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Historia 138078 — capítulo 22
- Epílogo.
Era media noche. Un hermoso brillo emergía de la luz mágica de las escaleras, allí, un joven de cabello oscuro observaba un trozo de papel. A su lado, Magnus Bane lo contemplaba con esa mirada dulce y calmada; los ojos verde-dorado escudriñaban lentamente las facciones del joven. Alec sabía que Magnus quería renunciar a su inmortalidad, continuar siendo un brujo y permanecer a su lado. Pero a pesar de lo dulce que la idea fuese, Alec se sentía nervioso. Perder la inmortalidad no le molesto a él, pero Magnus llevaba muchos siglos siendo inmortal.
-- ¿Estás seguro?.-- pregunto Alec por milésima vez. Magnus deslizo los dedos sobre su cabello negro y beso su oreja. Esta se coloreo con delicadeza.
-- Si. Quiero morir junto a ti. Después de ti, no deseo a nadie más con quien quisiera continuar mi vida, solo tú y nadie más.-- respondió Magnus señalando el trozo de papel.
Alec saco de su bolsillo la estela brillante. Magnus extendió la mano para que la marca fuese tatuada sobre su piel. El joven nephilim lo dudo un segundo más pero aún así marco la runa sobre la piel, quemo lentamente. Magnus sentía como su largo y dorado hilo de vida era cortado en el extremo. Su corazón lo sintió, su vida individual se anudo a la vida de Alexander, sus corazones ahora latían sincronizados. Su vida se unía a la de Alec, lo que significaba que cuando el nephilim muriese, al instante Magnus moriría. Los ojos dorados del brujo se centraron en el rostro hermoso de Alec.
-- ¿Me querrás a pesar de que envejezca?.-- pregunto Magnus cuando el proceso de la runa termino, solo quedaba la marca oscura sobre la parte interna de la muñeca.
-- Te querré mucho aún si estas calvo y huraño.-- se burló Alec abrazándolo.-- Pero no estés así, ¿vale?.-- añadió besando los labios de Magnus. La runa no disminuía el poder del brujo, no lo alteraba en nada.
-- ¡Vamos a Festejar!.-- grito Magnus al segundo en que un portal se abría en un extremo. Dio un tirón delicado del joven y ambos atravesaron encontrando una fiesta de Submundos y cazadores.
Alec se sonrojo un tanto molesto mientras todos aplaudían. Magnus disfrutaba toda la atención. Tomo entre sus brazos a Alexander y lo beso. En una esquina Clary y Jace se abrazaban desesperados, sintiendo el roce del otro, perdiéndose en el placer de los sentidos. Parecía que todo estaría bien.
La boda entre Jocelyn y Luke se acercaba, ella era una exiliada, a pesar de que la Cónsul Penhallow quería reincorporarla, ella parecía renuente. El mundo daba grandes giros, giros rápidos, pero esa noche todos disfrutarían de la alocada fiestas de Magnus Bane.
El Instituto estaba arreglado con miles de hermosos detalles, submundos y cazadores asistirían a la boda de una ex-cazadora y el líder de la manada de Manhattan. La boda había sido planeada por Jocelyn en su mayoría, mas Clary así como Maryse se vieron arrastradas a la decoración. Cuando se pensó en un lugar para la boda, Isabelle ofreció el Instituto. Los adornos dorados, como es costumbre de los cazadores, decoraban cada rincón mientras algunas guirnaldas y flores teñían con su presencia el lugar.
Jocelyn con un vestido dorado de tonalidades blanquecinas y plateadas, caminaba por los pasillos internos del Instituto. Isabelle y Simon le ordenaban a un efrit azulado dónde debía poner un arreglo de rosas y dónde debía colocar los trozos de granada, gusto de los lobos.
-- Simon, ¿sabes dónde esta Clary?.-- pregunto Jocelyn caminando hacia ellos.
-- La granada debe ir en la sección de hombres lobo. Las piñas cortadas son aperitivos de los brujos, ellos comen antes de las bodas. La Cónsul Penhallow ordenó que su área estuviera cerca de la de las Hadas.-- ordenaba Isabelle al efrit que fruncía el ceño pero aceptaba las ordenes.
-- Simon.-- insistió Jocelyn mientras este parecía pensar.
-- Creo que esta en la capilla.-- dijo Jocelyn.-- La vi allí hace poco.-- añadió. Simon podía entrar ya a las capillas y sinagogas, lo cual lo regocijaba mucho.
-- Todo esta quedando perfecto.-- dijo la suave voz de Becky, Simon le sonrió a su hermana.-- Será genial ver una boda de cazadores, para adaptarme a lo que podría venir.-- añadió sonriéndole a Simon.
-- Posiblemente en cinco o diez años.-- dijo Isabelle dando un manotazo en el aire.-- Ahora mismo sigue en plan la boda de Alec, y después quizás la de Jace. Después de que mi madre se case con un alto, apuesto y moreno cazador de sombras, podré pensar en casarme.-- añadió Isabelle arqueando las cejas.-- ¡No allí!, los trozos de carne semi-cocidas van en la zona de lobos no en la de cazadores.-- agregó gritando a un par de duendes que llevaban un enorme platón de barbacoa coreana.
-- ¿Por qué contrataron a los submundos?.-- pregunto Becky sonriendo. Aún se maravillaba de poder verlos gracias a una runa que podía marcarse en humanos, una que Magnus encontró en el libro blanco.
-- Magnus lo sugirió.-- respondió Jocelyn con pesadez. Parecía buena idea en ese momento.
-- Mis sugerencias siempre son las adecuadas, mis hermosas señoritas.-- dijo Magnus caminando hacia ellos con un traje de lentejuelas doradas cocidas en formas de castillos. Las mujeres se asombraron de lo bien que lucía, Simon arqueo las cejas deseando decir algo irónico.
-- ¿Haz visto a Clary?.-- pregunto Jocelyn acercándose a él.
-- Creo que estaba con Alexander.-- respondió Magnus.-- Ese hermoso nephilim siempre se deja quitar toda la ropa, pero cuando quiero vestirlo, ¡vaya que se resiste!.-- añadió con una mueca de sufrimiento.
-- Pero si hablas de mi hermano.-- murmuró Isabelle sin ningún tono de escándalo.
-- Voy a buscarla.-- repitió Jocelyn.
-- No. No puedes danzar por todo el Instituto en traje de novia, debes terminar de arreglarte.-- ordenó la voz de Maryse, quien lucía un bello vestido de Versage.-- Luke irá a buscarla, yo se lo pediré.-- añadió señalando el pasillo que conducía a las habitaciones.
-- Bien.-- refunfuñó.
-- El sexo en las bodas es lo mejor.-- murmuraba Jace contra el pecho de Clary, sentía a la joven respirar acelerada. Su vestido rojo con toques azulados cubría parte de su cuerpo, mas Jace se las había arreglado para tenerla sobre él, la sostenía verticalmente mientras embestía duramente contra ella.
-- ¡Por el ángel!.-- dijo Clary jalando lentamente el cabello de Jace.-- Es mejor que en el castillo.-- añadió dando un jadeo antes de sentir el orgasmo llegar. Jace también sentía que estaba cerca del final.
-- Es que me tenías amarrado. Ahora se siente mejor.-- dijo Jace.-- El vestido se arruinará, pero no importa.-- agregó. La inclino contra un carruaje antiguo que solía estar estacionado allí solo por hábito, pero justo en ese momento servía a la perfección. Ambos llegaron al clímax mientras sus cuerpos necesitaban un poco más, se besaron dulcemente mientras Jace la bajaba al piso. Sus piernas temblaban pero si se marcaba una runa, todo estaría mejor.
-- Mamá debe estar buscándome.-- dijo Clary con la voz tan baja, un susurro a penas audible.
-- Seguramente lo esta.-- Jace se acomodó el traje oscuro mientras Clary se ajustaba el cabello.-- El problema al cruzar las puertas y comenzar a tener sexo, es que a veces no puedes detenerte.-- añadió sonriendo tan feliz y enérgico. Si alguna vez pensó que con Sebastián él era feliz, estaba muy equivocada. Su Jace estaba feliz solo con ella.
-- ¡Clary, Clarissa!.-- grito Luke interrumpiéndolos. Clary se tensó mientras se acomodaba el cabello rojo peinado en rizos largos que sueltos encendían a Jace. Salió a su encuentro mientras Jace aún se acomodaba el traje mundano. Él odiaba ese traje mundano, pero Clary se lo pidió y Jocelyn se lo había obsequiado.
Camino fuera del estacionamiento que no era nunca visitado, solo tenía carros antiguos y de peculiares formas. Mientras caminaba escucho el pequeño sonido de la hierva siendo pisada. Se giro viendo el cabello negro tan intenso que relucía, pensó en Alec, pero no era él; se acerco lentamente cuando el hombre se giro. Vestía con un pantalón claro de corte italiano, una playera de cuello de tortuga y un saco del mismo color que el pantalón. Su cabello negro no era el único rasgo similar al de Alec. Sus ojos azules y la forma de su rostro pero sobre todo, había algo anormal en su expresión.
-- ¿Haz venido a la boda?.-- pregunto Jace sin recordar ver a ese cazador, pero tenía las runas en la piel.
-- Algo así.-- respondió el desconocido arqueando las cejas.
-- ¿Amigo de Jocelyn o de Luke?.-- pregunto Jace intrigado por la sensación de familiaridad que sentía por el hombre.
-- De Jocelyn. Siempre he sido gran aliado de los Fairchild.-- respondió sonriendo amablemente.
-- Así que aquí estás.-- dijo la voz de una mujer. Jace se giro para ver a una mujer de cabello largo y dorado, de tez blanca, era hermosa y vestía incluso más elegante que Maryse. Muy joven. No. Parecía tener la edad de Clary.
-- Me perdí un poco, nunca había visitado Nueva York. Luce muy distinto de mi última visita.-- respondió el hombre acercándose a ella, ambos lucían runas sobre la piel. Pero ella sostenía un paraguas bastante antiguo.
-- Todo luce siempre diferente, Will.-- dijo la joven jalándolo del brazo.-- Llegamos tarde.-- apresuró la joven.
-- Bien, Jessi. No recordaba que Jessamine Lovelace fuese tan desesperada.-- dijo el joven mientras agitaba las manos burlonamente. La joven rubia frunció el ceño y lo jalo. Ambos tornaron la mirada hacia Jace.-- Si puedes, salúdanos a Tessa y James Carstairs. De Will y Jessamine Lovelace.-- añadió despidiéndose con la mano.
-- ¿No se quedaran a la boda?.-- pregunto Jace caminando hacia ellos, los seguía tan rápido pero ellos a penas si se movían.
-- Si, solo que esperamos a un amigo.-- respondió Jessamine antes de salir a la calle, levanto la mano y un taxi se detuvo. Jace iba a decir más pero la voz de Simon lo llamo, se giro y después hacia la calle. Ambos cazadores habían desaparecido.
-- Jace. Tenemos un problema mínimo.-- dijo Simon mientras Jace no parecía interesado.-- Alec esta ebrio.-- añadió atrayendo con ello la mirada de Jace.
El salón de entrenamientos vibraba al compás de "Phisycal", una música muy mundana que extrañaba a cualquier cazador de Sombras. Sobre la las vigas de entrenamiento un Alec medio desnudo bailaba sosteniendo en una mano una botella de Ron, y en la otra sostenía la mano de Sayuri KimTail. Ambos bailaban como poseídos mientras su risa daba a entender que estaban demasiado ebrios. Después de que la joven cazadora de sombras de Tokyo conociera a Alec, busco ser su mejor amiga. A veces salían a divertirse, pero ahora, justamente ahora, parecían demasiado... alegres.
-- ¡Eh!, Jace llegó.-- dijo Alec saludando con la botella, un poco del líquido lo baño. Alec y Sayuri comenzaron a reír tontamente.
Jace, Simon, Isabelle y Magnus entraron en el salón anonadados de lo que veían. La camisa de Alec estaba abierta, sus pantalones con el cinturón abierto, y bailando al ritmo de los éxitos Mundanos de varias eras atrás. Simon le sonrió a Isabelle por lo ilógico de la escena. Sayuri comenzó a abrazar a Alec.
-- ¡Baja de allí, Alexander Gideon Lightwood!.-- ordenó Magnus mientras Sayuri comenzaba a dar vueltas en las vigas. Giraba verticalmente mientras movías las manos sobre su cabeza.
-- ¡Hey!, Magnus, ¡hola, hola!.-- gritaba Alec acercándose.
-- Dijiste que estaba vestido y preparado para la boda.-- reclamó Isabelle señalando a su hermano que comenzaba a intentar pasos de tap. Lucía peculiar. Sayuri lo imitaba.
-- Estaba.-- respondió Magnus. Jace dio un salto hasta ellos e intento bajar a Alec, pero este dio un salto hacia el otro extremo de la sala de entrenamientos. Giro como un gimnasta profesional.
-- Jace, Jace. ¿Recuerdas cuando nos besamos en Idris?.-- pregunto Alec mientras todos reaccionaban entre sorpresa y horror. Las miradas sobre el joven de cabello dorado.-- Fue raro, no me gusto como me gusta besar a Magnus.-- continuo.-- Pero esta mañana, cuando Sayuri me llevo al Burdel en Texas.-- añadió sonriendo tontamente. Magnus palideció horrorizado.
-- ¿Sayuri te llevo a un burdel?.-- pregunto Isabelle a punto de retorcer el cuello de la aludida.
-- Si. Fue divertido, lleno de luz y color, pero no me gusto ver a las mujeres medio desnudas. Entonces me llevo a un burdel mágico en Alemania.-- respondió Alec dando otro salto. Mas resbalo y cayó al piso, parecía dolorido. Nadie se acercó a ayudarlo, pues el shock aún los asombraba.
-- ¿Me engañaste con algún... me engañaste con...?.-- Magnus no podía terminar la frase.
-- No. No lo hice.-- respondió Alec muy seriamente, este camino tambaleandose hacia Magnus.-- ¿Por qué te heriría así, si me costo demasiado atrapar al brujo más famoso del mundo?.-- añadió extendiendo la mano para acariciar la mejilla de Magnus. El brujo estaba sorprendido pero disfruto la caricia.
-- ¿Harry Potter es el más poderoso?.-- dijo Sayuri desde la viga, recostada ahora en ella.
-- Ese es mago, no brujo. No cuenta.-- respondió airadamente Alec. Después movió la mano, la agito como si espantase una mosca. Sayuri dio un salto cayendo grácil sobre sus puntas, pareció buscar algo y después entrego a Alec una esclava de electrum.-- No hay anillos entre los cazadores.-- añadió sonriendo.-- ¡Vamos a divertirnos!.-- finalizó cayendo al piso desmayada. ¿Cuánto habían tomado?. Simon miro a lo lejos las botellas de vino, ron, tequila y una de sake. En total 26 botellas vacías.
-- Magnus Bane... Te amo, te amo más que a nadie en el mundo, eres el ser más fascinante y quiero amarte toda mi vida, quiero mudarme a tu casa, si eso quieres. Quiero estar contigo hasta el último día de mi vida. ¿Te casarías conmigo?.-- dijo Alec que parecía recitar las palabras ya ensayadas desde hace horas, después se tambaleo, para después colocar la esclava con la frase : "Te Amaré Eternamente" sobre la muñeca del brujo.
-- Eres muy sexy, incluso así de ebrio.-- dijo Magnus mirando el metal brillar.-- ¿Brilla sincronizado con tus emociones?.-- añadió abrazando a Alec.
-- Si.-- dijo Alec acomodándose en él para cerrar los ojos.-- Sayuri encontró el material pero nos equivocamos de burdel, la dirección estaba mal. No es mi culpa que ese lugar tuviese el único electrum que hacía ese efecto.-- murmuró quedando dormido en brazos de Magnus.
-- Es la proposición más... adecuada.-- dijo Magnus levantando en brazos a Alec, como si fuese un niño. Isabelle dio un gritito de emoción. Por fin iba a planear la boda de su hermano mayor.
La Cónsul Penhallow se encontraba de pie ante Luke, esperaban a la novia que entro segundos después, seguida por Clary e Isabelle, como dictaba la tradición de los cazadores. Jace, Simon y Magnus estaban detrás de Luke. Alec estaría allí, pero ahora mismo el joven se encontraba dormido junto a Maryse, ambos sentados en la larga banca. Clary lucía radiante mientras caminaba pausadamente, su cabello en rizos rojos se ondulaban con el viento. Parecía combinar tradiciones mundanas con tradiciones de cazadores.
Cuando la pareja se reunía al centro, frente al Cónsul, las parejas detrás se unían. Clary junto a Jace, al lado de este se encontraba Izzy, junto a ella Simon y Magnus junto a Simon. Clary sonreía muy inquieta, mirando constantemente de su madre hacia Luke. Los votos fueron dichos y las runas marcadas en ambas manos, siguiendo la ley marcada por Alexiel. La ley que permitía que un submundo se uniera a un cazador, igualmente respetaban la unión. Eso anteriormente no se respetaba.
Cuando la pareja se giro para saludar, Clary se acerco a Jace y le susurró:
-- Voy a tener un hermanito o hermanita. Mamá y Luke van a ser padres.-- Clary lucía radiante y feliz. Jace la miro, después a Jocelyn y después digirió la noticia poco a poco.
-- ¡¿Jocelyn y Luke van a ser padres?!.-- grito Jace mientras todos tornaban la mirada hacia él. Las mejillas de Jocelyn se tiñeron de un rojo rubí mientras Luke solo sonreía buscando calmarla.
Todo era un ambiente festivo en el Instituto. Becky se encontraba ilusionada mirando cada detalle del mundo de los cazadores.
El grito de Jace despertó a Alec, quien se puso en pie desorientado y con una fuerte jaqueca. Maryse lo miro con ternura y enfado, una mezcla extraña realmente. Le sugirió que fuese a refrescarse a la habitación. Magnus, que no dejaba de sonreír, quiso acompañarlo pero Maryse negó con la cabeza y el brujo se mantuvo donde estaba.
Alec había estado durmiendo después de la emoción vivida. Quería casarse con Magnus y ya que él no se lo pedía, Alec pensó en hacerlo de una manera muy importante. Busco el metal electrum para hacer una esclava sincronizada a sus sentimientos y emociones, a los de ambos, pero solo Sayuri KimTail encontró con facilidad este material tan particular. Si bien ella lo llevo a las zonas más extrañas de Texas, Nueva York y Madagascar; ella encontró, como le prometió, el metal. Sin embargo el temor lo detenía, por lo que llamo a Sayuri para que lo ayudase a relajarse. Ella llego a su habitación con una bolsa con cervezas, a él le desagradaba el sabor. Registraron como niños la cava del Instituto encontrando allí 40 botellas diferentes. Ellos solo sacaron algunas. Después de la cuarta botella y comenzando con el tequila, todo era borroso.
Mientras caminaba de su habitación a la boda, habiendo descansado un poco. Se encontró con un hombre que admiraba los pasillos de una manera extraña. Era atractivo, de cabellos en tonos arena, ancha espalda, vestido con ropas de cazador, pero el hombre no tenía runas marcadas y seguramente no era un cazador de Sombras. Parecía de la misma edad de Alec, mientras sus gafas oscuras cubrían el color de sus ojos.
-- Perdón, ¿te hicimos esperar?.-- pregunto un joven de cabello negro acercándose a él.
-- ¿Estan perdidos?.-- pregunto Alec.
-- No. Pero gracias, solo estábamos observando la biblioteca. Somos de la Enclave de Londres pero jamás habíamos visto el Instituto de Nueva York.-- dijo una joven rubia que caminaba tomada del brazo del caballero de cabello negro.
-- Bien. Nos vemos.-- dijo Alec apartándose de ellos. Algo le era familiar de aquel hombre.
El hombre de cabello en tonos arena se quito los lentes oscuros, sus ojos grandes enfocaron a la rubia. La joven de cabello dorado se asombró y miro hacia el hombre a su lado. Los ojos del hombre eran peculiares, uno era dorado y el otro negro, ambos bordeados por un rojo intenso. Era Satanás, cuyo cuerpo había tomado otra forma.
-- Mi querida Jessamine Lovelace, mi querido William Herondale.-- dijo Satanás caminando hacia ellos.-- Es momento de extinguir al mundo.-- añadió sonriendo mientras abría de par en par las puertas de la biblioteca.
-- Los cazadores me traicionaron. Mi sueño fue imposible gracias a ellos. Así que deben perecer.-- dijo Jessie mientras Will extraía de su bolsillo una daga de plata.-- ¿Lo haz tomado de la habitación del cazador?.-- preguntó ella mientras caminaba por el pequeño corredor frente a grandes objetos detrás de unos vidrios.
-- Es una reliquia de los Herondale, y como él se ha auto nombrado un Lightwood. La reliquia debe volver a mi.-- dijo Will sonriendo mientras giraba en sus dedos la daga de plata. Sus ojos azules se clavaron en el ángel mecánico.-- ¿Tessa y Jem vendrán?.-- añadió.
-- Paciencia Will Herondale. Eso te lo he prometido y lo cumpliré.-- respondió el ser de ojos bicolor. Will frunció el entrecejo.
-- No olvides tu promesa, si tu me traicionas yo haré lo mismo.-- advirtió Will arrojando la daga contra Satanás, este miro la punta clavarse a centímetros cerca de su rostro, en la pared.
-- No lo haré.-- dijo Satanás.-- Pronto los Cazadores serán extinguidos y todo gracias a ti, William Herondale.-- añadió mientras las vitrinas de cristal comenzaron a estallar.
FIN
+++ Pues sí. Querido Lector, aquí termina "Los Hijos de Valentine". Pero si han quedado con dudas como ¿qué hace Jessamine viva y cómo dejo de ser fantasma?, ¿qué hace Will Herondale con Satanás?, ¿esta siendo manipulado Will por Satanás, o ese no es Will?, ¿cómo será la boda de Magnus y Alec?, ¿Sayuri será una mala influencia para el inocente Alec, y le robará por segunda vez un novio a Magnus?, ¿Jace y will se reconocerán?, ¿Jace y Tessa se hablaran?, ¿Will quiere matar a Tessa o a Jem?.
Pues todo esto será revelado en mi siguiente historia. Mientras la increíble Cassandra Clare no publique el último libro, pues... La próxima historia se llamara "Ciudad de Penumbra Eterna", espero puedan leerla. Y si puedan lean "La Venganza del Ángel" y "Mi hermoso Alec". Gracias y hasta luego.