"Los mellizos Potter" — capítulo 46
Capítulo 21:
"Pociones y el club de duelo"
A la mañana siguiente, Tabatha, se despertó mucho mejor que el día anterior. Aún sentía un fuerte dolor en la espalda, pero de seguro Madame Pomfrey, se encargaría.
Al moverse un poco, sintió como Harry, se acomodaba a su lado.
-Buenos días, Tab.-murmuró con los ojos cerrados.
-¿Cómo está tú brazo, Harry?-
-Mejor que ayer, seguro.-Madame Pomfrey, les dijo a ambos que podían irse cuando lo deseasen, pero debían ir a control, todos los días.
Ambos mellizos, se cambiaron y comenzaron a caminar hacía su sala común.
-¿En que piensas?-preguntó Harry, al ver a su hermana tan callada.
-En nada, solo en lo que le paso a Colin.-respondió ella, mirando al suelo.
Luego de haber dado la contraseña a la Dama Gorda, ambos, ingresaron a la sala de Gryffindor. Al ser domingo, estaba, prácticamente vacía a excepción de algunos alumnos de cuarto, que trabajaban o charlaban.
-¿Dónde estarán Hermione y Ron?-preguntó la pelirroja, al no ver a sus amigos.
Mientras ellos los buscaban, una niña, de segundo les entregó una carta.
Harry, Tabatha.
Estamos en el baño del segundo piso, preparando lo que ustedes ya saben
Hermione.
-Están preparando la poción.-susurró la pelirroja.
-Primero antes de ir, debemos sacarnos el uniforme y cambiarnos.-los dos se despidieron en las escaleras e ingresaron a sus habitaciones.
Luego de un rato, ambos mellizos, habían salido de la Sala Común y comenzaron a caminar hacía el baño del segundo piso. Al ser domingo, nadie, se encontraba merodeando por los pasillos, por lo que les fue más sencillo llegar.
Cuando llegaron al baño de Myrtle entraron asegurándose de que nadie los haya seguido. En el interior, Ron y Hermione, estaban tan concentrados en la poción, que al sentir el ruido de la puerta, dieron un respingo.
-Somos nosotros- susurro Harry, mientras Tabatha, cerraba la puerta tras ella
- Nos han dado un buen susto.-comentó Ron, volviendo a su lugar.
-Hola, chicos, teníamos pensado ir a visitarlos a la enfermería, pero pensamos que sería mejor preparar la poción- saludó Hermione mientras agregaba ingredientes al caldero
-Debemos contarles algo.-dijo repentinamente el azabache.
-La Cámara de los Secretos, ya fue abierta antes.-termino la pelirroja.
-¿De nuevo? Entonces ¿Esa Cámara ha sido abierta antes?-preguntó Hermione, echando más ingredientes en el caldero.
-Pues claro, ¿No lo ven? Lucius Malfoy, la debió, haber abierto cuando estuvo en el colegio y le habrá contado a, Draco, como hacerlo.- corroboró Ron, parado al lado de una de las puertas.
-Tal vez, pero debemos esperar a que la poción esté terminada, para poder saberlo con seguridad.-siguió Hermione, agregando más ingredientes.
-Explícame de nuevo, ¿Por qué hacemos esta poción a plena luz del día en el baño de las chicas? ¿No nos podrán descubrir?-cuestiono Ron.
-No, nadie entra nunca aquí.-respondió la pelirroja.
-¿Por qué?-volvió a insistir Ron.
-Por Myrtle la llorona.-respondió la castaña.
-¿Por quién?-detrás de Ron, la figura de un fantasma, se asomo.
-Myrtle la llorona.-repitió Tabatha.
-¿Quién es Myrtle la llorona?-el fantasma, no pudo evitar sentirse ofendido.
-¡Yo soy Myrtle la llorona!-gritó la figura de una niña.-Tampoco esperaba que me conocieras. ¿Quién iba a hablar de la fea, miserable y deprimida Myrtle la llorona?-el fantasma, soltó un agudo sollozo y se interno en el último cubículo del baño.
-Es un poco sensible.-dijeron a coro ambas niñas.
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Tras el ataque de Colin, Dumbledore, ordenó que después de la cena se realizaran clases de duelo para los alumnos menores de trece años, a cargo de los profesores Lockhart y Snape.
El comedor estaba decorado con una larga tarima que tenía dibujada las diferentes fases lunares. Los alumnos, estaban alrededor de la mesa, murmurando, mientras esperaban a los profesores.
-¡Vengan aquí! ¡Reúnanse aquí!-ordenaba Lockhart, mientras caminaba por la tarima.
-A la luz de los oscuros acontecimientos de las recientes semanas, el profesor Dumbledore, me ha dado el permiso para abrir este club de duelo y así entrenarlos para llegado el caso poder defenderse, como yo mismo, he hecho en muchas ocasiones. Para más de detalles, consultar a mis libros.-soltó una sonrisa, que encandilo a más de una de las que estaban alrededor de la tarima.
-Déjenme que les presente a mi ayudante, el profesor Snape.-desde el final, subía el profesor de pociones, con su cara más "feliz".
-Ha accedido encantado a ayudarme con esta demostración, pero no se preocupen, no se quedaran sin profesor de pociones después de esto, no le haré daño.-los dos se pusieron frente a frente, mostrando sus varitas. Luego de una inclinación de cabeza, dieron la cantidad de pasos, y se pusieron en posición de ataque.
-1…2…3.-contó Lockhart, preparado para soltar un hechizo.
-¡Experiallmus!-pronunció Snape y de la punta de su varita, salió una luz azul, la cual empujó al profesor de DCAO.
-¿Se habrá hecho daño?-preguntó preocupada, Hermione.
-¿Qué más da?-respondió Ron, con una gran sonrisa.
-Gran idea enseñarles eso, profesor Snape.-anunció Lockhart, parándose rápidamente.-Pero he de confesarle que era bastante obvio cual iba a ser su estrategia y haberme propuesto contrarrestarla hubiera sido sencillo.-
-Tal vez sería prudente enseñarle antes, a los alumnos, a bloquear los hechizos mal intencionados, profesor.- hablo en un susurró, Snape.
-Excelente sugerencia, profesor Snape.-apoyó Lockhart, mirando a sus alumnos.-Saquemos un par de voluntarios. Potter.-
-¿Cuál de los dos?-preguntó la pelirroja.
-Usted, señorita Potter.-los ojos de todos, estuvieron puestos sobre ella.
-Venga, no tenga miedo, que no muerdo.-Lockhart, le tendió la mano, pero ella lo ignoro y subió por las escaleras.
Cuando la pelirroja, estuvo en la tarima, una mano se alzó rápidamente.
-Señorita Parkinson, pase.-la niña de Slytherin, subió y se paró junto al jefe de su casa.
Ambas niñas caminaron hasta el centro de la tarima e hicieron los mismos pasos que los profesores. Cuando ambas estaban en posición de ataque, Parkinson, atacó.
-¡**!--¡Protego!-el hechizo de Pansy, fue detenido, rápidamente por Tabatha.*-¡!-una gran nube de humo, cubrió a la Slytherin. Aprovechando la oportunidad, la pelirroja, lanzó dos hechizos más.-¡!-el cuerpo de su oponente, se quedó rígido en una nube de humo.-¡Envertestatil!*Todos los alumnos aplaudían, mientras la pelirroja, bajaba de la tarima.-¡Excelente, señorita Potter! Sin duda ha leído mis libros.-anunció Lockhart aplaudiendo.-Más voluntarios, señor Potter, señor Weasley…--La varita de Weasley provoca desastres con la más sencillas formulas.-expuso Snape. -Acabaríamos mandando a Potter al hospital en un frasco.-
-¿Me permite que elijamos a alguien de nuestra casa?-inquirió el profesor de pociones.- ¿Malfoy, tal vez?-Draco, subió a la tarima, no sin antes guiñarle un ojo a cierta pelirroja.
-Suerte, Potter.-susurró Lockhart, al pasar al lado del azabache.
-Gracias, señor.-respondió Harry. Ambos, quedaron frente a frente.
-¡Varitas preparadas!-anunció Lockhart.
-¿Asustado, Potter?-preguntó en un susurró, Malfoy.
-Ni un poco.-los dos dieron media vuelta, cumpliendo con la cantidad de pasos.
-Cuando cuente tres, lanzar su hechizo para desarmar a su oponente, solo ¡Desarmar!-recalcó Lockhart.
-1…2…-
-*¡**Tarantallegra!*-Harry, fue expulsado hacia atrás. Tabatha, se tapó la boca con la mano. Todos los de Slytherin reían y Snape, solo hizo una mueca mostrando estar satisfecho.
-*¡Rictusempra!-*Malfoy, voló por el aire, hasta caer sentado frente al jefe de su casa, causando la risa de las demás casas. Snape, lo tomó del cuello de la túnica, obligándolo a que se parase.
-¡He dicho solo para desarmar!-gritaba Lockhart, tratando de detener el duelo.
-*¡Serpensortia!-*una gran serpiente verde, salió de la punta de la varita de Malfoy. Todos se apartaron horrizados, viendo como el animal de deslizaba por la tarima.
-No te muevas, Potter. Yo me encargo de ella.-el profesor Snape, comenzó a caminar hacía la serpiente.
-Permítame, profesor Snape.-con un hechizo, la serpiente, se elevó y volvió a caer en la tarima.
El animal se puso más molesto de lo que estaba. Se deslizó unos pocos pasos para luego erguirse frente a un chico de segundo, Finch-Fletchley. Harry avanzo unos pasos y abrió la boca, pero de ellas no salieron palabras, sino más bien un siseó agudo, todos se aquedaron mirando a Harry
-¡Harry! ¿Qué haces?-preguntó la pelirroja, mirando a su hermano.
-¿A qué crees que estamos jugando, Potter? - cuestiono el chico de Hufflepuff enojado. Severus, se acercó a la serpiente y la hizo desaparecer. Ron, Hermione y Tabatha, tomaron las mangas del azabache y lo sacaron del comedor…