← Historia 142430 · de
Historia 142430 — capítulo 9
-Sí… claro, no me molesta que me hagas piropos.- Digo nerviosa, e insegura. Él pasa su mano por mi brazo, hacia abajo, y acaricia mi vientre lentamente, es como una dulce tortura…
-Adriana…- Le miro a los ojos directamente y nos besamos, a la vez, apasionados y desenfrenados. Me atrae hacia su cuerpo, sin dejar de entrelazar su lengua con la mía, acariciando mi espalda. Se aparta, y roza su nariz con la mía. -Deberíamos desayunar.- ¿Qué que? Yo quiero desayunarte a ti, Liam Payne. Se levanta y se pone la camiseta, andando hacia la cocina. Lo decía en serio… me levanto y voy tras él, yendo a la nevera. Cojo una botella de leche y la agito. Le quito el tapón y bebo un trago. Mmm que fresquita. Liam me mira alzando la ceja y sonriendo de lado.
-¿Quieres?- Le ofrezco sonriendo. Se acerca y me besa de nuevo, relamiendo mi labio superior.
-Estabas manchada.-
-Ya…-
-Es una buena excusa, no digas que no.- Río y le doy un beso en la comisura.
-Bueno, las he visto mejores.- Sonrío y voy a un mueble, que está algo alto. Como siempre, me tengo que poner de puntillas. Antes de que me diera cuenta, Liam me está agarrando y sosteniéndome para que coja lo que necesite. Cojo un paquete de galletas de chocolate y le miro de reojo. -Ya puedes bajarme si quieres eh…- Ríe y me baja, dejándome prácticamente acorralada contra la encimera.
-Adriana, ¿te das cuenta de la constante provocación a la que estoy siendo sometido?- Pega su abdomen a mi espalda, susurrando cada palabra contra mi cuello.
-¿Y yo qué?- Me doy la vuelta, quedando a centímetros de sus labios, le muerdo el labio inferior y él mete las manos por debajo de mi camiseta.
-¡A la mierda todo!- Me quita la camiseta y yo beso su cuello, dando mordisquitos y dejando marcas en él. Nos besamos apasionadamente y le quito la camiseta, tirándola al suelo. Me sube en la encimera y baja los besos a mis pechos, pegándome a él casi sin dejar espacio para respirar. Me quita el pantalón y me deja en ropa interior, se para un momento y me mira de arriba abajo. -Eres jodidamente perfecta, Adriana.-
-Soy del montón.- Alza una ceja y niega con la cabeza.
-De eso nada, he estado con tías del montón, créeme. Y tú no eres del montón.- Le beso con todas mis ganas y él me corresponde igual. Quita con cuidado mi pantalón y acaricia mis muslos, dándome suaves besos en el mentón, yo entrelazo mis dedos en su pelo, pegándolo a mí. Se para un momento y me mira a los ojos, respirando agitado, me sonríe y le sonrío.
-¿Qué?-
-Te amo, Adriana Cohen.- Me sonrojo y le sonrío ampliamente, acariciando su nuca.
-Yo más, Liam. - Me besa y yo le correspondo, gustosamente. Me coge en brazos y me lleva a la cama, sin dejar de besarme. Me recuesta y se tumba encima de mí, acariciándome todo el cuerpo, le acaricio el cuello y el abdomen suavemente, bajando la mano por debajo de su ombligo. Se quita el pantalón, quedándose en bóxers negros y yo en ropa interior. Me mira mordiéndose el labio y quita el cierre de mi sujetador, empezando a masajear mis pechos suavemente. Me hace jadear, nunca pensé que su tacto fuera tan placentero. Por un momento me olvido del mundo, y me concentro solo en él, en sus ardientes ojos castaños. Me quita el sujetador y las braguitas con facilidad, y yo le quito el bóxer, dejando al descubierto su miembro. Con la palma de su mano acaricia mi sexo y me previene.
-¿Estás lista? Espero no hacerte daño…- Le miro alzando una ceja.
-No soy virgen, Liam.-
-Ya lo sé…- Me guiña un ojo y pone su miembro a la entrada de mi sexo, el simple hecho de su roce, me hace jadear. -Tú eliges. Puedo ser salvaje y desenfrenado, y hacerte gritar de placer y dolor, o puedo ser un niño bueno, como siempre he sido.- Me mira, excitado, relamiéndose los labios.
-¿Placer y dolor? ¿Quién te crees que eres? ¿Christian Grey?- Río burlona y le beso.
-No… no me va el sadomaso. Me va el sexo a lo bestia, te aviso.-
-Gruarg… adelante, gatito.- Río y él suelta una carcajada.
-Tú lo has querido…- Y de una fuerte embestida se cuela en mi interior, no puedo evitar soltar un fuerte gemido, agarrándome a su espalda. -Sh, tranquila… acabo de empezar.- Sonrío y me besa, apasionado, mientras me embiste, haciendo que gima desenfrenada, y que la cama rebote contra la pared. Es el mejor polvo de mi vida…
-Deberías de haberte metido a prostituto… ganas más que de cantante seguro…- Digo respirando entrecortada, y él ríe, jadeando a la vez que me embiste contra la cama.
-¿Puedes aguantar más?-Dice casi ahogado por sus propios jadeos y me mira a los ojos, sensual.
-Como me sigas mirando así, no creo…- Respiro agitada y me muerde el labio, concentrado, a punto de estallar, al igual que yo.
-Oh Adriana, sí…- Le viene el orgasmo y yo aguanto, para correrme a la vez que él.
-Sigue Liam, ¡Ah!- Liam suelta un gruñido desde lo más hondo de su pecho y se corre, haciendo que me corra yo también y teniendo un brutal orgasmo. Se queda dentro de mí, y me besa, agotado.
-Adriana…- Yo le acaricio el cuello y las mejillas, y se quita de encima, para dejarse caer en la cama, rendido al igual que yo. Me extiende sus brazos y me acurruco en su pecho, ambos estamos sudando del esfuerzo.
-Nunca pensé que iba a disfrutar tanto con nadie en la cama…-
-He perdido el control, he sido demasiado bestia contigo. ¿Te he hecho daño?-
-No mucho, no creo que hayas perdido el control… me has hecho disfrutar bastante.- Me mira, sonriendo.
-No te he hecho disfrutar ni una cuarta parte de lo que tú me has hecho disfrutar a mí, pequeña.- Me da un beso en la frente y cierro los ojos, quedándome profundamente dormida de nuevo.