Into the Shadow Realm — capítulo 18
Hermione comió lentamente sintiendo como el estómago dejaba de molestarle y comenzaba a sentirse completamente bien, Severus apareció con la puerta a la media hora con algunos pergaminos y los dejó sobre el escritorio, girándose después a mirar a la joven.
Se acercó a la cama y se sentó en uno de los lados mirando a la pared.
-en que está pensando…- Hermione podía ver perfectamente que nada bueno estaba pasando por la cabeza del hombre.
-en como aguantar las ganas de matar al hijo de un viejo amigo…- Hermione lo miró comprendiendo.
-fue Draco?- Snape asintió.
-no te preocupes por eso ahora… es igual, aun no comprendo sus razones para comportarse así con todo el mundo.
-está confundido, pero me estoy cansando de sus niñerías… casi te… mata.- Hermione sonrió de lado y se acercó a él mientras lo veía tomar un vaso y llenarlo. Cuando el hombre volvió a sentarse apoyó la cabeza en uno de sus hombros mirando a la copa por encima del mismo.
-Hermione…- terminó el contenido del vaso sintiendo como se tensaba- metete a la cama y descansa. Ya.- pero la joven no pareció obedecer, aun a espaldas del hombre pasó los brazos por su cintura, aun apoyando el rostro en su hombro, subió una de sus manos por el pecho del hombre, Severus suspiró con fuerza.
-Desde cuando obedece tan poco señorita Granger…- aquello la hizo sonreír, quería jugar? Le daría juego.
-sabe profesor… verlo en este estado hace que poco me acuerde de la decencia que me caracteriza…- la ceja del hombre se alzó.
-y bien?- la mano de la joven bajó un poco más hasta posarse en el vientre del hombre por encima de la casaca negra. Severus se paralizó por completo.
-Hermione…- sintió el aliento de la joven en su cuello por detrás, la mano libre aparto el revuelto cabello negro para dar paso a los suaves labios, los cuales dejaron un rastro de calor por la pálida piel. Snape sonrió para si mismo ante el atrevimiento de la joven mujer.
-al menos podrías dejar que me arreglase un poco sabelotodo…- hubo un minuto de silencio antes de que el hombre comenzase a darse la vuelta para mirarla.
-estás perfecto así…
-parece que acabo de salir de azkaban…- La joven sonrió besándolo con suavidad ahora que lo tenía de frente.
-las prisiones te sientan bien entonces…-no había nada como subirle el ego a Severus Snape. Sonrió para sí misa al verlo acercarse más.
-oh… sí?- acarició el labio inferior de la joven con el pulgar mientras la miraba de arriba abajo antes de atacar sus labios con fuerza, era brusco, pero al mismo tiempo le transmitía un sentimiento de protección y cariño increíble. Hizo que la joven se pegara a él y la volvió a sentar sobre sus piernas besándola con posesividad, Hermione no tardó en empujarlo dejándolo de espaldas en el colchón, dio por hecho que a alguien como Severus Snape no le gustaba que le quitasen el control de las situaciones, por lo que no se sorprendió al sentir como le daba la vuelta quedaba entra sus piernas, atrapando sus labios de nuevo y mordiendo con suavidad su labio inferior pidiendo permiso para más.
Y ella se lo dio, dejando que el hombre saborease con gusto el interior de su boca, presionándose más a ella en un impulso, al separar sus bocas Hermione se quedó unos segundos paralizada mirando a los ojos negros, después llevó una de sus manos l cuello de la levita y comenzó a desabrochas los botones mientras el hombre dejaba suaves besos y lamidas en el cuello de la joven, deslizó la levita descubriendo una camisa negra debajo, la desabrochó hasta la mitad descubriendo la pálida piel, pasó los dedos por el pecho del hombre hasta la fina y suave línea de bello negro que se perdía en el cinturón , agarró la prenda de cuero negro. Él hombre la paró de pronto. Pero no dijo nada y solo la miró, al sentir como ella lo besaba soltó las manos de Hermione y le dejó seguir desabrochando el cinturón del hombre al mismo tiempo que él se deshacía de la chaqueta y bajaba los tirantes de la fina camiseta de la joven pudiendo ver sus excitados y llenos pechos a través de la tela.
La pequeña mano de la joven recorrió la longitud de la erección del hombre haciendo que este temblase, y dejase escapar un suave rugido. Se deshizo de la camiseta de la joven observando los llenos y suaves pechos para después dejar un suave beso sobre uno de los rosados pezones, no tardó en comenzar a succionarlo al mismo tiempo que bajaba los holgados pantalones de tela fina del mismo color. La mano de la joven se deslizó por dentro de los del hombre con algo de miedo.
-ugh… Hermione…- la joven tomó su miembro con miedo y comenzó a mover la mano sin ejercer demasiada presión. No quería hacerle daño o hacer algo mal, pero por los gemidos ahogados por los labios de la joven que daba el hombre no parecía que estuviese haciendo nada mal.
Severus la paró de pronto sacando la mano de la joven de su pantalón aquella condenada mujer iba a hacerlo explotar pronto si seguía y eso era lo último que quería. Terminó de quitarse los pantalones y el resto de la ropa, haciendo que los ojos de la joven se abrieran de par en par. Se deshizo de la única prenda que le quedaba a ella y la besó con necesidad mientras se colocaba entre sus piernas.
-Severus…- el hombre no pareció escucharla. Besó su cuello con fuerza mientras bajaba una mano por el vientre de Hermione hasta llegar a los mojados pliegues que le hicieron suspirar. Desde luego si estaba así por él, era una proeza subiéndole el ego. Acarició los suaves pliegues hasta hundir unod e sus dedos en sus pliegues gimiendo junto a ella por las sensaciones cálidas y humedas.
-Severus… por favor…- aquel susurro fue como una orden para Severus, se colocó mejor entre sus piernas y la besó antes de proceder a entrar en ella al principio con algo de fuerza, pero de quedó congelado al sentir una fina tela. Hermione enrojeció por completo y solo asintió ante la mirada de Severus. El hombre embistió ahogando el grito de dolor de la joven con sus labios y quedándose quieto para así permitir que se acostumbrase a su tamaño.
-muevete… por… por favor…- comenzó con un vaivén suave, sonriendo al ver que el dolor del rostro de la joven cambiaba a placer. Aumentó el ritmo atrayéndola más y más hacia su cuerpo haciéndola gritar con fuerza por la profundidad y el fuerte contacto.
-di…me si te duele…- ella negó con la cabeza.
-sigue! Sev… erus!- ya no podía más, las embestidas se volvieron erráticas y descontroladas hasta que sintió a Hermione colapsar contra la cama con fuerza, gritando su nombre con abandono y haciendo que él hiciese lo mismo por la presión de su orgasmo viniéndose con fuerza en su interior y gruñendo el hombre de la joven.
Se dio la vuelta dejándole descansar sobre su pecho al mismo tiempo que tomaba su varita y una suave luz violeta tocaba el vientre de la joven.