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Historia 139117 — capítulo 2

Capítulo 2:Los nuevos integrantes

"Si no recuerdas la más ligera locura en que el amor te hizo caer, no has amado."

William Shakespeare

Poco después de que la pequeña Rose naciera, Hermione le dio una gran noticia a Draco: estaba embarazada.

Un día soleado, Hermione que tenía siete meses de embarazo, estaba sentada en el parque cargando a Rose, con Draco a su lado cargando a Scorpius, quien estaba molestando a la pequeña Rose.

—Scorpius—regañó Draco al ver que los ojos de la pequeña Rose se aguaban—.No molestes a Rose, es tu hermanita, la tienes que cuidar.

Hermione tuvo que aguantar una carcajada ya que se veían muy lindos los dos. Scorpius, como si hubiera entendido, empezó a balbucear.

De un momento a otro, el ambiente dejó de ser feliz y un aire de frío rencor alcanzó a la familia. No estaban solos.

Draco fue el primero en notarlo, se levantó de la banca.

—Demonios—masculló.

—¿Qué ocurre?—preguntó Hermione asustada, también parándose.

Pero Draco no le hizo caso, su deber para mantener a salvo su familia le urgía a irse de ahí.

—Tenemos que irnos, Hermione*.*

Como no podían desaparecerse debido al estado grávido de Hermione, la familia Malfoy tenía que viajar en auto muggle.

Draco tomó a Hermione del hombro y la obligó a avanzar. Hermione empezó a caminar confundida.

—¿Qué ocurre, Draco?—inquirió al borde del colapso.

Antes de que Draco pudiera responder, cinco figuras encapuchadas aparecieron, rodeándolos. Hermione por instinto apretó más a Rose a su cuerpo, quien por la fuerza que empleó su madre, empezó a gimotear en protesta.

—Pero miren a quiénes tenemos aquí—siseó fríamente uno de los encapuchados—:el traidor, la sangre sucia y sus bastardos.

Draco pasó a Scorpius a Hermione, quien rápidamente lo estrujó contra su pecho. Draco dio un paso adelante y se puso delante de ellos para protegerlos.

Scorpius se mantenía callado e intentaba calmar a su hermanita con balbuceos; si no estuvieran en esa situación, Draco y Hermione estarían riéndose.

—Descúbranse, cobardes—siseó Draco fríamente. Hacía mucho que Hermione no le oía esa voz tan fría, sin sentimientos e imponente.

— ¡Bastardo! ¡Traidor!—chilló una voz femenina—. ¡Crucio!

El maleficio dio directo en el pecho de Draco. Él soportó con valor el dolor, cerró los ojos suplicando que terminara pero no se quejó.

— ¡Basta!—gritó Hermione horrorizada, haciendo que tanto Scorpius como Rose lloraran desconsoladamente.

—¡Tú! ¡Maldita impura!—exclamó un voz masculina—. ¡Avada Kedavra!

— ¡No!—saltó Draco.

Todo pasó en milésimas de segundos: Hermione no alcanzó a reaccionar y apartarse del camino, sólo se dio la vuelta para intentar proteger a sus hijos. Los niños notaron el miedo pero… entonces un momento Rose chilló y, de su pequeño y frágil cuerpo, salió una luz blanca que formó un campo de energía que los empujó, apartándolos de la trayectoria del rayo. La maldición siguió su camino y golpeó a otro mortífago.

Draco ni si quiera lo pensó, así que aprovechó el momento para desmayar al resto de encapuchados que estaban sorprendidos por el campo energético de Rose. Entonces se giró hacia su familia, sorprendido por la acción de Rose. Hermione también estaba anonadada. Los niños ni si quiera lo habían notado.

— ¿Qué..? —murmuró Draco.

Hermione se encogió de hombros mientras un escalofrío recorría su espalda y abrazaba a Rose, que seguía llorando descontroladamente.

Para cuando lograron calmar a la afligida bebé, el campo había desaparecido.

Poco después llegó un equipo de aurores liderados por Harry. Él se aseguró de que Hermione y los bebés estuvieran bien mientras su equipo se llevaba presos a los mortífagos, prometiendo hacerlos pagar.

Dos meses después de ese acontecimiento nació un bebe de cabello castaño con ojos grises. Draco y Hermione estaban preocupados de que el bebé no naciera sano pero el bebé era fuerte. Fue llamado Leo Orión Malfoy.

Con el paso de varios meses, nació el último miembro de la familia. Él era rubio y de ojos color mercurio. Este bebé fue nombrado Abraxas Draco Malfoy.


Tres años después


Scorpius y Rose tenían cinco años, Leo tenía cuatro y Abraxas tres. Scorpius y Rose se llevaban bien, mientras que los tres hombrecitos querían demasiado a la única niña. Para esa edad, Scorpius y Rose hablan muy bien debido a que Hermione los había educado estrictamente. Scorpius ya empezaba a dar muestras de magia, pero Rose a pesar de esa pequeña muestra que había dado hacía casi cuatro años, no había vuelto a dar otra.

La familia Malfoy se había mudado al mundo mágico debido a que Hermione supo que Ronald se había ido a Francia. Ella esperaba que él nunca regresara y, si lo hacía, Hermione y su pequeña hija estarían preparadas.

Scorpius y Rose empezaron la guardería mágica. Sin embargo, a pesar de tener la misma edad y el mismo apellido, eran muy diferentes:

Scorpius era alto para su edad con el cabello rubio platinado, era Draco pero en pequeño, tanto así que a veces Hermione, para molestar a Scorpius, le decía mini-Draco. Era arrogante, caprichoso y engreído; a veces lograba llegar a ser muy frío y distante con la gente en la que no confiaba, más con su familia era un amor, era sobreprotector y algo responsable.

Rose era completamente distinta. Ella tenía el cabello largo y con rizos que le llegaban a la cadera, su color de pelo era rojo sangre. Era blanca, tenía los ojos azules; además era muy dulce, soñadora, alegre, optimista, podría decirse que era la luz de la familia Malfoy, lo que nadie sabía era que también podía llegar a ser muy rencorosa, fría y arrogante. Era la copia en miniatura de Hermione y cuando la querían molestar le decían mini-Hermione, lo cual era raro ya que para mala suerte de la familia, había sacado el carácter de una Weasley y cuando lograban hacerla enfadar, lo mejor era o rezar o salir huyendo a toda velocidad.

Así que muchas veces sus personalidades chocaban; sin embargo, cuando Scorpius veía las lágrimas de Rose se ablandaba y la dejaba ganar, ella era la única que lograba ablandarlo.

EN LA GUARDERÍA MÁGICA

—Vamos Scor, por favor basta, deja a James—decía una muy afligida Rose al ver cómo Scorpius llegaba y empezaba a molestar a James, el nuevo amigo de Rose.

—Pero…— Scorpius empezó a quejarse.

—Por favor Scor, déjalo, sólo me estaba hablando tranquilamente—aclaró Rose muy enojada. Los celos de su hermano ya la estaban hartando.

—Tranquila Ros...—pero antes de que James pudiera terminar, Scorpius le soltó un puñetazo. No fue nada, al ser niños pequeños, el daño era mínimo.

—¡Scorpius!—gritó Rose muy enojada.

De un momento a otro, empezaron a salir muchos rayos de su cuerpo, uno de ellos le dio a Scorpius que salió volando por los aires. Un segundo después, ella solo se echó a llorar.

—Ro…si…e—tartamudeó Scorpius en el suelo—.¿Estás bien?

Scorpius se levantó como pudo e intentó acercar pero una barrera no lo dejó pasar. Al parecer Rose había creado un muro para que nadie se le acercara. Ella se veía tan débil…

—¡Rose!—gritó Scorpius cuando su hermanita perdió el conocimiento.

Ese fue sido el primer brote de magia de Rose después de cuatro años de no haber mostrado una pizca de magia, le había lanzado un expulso a Scorpius y luego se había creado una barrera. Sus padres se dieron cuenta que todo había sido por que Rose se había enfadado con Scorpius y también que Rose era talentosa respecto a la magia.

Ronald Weasley hizo su vida en Francia. Se reencontró con Gabrielle Delacour, la hermana pequeña de su cuñada Fleur. Con el tiempo ellos se conocieron y se casaron. De su matrimonio surgió un niño que apenas era unos meses menor que Rose.

Él no sabía nada de Hermione o de su niña y evitaba saber algo porque no quería sentir remordimiento alguno.


He aqui el segundo capítulo...

Me alegra que hubieran comentado el cap anterior... este cap se los dejo a les chicas que lo han comentado...

Estoy feliz de tambien tener a mis antigua lectoras...

Un besote, Su