Into the Shadow Realm — capítulo 31
La jocven volvió a sentir esa extraña sensación de mareo antes de tocar el suelo mojado y sentir la lluvia de nuevo. Severus la metió literalmente debajo de su capa y se desapareció delante de una puerta negra en una calle cerrada llena de pequeños callejones y edificios de ladrillo oscuro.
Abrió la puerta y ambos estuvieron dentro en segundos.
Estaban en un salón-recibidor de tamaño medio completamente a oscuras y sin luz alguna que encender más que una pequeña lámpara para leer al lado de una butaca ajada, libros y más libros por el suelo y ventanas cerradas con cortinas de una tela espesa y de un verde oscuro que no dejaba pasar la luz.
Severus movió una de sus manos haciendo asó que las pocas velas que había por la habitación se encendieran de pronto.
-se que es un asco… y perdona el desorden pero no vengo mucho…- Hermione asintió.
-no es un asco… se ve que lees- le sonrió, él le devolvió la sonrisa y ambos caminaron hacia el sofá que había en medio de la estancia, Severus le quitó la capa a la joven, estaba completaente empapada de nuevo a pesar de haberla cubierto y la dejo junto al fuego que encendió en la vieja chimenea.
Cerró mejor todas las cortinas e hizo que las llamas tomasen aun más potencia.
-Debes quitarte eso… todo. No puedes estar mojada.- se desabrochó la levita y su camisa quedándose únicamente con los pantalones negros.- toma…- ella aceptó la prenda y comenzó a desnudarse mientras Severus caminaba hacia unas escaleras y las subia, bajando rato después con una camisa de dormir negra amplia y sin botones, con una especie de cordón cruzado desde el pecho hasta el cuello entonces desatado. Se sentó mientras la miraba cerrar los botones e hizo que algunas mantas dobladas en un armario volasen hacia ellos y terminasen sobre el sofá. La joven tomo asiento al lado del hombre y ambos se quedaron en silencio, aquello era extremadamente íntimo.
Una risa floja comenzó a salir de los labios de la joven. Severus la miró extrañado.
-se puede saber de que te ríes?- Hermione se tapó la boca con una de sus manos para poderle contestar.
-estoy embarazada de ti y aun no somos capaces de acercarnos sin crear tensión al principio, es gracioso…- Snape sonrió.
-ven.- ella lo miró extrañada abrir un poco sus brazos, al parecer haciéndole espacio mientras con la otra mano tomaba un libro de pociones que tenía al lado.
Hermione se acercó hasta quedar contra su pechó y sintió el brazo del hombre envolverla y su mano parar una y otra vez por su espalda mientras leía el libro y una de las mantas flotaba hasta taparlos.
-mmh…- fue lo único que salió de la boca de la joven ante tal sensación de protección y tranquilidad.
-que te ha dicho Ponfrey?
-que estoy bien pero que no me dejes volver a mojarme de esa forma y que ya que eres quien eres que hagas algo de poción revitalizante y para el resfriado…
-sabe que…
-oh… sí, y me dijo que te diera la enhorabuena.
-oh… de acuerdo, pondré los calderos a calentar un poco más tarde… en eso tiene razón, no debí haberte dejado salir…
-no fue culpa tuya…- él se encogió de hombros y se tensó un poco, llevando la mano que estaba en su libro a uno de los largos bucles castaños, enredándolo lentamente en sus largos y pálidos dedos.
Hermione se acercó un poco más a él quedando sobre sus rodillas y dejó un leve beso en la mejilla de Snape, quien giró el rostro lentamente sorprendido por el gesto aun con sus dedos en al cabello castaño.
El siguiente beso fue en los finos labios, aquello lo dejó completamente en blanco y simplemente le hizo algo más de sitio para acercarse más y darle más acceso a él y tener un mayor acceso a ella también, acariciando los costados de su cintura con un ritmo lento y tranquilo. Volvió a sentir los suaves y húmedos labios sobre los suyos.
-Her… Hermione…- comenzó a responder al beso lentamente- esto… el… no sé si es bueno para… el bebe…- ella sonrió.
-es muy pronto… y tengo entendido que sí…- le sonrió volviendo a atrapar el labio inferior del hombre, la ceja de Severus se disparó, eso sí que no se lo esperaba, se dejó caer lentamente hacia atrás en el sofá, dejándole espacio entre sus piernas a la joven para echarse sobre su cuerpo, aun besándolo con hambre. Severus llevó sus manos a los suaves muslos de la joven en cuando ella pasó una de sus piernas por encima del cuerpo de Snape, dejándolo entre sus piernas y bajando aquellos cálidos besos por el lado sano de su cuello al mismo tiempo que una de las pequeñas manos se colaba un poco más abajo, acariciando el área que aquella camisa dejaba descubierta de su pecho.
Lo sintió gruñir en sus labios y decidió bajar un poco más su mano hasta el cinturón del pantalón negro que él aún llevaba puesto. Llevó su otra mano hasta el mismo lugar para ayudarse a desabrocharlo y hacer lo mismo con los botones del pantalón apretando suavemente y sintiendo lo mucho que lo había excitado para entonces. Comenzó a acariciar su miembro por encima del pantalón haciendo que Severus se mordiese el labio inferior para no cejar salir un gruñido de placer. Los largos dedos levantaron su propia camisa que entonces reposaba sobre el cuerpo de la joven hasta sacarla por completo y de un impulso la dejó a ella de espaldas sobre el sofá quedando él sobre sus piernas y tapándolos bien a los dos con las mantas. Se apoyó sobre sus brazos para bajar a besar con hambre entre los pechos de la joven, dejando un cálido rastro de saliva en la carne expuesta que el brasier negro le dejaba tocar antes de dedicarse a hacer lo mismo con uno de sus hombros mientras sus manos se colaban hacia la espalda de Hermione soltando el broche del brasier y sacándolo con delicadeza.
Los ojos negros se quedaron embelesados observando los llenos y suaves pechos que lo llamaban a gritos antes de atacar uno de los rosados pezones, haciendo que Hermione se agarrase a su espalda gimiendo con fuerza en su oído, y una de sus manos viajase hasta los pantalones del hombre para bajarlos lo poco que su peso se lo permitía, él pareció comprenderlo y los bajó algo más él mismo y terminó de sacárselos con las piernas tirándolos del sofá mientras Hermione subía la camisa todo lo largo que era intentando sacársela y así lo hizo con algo de ayuda del oscuro mago, posando inmediatamente sus manos sobre el amplio y pálido pecho. Quedando así ambos en ropa interior, ella a medias.
Poco tiempo les duro la igualdad cuando una de las grandes manos de Severus viajó por el vientre de la joven hasta llegar a la última prenda que le quedaba, quitándosela y acariciando los completamente empapados pliegues con uno de sus dedos, pasándolos con delicadeza una y otra vez hasta dar con el pequeño e hinchado botón de placer. Comenzó a trazar suaves círculos sobre él con el pulgar, al mismo tiempo que el dedo que había estado recorriendo sus pliegues se hundía en ella, sacándole un gemido que ahogó con sus labios.
No podría resistirse muchó más a hundirse en ella y dejarse llevar, y la joven no le ayudó demasiado bajando su mano por el vientre del hombre y sin miramientos apartar la goma de sus bóxers negros tomar el erecto miembro como pudo en su mano y masajearlo suavemente. Los dedos del hombre se hundieron más en ella al instante, hasta que los sacó de golpe llevándose un quejido por parte de Hermione y tomó la mano que lo estaba agarrando apartándola y terminando de quedarse completamente desnudo para después guiar su miembro hacia la entrada de Hermione con su mano.
La miró una última vez antes de besarla con hambre y comenzar a entrar en ella llenándola lentamente.
-Sev… Severus…- se quedó quieto un segundo apoyándose sobre sus brazos mientras ella mordía su labio inferíos obligándole a abrir la boca y probando su lengua. Comenzó a moverse al instante, con un suave y lento vaivén que estaba volviendo loca a la joven y que cada vez se volvía más rápido, no pudiendo evitar dejar salir suaves y oscuros gruñidos y gemidos entre beso y beso.
Apoyó una de sus manos en el hombro de la joven llevándola después a su cuello mientras ella se sujetaba con fuerza asu espalda y lo rodeaba con las piernas. Sin apretar su cuello con la mano pero con un gesto de posesividad y necesidad absoluta.
Las embestidas comenzaron a perder el ritmo y el sentido, alzándose cada vez más la voz de ambos.
-Severus!- la joven sintió como sus paredes se contraían ante una descarga de placer inminente.
-no voy… a… aah… Hermione…- todo estalló una vez más, la joven clavó sus uñas en la espalda del oscuro hechicero sintiendo como esta se arqueaba con fuerza entrando aun más su eso era posible en ella y viniéndose con fuerza, llenándola por completo y envolviéndola en una cálida sensación antes de caer sobre ella.
Tardaron unos minutos antes de que Severus pudiese reaccionar y darle la vuelta a la joven. Llevándosela con él y dejándola sobre su pecho. Aun besándola a ratos, procurando que la sangre le volviese al cerebro que no parecía funcionarle en aquellos momentos.
-se supone que debería… estar cuidándote…- susurró la oscura voz, mientras sus manos paseaban por la espalda de Hermione.
-y lo hacer genial Severus…