← Historia 142430 · de
Historia 142430 — capítulo 8
Liam está en la cocina, preparándose algo de comer, yo estoy sentada en el sofá, encogida, y con algo de sueño. Liam vuelve con un sandwich y se sienta a mi lado, intentando animarme.
-¿Quieres un poco?- Me ofrece sandwich, sonriendo.
-No… gracias.- Le sonrío débilmente, como puedo. Son las 4 de la madrugada y tengo mucho sueño, solo quiero irme a dormir, pero no sin antes saber por qué Zayn ha hecho esto.
-Supongo que querrás hablar del tema… o quizás no, no sé, nunca he entendido a las mujeres.- Su comentario me hace reír y asiento.
-Sí que me gustaría hablar de ello, ¿Por qué ha sido tan cabrón?-
-Él no es así, solo que… es complicado, Adriana.-
-Yo lo veo bastante simple.-
-Pues es complejo, Adriana.- Suena el teléfono de Liam, lo coge. -¿Qué pasa?- No consigo oír quien está al otro lado del teléfono. -No, esta noche no voy a ir a dormir, voy a arreglar algo que no he roto, como de costumbre. Sí… vale. Llámame si tienes noticias. Adiós.-
-¿Quién era?- Le miro, desanimada.
-Harry, no es nada no te preocupes.-
-Sí, claro. Y voy y me lo creo.- Liam me mira y rueda los ojos.
-Zayn se ha pegado una de sus escapadas… estamos preocupados porque no son horas, pero no importa.-
-Sí que importa. Quiero que me cuentes por que se ha portado así conmigo.-
-Todas las mujeres que han pasado por su vida, que por cierto son menos de las que tú te crees… Lo han tratado como un juguete, entonces él ha decidido hacer lo mismo, ya no le importan los sentimientos de las chicas, le he visto hacer eso con muchas, pero nunca he visto la tristeza que vi en su mirada cuando le echaste el sermón.-
-¿Qué quieres decir con esa ''tristeza''?-
-Que él no quería eso, no quería sexo, se siente atraído por ti, pero ya no se acuerda de lo que es el amor. Créeme, le conozco demasiado bien.-
-¿Está enamorado de mí?-
-Sí, Adriana, lo está.-
-Pero… yo no hice nada…-
-¿No eres capaz de entender que por el simple hecho de ser tu misma, tal y como eres, puedes enamorar a cualquier hombre? Siempre te has subestimado Adriana, eres una mujer bella, agradable, dulce, cariñosa… Es normal que se haya enamorado, yo lo he hecho.- Me sonríe de lado. -No le des más vueltas, acuéstate a dormir, mañana verás las cosas más claras y con más calma.-
-Ya no tengo sueño…-
-Pues yo sí, y mucho, así que despeja el sofá, que me voy a echar a dormir.- Me quedo un poco sorprendida, el me mira y alza una ceja. -¿Qué he dicho?-
-No… nada. Solo qué… da igual déjalo.- Me mira con alzando una ceja y de repente ríe.
-¿Quieres que duerma contigo?- Me pongo roja como un tomate y me encojo de hombros, sin saber que decir.
-Si quieres…-
-Solo si quieres tú, yo llevo soñando desde hace mucho tiempo el dormir contigo.- Me arden las mejillas, por favor, que descarado está desde que tenía 14 años para acá… -Venga, vamos a dormir.- Se levanta del sofá y me extiende la mano, yo la agarro y me levanto, yendo delante de él hasta llegar a mi habitación. Destapa la cama y me mira.
-¿Qué?-
-¿Te importa si me quito la camiseta? Es que siempre me la quito para dormir…- Me mira, sonrojado.
-Sí, claro, no hay problema…- Me meto en la cama y él se quita la camiseta de espaldas a mí. Se da la vuelta y se acuesta a mi lado. Madre mía… que viva la pubertad.
-Buenas noches…- Me da un beso en la mejilla y sonríe.
-Buenas noches Liam.- Sonrío y me acurruco entre las sábanas.
Hmm… que a gustito se está aquí. No sé qué hora es, pero me da igual, no pienso abrir los ojos. Noto que unos dedos suaves y cálidos me acarician la espalda, me estremezco y abro un ojo con cuidado.
-Buenos días dormilona…- Estoy abrazada a él y con la cabeza apoyada en su pecho… por dios que vergüenza. Me aparto rápido y le miro, él me mira riendo.
-Lo siento… yo…-
-No te preocupes, no me molesta. Al revés.-
-Ah… vale.- Me quedo erguida en la cama y Liam no deja de mirarme, sonriendo. -¿Qué pasa?-
-Estás preciosa acabada de levantar.- Me sonrojo y miro hacia otra parte, Liam ríe a carcajadas.
-¿Disfrutas haciéndome sentir incómoda?-
-Disfruto haciéndote piropos.- Se acerca a mí y me da un beso húmedo en el hombro, y sube rozando sus labios por mi cuello, hasta llevarlos a mi oído. -¿No me dejas que te haga piropos?- Ese susurro me ha puesto a cien… solo Liam Payne hace las palabras tan sensuales.