Más allá de la magia — capítulo 15
**Ante todo pediros disculpas a todos por haber tardado en escribir el siguiente capítulo. He estado muy ocupada por problemas personales.****Este capítulo estará dividido. Primero será narrado por Malfoy, ya que Hermione está inconsciente.****Espero que os guste el capítulo y me deis vuestra opinión. :)**Muchas gracias a todos. ------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ Cuando Viktor Krum posó a Granger en el suelo, se formó un gran circulo alrededor de ella. Todo el mundo estaba en tensión, queriendo saber qué había ocurrido. Todo el mundo, excepto Pansy. - Creo que ya queda demostrado que los sangre sucia son unos inútiles - se burlaba la Slytherin. La sangre que corría por mis venas comenzó a hervir de rabia. Agarré a la chica por los hombros. - ¡No vuelves a decir eso! - le grité mientras la sacudía con violencia - ¿Lo has entendido? Pansy estaba temblando de miedo, pero a la vez sus ojos me miraban sorprendidos.Al darme cuenta de lo que estaba haciendo, la empujé contra el suelo y me dirigí hacia el circulo. Comencé a empujar a todo el mundo con violencia. Mis ojos se volvieron a topar con el cuerpo. Sentí como mi corazón volvía a detenerse. - ¿Se va a poner bien? - preguntó Potter a Dumbledore con miedo. - No lo sé, Harry - alzó la mirada hasta encontrarse con Krum - ¿Dices que la encontraste ya así? Krum estaba tenso, con la expresión seria. Estaba muy preocupado. - Sí señor - afirmó - Fue detrás de un animal. Cuando la alcancé, ya estaba inconsciente. - Os avisé que tuvierais cuidado con los animales del bosque - dijo son severidad. - Lo siento, ha sido todo culpa mía - se disculpó Krum. Bufé con fuerza. Estúpida Granger. Cómo pudo ser tan idiota. Dumbledore oyó mi bufido y me miró. Clavó sus ojos en los míos, con la cara inexpresiva. Intuí que estaba tratando de entender mi comportamiento, de leer mi mente.Me sentía incómodo, por lo que me di la vuelta y fui al castillo. La imagen de Granger invadió mis pensamientos todo el día. A la hora de cenar me acerqué disimuladamente donde estaba sentado Potter. Oí que Granger estaba bien, en un par de días se recuperaría. Pero, aún así, yo no estaba tranquilo. A las 3:00 aún seguía despierto. No conseguía dormirme. Había algo que me preocupaba, tenía un mal presentimiento. Me levanté y me dirigí a la enfermería. Por suerte, la única persona que había era Granger.Me senté a lado de su cama. Observé que aún estaba algo pálida, pero no tenía mala cara. Comencé a acariciar su pelo. - Estúpida Granger.. Si te llega a pasar algo.. - musité en bajo. Al ver que Granger estaba bien, me quedé más tranquilo. Pero aún tenía ese mal presentimiento. Decidí quedarme con ella para estar más calmado. Pasaron las horas mientras yo observada a Granger dormir. Estuve alerta en todo momento. Cuando eran las 6:00, decidí irme antes de que todos se despertaran. De repente, vi algo encima de la mesita. No me había percatado de que había un ramo de flores encima de ella. Me acerqué a verlas. Tenían una nota: **"Ya me he enterado del incidente del bosque. Ojalá hubiera ido contigo, lo siento. Espero que te mejores pronto. Tengo ganas de estar contigo. "**George Fruncí el ceño al leer "tengo ganas de estar contigo". ¿Quién demonios se creé que es ese payaso? Incitado por la rabia, agarré la cabeza de Granger y, sin levantar su cabeza, me agaché para besarla. La besé con ternura. Nunca había besado a nadie con ternura, pero no me disgustó. Cuando me aparté, observé que las mejillas de Granger se teñían de rojo y su boca formaba una leve sonrisa dulce. Deseé que se despertara, pero no lo hizo. Aún así, sonreí satisfecho.Me dirigí hacia la puerta, pero antes de salir por ella, me giré para mirarla por última vez. - Mejórate pronto, Granger.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ Sentía como mis piernas comenzaban a fallarme. Llevaba corriendo sin parar horas, aunque no sé de qué estaba huyendo.De repente, me encontraba en un valle rodeado de árboles. Sin salida.Noté como mi corazón latía asustado, como mis piernas temblaban.Entonces, descubrí de que huía. Lord Voldemort apareció tras los árboles, con paso firme. Se dirigía hacia mí, mientras esbozaba una sonrisa tétrica. Quería huir, pero mis piernas no me respondían. Intenté gritar, y tampoco pude. Sabía lo que me esperaba. Decidí rendirme y esperar a la muerte.Pero entonces, una luz apareció, penetrando directamente en Voldemort convirtiéndolo en cenizas. Sentí unas manos frías agarrando mi cabeza. Unos labios fríos, pero llenos de dulzura rozaron los míos. Quería corresponder ese beso. Pero no podía moverme. Cuando el beso cesó, sentí felicidad a la vez que tristeza. No sabía quién era, pero no quería que dejara de besarme. De repente, se formó un agujero bajo mis pies. Comencé a caer, pero no sentía miedo. Al final del agujero había una luz blanca. Cada vez era más intensa. Era una luz cálida. - Hermione - oí una voz a lo lejos. Comencé a abrir los ojos lentamente. Visualicé a la persona que me llamaba. Era Harry. También estaba Ron y George. - Hermione ¿estás bien? - me preguntó George asustado mientras aferraba mi mano con fuerza. Asentí con la cabeza. No tenía fuerzas para hablar, aún estaba muy débil. - Vaya susto que nos has dado - dijo Ron con cara preocupada. - Voy a avisar a la enfermera de que ya te has despertado - dijo Harry. Cuando la enfermera vino, me miró con recelo. Ella había intuido que despertaría en dos o tres días, pero no tan pronto. Eso hizo que me acordara de Lord Voldemort y la escena del bosque. Un escalofrío recorrió mi espalda. Decidí ir a ver a Dumbledore para contarle lo que había ocurrido en el bosque. George me acompañó, ya que aún estaba muy preocupado por mí. - Pasad - nos dijo Dumbledore al vernos en la puerta. George y yo entramos. Nos sentamos esperando a que Dumbledore hablara. - Hermione, sé que eres una chica inteligente - comenzó a decir el director - Por eso, estoy seguro de que no desobedeciste las indicaciones que os di. - Por supuerto que no - me defendí. - Bien. Entonces, cuéntame. Tragué saliva y comencé a recordar. - Estábamos caminado por el bosque. Decidimos separarnos en grupos para que fuera más fácil encontrar la rosa. Yo fui con Viktor, Harry y Ron. De repente, empecé a oír una música. Oí como se iba acercando. Ese sonido comenzó a meterse dentro de mí, haciendo que me relajara. Vi una pequeña criatura que me miraba. Una voz en mi cabeza me dijo "síguela". Cuando Viktor me preguntó dónde iba, la voz de mi cabeza le contestó por mí. Cuando llegué a un gran valle, la música dejó de sonar. La extraña e inofensiva criatura ya no estaba. En su lugar había una sombra. No tenía forma. Intenté verle la cara, pero llevaba una capucha. Me apuntó con su varita y me desmayé - Se me pusieron los pelos de punta al acordarme del frío que sentía cerca de la criatura. Observé como Dumbledore no mostró ninguna sentimiento a lo largo de mi explicación. Entonces me sonrió amistosamente y me hizo un gesto. - Gracias Señoria Granger. Pueden irse. Seguí las ordenes y salí junto a George. Estaba segura de que Dumbledore me ocultaba algo. Y pensaba averiguarlo. Caminaba junto a George, sin dejar de pensar en lo ocurrido. No sabía muy bien por qué, pero tenía miedo. Tenía la sensación de que algo malo iba a pasar.De repente, un pensamiento se cruzó en mi mente. **- Ah, George -**me detuve para mirarle - Muchas gracias por lo de esta noche. George arqueó una ceja mientras me miraba con ojos confusos. - ¿A qué te refieres, Her? - preguntó George desorientado. - ¿No estuviste por la noche en la enfermería? - No. No permiten visitas por la noche. ¿A qué viene esa pregunta? - preguntó el chico con recelo. Si George no estuvo ayer en la enfermería. ¿Quién me había besado? Encontré la respuesta a mi pregunta en el chico rubio que estaba apoyado en la pared. Me miraba fijamente con sus ojos azules mientras esbozaba una sonrisa pícara. ¿Malfoy? Me resultaba extraño pensar que Malfoy había estado conmigo en la enfermería por la noche, y más que me hubiera besado con dulzura. - ¿Hermione? - interfirió George en mis pensamientos. Miré hacia él y le sonreí con ternura. **- No te preocupes. Serían imaginaciones mías -**mentí desesperadamente. Observé como George seguía mirándome con recelo, pero aún así, sonrió. Cuando volví a mirar hacia Malfoy, ya no estaba. Me pregunto si Malfoy estuvo preocupado por mí.