Into the Shadow Realm — capítulo 19
Hermione no pudo evitar sonreír al respirar tranquilamente sobre el pecho del hombre quien acarició revolviendo aun más el cabello castaño.
-siempre te sales con la tuya eh?- Hermione sonrió aun más y solo asintió-…entonces supongo que ahora me dejarás arreglarme…
-no… quédate…
-el baño está a dos metros Hermione…- la joven lo soltó bufando y dándose la vuelta
-carácter Gryffindor…- sonrió al ver como la joven le sacaba la lengua mientras caminaba hacia el baño y dejaba la puerta abierta. Escuchó el agua de la ducha caer y el vapor comenzar a salir de la estancia. Los ojos se le fueron cerrando lentamente, todo aquello la había dejado agotada, pero se sentía mejor que en toda su vida.
El hombre salió del baño a la media hora encontrándose con una Hermione boca abajo y al parecer dormida mirando a su lado de la cama. Se acercó quitándose la toalla con la que había salido de la ducha, después de todo eso ya daba igual. Se metió a la cama acariciando la suave espalda de la joven y haciendo que se moviera susurrando algo que Severus no entendió. Abrió los ojos lentamente, encontrándose con el Severus de siempre, ni rastro de la fina barba y el cabello húmedo.
-Tienes el sueño ligero…
-no estaba dormida…
-sí que lo estabas- Se acercó a ella besándola con suavidad, y envolviéndola en el suave aroma a menta y sándalo de su cuerpo, aquello dejó a la joven adormilada. Continuó dejando besos por su cuello, acercándola más a él.
-Severus…- el pocionista sonrió con malicia, así que ahora estaba cansada? Continuó dejando besos hasta uno de los pechos de la joven, lamiéndolo con suavidad.
-Severus!- Abrió los ojos de golpe haciendo estallar en carcajadas al hombre.
-Así que la gatita de Gryffindor puede exigir lo que quiere y yo no? Que vida tan… injusta- dio otra lamida y la joven se dio la vuelta temblando por las sensaciones, pero aun estaba medio dormida.
-mañana…- Severus la abrazó contra él, también estaba cansado y sin duda quería que ella durmiera bien así que sin decir más cerró los ojos disfrutando del suave aroma a vainilla y miel del cabello de la joven y como rara vez le pasaba se quedó completamente dormido.
A la mañana siguiente fue Severus quien obviamente se despertó primero, se dedicó a mirar a la joven un buen rato enredando los largos y pálidos dedos en el suave cabello. Hermione comenzó a moverse el sentir aquellas caricias.
Abrió los ojos algo confusa, pero al momento recordó donde estaba y con quien.
-No sabía que los Gryffindors fuesen tan perezosos…- aquella voz hizo que sonriese, se estiró y volvió a cerrar los ojos abrazándose a Severus - ni tan afectuosos por las mañanas…
-oh… cállate ya serpiente rastrera…- Snape sonrió haciendo que lo mirara y besándola con ganas, la expresión en su rostro cambió al mirar a los ojos color miel.
-que ocurre?- aun estaba medio dormida.
-Hermione… lo que pasó ayer… no… no quiero que te arrepientas de nada, no quiero obligarte a tener nada…
-Severus…
-conmigo.- Se incorporó en la cama, eso fue suficiente para despertarla de pronto, se acercó a él.
-no estás obligándome a nada, yo… yo no hubiese hecho o que hice contigo anoche si no… si no sintiera nada por ti, si no quisiera estar contigo…- Severus pareció relajarse, la besócon suavidad esa vez.
-ve a cambiarte, debes subir a desayunar…
-pero…
-as de hacerlo, te veré arriba… y… ven después de la comida…
-pero la clase es antes de la cena no?
-pensé que querrías estar…
-oh…- sonrió al escuchar aquello por parte de Severus- claro… hasta ahora…
-adiós…- la joven se acercó a besarlo con delicadeza, una delicadeza que perdió al instante hasta que él la separó.
-venga sabelotodo…- Hermione lo miró una última vez y salió de allí hacia sus aposentos unos metros más adelante. Entró y se dejó caer sobre la cama, no podía creerse lo que acababa de pasar, ni lo que sentía. Se vistió algunos minutos más tarde y salió de allí caminando hasta las escaleras que subían directamente a la puerta trasera del comedor la abrió y sonrió para sí misma sentándose entre Albus y Severus.
-oh querida, buenos días! Dime… como te encuentras?- Hermione sonrió ante la preocupación del anciano.
-estupendamente señor director, gracias.
-me alegro, veo que Severus ha hecho un buen trabajo cuidando de ti…- el hombre miró a su copa con gran interés rezando por qué no se estuviese poniendo completamente rojo- Severus?- se dio la vuelta lentamente, miró a Hermione quien lo miró completamente sonrojada y después desvió la mirada al suelo.
-si… supongo…
-continuareis con las clases?
-sí…- Albus sonrió con una mirada extraña y continuó comiendo. Ya había algunos alumnos por el castillo y eso lo hacía ver con más vida. Las mesas de las casas hacían más ruido que de costumbre.
Hermione fue la primera en dejar el comedor, estaba deseando que llegase la hora de la comida y que esa pasara también, por lo que se metió en sus aposentos y decidió repasar transformaciones hasta que fuese la hora de comer.
Al subir al gran comedor se sorprendió al no ver a Severus allí. Comió lo más rápido que pudo conversando algo tensa con Albus. La voz de Minerva la sacó de sus pensamientos.
-Hermione querida estás bien?
-si… solo estaba pensando…
-seguro?- conocía aquella mirada de la mujer, y no qujería que se metiese en nada.
-claro…- y sin más abrió la puerta trasera y salió de allí hacia las mazmorras. Mientras bajaba las escaleras una sensación extraña la inundó. Hasta que sintió una mano empujarla por detrás contra la pared dejó salir un grito por el susto.
-buenas tardes… no pensé que me tuvieses tanto miedo…- sonrió al mismo tiempo queriendo darle un buen golpe.
-no hagas eso Severus… vas a matarme…- el hombre acaricio el labio inferior de la joven con el pugar suavemente.-… no has estado en la comida…
-lo sé…
-creí que te habías… enfadado o algo…
-enfadado? Simplemente tenía que preparar algunos exámenes y no tenía hambre así que pedí algo a los elfos… oh… no me digas que me has hechado de menos…- Hermione miró para otro lado.
-yo? No!- se acercó más a ella acariciando su cuello con lentitud.
-no?- la joven susporó con fuerza.
-quizá… Severus para… un poco…
-oh… lo sabía…- la risa oscura y grave del hombre pudo con ella- y estás segura de que no tienes tiempo para mi ahora? Mmh?- la besó con suavidad acercándola más a él- seguro que a tu profesor de pociones no le importa que tardes un poco más en llegar a clase…- Hermione rió ante aquello.
-oh Severus eres… incorregible!- el hombre rió y la tomó de la mano llevándola hasta el pasillo principal de las mazmorras.
-lo se…