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Into the Shadow Realm — capítulo 29

Caminaron hasta la puerta aun manteniendo las distancias, Severus no quería forzar nada y aun tenía una terrible sensación en el cuerpo. Llegaron hasta la puerta y subieron las escaleras que llevaban a la recepción del oscuro hostal.

Una mujer desaliñada y anciana leía un viejo libro sentada en una silla, los miró a los dos de arriba abajo, especialmente a Severus.

-una habitación?- la ceja del oscuro mago se levantó de forma considerable.

-obviamente…- separó cada sílaba con desgana.

-para dos? Una cama?- Severus miró a Hermione sin decir nada.

-sí- contesto la joven secamente.

-Bien… hay una en el siguiente piso…- abrió un enorme cajón e hizo que una vieja llave flotara hasta sus manos. Se la tendió a Severus, quien dejó un puñado de galeones sobre la mesa. - Tengan una buena velada, si necesitan algo, comida, bebida… pueden bajar abajo. El tabernero les servirá, o llamen a los elfos de hostal.

Snape no respondió y caminó con Hermione detrás de él hasta las escaleras que llevaban al siguiente piso. El lugar era oscuro, pero extrañamente acogedor estando en el Knockturn.

Abrió la puerta e hizo que el fuego ardiese en la chimenea desde el marco, dejando que ella entrara primero. La habitación estaba presidida por una cama matrimonial  de sábanas oscuras  y un par de pequeñas mesitas a los lados, tenía una única ventana y algunos candelabros para iluminar la estancia. El fuego que ya comenzaba a calentar la habitación a la izquierda y al lado un pequeño baño.

Hermione se quitó la capa completamente mojada y  acercó una silla al fuego dejando la prenda sobre ella y Severus hizo lo mismo.

-creo que… iré a darme una ducha caliente, tengo frio…- susurró ella. Aun la tensión se podía cortar en el aire.

-claro. Iré después…- ella le dedicó una media sonrisa

Entró al baño sin decir nada y cerró la puerta abriendo el agua. Severus se sentó en la cama y sacó un libro algo húmedo de su capa pero no lo abrió, de que le serviría leer si en esos momentos no se enteraría de nada. Lo dejó a un lado y se dedicó a mirar el fuego hasta que vio a Hermione salir del baño con una toalla y el cabello mojado.

-n…no tengo nada que… ponerme mientras mi ropa se seca- Severus pareció pensar un rato. Despues se levantó y para sorpresa de Hermione comenzó a desabrocharse la levita negra con agilidad, aquello a cualquier otra persona le hubiese costado una hora. Se la quitó tocando la camisa blanca que llevaba debajo. Estaba seca, quizá algo húmeda en las mangas pero valdría.

Se la desabrochó haciendo que Hermione tomase un color carmesí, por más ridículo que aquello fuera después de todo lo que había pasado.

Se la sacó por completo y se la tendió a la joven mientras caminaba hacia el baño.

-siéntate frente al fuego para entrar en calor y para que las mangas se sequen bien.- ella solo asintió mirándolo entrar en el baño y se quitó la toalla poniéndose la suave prenda blanca que de inmediato hizo que sus fosas nasales se extasiaran y cerrase los ojos mientras abrochaba. Aquel suave aroma a sándalo y menta la relajaba de una forma increíble.

Se sentó frente a aquella chimenea escuchando el agua caer. Se tocó el cabello algo menos mojado y caminó hasta la puerta del baño cuando escuchó que el agua había parado. La abrió lentamente y entró pero no vio el peine encima del lavabo.

-maldito…. Mierda de aparato, muggle… muggle tenía que ser…- intentó no reír cuando entro del todo y vio a Severus con una toalla en la cintura tirando del peine, encajado en un nudo en el cabello negro. - aaugh! La madre que… pario a Merlín…- continuó tirando un poco más suave por el dolor. De pronto se fijo en Hermione.- que…

-déjame eso. - Se acercó a él, pero cuando el hombre se irguió se dio cuenta de que sería inútil. Aquel hombre le sacaba por lo menos dos cabezas y media. Quizá más.

-oh… deber ser duro  ver el mundo desde ahí abajo…- bromeó con sarcasmo mirándola algo menos tenso por el hecho de que ella comenzaba a acercarse a él.

-tú eres anormalmente alto!- Le dedicó una sonrisa de medio lado de esas que solo él podía dejar caer muy de vez en cuando. Pero desapareció al verla alzarse y agarrar el peine tirando de él para sacarlo del baño.

-ah…auh…aaaaaaaaaugh! Hermione!- hizo que se sentara en la cama y se sentó a su lado acercándose y tomando con una mano el mechón enredado por encima del peine. Lo agarró con fuerza y comenzó a pasarle el peine a pequeños toques procurando no reir por la cara contraída de dolor que tenía el oscuro mago. En un último intento, el nudo desapareció.

-Auuch!

-oh! Y tú eres Severus Snape? El murciélago dominado por un peine…

-sabelotodo…- ambos sonrieron, aquellas "discusiones" realmente les encantaban a ambos. El hombre pareció recordar lo que había pasado, su mirada cambio pero no dejó de mirarla a los ojos.

-lo siento…- Hermione asintió.

-Y yo…- Severus se quedó mirando al fuego hasta que la sintió acariciar su cabello aun húmedo. La miró a los ojos y después a su camisa ante la caricia.

-si que te queda grande…

-te he dicho que eres comparable a la torre de astronomía- escuchó una risa oscura por el comentario y se encontró con los ojos negros mirándola con intensidad a los suyos miel, Solo por unos segundos, después  bajaron  a los rosados labios. Acercó su rostro al de ella lentamente, ya no podía más, hasta que sus labios tocaron los de ella. Al no verla responder se alarmó un poco, pero a los pocos segundos la sintió mover sus labios lentamente probando los finos y varoniles de él de nuevo. Al necesitar respirar fue ella quien mordió suavemente su labio inferior para hacerse paso en la suave y cálida boca, probando la lengua de Severus.

Para cuando se dieron cuenta Severus estaba prácticamente encima de ella aun deleitándose con los llenos y enrojecidos labios.

Ambos sonrieron al mirarse, Hermione se abrazó a él al sentir una de las grandes manos acariciar su vientre. Dejó un beso sobre la prominente nariz del pocionista sorprendiéndolo.

-crees que tendrá tu nariz?- Severus rio imaginándoselo.

-Merlín le ayude si es así, entonces solo espero que la pobre criatura no sea una niña- soltó con sarcasmo. Hermione estalló en un risa que a Severus le pareció lo más dulce que jamás había escuchado.

-o con tu voz…- le susurró al oído… Severus dejó un leve beso sobre el terso y blanco cuello de la joven.

-a sí?...

-mmh… o con tus ojos… tu cabello…- Severus sonrió, sabía o que el tono excesivamente grave se su voz podía hacerle a su pequeña sabelotodo.

-ssh…- se separó un poco de ella, comenzaba a hacer calor- no en un motel amor…- aquello la sorprendió.- mañana iremos al castillo para que Ponfrey te diga cómo estás, y hablare con Albus para pedirle una excedencia este año.

-todo?

-pienso estar contigo cada condenado segundo- ella sonrió y lo beso con amor.

-en realidad eres un blando…

-cállate rata de biblioteca, o tendré que castigarte sin mi grata presencia…- bromeó.

Hermione sonrió y se acomodó a su lado acariciando el cabello negro lentamente, alejando un pequeño paso más a Severus Snape de su propio infierno.