Into the Shadow Realm — capítulo 32
Hermione despertó una mañana tras haber pasado una semana ya en la Hilandera, lo cual era realmente extraño para ella y Severus, se iban acostumbrando a las manías del otro y ya tenía una ligera curva en el vientre, la cual la ponía considerablemente nerviosa a pesar de que aun quedaba mucho para el gran momento.
Unos suaves gritos en la ventana habían sido los culpables de su fuerte despertar.
-que… haces levanta…da… la oscura voz medio dormida.
-ssh… duerme- Hay una lechuza en la ventana.
-quien demonios manda correo a las cuatro de la mañana!- pero al ver el brillo que tenían los ojos de Hermione se sentó sobre la cama mirando a su pareja.
-la lechuza es…- tomó la carta atada a su pata y al leer la pulcra letra lo supo.- Minerva Mcgonagall.
Severus reconoció al pájaro unos segundos más tarde.
-no sé si deberías arriesgarte de nuevo a estar una semana deprimida amor…
Pero ella ya había abierto el papel y sus ojos devoraban las líneas con hambre. Los ojos se le llenaron de lágrimas y Severus rodó los ojos.
-te he dicho q…
-ssh… es simplemente para pedirme perdón, dice que se ha equivocado, y que se alegra de que…- una lágrima rodó por su mejilla- de que vaya a rehacer mi vida de esta forma…- la ceja de Severus se alzó, así que la arpía se arrepentía.- oh… y dice que felicidades, a los dos.
-vaya…
-sí, al menos me deja más tranquila…- él asintió encogiéndose de hombros.
-seguro que un té caliente te tranquiliza aun más…- la besó por detrás mientras le quitaba la carta de las manos y la dejaba sobre la mesa. Hermione sonrió, las cosas iban a mejor poco a poco.
Los meses pasaron, excesivamente rápido para ambos en algunos casos, jamás se hubiesen imaginado que la compañía del uno sería tan extremadamente agradable para el otro, las largas tardes de lluvia en el sofá al calor del fuego con un grueso libro eran sin duda un momento excepcional para ambos, sin contar con lo que más le gustaba a Severus… no hacía falta ser muy inteligente para saberlo.
-Severus… la tetera está pitando…- el oscuro mago bajó en pijama las viejas escaleras mientras su mujer se ocupaba de tomar al pequeño en brazos para darle de comer, un bebe de ojos oscuros y profundos, algo de cabello negro y la piel blanca como la nieve pareció sonreírle a su madre desde sus brazos. La profecía de Hermione seguía siendo un misterio, la nariz del pequeño Roucous tenía un tamaño estándar por el momento.
Al terminar, dejo al pequeño en una cuna de madera que había junto al sofá y se acercó a una caja de cartón emocionada.
-ahora te toca comer a ti… vamos a por esas galletas que tanto te gustan pequeño.- tomó a una cría de gato en brazos y se acercó a Severus por la espalda.
-amor… gracias por el regalo de cumpleaños…- dejó un beso en su espalda cuando el pequeño gatito negro de ojos azules se enganchó en la tela del pijama del hombre.
-aaaugh! Odio… odio… a esos bichos…
-aaaw… mira como le gustas… no puedes odiarle! Pero si se parece mucho a ti!
-tiene los ojos azules!
-pero es de pelo negro…
-para ti todo lo que es negro se parece a mi sabelotodo…- le encantaba como jamás dejaba de usar ese término cuando lo sacaba de sus casillas…
Se sentó en el sofá al lado del bebe, mientras le sada una galleta y acariciaba al animal. Severus se apoyó en la encimera de la cocina mirando la escena.
-acaricias mucho a ese bicho…- La ceja de Hermione se disparó, algo que sin duda le había pegado él, y lo miró con una sonrisa.
-prefieres que te acaricie a ti?- Severus se puso de los nervios.
-eh yo no eh…. Dicho… eh… obviamente, si… pero…
-oooooh… Severus Snape está celoso de un gatito?
-no! Claro que yo no… no!- dejó al gato ronroneando sobre el sofá y se acercó a la cuna.
-creo que papa necesita que juegue un poco con él también no crees cariño?- colocó un hechizo que hizo sonar una suave melodía alrededor de la cuna y se acercó a Severus quitándole la taza de té y dejándola sobre la mesa para pasar sus manos por su pechó y agarrarlod e la camisa haciendo que se agachara para besarlo con tranquilidad
-mmh…- la respuesta del hombre.
-sí, definitivamente papa necesita un poco de atención…- dijo ella sonriendo y volviéndolo a besar.
El timbre sonó con fuerza a los pocos minutos, la forma de maldecir a todo lo que había pasado por delante suyo durante su vida de Severus no tuvo igual.
-maldita puerta, maldito timbre, y maldito ser el que haya llamado…- Hermione procuró no reír y lo vio acercarse para abrir la puerta. La ceja negra se arqueó de una formaexcepcional.
-Hermione el basurero nos ha dejado un regalo…- Hermione se acercó extrañada por el tonito de sarcasmo de Severus. Al ver a Harry y a Ron en la entrada miró a Snape con desaprobación por el comentario, este solo le sonrió triunfante.
-Harry… Ron…- Potter fue el primero en acercarse un poco a ella, manteniendo las distancias con Snape.
-Hermione… yo… bueno, nosotros queríamos pedirte perdón y… darte la enhorabuena por todo… Ron, lo he medio convencido pero me prometió venir y aquí esta así que simplemente esperamos que nos perdones y… - miró a Snape. Le tendió la mano y el oscuro mago la miró con desprecio.
-Acabo de bajar de la ducha Potter no me apetece tener que… auuch!- Hermione le dio un codazo señalando la mano de Harry, se rozaron las manos por un segundo y se soltaron. Algo era algo.
-creo que tenéis a alguien a quien conocer…- Harry sonrió y Hermione colocó una de sus manos en el hombros de Ron.
-pasa Ronald…- él le medio sonrió y ambos entraron seguidos de cerca por Snape, al ver al bebe de la cuna Harry sonrió. Hermione lo tomó en brazos y se lo dejó a Harry poniendo a Severus algo nervioso.
-madre mía creo que no hace falta investigar demasiado para saber quién es el padre…- dijo Harry riendo y mirando a Snape. Se acercó a Ron para enseñárselo.
El pelirojo parecía estar a punto de reir y miró al niño mejor, abrió la boca para hablar por primera vez.
-Crees que tendrá la nariz de Snape?
-WEASLEY!
Desde luego, habría cosas que no cambiarían jamás.
TAH-DAH! Fin…
Ahora me centraré en Vulnera Sanentur ya que se que va a costarme un poco mas escribirla… pensaré en un posible epílogo para esta… me apetecía terminarla con una escena algo comica después de tanto odio hacia Harry y Ron… Weasley no tiene solución…
Pobre Sev XD