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Historia 139126 — capítulo 61

-Mierda- Charlie bufo cuando el Ironbelly ucraniano que había llegado ayer le lanzó una llamarada, quemándole el brazo. Estaba sumamente acostumbrado a las quemaduras, por lo que solo las quemaduras graves lograban distraerlo de su trabajo.

Un dragón nunca lograba ser domesticado, pero si domado lo suficiente. Y ese dragón le daría trabajo, a pesar de no ser de las peores especies. No como el colacuerno, por supuesto.

Para cuando acabo la jornada, el y sus dos asistentes tenían varias heridas. Le tardó como media hora terminar de curarse y vendarse. Miró la hora, soltó una palabrota y se apareció en el departamento de Nina.

-Lamento haberte dejado plantada, pero si no me crees, puedes verme- le enseño los brazos vendados.

-Tranquilo pelirrojo, me supuse que algo había pasado- Charlie suspiro relajado al saber que no le esperaba una mirada fulminante de Nina. Desde el cumpleaños de Mac, él y Nina habían comenzado a pasar más tiempo juntos del que correspondía para una relación de "solo sexo" pero ninguno parecía querer hablar de eso y tampoco de Melanie, con quien él seguía hablando por correspondencia. Después de todo, no le parecía apropiado terminar con ella por carta.

-¿Qué compraste?- pregunto sintiendo el olor a comida que había en la casa.

-No compre, cocine- corrigió. Charlie sabía que ella tenía algo en contra de ser la perfecta ama de casa, por lo que solían comprar comida por ahí, pero Nina lo miro divertida- deja de darle vueltas a las cosas y siéntate a comer.

-Está muy rico- comentó impresionado.

-Me indigna ese tono de sorpresa- bufó haciéndolo reír.

-¿tienes ganas de hacer algo?- pregunto, queriendo sonar indiferente, aun les costaba intentar hacer cosas que no fuera tener sexo, no eran del tipo de personas acostumbradas a las citas.

-Tengo que trabajar- respondió como si nada, ante la mirada de curiosidad frunció el ceño- ¿Cómo crees que me mantengo? Respirar no genera dinero- añadió con sorna.

-Lo se, pero ¿de que trabajas?- no recordaba notar que Nina tuviera horarios de algo.

-Enseño música, piano- la miró sorprendido.

-¿tocas el piano?

-Sí, también guitarra, hablo inglés y fui a Ballet durante cinco años- de acuerdo, había cientos de cosas que no sabía de ella. ¿Pero Nina bailando ballet?- te dije que era buena chica, al menos antes.

Comieron en silencio, Charlie estaba pensativo y ella lo notó.

-¿Qué pasa?

-Es que pienso en cómo podemos tener un nosotros sino sé nada de ti ni tú de mi- alzó las cejas impactada.

-Pelirrojo creo que te deje claro que no quiero un nosotros, lo nuestro es simple y jodido sexo.

-Creo que hace tiempo que dejo de ser solo eso Nina, serías una estúpida si lo negaras.

-¿Y qué dices tú qué es? ¿Amor? - el desdén con que dijo la palabra hizo que se sintiera molesto.

-¿Y por qué no? ¿Qué tendría de malo si yo me parara frente a ti y te dijera que te amo?- ambos se quedaron estáticos, lo había dicho. En una situación hipotética, pero él te amo había salido de sus labios.

-Es hora de que vaya a trabajar- su voz había salido baja, Charlie asintió mientras ella tomaba un bolso del cual sobresalían partituras y se lo colgaba al hombro- cuando salgas, cierra la puerta.

˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜

-Hola- Hannah lo saludó sonriente.

-Hola ¿Cómo has estado?- Neville se veía nervioso, a pesar de haber ganado mucha confianza a lo largo de sus entrenamientos y duelos con el Ejercito de Dumbledore, había cosas que no cambiaban…su timidez frente a una chica, por ejemplo.

-bien, me alegro de verte- lo abrazo levemente- ¿quieres que vayamos a tomar un café…?- ambos se veían realmente torpes, pero el asintió. Se dirigieron a una cafetería muggle y Neville se veía algo perdido- ¡cierto! Tú eres sangre pura, debí haberlo pensado. ¿Te parece si yo te invito hoy y la próxima vamos al Callejón Diagón?

-Suena bien- respondió aliviado, siendo francos, no tenía idea sobre dinero muggle. Además, le alegro saber que ella planeaba que hubiese una próxima vez.

-¿Qué van a pedir?- la camarera era una chica de unos dieciséis, quizás estudiante con trabajo de verano.

-Dos frappuccinos por favor  y algunos pastelitos de vainilla- la camarera se retiro- lamento si te molesta que ordene por ti, pero creí que siendo un cafetería muggle…- Hannah parecía avergonzada, Neville le tomo la mano por sobre la mesa.

-Tranquila, no habría sabido que pedir- confesó- además, lo que pediste suena delicioso- ella sonrió encantada.

-¿Sabes? No creí que realmente fueras a escribirme, no he sido muy agradable contigo y algunos otros gryffindors- tenía una sería mirada de disculpa.

-Hannah todos cometemos errores- le acarició la mano con el pulgar.

-Lo sé, pero nunca tuve oportunidad de disculparme, de verdad siento haber sido desagradable contigo antes.

-Yo también cambié, todos cambiamos y crecemos, ¿Quién no comete estupideces de pequeño? Te lo dice el que dejo la lista de contraseñas al alcance de Sirius Black, cuando todos creían que era un asesino en serie- la rubia rió, relajando el ambiente.

-¿De verdad es inocente?- pregunto con curiosidad.

-Sí, no se la historia con tanto detalle, pero él fue a pelear contra los mortífagos cuando fuimos al ministerio, murió protegiendo a Harry.

-También lamento no haber estado ahí, le falle a Harry y a todos los demás.

-Pero estuviste en la batalla, no todos tuvieron la valentía de quedarse- logro sacarle otra sonrisa.

-Gracias-resulto que a Neville le fascinaron los frappuccinos y aun más, con la compañía de Hannah.

La acompaño a su casa, Neville le tomaba la mano y la hacía reír.

-Creo que es todo- comentó cuando ambos estuvieron frente a la casa de la tía de Hannah.

-Me gusto…ya sabes, la cita, estar contigo- Hannah estaba muy sonrojada, pero se acerco a darle un rápido beso en los labios antes de saludarlo con la mano y entrar a su casa.

-A mí también me gusto- murmuró antes de caminar unas calles, buscando un lugar donde nadie lo viera desaparecer.

˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜˜

Hermione estaba demasiado entusiasmada con su carrera en leyes mágicas y control de criaturas mágicas, tanto que no había notado que era la hora del almuerzo.

-Herms- Ron la abrazó por detrás.

-Hola- lo saludo con un beso- ¿Qué haces aquí?- pregunto confundida.

-Es más de medio día, vinimos con Sam a buscarte- lo miro curiosa.

-¿Sam?

-Hola- Hermione miró a la rubia desconcertada- soy la compañera de Ron, iremos a comer con Paris, Alexander y Harry- explicó.

-Oh- se relajó un poco, Ron no estaba solo con Sam.-Tengo que guardar esto en el archivero, ¿me esperas unos cinco minutos?- Sam sonrió de manera simpatica.

-Haz lo que tengas que hacer- Ron también sonrió. Comenzó a ordenar los papeles sobre el código de licántropos sobre el cual tenía que estudiar, mientras Ron y Sam charlaban, no puedo evitar dejar que su curiosidad ganara y prestar atención a la charla.

-¿Crees que lo haga?

-Claro, eres linda ¿Por qué no haría?- Hermione se mordió el labio ante eso.

-Hay muchas chicas lindas en el planeta, no creo que haga eso con todas- Ron suspiró.

-Eres Auror, haz algo tú- ella rió.

-Sería penoso, ¿y si vienes con nosotros?

-De acuerdo, pero vemos a quien más invitas.

-Termine- anunció Hermione, Ron la abrazo por los hombros y Sam iba a su lado.

-El bar es del tío de París- Hermione había escuchado varias veces sobre París, especialmente porque Harry solía almorzar casi todos los días con ella. Llegaron y tuvo que reconocer que era un lugar agradable, Harry y la castaña de reían de algo mientras Alexander estaba agarrando unas cervezas de la heladera.

-Hola, nena Harry vive hablando de ti- saludo París.

-También he oído mucho de ti- se sentó con los demás.

-Oye, hay tres hombres y tres lindas chicas, pero solo cinco sillas- exclamó Alexander- pido a una nena en mis piernas- Ron y Harry rieron.

-Hermione es solo mía- defendió Ron haciéndola sonreír y sonrojarse levemente.

-Me quedo con Francia- se burlo Harry pasándole un brazo por los hombros a la castaña que soltó una carcajada.

-Bueno rubita, ven a mí- se palmeó las rodillas para que Sam se sentara sobre él- eso es, la vida vale la pena. Espero que no tengas un novio que venga a golpearme.

-Oh vamos, ¿No tienes lo que hace falta?

-Dímelo tú, estas sentada sobre todo lo que tengo- Harry y París rieron a carcajadas.

Ron y Hermione se rezagaron un poco para poder hablar.

-¿Ron… iras a algún lado con Sam?- el pelirrojo le sonrió.

-¿Estas celosa?

-¿Yo? Claro que no- exclamó fingiendo indiferencia, Ron alzo una ceja- de acuerdo, tal vez… levemente.

-Sam quiere que salga con ella, que salgamos en grupo- corrigió- porque le gusta Alex y le avergüenza pedirle salir- Hermione asintió.- ¿Por qué crees que te llevaría con ella si quisiera algo con Sam?

-No lo sé, oí que le decías que era bonita.

-Porque estaba teniendo una de esas crisis de chica, y después de convivir tanto contigo y Ginny se que lo mejor cuando una chica entra en crisis es decirle que es bonita- ella rió sin poder evitarlo.

-¿Qué hay de Harry y París?- preguntó sin poder evitarlo.

-¿Qué con qué?- pregunto confundido.

-Parece que se llevan bien…muy bien, en realidad.

-Son amigos, Harry defendió a París desde el primer día y por eso suelen estar juntos, hacen buen equipo- la castaña asintió. No creía que a Ginny la convencieran tan fácilmente si veía la relación que Harry tenía con su compañera. 

Me pueden buscar en facebook como MerodeadoraSB. Estoy respondiendo sus comentarios del capitulo anterior:3