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Historia 139126 — capítulo 54

Charlie se miro al espejo para corroborar que todo estuviera en su lugar. No acostumbraba a usar trajes. Tenía un pantalón de traje gris oscuro y una camisa bien acomodada, aunque los dos botones de arriba estuvieran desprendidos.  Sin corbata ni saco, como Nina le había dado la opción.

Pensó en Nina, y tal como si la hubiese llamado con el pensamiento, el timbre de la puerta sonó.

Dio un trago a su cerveza, antes de dirigirse a recibirla. Pero nada, ni sus más locos delirios, podrían haberlo preparado para lo que se encontró.

Era Nina, si.

Pero no su Nina de pantalones rasgados y sweaters negros. Ante sus ojos había una chica con el cabello rubio por los hombros, un vestido (aunque algo corto y negro, pero vestido al fin), zapatos de tacón y bien maquillada. Nunca creyó vivir para ver a Nina usar el cabello más largo o brillo en los labios.

-¿Quién eres y que hiciste con mi chica?- pregunto divertido.

-Ella esta tirada en un bar, por hoy y gracias a mi hermana, podrás serle infiel durante unas horas con Evangelina- Charlie sonrió.

Evangelina era el lado vulnerable de Nina, el lado suave de tanta rudeza. Y el hecho de permitirle conocer ese lado, significaba que algo había cambiado entre ellos.

-¿A qué hora tenemos que estar en la galería?- pregunto alcanzándole una cerveza.

-A las siete y ya que son siete quince, será mejor que nos apuremos- el pelirrojo estuvo a punto de preguntarle porque no había llegado antes, pero se dejo guiar fuera del departamento para aparecerse a unas dos calles de la galería.

No había que ser un genio para notar que Nina estaba nerviosa, no sabía si por la exposición de su hermana o por ver a su familia. Un momento ¿estarían los padres de Nina presentes? ¿Qué podría decirles?Hola, soy el hombre que se acuesta con su hija pero esta de novio con otra. La sintió suspirar a su lado, era la primera vez que la veía perder el control de la situación, tuvo el impulso de tomarla de la mano, pero tal vez eso fuera demasiado.

Entraron en la galería, llegaron hasta una exposición llena de retratos y paisajes. La mayoría dibujados en acuarelas.

-Evangelina, ¿Por qué siempre vistes de negro? Te vez como si fueras a un funeral- Nina dirigió una mirada casi de suplica a Charlie antes de voltearse a mirar a la elegante rubia que la miraba reprochante.

-Hola Helen- saludo sin demasiadas ganas, antes de fulminar con la mirada el teléfono móvil que su madre tenía en las manos.- ¿No podrías apagarlo? ¿Ni siquiera por Mackenzie?

-Sabes que el trabajo es importante, y nunca he comprendido esa manía de llamarme Helen, soy tu madre pequeña desamorada- Charlie, al ver que Nina estaba por explotar, decidió que era momento de presentarse.

-Hola señora Sheeran, soy Charlie Weasley- ella lo inspecciono sin demasiado interés.

-Llámame Helen, deje de ser la señora Sheeran hace tres años- dirigió una mirada de desdén hacia un hombre que revisaba unos papeles de su maletín, supuso que sería el Señor Sheeran.

-Menudos padres- susurro Charlie cuando la mujer se alejo.

-Esto será un infierno  ¿Cómo pueden ser tan jodidamente egoístas?- Nina examino los cuadros con atención.

-Evangelina- antes de que ella pudiera evitarlo, una niña de unos doce años se abrazo a su cintura.

-Hola Mac, sabes que me gusta que me llamen Nina- le susurro antes de abrazarla con fuerza.

-Eso es una tontería, un nombre de poca monta, te llamas Evangelina- la voz de su madre corto el abrazo.

-Yo podría llamarte de muchas formas, pero hoy me resigno a decirte Helen- el hombre se acerco con el seño fruncido.

-No le hables asi a tu madre- la rubia le dirigió una mirada llena de ironía.

-¿Ahora soy su madre? Poco te acordaste de eso cuando te tirabas a tu secretaria, esto es un fracaso, como si haciendo esto llegaras a algo, terminaras en una plaza pintando por limosna- tomo, lo que Charlie supuso, era un caro bolso y se largo.

-Yo también debo irme, tengo una reunión en la oficina- sin culpa ni cargo, se marcho por donde se había ido su ex esposa, sin siquiera dirigirle una mirada de disculpa a sus hijas.

El pelirrojo sintió pena al ver la cara de decepción y tristeza de la niña. El pelo rubio largo hasta la cintura, le tapaba las mejillas, ahora que había agachado la cabeza.

-Yo creo que tienes talento, créeme, se mucho de arte- comento tocándole el hombro.

-¿Enserio sabes?- pregunto abriendo los ojos con sorpresa.

-Siendo sincero no, pero quería impresionarte- ella soltó una risita.

-Pues funciono.

-Genial. Por cierto, perdón por venir sin invitación- la rubiecita le quito importancia.

-Eres el novio de Nina, si hubiese sabido de ti te habría dado invitación- Nina tosió incomoda, pero Charlie solo sonrió.

Se quedaron acompañándola hasta que la exposición termino, algunos cuadros fueron vendidos y recibió muchos elogios, especialmente por su corta edad.

-Lamento toda la mierda de hoy, lo has hecho de maravilla- se sorprendió cuando Nina apoyo cabeza sobre su hombro, quizás hasta las personas más fuertes necesitan un poco de cariño.

-No es nada, ¿estas bien? Tu hermana parece estar mejor- Nina sonrió.

-Gracias por quedarte, se que para ti no es más que unos tontos dibujos pero ella significa tanto para mí- le rodeo la cintura con el brazo.

-Y tú significas mucho para mí, Nina. Supongo que es un ciclo, además creo que de verdad tiene talento- ella le dedico una mirada que jamás había visto en los felinos ojos de la rubia, una mirada que le gusto definir como cariñosa.

-¿Qué haremos esta noche?- pregunto Mackenzie cuando la exposición termino.

-¿No querrán tus padres que vayas a dormir?- pregunto el pelirrojo confundido.

-¿Padres? A veces no me quieren en sus casas, entonces Nina me cuida- se adelanto encantada por caminar por la nocturna Bucarest*.

-No te alejes demasiado- ordeno con suavidad, mientras su hermana menor asentía.

-¿Por eso desaparecías algunas noches? ¿Cuidas a tu hermana?- Nina asintió.

-Eso quita un poco de mi aire misterioso ¿no crees?- Charlie suspiro, había tanto que no sabía de ella.

-Solo me genera más curiosidad.

-Oye pelirrojo, se que te has portado de maravilla, te mereces una buena ración de sexo pero mañana es el cumpleaños de Mackenzie y si hay algo que nunca debe cancelarse es una noche de chicas.

-¿Tu en una noche de chicas?- se burlo.

-¿dijeron noche de chicas?- la vocecita los puso alertas, no temas sexuales.

-Si, con Charlie habíamos quedado de *charlar,*pero hoy es nuestra noche de portarnos mal- Mac sonrio alegre y traviesa, Charlie negó con la cabeza, si supiera lo mal que podía portarse su hermana mayor.

-¿Y si fuera noche de chicas y Charlie? ¿Quieres venir? Nina cocinara mi pastel de cumpleaños- cuando Charlie se rasco la nuca, Mac bajo la mirada- está bien si no puedes, la gente siempre está ocupada, al menos eso dice mamá.

-Claro que iré, solo pensaba que no te he comprado un regalo- el rostro de Mac se ilumino.

-No importa, solo debes venir con nosotras. Serás el primer invitado a nuestra noche de chicas, siempre pasamos nuestros cumpleaños juntas, solo nosotras dos- el pelirrojo dirigió una mirada a Nina, pero ella miro en otra dirección.

  • Me siento halagado ¿y en qué consiste la noche de chicas y Charlie?- pregunto divertido.

-En Pizza, Helado, Chocolate y toda la comida deliciosa que puedas ingerir y pastel casero de Evangelina y películas y salimos y…y..- para cuando termino de enlistar, prácticamente estaba saltando.

-Relájate Mac, primero toca nuestra pijamada- sonrió encantada.

Llegaron al departamento de Nina, Mackenzie se tiro despreocupadamente en el sofá. Mientras Charlie y Nina se quedaron en la puerta.

-Iré a mi casa a ducharme y ponerme algo mas cómodo- informo, jugueteando con el pelo rubio- es raro verlo largo.

-No te acostumbres, el pelo largo es muy molesto, lo alargue con un poco de magia porque a Mac le gusta.

-¿Mac es…bruja?- percatándose de ese detalle.

-No, soy la única bruja de la familia, al menos ahora que Gabriel esta muerto- el pelirrojo asintió. La magia era inexplicable e impredecible.

-Te ves hermosa, lamento no decírtelo más a menudo, pero siempre te vez linda- ella miro en otra dirección.

-Se que hoy traspase varios limites de una relación de solo sexo, pero no habría podido…yo…solo…- Charlie la beso.

-No tienes que hacer todo sola ni ser siempre fuerte, confiar en mí y hacerme formar parte de tu vida no quiere decir que vayamos a casarnos y que tengas que hablar de tartas con mi madre, solo relaja un poco la posición de defensa-ella asintió.

-Gracias- era la primera vez que Nina lo abrazaba, sintió que la sangre se espesaba en sus venas.

-Mientras más rápido me vaya, mas rápido estaré de vuelta- cuando estaba por marcharse, escucho que lo llamaba.

-Pelirrojo, ¿comprarías la pizza? Una napolitana o hawaiana, tu escoges- él asintió y se marcho después de ver un atisbo de sonrisa en los labios de Evangelina.

Nota de autora:

Falta un pequeño pedacito de "la noche de chicas y Charlie" asique mañana subo ese pedacito y tambien voy a estar subiendo el Bill/Fleur y Percy reconquistando a Audrey. 

Pasa que me tengo que ir a dormir, porque estoy sufriendo insomnio de escritor, y dormir me cuesta mucho porque empiezo a borronear ideas para historias. 

Ropa de Nina: http://4.bp.blogspot.com/-lVZ4mRRXCqM/Tx_wDixP1zI/AAAAAAAACLw/FJzkGf3cfiI/s1600/LookBook_9.jpg

En fin, les aclaro lo de Bucarest, recuerden que Charlie vive en Rumania, asi que supongamos que vive en Bucarest que es la capital (y la unica ciudad de Rumania que se). 

Si quieren hablar conmigo o hacerme algun pedido, pasarme fics o pedirme ayuda en algo: www.facebook.com/MerodeadoraSB