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Apareciste tu — capítulo 12
POV ALEC.
Rose había sido muy lista al distraerme de tal manera, no podía olvidar el roce de sus labios está apunto de besarla pero escapo y me dejo como un tonto en el pasillo. Ahora debía encontrarla y comenzar a recuperar su confianza. Decidí seguir su olor, pero era difícil, cambiaba mucho de dirección, como si no supiera a donde ir, pero en ese momento sentí su olor más reciente y lo seguí hasta aquel árbol donde ella pasaba el tiempo, estaba sentada en las ramas se veía hermosa. Escale las ramas hasta llegar a su lado. Su semblante era un poco apenado ya que no me miraba a los ojos.
-lo siento.-dijo sin mirarme.
-porque te disculpas.
-por lo de hace rato yo no debí…hacer eso.-ahora comprendía todo, ella esta apenada por haberme seducido, aunque francamente yo lo quería.
-creo que yo te orille a ese extremo.
-aun así, eso no es bueno…
-Hey calma todo en el pasado si?-levante su cara con uno de mis dedos y nuestras miradas se encontraron, un destello rojizo se escapó de sus dorados ojos, y no pude evitar sonreír.
-el pasado, es pasado
-bien.-dijo sonriendo.
-ahora porque no me cuentas algo de ti?
-no hay mucho que contar…mi vida no es muy interesante.
-a mí me interesa.-ella sintió y comenzó a contarme todo lo que le gustaba y desagradaba, también yo le conté algunas cosas mías, pasamos todo el resto de la noche hablando, yo quería saber cada detalle de ella, conocer su vida y sus pensamientos, quería que sus alegría fueran las mías y quería aliviar sus penas y hacerla feliz.
El tiempo transcurría tan lento cuando no estaba con ella, me hacía falta su presencia para completar mi existencia y llenar mi vida, los días pasaban y yo cada vez recuperaba un poco más de su confianza, aprovechaba cada oportunidad para estar con ella, la acompañaba a cazar, a pasear y practicar, ella se había vuelto muy buena peleando y hoy se uniría a los demás en los entrenamientos generales. Ya hoy se cumplía el mes para la visión de james.
Pero ahora me dirigía a buscarla. Toque en su habitación.
-adelante.-dijo con esa linda voz.
-lista.-dije viéndola de pies a cabeza, se veía tan increíble.
-sí creo que sí, pero…Alec podrías dejar de mirarme así.-ella bajo su cabeza y yo solté una leve carcajada.
-lo siento es que te ves muy linda.
-claro…mejor nos vamos.-salimos de su habitación y caminamos al claro, donde practicábamos.
-Hey miren, hoy se nos une rose.-dijo Félix anunciándolo al mundo.
-gracias Félix.-dijo rose con una mezcla de sarcasmo y diversión.
-y miren viene con Alec, pero que sorpresa.-dijo todos rieron por lo bajo.
-solo por eso te pateare más fuerte.-dijo rose riendo. Y yo solo sonreía
-¿eso crees?-la reto Félix.
-estoy segura.-continuo rose.
-bien creo que comenzaremos.-dijo Demetri, riendo del espectáculo.-rose y Félix, porque no nos hacen el honor.
Ellos asintieron y toda la guardia reía y hacía apuestas, todas se inclinaban por Félix, pero aun no conocían a Rose. Demetri dio la señal y ellos comenzaron, Félix la superaba en fuerza, pero creo que en inteligencia ella era mejor, era muy calculadora, iban bastante parejos al final con un ágil movimiento que yo y el mismo Félix le habíamos enseñado lo tiro al suelo y lo venció. La guardia estaba bastante animada y Félix parecía… ¿feliz?
-me enseñaste bien.-dijo rose.
-lo se, soy un gran maestro.-ellos rieron, luego Félix se acercó a su oído y susurro algo que no escuche, ella volteo a verme y luego le dio un codazo.
POV ROSE.
Hoy me unía al entrenamiento grupal, con toda la guardia, estaba muy nerviosa pero como siempre Alec, estaba ahí para apoyarme, en este mes él se había ganado mucha de mi confianza y creo que había llegado la hora de perdonarlo. En eso alguien toco en mi puerta.
-adelante.-dije.
-lista.-dijo Alec viéndome de pies a cabeza, lo que me hizo bajar mi cabeza.
-sí creo que sí, pero…Alec podrías dejar de mirarme así.-el soltó una leve carcajada.
-lo siento es que te ves muy linda.
-claro…mejor nos vamos.-dije y salimos de mi habitación y caminamos al claro, donde practicábamos.
-Hey miren, hoy se nos une rose.-dijo Félix anunciándolo al mundo.
-gracias Félix.-dije agradeciéndole que ahora todo el mundo posara sus miradas en mí.
-y miren viene con Alec, pero que sorpresa.-dijo todos rieron por lo bajo. Yo no pude evitar ponerme un poco nerviosa pero lo oculte.
-solo por eso te pateare más fuerte.-dije rose riendo, para ocultar mi vergüenza mientras Alec solo sonreía.
-¿eso crees?-me reto Félix.
-estoy segura.-dije continuando con el juego.
-bien creo que comenzaremos.-dijo Demetri, riendo del espectáculo.-rose y Félix, porque no nos hacen el honor.
Nosotros asentimos y toda la guardia reía. Demetri dio la señal y comenzamos, Félix me superaba en fuerza, pero creo que en inteligencia yo era mejor, era muy calculadora un habito que aprendí de Alec, íbamos bastante parejos al final con un movimiento que Alec y el mismo Félix me habían enseñado lo tire al suelo y lo vencí. La guardia estaba bastante animada y Félix parecía… feliz y orgulloso
-me enseñaste bien.-dije yo.
-lo sé, soy un gran maestro.-nos reímos, luego Félix se acercó a mi oído y susurro:
-creo que deberías regalarle una foto a Alec, por que no deja de mirarte y te va a desgastar.-yo voltee a donde se encontraba Alec, y efectivamente me miraba. Yo le di un codazo a Félix.
-oye es la verdad.-respondió.-y mira quien viene aquí.-dijo alejándose. En eso sentí su alentó en mi oído.
-lo hiciste muy bien.-dijo con esa voz tan seductora.
-gracias, fue muy divertido de hecho.-el rio y entonces sentí una mirada penetrante, voltee y…Corín me miraba con odio.
-pasa algo.-dijo Alec notando mi cambio de humor.
-no solo…nada.-él se acercó a mí y tome mi cara con sus manos, pude sentir aún más el enojo de Corín.
-Alec, basta.-dije y el quito sus manos y su semblante se volvió triste.
-lo siento.-dijo apenado y triste.
-no es eso Alec…es que Corín nos mira y…no quiero lastimarla más.-Alec me sonrió y me dejo deslumbrada.
-siempre preocupándote por los demás.-yo solo le sonreí.
-bueno chicos, debemos seguir.- dijo Demetri y ahora teníamos que continuar. Las horas pasaron rápido y cuando todo termino regrese a mi habitación con Alec, en eso james se cruzó en nuestro camino.
-ola bells, como te fue en tu entrenamiento.-dijo con una de sus deslumbrantes sonrisas.
-bien, me fue muy bien.
-eso es genial, porque para celebrar no salimos a dar un paseo.-yo me quedé sorprendida, no sabía que decirle, y además Alec estaba presente sé que a él no le agrada james.
-yo no sé James es muy lindo de tu parte pero…
-ve.-dijo Alec, yo me quedé sorprendida no esperaba que el aceptara que yo saliera con james.-te lo mereces.
-entonces creo que iremos a pasear.-dije aun confundida.
-bueno bells paso por ti en una hora.
-ok.-james dio media vuelta y se fue.
-enserio no te molesta que salga con james?-pregunte aun dudando.
-confió en ti.-se limitó a responder, yo sonreí y lo abrace muy fuerte. El correspondió a mi abrazo de igual manera.
POV ALEC.
James ya había invitado a rose a la cita, debo reconocer que me moría de los celos solo de pensar que ella saliera con otro, pero confiaba en ella y también confiaba en que ella sintiera lo mimos por mí. Ahora debía preparar todo para esta noche, rogar que ella me perdonara y me amara.
Pase el resto del día preparando todo y cuando había terminado, fui a su habitación y coloque un ramo de rosas como hacia diario el último mes, pero esta vez eran azules, también deje una nota y luego me dirigí a mi habitación y comencé a leer un libro no sé cuánto tiempo paso, pero luego la sentí llegar, mi rose, ya había llegado, solo esperaba que aceptara mi invitación. Continúe leyendo mi libro y cuando faltaban 2 horas, me di un baño, me cambie y me dirigí a la sala de música, aún faltaba una hora, para que rose llegara, así que me puse a tocar. Tiempo después su olor me inundó, entonces voltee y ahí estaba ella, tan bella como siempre.
POV ROSE.
Me había cambiado y arreglado para mi cita con james, pero me sentía mal, como si engañase a Alec, pero no tendría por qué sentirme así, después de todo no eras nada. En eso tocaron en mi habitación y entro james.
-hola bells.-dijo sonriendo como siempre.-lista.
-hola, si lista, vamos.-dije y salimos de mi habitación y comenzamos a caminar, yo solo voltee a ver la puerta de Alec.
Caminamos por el centro de volterra y platicamos de cosas sin sentido, pero el noto mi falta de ánimo.
-no te divierte?-pregunto algo ofendido.
-claro que si…es solo que siento que…traiciono a alguien pero…no tengo a quien traicionar.
-y ese alguien no es Alec.-yo baje mi cabeza.-no te ofendas bells, pero tú y el no soy muy discretos, todo el mundo en la guardia sabe que sienten algo el uno por el otro.
-no sé si el siente lo mimo por mí.
-no escuchaste lo que acabo de decir, él te quiere hasta un niño se da cuenta de eso.
-gracias…por todo.-dije con una sonrisa.
-no hay de que bells, solo se feliz.-ahora regresemos al castillo.
Caminamos hasta el castillo y yo me fui directo a mi habitación, entre y vi que eran más rosas de Alec. Y traían una tarjeta.
¿Mi precioa Rose aceptarías Sali con este torpe y viejo vampiro?
Si tu respuesta es sí, te espero en la sala de música a las 9:30 pm,
P.D. te tengo una sorpresa.
Alec Vulturi.
Era un perfecto ramo de rosas azules, eran muy lindas y tenía que reconocer que en este mes él se había comportado muy bien, creo que había llegado el momento de perdonarlo.
A un faltaban 7 horas para las 9:30, tenía bastante tiempo, así que decidí escuchar música para pasar el tiempo. Pero me quede dormida.
Cuando desperté ya eran las 8:30, tenía una hora antes de ver a Alec así que rápido me duche y me cambie, me puse un vestido blanco con escote de corazón y un cinturón negro justo debajo del busto, con unos zapatos negros y un abrigo negro y peine mi cabello suelto. Salí de la habitación corriendo solo faltaban 10 minutos, para encontrarme con el hombre de mi vida. Llegue a la sala de música y el tocaba el piano, cuando me sintió dejo de tocar y se levantó despacio, me sonrió y se acercó hasta mí.
-significa que me has perdonado.-dijo viéndome a los ojos y sonriéndome.
-si.-fue lo único que salió de mi boca.
-entonces sígueme.-tomo mi mano y me llevo al jardín y me entrego un antifaz.
-póntelo.-me pidió con una deslumbrante sonrisa.
-porque.-pregunte poniéndome el antifaz.
-para que no veas tu sorpresa.-me dijo.
-y entonces como voy a ver el camino.
-fácil.-dijo levantándome en sus brazos.-yo te llevo.
Alec comenzó a correr y yo me aferraba a el de su cuello, se veía tan lindo y su olor me enloquecía, luego de un rato de detuvo y me puse delicadamente en el suelo.
-llegamos.-dijo en mi oído. Yo me quite el antifaz y vi que estábamos en un hermoso prado son un lago y un rió y en el lago había flores de loto iluminadas, también había una manta en el suelo y velas por todo el lugar y la luz de la luna lo hacía un más hermoso.
-es hermoso.-dije en apenas un susurro. Él se acercó por detrás y me tomo de la cintura y me estrecho contra él.
-para mí no hay nada más bello que tú, y te juro que ya no puedo tenerte lejos de mí, quiero estar a tu lado, quiero hacerte la mujer más feliz del mundo y sobre todo quiere decirte que… te amo.-no podía dar crédito a lo que mis oídos escuchaban, Alec me amaba.
-yo te amo.-dije y cuando Alec lo escucho me levanto en sus brazos y me dio vueltas luego me bajo y…
POV ALEC.
-para mí no hay nada más bello que tú, y te juro que ya no puedo tenerte lejos de mí, quiero estar a tu lado, quiero hacerte la mujer más feliz del mundo y sobre todo quiere decirte que… te amo.-le había dicho todo lo que mi viejo y muerto corazón había sentido durante tanto tiempo desde que la vieron por primera vez mis ojos.
-yo te amo.-dijo mi rose con un tono de verdadera ternura y amor. Al escucharla la levante en el aire y le di vueltas luego la puse suavemente en el suelo y…la bese. Fue un beso dulce, sentía sus labios perfectos encajando con los míos su aliento era dulce y extasíante y su lengua danzaba dentro de mi boca con dulzura y pasión, sus labios eran lo más maravilloso que había probado. Y lo mejor de todo es que ella era mi solo mía, MI NOVIA.
-te amo.- dijo dentro del beso, yo la estreche a un más junto a mí.
-yo te amo.-dije mirándola a los ojos, ella me sonrió.-y porque te amo te pido perdón por no haber creído en tu palabra…sé que no tengo excusa pero…está muy celoso, solo el hecho de pensar que…fueras de otro me…mata.
-pero yo soy tuya y siempre será así, por toda la eternidad.-el que ella lo dijera lo hacía mil veces mejor.
Yo solo me limite a besarle de nuevo, ahora un poco más intensamente.
-aquí es hermoso, como lo encontraste.-dijo terminando el beso.
-bueno como ya lo he dicho la soledad es buena compañía, nadie sabe del solo tú.
-ven.-dije y la tome de la mano y la lleve a una manta que tenía en el suelo. Nos sentamos y yo abrace a mi novia, no me cansaba de decirlo.
-Alec, puedo pedirte algo?
-lo que sea.-dije muy seguro yo haría lo que fuera por ella.
-no quiero que dudes jamás que te amo.-dijo ella con sus bellos ojos dorados suplicantes, no pude evitarlo, me acerque a ella y la bese, cada vez que sus labios me tocaban me sentía en el cielo…dios cuanto la amo.
Cuando termine el beso, la mire a los ojos y le acaricie la mejilla.
-te juro que jamás dudare de ti.-ella me sonrió y yo la estreche contra mí, esperando que con ese gesto y mis besos sintiera mi amor, y supiera que jamás la haría sufrir, ni permitiría que alguien lo hiciera.
Pase con ella el resto de la noche, todo era perfecto, tenía mi mano entrelazada con la suya, la luna brillaba en el lago, todo el lugar resplandecía y tenía la mejor compañía del mundo a mi lado. Mi Rose.
En algún momento ella se quedó dormida y yo la lleve en mis brazos hasta su habitación, la deje en la cama y la observe dormir, se veía majestuosa. Alrededor de las 10 de la mañana despertó miro alrededor confundida y luego su mirada se encontró con la mia, se levantó y corrió al sillón donde yo estaba sentado y se sentó en mi regazo, al principio me miro apenada, como si estuviera mal lo que hacía, pero en absoluto no era así.
-buongiorno amore mío.-dije en su oído, sabía que ella me entendía perfectamente, ya que ella conocía el idioma.
-buon giorno la mia vita.-dijo con su tono tan encantador.
-cómo dormiste?-dije recordando como hablaba en sus sueños.
-bien…soñé contigo.-dijo mirándome a los ojos.
-lo se.-respondí y ella me miro confundida.
-como lo sabes.
-hablas en sueños.-ella abrió sus ojos como platos.
-¡no!-dijo totalmente apenada, yo me reí ante su expresión.-que es lo que dije.
-decías mi nombre y también que…me amabas.-ella se relajó y sonrió.
-eso ya lo sabes.
-lo sé pero es bueno escucharlo.
-te amo.-me dijo, y la bese…