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Historia 138078 — capítulo 6
- Dudas.
El pasillo se encontraba vacío, las antorchas encendidas solo dejaban ver dos siluetas, mientras caminaban hacia las habitaciones vacías, Magnus había hecho encantamientos protectores en el Instituto ahora que las barreras habían caído por mano de Jessie, así que le ofrecieron una habitación. Matt odiaba la idea de que Alec le mostrase el Instituto. Matt había planeado esa discusión con el brujo por días, casi unos meses, se plantaría ante él y le dejaría claro que su amor por Alec era más que el trivial deseo que él pudiese sentir por el joven nephilim. Magnus era solo un poco menos alto que él, era muy seguro, cada paso lo demostraba, y sobre todo había salvado su vida de una manera extraña. El enfado no permaneció más en él así que lo exteriorizo.
-- Te odio Magnus Bane. No te acerques a mi Alec.-- dijo dándose la vuelta.-- Por mucho tiempo he querido decirte que voy a quitarte a Alec, lo amo y le demostraré por que soy la mejor elección para él.-- añadió cruzando los brazos.
-- No eres rival para mi, Alec me elegirá siempre. Terminamos pero estoy reconsiderando que no sea así, por lo cual. Acepto tu reto, pequeño cazador de sombras.-- respondió Magnus en un tono directo que no dejaba dudas de su intención. Menospreciaba a aquel nephilim pero parte de él dudaba de su seguridad, después de todo el hecho de permanecer apartado de Alec fue su idea pero lo carcomía, y el desamor de Jace había arrojado a Alec a sus brazos, quizás era igual ahora, y Alec había caído en brazos de aquel molesto Nephilim. Los Blackstone eran una familia desagradable, no como los Lightwood, pero muy elitistas.
-- Entonces sin trampas.-- dijo Matt extendiendo la mano para estrecharla con la de Magnus, este lo miro altivo y sonrió al estrechar su mano. Matt se giro dejándolo frente a una habitación, después solo se alejo. Magnus lo miro perderse entre las sombras.
-- Pero, pequeño nephilim, yo suelo hacer trampa siempre que puedo.-- dijo Magnus desapareciendo en un relámpago.
***
La tensión y el silencio se podían cortar de una manera física, Jace la observaba con reproche, muy similar a su madre, Luke solo parecía cuestionarse el por qué ella no hablo, la idea de que fuese por que disfrutaba los encuentros le causo escalofríos, pero no era así, Clary no era así.
-- ¿Sebastián ha abusado de ti?.-- pregunto Jocelyn, la joven sintió un escalofrío correr por su cuerpo.
-- Lo intento, pero se detuvo, lo detuve.-- respondió bajando la mirada.
-- ¿Soñabas con él?, algo... algo sexual, ¿soñabas así?.-- pregunto nuevamente Jocelyn.
-- Si.-- respondió Clary queriendo llorar, se sentía humillada por sí misma.-- Pero los Hermanos dicen que aprovechaba un nexo que tiene conmigo, no lo hacía por mi propio deseo.-- añadió intentando detener el enfado de su madre.
-- ¿Lo disfrutabas?.-- pregunto Jace, Jocelyn lo miro asombrada, había olvidado que estaba allí pero parte de ella se sintió apoyada por él.
-- No lo sé.-- dijo Clary.
-- ¿Cómo no vas a saberlo?, te gustaba, ¿no?, bueno, lo mantenías en secreto.--dijo Jace elevando la voz, Clary pensó que su madre lo haría callar pero no fue así.
-- Era humillante y me sentía culpable, era como si no pudiese defenderme de él, como si me dominara como a una marioneta. No era yo, no era consciente de nada.-- respondió en voz alta Clary, enfrentando la mirada de Jace.
-- En el club de las hadas estabas medio drogada y me pediste que parara, en la casa solariega enloquecíamos el uno por el otro y aun así me suplicaste que paráramos.-- decía Jace mientras Clary se avergonzaba de hablar de ello frente a su madre.-- Siempre haz podido detenerte. Pero creo que te parecía muy atractivo tu hermano, lo mencionaste en Idris, el hombre perfecto.-- añadió con veneno en la voz.
-- Sebastián esta obsesionado contigo, cree que le perteneces, cree que naciste para él. Buscara formas de tenerte, incluso en los sueños. Fue humillante pero me horroriza más pensar que fue capaz de buscar a una mundana con tu imagen solo para acostarse con ella, utilizarla pensando en ti, eso me da más asco.-- dijo Jocelyn, sin embargo Clary no entendía si solo lo expresaba o la culpaba de ello.-- Es peligroso, mas peligroso que nadie por que no posee remordimiento, hará lo que sea por que tu vayas con él. Antes solo era su venganza pero es obvio que todo va más allá de ello. Controla tu yo inconsciente, si se hubiese colado por la casa, te hubiese raptado.-- añadió.
-- Él no hubiese hecho eso.-- se horrorizo al escuchar su voz defender a Sebastián, al elevar la vista, vio como todos se horrorizaban con ella.
-- La Clave ha pensado en asesinarte, tenerte como una debilidad suya.-- dijo Luke, era parcial, solo advertía.-- Pero ahora que haz sido llamada por el ángel, es obvio que nadie lo permitirá.-- agregó caminando hacia Jocelyn.-- No fue tu culpa, pero tememos por ti. Una profecía es solo una advertencia, esta dice que te perderemos, que serás suya. Te protegeremos hasta el último instante y cuidaremos que esa profecía no se cumpla.-- agregó tomando a Jocelyn del brazo, parecían dirigirse a la cocina del Instituto, su madre no la miro, parecía cerca de colapsar.
-- "Yo pienso en mi hermana, y mi hermana piensa en mi. Es un jardín sellado que solo se abre a mi".-- dijo Jace, Clary se cubrió la boca por el terror al escuchar las palabras viniendo de él.-- Sebastián lo dijo para ti, ¿qué significa?.-- añadió con una suave voz.
-- Lo repite constantemente, creo que quiere utilizarlo de alguna manera, quizás sea un mantra.-- dijo Clary bajando la mirada.
-- Todos dicen que él no posee sentimientos por que es un demonio, pero creo que Sebastián esta enamorado de ti, que se sentía solo y por eso nos llevo con él, por eso ahora Amatis y la vampira están con él.-- dijo Jace caminando hacia ella, deslizo un cálido dedo sobre su cabello.-- Creo que te ama, de la manera en la que yo te amo. Terriblemente siempre haces que tus hermanos se enamoren de ti como locos.-- murmuró contra su oído, deslizo sus labios cálidos sobre el cuello de Clary.-- Siempre sentía celos de él, de como te miraba, de como eran tan similares, de como te hablaba, yo te tengo pero siento, que así como sucedió con Valentine, te comparto con él. Además te comparto con Simon.-- Jace deslizo una mano por la cintura de Clary atrayéndola hacia él.
-- No me compartes con nadie, soy solo tuya.--murmuró Clary aferrándose al cálido cuerpo.
-- Sebastián marco una conversación corta y distorsionada en mi mente, una que ni los hermanos Silenciosos comprendieron, y creo que es por que era algo que el quería recordarme.-- murmuró Jace contra el cabello de Clary, algo quemaba en él, tenía celos, quería marcar a Clary con su toque, con su beso, con su caricia, solo así Sebastián no la tocaría.-- Tu le preguntaste a quién le pertenecía él, y él respondió que te pertenecía a ti, como tu le perteneces a él.-- Jace la pego contra la pared deslizando sus dedos cálidos por los muslos de Clary, sentía el palpitar de su corazón y el roce de su piel contra la de ella.-- Magnus teme por la profecía, teme que la oscuridad te haga algo para que dejes de ser tu, como sucedió conmigo.-- presionó su cuerpo contra ella, sentía su erección entre las piernas, Clary beso su cuello dejándose llevar.
-- Yo puedo consumir tu fuego divino.-- dijo Clary contra los labios de Jace, este brillaba pero ella no sentía el fuego, solo sentía la piel cálida de Jace.-- Déjame consumir tu fuego.-- añadió ante la mirada de sorpresa de Jace.
Alec estaba caminando por la cocina, casi nunca intentaba cocinar, pero buscaba una zona neutral, una zona donde ni Matt perturbe su mente ni Magnus desespere su cuerpo y alma, observo el frigorífico, observo las alacenas y después dio un suspiro; un ligero soplo del viento revolvió sus cabellos, entonces sintió los largos dedos de una mano aferrarse a su cintura, sabía quien lo tocaba sin mirarlo, deslizo sus dedos sobre los de él y se mantuvo en silencio, si decía algo quizás el sueño se iría y se encontraría de pie solo y vacío a mitad de la cocina.
-- Sabía que si terminaba contigo no pasarían ni dos semanas sin que unos veinte hombres y como cien mujeres quieran tocarte lascivamente.-- murmuró Magnus contra el oído de Alec, este se estremeció violentamente.
-- No hay cientos de personas interesadas en mi.-- murmuró Alec temblando al toque de los labios de Magnus sobre su garganta.
-- Claro que los hay, tu cuerpo es delicioso, tus labios suaves complacen con un beso y tus ojos te roban el corazón.-- dijo Magnus deslizando la mano derecha entre el cinturón de Alec y sus pantalones. Alec quería que siguiera pero ya era lo bastante vergonzoso llamarlo y solo escucharlo para colgar, Jace le rompió dos celulares por ello.
-- Gracias por salvar a Matt.-- dijo Alec apartándose dolorosamente de él, quería aferrarse a él pero no podía, habían terminado.
-- Eres una adivinanza mi querido Alexander.-- dijo Magnus cruzando las manos, el tono de su voz era seductor, Alec quería entregarse a Magnus en un solo instante pero no debía.-- Eres la combinación perfecta para mi, además eres inocente, franco, sincero.-- agregó viajando la mirada por el cuerpo de Alec. Hubo veces en las que Magnus deslizaba los labios sobre cada rincón del nephilim, pero Alec en ese instante solo sentía el corazón herido.
-- Gracias por preocuparte por todo.-- dijo Alec jalando las mangas de su suéter desviando la mirada.
-- Eres tan dulce. Estoy ofreciéndote sexo salvaje por toda mi estadía y tu solo me agradeces salvar al extraño cazador y protegerlos de Sebastián.-- dijo Magnus arqueando las cejas, Alec torno la mirada hacia él.
-- ¿Me ofrecías sexo?.-- murmuro Alec tan bajo que pareciese que estuvieran allí sus padres. Sus ojos azules dejaban ver emoción, anhelo y temor.
-- Es el siguiente paso para un rompimiento.-- dijo Magnus caminando hacia él. Alec pareció pensar unos minutos, Isabelle le explico algo así alguna vez, después de romper con alguien, debían ser amigos sexuales hasta que uno de ellos tenga una relación con alguien. Jace había afirmado esa idea, Jace mismo había tenido amigas con las que solo tenía sexo.
-- ¿Quieres que seamos "amigos con derechos"?.-- pregunto inocentemente Alec, Magnus no podía dejar de adorarlo, nunca había salido con una doncella virgen y puritana, pero esto era muy similar. Magnus no lo pensó dos segundos y se aferro de Alec, sus labios uniéndose, a penas si podían respirar, sus manos acariciando el cabello de Alec mientras las manos de Alec se deslizaban sobre su pecho. Magnus gruño y levanto a Alec sobre la mesa, se escucho el caer de algo, pero no le importo.
Alec era dulce e inocente, Camille era manipuladora, Alec era posesivo, a Camille no le importaba tenerlo o no, Alec se interesaba en todo lo que tuviese que ver con Magnus, Camille solo lo que se enfocaba en ella. Ambos eran las personas que más amo Magnus y la diferencia era extrema, eran opuestos, tanto que le sorprendía como Alec podía continuar teniendo esa dulzura e inocencia a sus 18 años, a veces el ego de Magnus le nublaba la mente y pensaba que era alguna especie de regalo de algún poder, el ser perfecto para atesorar, el cuerpo que vibraba solo para él. A diferencia de Camille, Alec era plena y totalmente suyo, y esa era la única verdad.
***
Jessie observo el pequeño departamento, miro la habitación que le pertenecía a Simon y que amablemente la donaba, miro de reojo a Isabelle discutir con Simon sobre una cita arruinada, odiaba a cada uno de los cazadores, todos la trataban muy mal, la lastimaban y luego solo querían deshacerse de ella. Es verdad que fue estúpida al enamorarse de Sebastián, pero... no era su culpa, él era perfecto, incluso la manera en que actuaba era perfecta; odio la idea de quedar embarazada, pero creyó que quizás así Sebastián, que jamás tenía nada para él, ahora tendría algo que lo amaría siempre, ¿no tienen hijos por eso las personas?, para tener un amor eterno, un amor que nadie pueda arrebatarte.
-- Entonces llama a Becky y dile que venga, necesitamos conocernos y antes de que Sebatián destruya el mundo debe suceder.-- dijo Isabelle sentándose en el sofá dispuesta a permanecer allí para siempre si era necesario.
-- Pero...-- Simon intento hablar pero su celular vibro, se giro y respondió.-- ¿Qué sucede Jordan?.-- pregunto mientras observaba como Isabelle se ponía cómoda. Parte de él creía que estaba celosa de la mundana Jessie.
-- Debo visitar el Cuartel de los Preators. Tardaré al menos un par de días. Nos vemos.-- dijo Kyle cortando la conversación sin esperar por una respuesta.
-- Creo que utilizaras mi habitación y yo la de Jordan. No vendrá en unos días.-- dijo Simon girándose, obviamente la idea le desagrado a Isabelle.
-- Mejor tu duermes en el Instituto y yo me quedo con Jessie.-- dijo Isabelle, Jessie se giro al ver que utilizaba su nombre por primera vez.
-- No veo como esto pueda servir. ¿No confías en mi?.-- pregunto Simon sintiendo un breve momento de alegría ante la idea de que Isabelle estuviese celosa.
-- Los hombres no son de fiar, y ya que ella es tan parecida a Clary quizás te interese... intentar algo.-- dijo directa Isabelle, Simon repaso una y otra y otra vez las palabras.
-- No son iguales, ella se parece más a ti que a Clary, además la nariz de Clary es cinco milésimas mas lata, sus cejas son mas pobladas, sus labios mas delgados y estoy seguro que ella jamas deja de practicar la equitación.-- respondió Simon asombrando a ambas mujeres.
-- ¿Cómo sabes lo de la equitación?.-- pregunto Jessie sorprendida.
-- Parece que ya la haz comparado bastante, ¿no?.-- pregunto Isabelle obviamente enfadada. Se puso en pie, camino hacia la cocina, donde Simon estaba, jalo de la ropa a Simon y lo beso de una manera tan apasionada que si Simon aun respirara se hubiese quedado sin aire en los pulmones, solo se separaron para mirarse.-- Ahora llama a Becky y dile que venga aquí para conocernos.-- añadió regresando a su asiento en el sofá. Simon simplemente tecleo el número de su hermana.
-- ¿Podrías venir a mi departamento?, por una cuestión mínima hemos decidido que conozcas a Isabelle aquí.-- dijo Simon mientras Jessie sonreía por primera vez en meses al ver a Isabelle ordenando sobre Simon.