Into the Shadow Realm — capítulo 22
Se quedaron así por una hora más simplemente disfrutando del agua caliente y del momento, con la mente algo nublada por lo ocurrido, hasta que unos fuertes golpes los sacaron de su ensoñación y la chillona voz femenina hizo que Hermione agarrase con algo de miedo a Severus.
-se puede saber quien ha cerrado esto? Escúchame Peeves si has sido tú yo no seré tan blanda como Albus está vez lo pagarás!
Severus ayudó a salir del agua a Hermione a toda velocidad, caminó hasta sacar su varita de la túnica y en un único movimiento ambos estaban completamente vestidos la tomó de la mano y la llevó rápidamente aun sin decir nada hacia la puerta trasera deshaciendo el hechizo de las puertas al mismo tiempo que cerraba la puerta y se apoyaba sobre ella con Hermione aun abrazada a él y Minerva irrumpía en el baño.
-maldito fantasma! Se puede saber qu…- vio el baño vacío, pero el agua aun estaba caliente y había vapor en la estancia, su mirada se clavó en algo extraño en el suelo, lo ,miró mejor y no dio crédito a lo que vio.
-pociones avanzadas?- miró la parte de adentro- Hermione Jane Granger… qué?
Salió de allí caminando a paso rápido hacia las mazmorras.
Severus paró frente a la puerta de la joven y simplemente la sujetó mirandolam tenía el cabello mojado y temblaba ligeramente.
-yo debo ir a la mansión Malfoy a hablar sobre un asunto con Lucius… descansa y abrígate…- Hermione asintió.
-Severus…- el hombre se dio la vuelta-… yo… tú, quiero decir… vendrás después?- sonrió de lado y asintió volviendo a donde estaba la joven para besarla rápidamente y desaparecer al ver a Minerva cruzar la esquina.
-Hermione querida, ocurre algo?
-no…
-has estado en el baño de prefectos hace poco?- Hermione tragó saliva.
-emmm no, bueno… sí, yo…
-sí?
-me apetecía darme un baño…
-te has dejado esto…- la mujer la miró de arriba abajo y le tendió el libro de pociones.-no tenía clase con Severus?- Hermione asintió.
-la he tenido antes de ir al baño de los prefectos…
-oh… y has decidido llevarte el libro?- Hermione se cansó.
-no sé que insinúa profesora, buenas noches.
Y sin más se metió en sus aposentos y le cerró la puerta a la mujer.
Severus se apareció en los jardines de la mansión Malfoy antes de llegar hasta la puerta respiró hondo, debía pensar bien en cómo hacer aquello. Tocó la puerta y esperó unos segundos hasta que una fría voz le dio la bienvenida.
-oh Severus, pasa… que te trae por aquí?- el rubio cerró la puerta y ambos subieron hasta la enorme sala de estar.
-tengo que hablar con el descarebrado de tu hijo…- Lucius lo miró con sospecha.
-oh… me contó lo que hizo, solo te pido que no lo mates, después de todo ella es…
-Lucius ya sabes lo que pienso de eso…
-Severus te pasa algo? No habrás… estás…
-oh siempre diciendo estupideces!
-estás! No puedo creerlo, en serio?
-donde está Draco?
-arriba, quiero saber detalles!
-oh, cállate!- subió las escaleras al tercer piso de la Mansión entró en la sala principal, Draco parecía estar leyendo El Profeta, se acercó y al verlo el joven tiró el periódico y se levantó dirigiéndose hacia la puerta. Snape sonrió al verlo intentar forzarla.
-es inútil Draco…
-que vas a…- sacó la varita apuntándole.
-solo a avisarte… creo que deberías dar gracias a la relación que tengo con tu padre, o quiero dejarle son heredero, de lo contrario ya estarías colgado de la torre de astronomía.
-no lo entiendo padrino… Granger?- Severus lo tomó del cuello levantándolo.
-eso no es asunto tuyo… pero como te vuelva a ver cerca de ella te juro que voy a matarte…- Draco asintió, pero cuando Severus lo soltó y se dio la vuelta para irse sacó la varita y lo hechizó con algún hechizo cortante en la pierna izquierda, Severus se agarró la pierna con fuerza sintiendo la sangre mojar sus pantalones, sacó la varita antes de desaparecerse en el piso de abajo y hechizo a Draco, tirándolo contra la enorme chimenea de la estancia, se apareció frente a Lucius.
-será mejor que ayudes a tu hijo…
-que le has hecho?
-devolverle esto…- se señaló a la pierna, Lucius rió.
-te ha atacado? Los sentimientos les están haciendo estragos a tus reflejos viejo amigo?- continuó riéndose de él.
-imbécil...- y sin más se apareció en las mazmorras, caminando hasta sus aposentos, sería mejor utilizar la red flú para aparecer en los aposentos de Hermione, de lo contrario el riesgo a dar explicaciones era excesivo. Una vez allí se dirigió hacia la chimenea, tendría tiempo de sobra por la mañana de curarse la pierna.
Se dejó engullir por el fuego verde, apareciendo en la chimenea de la habitación de Hermione con la imagen más bonita que había visto en muchos años delante. Parecía estar dormida de cara a la chimenea, posiblemente esperándole. Se sentó en el borde de la cama procurando no despertarla, cosa que no consiguió. La joven sonrió al verle pero fue a apoyar su mano sobre el corte de su muslo.
-Herm…augh….- al mirarse la mano y verla gotear sangre el rostro de la joven cambió por completo y se sentó sobre sus rodillas súbitamente.
-Severus! Que demonios… estás sangrando!
-oh no es nada…
-que demonios has hecho con los Malfoy?
-yo… hable con Draco sobre…
-dijiste que lo dejaría pasar! Podría haberte hecho algo más grave y eres… eres un maldito irresponsable!- aquello lo sacó de sus casillas.
-casi te mata!
-que quieres que te mate a ti?- la rabia pudo con él, la dejó de espaldas sobre la cama agarrándola con fuerza contra él dejándola casi debajo de su cuerpo y acercó su rostro a ella hasta quedar a milímetros de la prominente nariz.
-casi… te pierdo, y no… voy a permitir eso…- El enfado de Hermione se aminoró, y el esa misma posición y sorprendiendo al hombre bajó sus manos hasta la hebilla de su cinturón desabrochándole los pantalones con rapidez.
-que… que haces?- Hermione sonrió ante la confusión de Severus, lo empujó hacia atrás quitándoselo de encima y haciendo que se sentara de nuevo en el borde esa vez con los pantalones abiertos se bajó de la cama arrodillándose entre las piernas del hombre y llevando sus manos a sus pantalones negros obligándole a dejarle bajarlos.-que…- ya se le había olvidado de donde salía la sangre.
-curarte el corte Severus… - sonrió ante la mirada desviada de él, mirando a la chimenea como si fuese lo más interesante del mundo.