tener una familia con él, de lo que aun no sé como tenerla, pero quiero eso, quiero una vida plena con Alec y tú.-- Magnus señaló a Veltran.-- Tú me lo arrebataste, me lo debes.-- finalizó.

-- Quieres estar con él, pues bien, ahora él es inmortal, puedes estar con él.-- dijo Veltran enervado, odiaba que Magnus quisiese tanto a un estúpido cazador de sombras.

-- Los Cazadores de Sombras no pueden vivir muchos años, enloquecen, la eternidad los obliga al suicidio o peor aún, al homicidio. ¿quieres que una mañana me despierte y vea a mi hermoso Alexander perforado con una daga seraphin con una nota de suicidio?.-- pregunto Magnus y Tessa sintió como la idea horrorizaba a Veltran, este negó con la cabeza.-- Dame el hechizo de mortalidad para los brujos.-- añadió mientras una parte de Tessa se asombraba por ello.

-- Es una runa, que solo un cazador puede colocar.-- dijo Veltran mientras la imagen quería aparecer en la mente de Tessa.-- Pero Alexander es inmortal, de todas formas...-- Magnus rechino los dientes interrumpiendo a Veltran.

-- Dame la runa, no te preocupes de lo demás.-- dijo Magnus. Veltran se agacho y tomo un trozo de papel y un lápiz con el cual dibujo una runa, era doble, líneas paralelas con un fin y un principio. Extendió el trozo de papel a Magnus.-- Gracias Veltran. Y gracias por haberme amado, pero lo siento, nunca pude amar a nadia más que a él. Solo a ál.-- finalizo él. Tessa sintió como el ser se apartaba de ella, estaba herido y decepcionado pero más que nada frustrado, Tessa extendió la mano tocando a Magnus y este la ayudo a recostarse en el sofá, ella se sintió abrumada por todos los sentimientos de Veltran, todos eran demasiado profundos y hermosos, nunca se había sentido así, no desde...

-- Me marcharé a Londres.-- dijo Tessa y Magnus asintió.