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Into the Shadow Realm — capítulo 8

Caminó por los oscuros pasillos, procurando ir tranquila y dejar de pensar  en lo que había pasado ese día, subió al tercer piso, pensando que lo mejor sería dar una vuelta por los alrededores de la biblioteca, aquel siempre había sido su área favorita. Rió para sí misma al recordarse entre las montañas de libros mientras Harry y Ron la buscaban, y ahora estaba sola recorriendo aquellos pasillos vacios.

Se paró a  mirar la puerta de la biblioteca, aun tenía algunas roturas por la guerra, pero el arco de la misma estaba condenadamente perfecto.

De pronto escuchó pasos que caminaba hacia ella doblando la esquina, al escuchar el maullido de una gata apagó ellumos y simplemente aumentó su paso sin ser consciente de que no pasaba absolutamente nada si Filch le pillaba pero aun no estaba acostumbrada a eso de ser docente en Hogwarts, comenzó a correr por el pasillo hasta que dejó de escuchar el maullido a lo lejos, un fuerte golpe contra algo entre duro y mullido contra lo que ya se había golpeado antes la dejó helada.

-lo que hacen las malas costumbres verdad Granger?- Hermione levantó la mirada lentamente a pesar de saber de sobra quien era-… si me hubiese dicho que me iba a echar tanto de menos para lanzarse a mis brazos de forma tan efusiva le hubiese dicho que se quedase en las mazmorras conmigo… o quizá huía de Filch?

-yo… no…

-yo no…- la imitó humillándola.

-me ha asustado señor, y al estar acostumbrada al hecho de que no debemos ser vistos a estar horas en los pasillos…

-muy gryffindor… si me disculpa… - hizo un amago de irse hasta que la voz de la joven hizo que se parase.

-p…puedo ir con usted?- la ceja del hombre se disparó- me da… un poco de…

-miedo?

-no!

-bien, pero no moleste…- *que no moleste yo?*La cara de indignación de la joven hizo sonreír con maldad a Snape quien siguió andando esperando a que la joven corriese a su lado, estuvieron en silencio durante unos veinte minutos hasta que la joven abrió la boca.

-profesor…

-no aguantaba más verdad Granger?- Hermione enrojeció completamente.

-…siempre cubre las guardias del castillo? A qué hora duerme?

-me gusta cubrirlas Granger, es relajante, y duermo cuando puedo… - ella solo asintió y cuando iba  a hablar de nuevo escuchó pasos dirigiéndose exactamente hacia ellos, Snape hechizo la varita de Granger apagándola y apagó la suya propia. Al escuchar a Albus hablando tranquilamente con Remus, Hermione solo escuchó una última palabra antes de sentir que una fuerza la empujaba hacia el interior de un espacio muy, muy apretado y completamente a oscuras.

-Mierda!

-mmmppppphhf!

-sssh! Maldita sea Granger…- susurró-… no me apetece volver a cruzarme con Albus y el perro por Merlín cierre la boca…- Hermione se quedó callada, apretada contra el pecho del hombre, al escuchar los pasos alejarse respiro hondo.

-un escobero señor?- ahora le tocaba a ella reírse de Snape.

-Granger….

-y decir que usted se ha reído de mi por huir de Filch… Dumbledore, en serio? - intentó no reírse y paró de pleno al sentir como Snape tomaba aire y la al hacerlo la aplastaba más contra la pared.

-no juegue Granger… no sabe lo que es tener a ese viejo preguntándole imbecilidades cada tres minutos…

-esto está muy oscuro…- su cuerpo tembló cuando la voz del hombre retumbó en sus oídos, ahora sí que no paraba aire entre su cuerpo y el de Snape. Pero ella no debía prestarle atención a eso.

-asustada Granger?- ella negó con la cabeza pero después supo que Snape no podía verla-… oh yo creo que si…

-no…

-un poco… tal vez?

-no… solo…

-soy yo o continúa dándole vueltas a lo de esta mañana?- Hermione solo bufó- no debería Granger… ya le he dicho que esas palabras no tienen valor alguno…- la joven bufó de nuevo intentaba no llorar, que no le doliese, Severus la sintió moverse un poco.

-Lumos…- la luz de la varita de la joven se encendió, hizo un esfuerzo por subir su brazo izquierdo y lo remangó con dificultad, se apuntó con la varita, Snape miró la cicatriz con odio.

-maldita sea, no… fue…

-sí, fue Bellatrix, pero ahora ella está muerta, y es ridículo que siga dándole vueltas tiene razón…- Snape paró su varita antes de que apagara la luz.

-eh Granger… no es ridículo, no es la única que está marcada, así que no lo subestime, solo digo que no le dé vueltas, eso no vale nada…- Hermione apagó la luz de la varita en una especie de trance por lo que el mago le había dicho, sintió la mano del hombre agarrar su brazo y pasar sus dedos por la cicatriz para después bajar la manga.

-Es solo una cicatriz…- No siguió con la frase, pues sintió como según soltaba el brazo de la joven esta se abrazaba lentamente a su cintura temblando.

-Gr…gra…nger… que…- la joven no respondió, y Snape dio gracias a que no hubiese luz para que Granger no pudiera ver que tenía el rostro completamente rojo. *Qué demonios haces mujer?-*tiene…. T…tiene frío?-sí, no puede ser otra cosa Severus.

-No…- vendito sea Merlín! Se grito irónicamente en su cabeza, esa niña estaba loca- gracias.

-por qué?

-por lo que ha dicho…- Snape se destensó cuando ella aflojó el abrazo, pero gracias a ese lugar tan apropiado, nótese la ironía, la joven seguía envuelta en la capa que estaba empezando a mutar su función a la de una manta.

-que tierno Granger…- dijo con sarcasmo, eso había que arreglarlo. La joven apoyó el rostro sobre el pecho del hombre.

-hay poco espacio aquí…

-sí

-ya…- se hizo un silencio muy incómodo. Snape volvió a tomar aire, profundamente volviendo a notar su pecho presionarse contra ella.

-Parece que ya se han ido…- Hermione asintió, se movió hacia la puerta pero al rozar a Snape se quedó pálida. El hombre rodó los ojos y abrió la puerta con las manos temblorosas, seguía sin verse nada, hasta que ambos salieron y el hombre alumbró con la varita.

-Lumos…

-así mejor…

-si… será mejor que la acompañe a las mazmorras…

-valla

-aun me quedan algunos modales Granger…- ella asintió y caminó bajando los pisos con tranquilidad entre los oscuros pasillos, al llegar hasta la puerta de los aposentos de la joven ambos se pararon.

-bien… ya está…

-si…

-quiere… un té o algo?- la joven se dio cuenta de la idiotez que acababa de salir por sus labios.

-son las dos de la madrugada Granger…- Dio un paso hacia ella pero se quedó quieto- y…

-lo sé. Será mejor que vaya a dormir…

-si…

-hasta mañana.

-hasta… mañana Granger…