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Historia 139126 — capítulo 60
-Buen día señor- saludó a Lucius casi con timidez, no es que tuviera demasiada relación con el padre de su novio.
-Buenos días- era una respuesta seca, diría que por educación.
-¿Narcissa?- se sentó en la silla a la derecha de la cabecera, donde él se sentaba.
-Fue de compras- intentaba no ser molesta, pero el silencio tenso le era insoportable.
-Lamento que no esté muy feliz con el bebé- diría que esa frase se le había escapado, de no ser porque tenía ganas de tocar ese tema desde que Lucius le había gritado.
-No puedes pretender que te haga demasiado feliz ser una niñata que cría de un niño.
-Yo estoy bien con la idea, aunque no sé si decir lo mismo de Draco- levantó la vista por primera vez, enfocando sus ojos grises, iguales a los de Draco.
-¿Te ha dicho algo?- Puede que la respuesta fuese impulsada por que era la conversación mas larga que tenía con su suegro y no tenía ansías por engañarlo.
-Que le da miedo ser como usted- casi pudo asegurar que algo en sus ojos había cambiado.
-No he sido un gran padre- acepto después de un momento de silencio.
-Usted se parece a Draco en tantas cosas- suspiro casi con ternura, estaba frente a un mortifago que había torturado y asesinado sin piedad, pero en este momento, solo veía a un hombre que no había sabido ser feliz.
-Solo físicamente, siempre ha tenido el carácter de Narcissa- Astoria no pudo evitar sonreír.
-Y ambos tienen una mujer que los ama con locura- Lucius alzo una ceja, en un gesto demasiado Draco- me gustaría que dentro de veinte años, Draco me mirara de la misma manera que usted la mira a Narcissa, aunque si vamos al caso, Narcissa es una mujer especial- había aprendido a adorar a la señora Malfoy, con su fuerza inagotable y su manera de poner a su familia antes que todo.
Lucius suspiró como si aquello le costara horrores.
-También eres especial Astoria, he visto personas de tu edad entrar en pánico por cosas mucho más simples que lo que tu enfrentas, además de que has defendido nuestro apellido sin pensarlo ni un segundo- Astoria se mordió el labio.
-Dígame que Narcissa también lloraba por todo cuando estaba embarazada o me sentiré una idiota- el rubio rodó los ojos.
-¿solo llorar? Una vez me arrojo su varita, casi me saca un ojo- Astoria rió, mientras Draco entraba al comedor y veía la escena confundido.
-¿Tory? ¿Qué pasa?- ella se acarició el vientre.
-El bebé está conociendo a su abuelo- Lucius frunció el ceño.
-No uses esa palabra- rodó sus ojos verdes.
-De acuerdo, ya que Lucius tiene complejos de edad- el rubio la fulmino con la mirada- digamos que esta compartiendo tiempo con el padre de su padre.
-¿Por qué no vas a darte un baño?- inquirió seriamente- le he pedido a la elfina que te prepare uno, tengo entendido que eso es bueno para ti- intento sonar mejor de lo que se sentía, le dedico una sonrisa que ella devolvió antes de darle un beso y marcharse escaleras arriba- ¿Qué se supone que haces?
-Primero y principal, sigo siendo tu padre, compórtate- Lucius lo miró fríamente- ¿Qué demonios haces tú?
-¿No se supone que odias a ese bebé? ¿Ahora te agarro el cariño por tu nieto?
-Creo que el único que tiene problemas con que ese bebé nazca, eres tú.
Harry estaba eufórico, les habían anunciado que la sala de prácticas había quedado destruida durante la guerra y por eso, Kingsley había hablado con Minerva para que los aurors pudieran dar sus pruebas de estado físico en el campo de Quidditch de Hogwarts.
Se las arreglaría para ver a Ginny, y si era posible, pasar un rato con ella. Dos semanas sin la pelirroja se le habían hecho eternas.
Puede que suene exagerado para muchos, pero para él que había estado a punto de perder a Ginny tantas veces (desde la cámara de los secretos, pasando por Cho, Michael, Dean hasta cuando la dejo para protegerla de Voldemort) la idea de separarse de ella se le hacía inhumana.
Intentó concentrarse en la clase teórica de leyes, pero estaba demasiado ansioso como para centrarse en el artículo cuatrocientos cincuenta y ocho de la amplia constitución mágica.
Cuando anunciaron que el grupo de dieciséis aurores que partirían a Hogwarts en una hora, se decepciono un poco al saber que Ron iría en el siguiente grupo, pero al diablo, vería a Ginny, ya tendría tiempo para apreciar la palidez de su amigo antes de un duelo.
Se aparecieron directamente en el campo, una sensación de alegre familiaridad lo inundo. También lo hizo el calor. Algo rodeaba el campo, casi formando una cúpula a su alrededor
-Para que ningún alumno salga herido- explico Wright, el instructor de defensa muggle, que estaba junto a Evenwood y Edwards, la instructora de defensa en vuelo.
-¡A correr!- ordenó Wright, bueno, les habían advertido que era una prueba de resistencia física, pero demonios, la vuelta al campo de Quidditch se hacía interminable trotando, ni hablar de las cuatro vueltas que les habían ordenado.
-¡Parecen chicas paseando en el jodido parque!- gritó Evenwood.
-¡Yo soy una chica!- Harry no pudo evitar reír ante la molestia de Sam, que era la única que mantenía un ritmo constante.
-¡Entonces patéales el trasero a todos estos cerdos machistas!- alentó Edwards, haciendo que Sam los sobrepasara sin problemas.
Para cuando terminaron las cuatro vueltas, todos estaban sudados y cansados, el ambiente dentro de la cúpula era sofocante por la falta de corrientes de aire, pero al menos el no se sentía a medio morir, como parecían algunos del grupo. No prestó atención a los grupos de alumnos que ya empezaban a agolparse en las tribunas.
Se quitó la camiseta sudada igual que muchos de los que estaban ahí. Después de todo, eran todos hombres, salvo Sam pero no parecía demasiado atenta a los "cerdos machistas semi desnudos".
Unos cuantos chillidos de las pubertas se escucharon, creyó que sería por la perspectiva de ver a tantos chicos sin ropa, pero entonces vio que una jovencita rubia, quizás de tercero o cuarto, le sacaba una foto. Se sintió incluso un poco avergonzado de no haber notado que no era un chico normal sin camiseta, sino "El elegido a medio desvestir", pero no tuvo demasiado tiempo para pensar (o vestirse) porque Evenwood ya es estaba ordenando hacer abdominales.
Estaba por la mitad de la tanda de abdominales cuando enfoco una cabellera pelirroja, Ginny lo miraba, como casi todas las chicas de la tribuna, directo hacia él. Terminó los abdominales antes que todos los demás, solo para tener unos minutos dedicados a observarla. Ella le guiño el ojo, y dirigió una mirada a su torso desnudo y sudado. Movió los labios sonrosados con la palabra "sexy" haciéndolo reír y negar con la cabeza divertido.
Harry destacó en vuelo, arrasando con todos sin hacer gran esfuerzo, aunque no iba a mentir diciendo que la segunda tanda de vuelta al campo le fue sencilla.
Cuando hablaban de resistencia física, hablaban en serio.
-En media hora los quiero duchados y descansados para volver a la academia- anunció Evenwood, la cúpula, se desvaneció. Antes de que pudiese pensar demasiado en algo, sintió esos labios que tanto adoraba besarlo con ahínco.
-¿no te veo por dos semanas y luego vienes con esta imagen de chico sexualmente activo sudado y ejercitado? ¿Qué planeas hacerme Potter?- soltó una carcajada antes de volver a besarla y abrazarla por lo más bajo de lo que podía seguirse llamando espalda. Solo cuando volvió a besarla y acariciarla, se dio cuenta de que tan ansiosamente la había necesitado.
-Se me ocurren muchas cosas que quiero hacerte- le susurro en el oído.
-¿Qué ha pasado con el chico que le daba timidez tocarme las piernas en sexto año?- sonrió.
-Supo lo mucho que adora hacerte el amor y justo cuando asimilaba la suerte que tenía, mandaron a su novia cruelmente lejos de él- la pelirroja volvió a besarlo.
-pues, si no me equivoco, tenemos media hora- le acarició los brazos y lo beso con más lentitud. Cuando Harry fue consciente de que todas las chicas se turnaban entre mirarlo como si fuera comida y asesinar a Ginny con la mirada, la abrazo más contra él.
-Ven conmigo a los vestuarios, traje la capa- ella asintió y se dejo guiar, no sin antes lanzarles una mirada de superioridad a las admiradoras de su novio.
Cuando entraron todos estaban en las duchas, por lo que no les costó sacar la capa y meterse bajo ella.
-¿Crees que la capa nos quede muy chica?- pregunto al sentir a Harry abrazarla contra él.
-Si claro, la capa.
El elegido se dejo guiar hasta un aula que se encontraba vacía, entraron, se quitaron la capa y sin decir una palabra ella empezó a besarlo con ganas. Murmuró entre besos el hechizo silenciador y trabo la puerta.
-Si que extrañaba esto- gruño, sentándola en el escritorio y quitándole la camisa del uniforme. Le besó el cuello y desprendió el sostén con una mano. Ginny iba a decirle algo sobre la experiencia, pero fue más entretenido dedicarse a quitarle el pantalón.
Suspiró contra su piel cuando por fin la tuvo desnuda, si que había extrañado ese cuerpo pequeño, delicado y pecoso contra el suyo. Ginny se recostó contra el escritorio y arqueo su espalda cuando sintió que Harry la hacía suya. Sentir a Harry en su interior no era sentir un intruso, era como si todo el tiempo en que no estuviera con él le faltara algo, y solo cuando estaban unidos se sentía completa.
Estuvo unos minutos disfrutando de la conocida paz que les daba el orgasmo, solo besándose y recuperando la respiración.
-Me quedan diez minutos para ducharme, debo irme- susurró sin ganas de separarse de ella.
-Solo será una semana- consoló Ginny, intentando sonar convencida.
-te llevaré a Grimmauld Place, para que estemos solos, todo el mundo me persigue y no me apetecen fotos de nosotros haciendo el amor como tapa del profeta- Ginny rió.
-¿Qué tal si, como buen auror, sirves a la comunidad y me alcanzas mi ropa interior?
-¿eso califica como ser buen auror?- preguntó divertido mientras se vestían con rapidez, podría jurar que nunca se había duchado mas rápido en su vida. Pero cuando Evenwood, Wright y Edwards volvieron, el estaba duchado y vestido como el resto de los aurors.
-Linda marca- felicitó Logan divertido, al llegar a la academia.
-¿Marca?- preguntó confundido. Sam le tendió el espejo con el que se estaba maquillando, pudo ver la notoria marca que se estaba oscureciendo en su cuello. Sonrió divertido.
-¿Hiciste toda la prueba y te fuiste a tener sexo? Diablos, exijo que te den la mejor calificación en resistencia física elegido- se burló Sam.
-No estén tan felices- cortó Nick.
-¿Por qué lo dices?- preguntó Harry.
-¿No me habías comentado que cenabas con tus suegros?
-Demonios.
Nota de autora: ¡Se que estoy suuuuuper atrasada contestando comentarios! pero ya me voy a poner al día. Ya saben, me pueden escribir a www.facebook.com/MerodeadoraSB.
Dedicado a Jessica, Florchus, Stefany, Dan, Kmila, Rosie y todos los que me escriben en facebook (: