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Apareciste tu — capítulo 11
POV ALEC.
Estaba en mi cuarto leyendo un libro, cuando alguien llamo a mi puerta.
-adelante.-dije extrañado, y entonces entro Corín.
-hola Alec.-dijo seductoramente.-como estas.
-que quieres Corín.-dije cortante.
-solo abrirte los ojos sobre tu querida rose.
-explícate.-ella saco su teléfono celular y me lo acerco.
-mira.-dijo con malicia. En ese momento vi a rose, mi rose, bailando rodeada de humanos todos muy cerca de ella tal vez demasiado cerca y lo peor de todo ella lo disfrutaba.
Salí de mi cuarto muy rápido y muy enojado y me senté en el jardín para poder pensar, no entendía como a rose pudiera gustarle estar cerca de los humanos solo eran comida porque lo hacía.
-hola.-dijo muy feliz rose acercándose a mi.
-hola.-respondí muy frió y distante.-que quieres.
-yo solo quería verte.-hablarle así me rompía el corazón pero estaba muy molesto.
-para que, para contarme lo bien que la pasaste con esos humanos.-dije muy enojado y escupiendo las palabras.
-que, de que hablas.-decía ella muy confundida.
-por favor ya sé que te la pasaste muy bien con todos los hombres del club.-no podía mas con los celos, me estaban matando.
-yo no hice nada malo, solo bailaba.
-claro, no mientas si, por que no me dices la verdad, Corín me mostró lo divertida que estabas.-parecía a punto de sollozar.
-sabes que, yo no hice nada malo, pero si tu no crees en mis palabras ese es tu problema, creí que eras diferente.-dijo y se fue corriendo.
En ese momento entro jane.
-que le pasa a rose?-pregunto mi gemela.
-está molesta, porque descubrí que se había esta divertido con los humanos.-jane hizo una cara de mucha molestia.
-¡¡¡que de donde sacaste eso estás loco!!!-dijo ella gritando.
-Corín me mostro un video donde…
-Corín…por dios Alec y tú le creíste, eres un idiota.
-yo la vi jane, esta con todos esos humanos.
-ella los estaba ignorando, yo misma le aconseje que lo hiciera, que no les prestara atención y disfrutara de la noche.-en ese momento me sentí como el vampiro mas imbécil de todos, había lastimado a un ángel, a mi ángel, a mi Rose.
-Arregla las cosas sí, no la dejes ir.-luego jane se alejo, sabiendo que quería estar solo.
Ahora debía componer las cosas con ella y rogarle a dios que me perdonara, debía pensar que hacer y creo que tenía una idea.
POV ROSE.
Ahora tenía que buscar a Corín y aclarar todo, seguí su olor hasta que encontré su habitación, entre sin tocar y la vi recostada en su cama.
-por que entras así esta es mi habitación.-me gruño enojada.
-que fue lo que le enseñaste a Alec.-ella sonrió maliciosamente.
-un pequeño, pero comprometedor video de ti con unos humanos.
-yo no hice nada malo y tú lo sabes.-ella ensancho su sonrisa.
-Pero Alec no, el cree que tú estabas muy feliz con esos humanos.
-eres una maldita, porque lo hiciste.
-todavía preguntas, Alec es mío, y tu deberías entenderlo.
-él no te ama, y la única aquí que debe entender algo eres tú, así que escucha: te advierto si te metes conmigo lo vas a lamentar, tú en esta guardia no eres nada, tus dones comparados con los míos son un chiste, así que por tu bien te advierto que no me molestes si no la muerte será un regalo comparado con lo que te hare.-cuando termine de decir, Corín realmente tenía una cara de miedo, no me gustaba mucho hacerlo, pero yo no permitiría que me siguiera molestando. Salí de su cuarto y me fui al mío, cuando entre pude ver.
Un perfecto ramo de rosas rojas, con una tarjeta:
¿Algún día podrás perdonarme mi hermosa Rose?
Debía reconocer que el detalle me había encantado pero yo no le perdonaría tan fácil. Me había lastimado.
No estaba muy segura de que hacerme dolía mucho que no confiara en mí, pero tampoco quería enojarme con él. Ya era hora de mi entrenamiento, no quería ir y encontrarme con él, así que considera la opción de no ir, pero yo tenía una responsabilidad y debía cumplirla, así que me levante de mi cama y salí de mi cuarto.
-rose…-dijo esa voz tan encantadora.
-que.- respondí lo más fría que pude.
-lo siento…yo sé que fui un tonto, pero estaba…
-Alec basta no me interesa…tengo que ir a mi entrenamiento.-dolía mucho hablarle así pero estaba muy enojada. Comencé a caminar en dirección al bosque, pero Alec me seguía muy de cerca, entonces use ese nuevo y ahora muy conveniente don.
Llegue al campo y ya se encontraban ahí Demetri y Félix, y james. Un segundo después llego Alec. No lo voltee a ver y trate de ignorarlo cuando se acercó a mí.
-hora de comenzar.-dijo Félix.-ahora james y rose se enfrentaran a nosotros tres.-james y yo solo asentimos.
James comenzó, peleo muy bien con Demetri, Félix y…Alec. Luego fue mi turno, esta vez no fui tan buena y dulce y pelee con todo, incluso Alec. Cuando por fin la hora paso me dispuse a retirarme.
-espera.-dijo Alec jalándome del brazo.
-tengo que irme.-dije zafándome de su brazo.
-aún tenemos que practicar.-dijo con una sonrisa. Mientras todos se iban.
-de que hablas…
-tu querías que te enseñara a pelear con armas.-diablos se me había olvidado, y ahora que hacía, enserio quería aprender, pero el solo lo utilizaba como una excusa.
-ya no es necesario, pero gracias.-dije y me di la vuelta para irme.
-lo prometiste…dijiste que si aceptaba entrenaríamos diario.
-el que dijo eso fuiste tú.-dije ahora más irritada.
-pero tu aceptaste.-sonreía triunfalmente.-o acaso romperás una promesa.-ahora si estaba atrapada, me había acorralado.
-ok, pero compórtate.-el sonrió y luego me guiño un ojo.
Primeramente saco un motón de armas humana, había desde cuchillos hasta armas de fuego, comenzaríamos con los cuchillos, hasta las armas.
-bien, entonces comencemos.-yo solo asentí. Y él me mostro como sostenerlos y luego como moverlos, sorprendentemente era fácil, solo faltaba como atacar con ellos. La hora paso volando y para el final yo ya había aprendido como manejarlo, ahora solo me faltaba aprender cómo usar las otras 29.
-has aprendido muy bien.
-gracias.-dije alejándome. Pero el me alcanzó.
-recibiste las rosas?-dijo emocionado.
-si.-conteste fría. Su cara se hizo seria y un poco triste.
-sé que hice mal en no creerte, pero hare lo que sea por tu perdón.
-Alec…creí que éramos amigos, pero tú no confiaste en mí.
-lose y no sabes cuánto me arrepiento, pero me molesto mucho, que estuvieras rodeada de humanos.-dijo enojado.
-por qué…porque diablos te molesta.-dijo ahora frustrada.
-porque lo único que ellos quieren de ti es…una noche y nada mas.-eso me molesto y me ofendió.
-y tú crees que no lo sé.-dije deteniéndome.-pero yo no les iba a dar ese gusto.
Alec se quedó callado y mirando al suelo por un largo rato yo comencé a caminar, pero méjalo del brazo y me acerco a él.
-y…algún día podrás perdonarme.-en su cara había verdadero arrepentimiento, que considere hacerlo, pero no, no aun.
-algún día.-dije y el sonrió.
-con eso me basta… ¿ya te había dicho que eres maravillosa?-una involuntaria sonrisa se me escapo.
-los halagos no sirven aun Vulturi.-el sonrió a un más.
-no pierdo nada con intentarlo.
POV ALEC.
Ahora tenía una esperanza de que rose me perdonara, sé que había sido un idiota por no creer en ella pero de verdad me sentía mal. Pero ahora ya tenía una excusa para estar a su lado. Ella se separó de mí y corrió hasta su habitación, esta vez no la seguí para darle su espacio. En vez de eso decidí ir a la biblioteca, pero al doblar una esquina me encontré con…
-Alec.-dijo muy emocionada.
-eres una maldita mentirosa, porque lo hiciste.
-porque ella no es buena para ti.
-eso no es de tu incumbencia, yo la amo.-la cara de Corín se crispo de dolor.
-eso no Alec por favor, no me lastime.
-La única que se está lastimando aquí eres tú al entender que no te amo…y además yo te advertí que no te metieras con ella.-dijo ahora más molesto.
-tú también piensas amenazarme, como ella.-no entendía, acaso rose la había amenazado.
-a que te refieres.
-tu querida, vino a mi recamara y me amenazó con matarme sino la dejaba en paz.-no pude evitar reír solo de imaginar a rose amenazándola.
-es muy gracioso?-dijo enojada.
-lo es y mucho…pero yo ahora te advierto que no te sigas metiendo o yo mismo ayudare a rose a acabar contigo.-ella se quedó pasmada y yo aproveche para alejarme.
Seguí mi camino hasta la biblioteca, pero me topé con james. Genial el día cada vez mejoraba más.
-hola Alec…ya me entere de la estupidez que cometiste con rose.
-y eso te alegra mucho no, pero no te hagas ilusiones ella no te ara caso.
-ese es tu problema Alec, tienes miedo de perderla, pero escucha yo te ayudare.
-tu, porque arias eso.
-escucha tú no eres el tipo más agradable que he conocido… pero la amas y ella a ti y yo quiero que sean felices, a mí no me interesa rose, ella es linda no lo niego y tienen muchas cualidades peor no es mi tipo de chica ¿sabes?, yo prefiero a las chicas más…como yo.
-y según tu como piensas ayudarme.
-bueno tuve una visión, en este mes tú y rose arreglaran las cosas, pero ella sigue pensando que no confías en ella y ahí cuando entro yo, la invitare a salir, ella te lo comentara y tu aceptaras y le dirás que todo está bien.
-ese es tu brillante plan salir con ella.
-escucha, ella quiere que tu confíes en ella y sabe que tú me odias, así que, que mejor prueba de tu confianza.-por mucho que lo odiara tenía razón esa sería una prueba de mi confianza.
-está bien y solo aras eso.
-oye lo que pase en el transcurso del mes es tu problema…ahora si me permites tengo que cazar.-y se giró para ir pero lo detuve.
-gra…gracias.
-oh Alec te amo.-dijo jugando como siempre y luego riéndose.
-imbécil.
-así me amas.- y luego se fue.
Bueno ahora solo me quedaba confiar en james y esperar que su visión se cumpla.
Por lo pronto decidí hablar con rose. Así que fui a su habitación y toque la puerta, pero no me abrió así que me tome l atrevimiento de entrar, no había nadie, pero en su cama había ropa y luego escuche la regadera.
-¿Heidi eres tú?, olvide mi ropa podrías pasármela.-y en eso del baño salió rose con una toalla blanca enredada en su cuerpo mojado.-Alec, ¿qué haces aquí?-pregunto pero yo no podía responder nada solo la miraba, la toalla que traía dejaba al descubierto gran parte de sus piernas y bueno no la cubría mucho.
-y vas a hablar o me vas a mirar como tonto todo el día.-decía mientras me sonreía.
-yo…lo siento.-dije un poco nervioso.
-que pasa Alec, nervioso.
-no mucho, solo que es muy hipnotizante verte tan…
-claro, ahora que quieres.
-solo quiero hablar.
-pues como veras ahora estoy ocupada.-dijo y tomo su ropa.
-puedo esperar.-dije y ella se metió al baño y luego de 20 minutos salió y se veía preciosa, traía un short corto de mezclilla y una camisa de tirantes blanca con botines cafés, una chaqueta de cuero café y su pelo suelto.
-sigues aquí.
-sí, tu y yo debemos hablar. ¿Es verdad que amenazaste a Corín?-ella puso una cara de molestia y diversión.
-sí, pero yo no diría amenazar, más bien fue una advertencia…lamento si asuste a tu novia, pero no dejare que me siga molestando.
-Corín no es mi novia y no me molesta que le des un advertencia, creo que se la mereced después de todo.-ella sonrió y luego se acercó a la gran ventana de su cuarto y abrió las ventanas, el sol brillaba mucho.
-bien, entonces creo que saldré un momento, si me disculpas.-dijo y salto por la ventana y corrió rumbo a la ciudad. Yo la seguí aunque no muy de cerca para que no se diera cuenta, ella paseaba por la ciudad y todo esos humanos no dejaban de mirarla y decirle cosas, aunque ella los ignoraba.
Camino un buen rato y luego se detuvo en una joyería donde en el escaparate había una gargantilla de diamantes, oro blanco y rubíes, pareció gustarle, pero no lo compro y siguió caminando. En ese momento tuve la idea de comprárselo, así queme dirigí a la tienda y compre aquella gargantilla. Luego me dirigí al castillo y como rose aun no regresaba puse el collar en su cama con una nota.
POV ROSE.
Había salido a dar una vuelta por la ciudad, para despejarme, pero no había servido de mucho seguí pensando en el…siempre en él, así que decidí regresar al castillo, por la vía rápida y aparecí en mi habitación, y note algo extraño en la cama esta una caja muy bella y tenía una nota.
No espero comprar tu perdón, pero espero que te guste.
Alec Vulturi.
Abrí la caja y vi que era la gargantilla que había visto en el escaparate de aquella joyería, lo que significaba que Alec me había seguido, tome la caja y fui a su habitación, y entre sin tocar.
-¡me seguiste!!!-le dije enojada.
-te gusto el obsequio.
-por qué lo hiciste.-el sonrió.
-perdón, pero yo no te seguía yo caminaba por la calle y te vi admirándolo, así que dije ¿por qué no?
-Eres un mentiroso.-dije y le avente el collar y salí del cuarto, aunque no llegue muy lejos por que el me alcanzó y me cargo.
-¡¡¡bájame!!!-grite enojada.
-no
-¡bájame!
-no
-bájame.
-no
-gritare.-dije amenazándolo.
-grita.
Entonces comencé a gritar, y él me bajo pero me atrapo entre la pared y su cuerpo, no podía evitar que su proximidad me siguiera poniendo nerviosa. Él lo noto y me apretó más. Esto no podía seguir así, yo tenía que hacer lo que él hacía para ponerme nerviosa. El me sujetaba de la cintura muy fuerte así que no podía escapar, desaparecer tampoco era una opción, bien creo que era hora, así que comencé a subir mis manos por su frio pecho y dios esto era difícil, sino fuera tan perfecto y…no, no concéntrate, dos botones de su camisa estaban sin abrochar así que seguí el camino que llegaba hasta su cuello y luego lo hacer que más lentamente hasta mí, él se dedicaba a mirarme muy intensamente, luego mi otra mano la pose lentamente en su mejilla y me acerque a él, nuestros rostros estaban a centímetros, así que hice mi último movimiento y roce sus labios con los míos, no fue un beso, pero fue suficiente para que Alec se relajara y yo pudiera escapar, el problema era que ahora no quería escapar, pero no, no podía quedarme así, aproveche que el roso de nuevo sus labios y entonces lo aleje de mí y salí corriendo lo más rápido que pude.
les gusto??
quieren que se reconcilien pronto o tarden mas??
chicos por favor comenten y gracias por leer