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Historia 142462 — capítulo 11

La mañana del ocho de julio todo parecía estar muy tranquilo. Después de exactamente 52 días en la isla y un entrenamiento exhaustivo, se podía decir que los chicos habían mejorado mucho; pero lo más importante en realidad, es que habían conseguido entablar, se podría decir que fuertes, lazos de amistad.

Robin y Luna, las dos bastante sentimentales y artísticas, se entendían a la perfección y siempre se apoyaban mutuamente a la hora de los entrenamientos físicos. Thomas y Luke se habían llevado bien desde un principio, pero ahora eran prácticamente inseparables; James por su parte, había aprendido a soportar sus bromas y ahora, podía decirse que convivían en paz y armonía, aunque el morocho sentía un gran aprecio por la rubia, y si se habían hecho grandes amigos.

Si bien Brooke seguía pensando que Luna era una niña tonta por no estar orgullosa de sus poderes y seguía molestándole que usara su habilidad para escudriñar sus sentimientos con ella, podía decirse que ahora no era tan cruda a la hora de hablar con ella.

Alyson y Brooke se entendían perfectamente, las dos activas y a la vez polos opuestos, complementándose mutuamente. Brooke activa y enérgica, que no piensa las cosas antes de actuar y Alyson, pragmática y relajada, lógica ante todo.

Pero más allá de esos lazos particulares, los siete eran un gran grupo y todos se llevaban bien con todos; y eso tal vez es lo que más le preocupaba a Brooke, quien recostada en su cama esa mañana, pensaba en lo mucho que cambiaba su vida cada segundo que pasaba en la isla.

Extrañamente, la rubia se había despertado antes de que el despertador general sonará levantando a todas las almas que residían en aquella gran casa, esa mañana era especial, todo había cambiado, el ocho de julio, Brooke Robbinson cumplía 19 años. Pensó en sus nuevos amigos y todas las cosas que habían pasado juntos en tan poco tiempo, pensó en su madre  y su futuro hermanito, pensó en su padre y los miles de expedientes que llegaban a su oficina día a día, pensó en las gemelas Jane y Megan y todas las travesuras que estarían haciendo y por último pensó en su abuela, esa mujer que siempre había sido su inspiración y un modelo a seguir, recordó las muchas historias que le había contado para revelarle una verdad disfrazada, que pronto tendría que descubrir y sonrió al darse cuenta de que su abuela, toda su vida la había estado preparando para aquello.

-Pero… -susurró para sí misma- ¿Qué hago?

La alarma del despertador sonó justo en ese momento, interrumpiendo sus pensamientos. Alyson no tardó en salir despedida de la cama por una ráfaga de aire involuntaria.

-¡Mierda! -exclamó- el día que no me pase esto, voy a festejar toda la noche…

-No te olvides de invitarme -le recordó la rubia para hacerle notar que ya estaba despierta-

-Buenos días Rocket -le sonrió ella elevándose en el aire contenta y dejándose caer sobre la cama de la rubia- Feliz cumpleaños

Los ojos verdes de Brooke se iluminaron junto con su rostro, devolviéndole una sonrisa sincera de agradecimiento a su castaña compañera. La puerta del vestidor se abrió y la cabellera rojo vino de Robin se aproximó corriendo a las otras dos chicas y saltando en la cama abrazó a su amiga.

-¡Feliz cumpleaños Brookie! -Le grito al oído-

-¡Que no me llames así mierda! -exclamó la rubia quitándose a su amiga de encima-

-Feliz cumpleaños Rocket -Murmuró Luna desde un rincón-

-Gracias -se limitó a contestar la chica-

Se vistieron entre chistes y risas y juntas salieron de las habitaciones y se dirigieron a la cocina para desayunar. En el medio de las escaleras, Brooke sintió como alguien saltaba sobre su espalda y le depositaba un beso en la mejilla.

-Feliz cumpleaños Brooke -susurró Thomas y luego desapareció, tan rápido como había llegado-

-O' Connor, te voy a matar -susurró la rubia-

-Dejalo, es un inmaduro -le dijo James abrazándola- Feliz cumpleaños

-Gracias Jimmy

Luke le brindo un alegre abrazo y le susurró al oído sus felicitaciones. Durante el desayuno, la señora Parker puso frente a la cumpleañera un pastel en miniatura con un número diecinueve de color verde y una única vela encendida.

-Que todos tus deseos se vuelvan realidad Cariño -le dio un ligero abrazo y le sonrió amablemente-

-Buenos días jóvenes -Charles y Fiona saludaron al mismo tiempo-

Felicitaron a la rubia y entre todos le cantaron el feliz cumpleaños.

-Chicos, tengo algo que decirles -Dijo el hombre poniéndose serio de pronto-Creo que ya están listos y por eso -continuó- dentro de tres días tendrán su primera misión.

Exclamaciones de sorpresa, mezcladas con alegría y preocupación se escucharon durante unos segundos en la cocina, luego los siete chicos volvieron a prestar atención a Charles.

-No se entusiasmen mucho -aclaró sonriendo- la primera misión es como un ritual… donde las generaciones pasadas, nombrar sucesora oficial a su generación.

-Una pavada digamos -murmuró Luke-

-¿Voy a ver a mi abuela? -el rostro de Brooke se iluminó de repente-

-Exactamente -confirmó Fiona- regalito de cumpleaños…

La promesa de ver a su abuela la llenó de alegría y un renovado entusiasmo; si Charles se comprometía a llevarla con su familia de vez en cuando, seguramente ella podría prolongar su estadía, tal vez incluso para siempre.

Pero ese no era momento para pensar aquello, ahora tenía que disfrutar del momento y por eso, sonrió a todos sus nuevos amigos y sopló con fuerza para apagar la vela del pequeño pastel.

Por ser una fecha especial, los siete chicos fueron obsequiados con un día de descanso total, entonces, ni bien terminaron de desayunar, Thomas y Luke subieron corriendo las escaleras para ocupar rápidamente la consola de videojuegos; James y las chicas los siguieron divertidos.

James y Luna se sentaron en la mesa de ajedrez y se dispusieron a jugar, mientras Alyson se recostaba sobre el sofá con un nuevo libro en las manos.

-Genial… es mi cumpleaños y nadie quiere hacer nada conmigo -bromeó la rubia- ¿Robin, me estas escuchando? ¡BATMAN!

-¿Qué? -se quejó la chica sin mirarla- no me digas así

Brooke detecto la línea de visión de la pelirroja y dejó escapar una carcajada que sacó de sus pensamientos a todos.

-No pasa nada chicos, Batman ¿Vamos a hacer algo?

Robín amaba dibujar, cantar, pintar… podía hacer todo eso y mucho más.

Estaba prácticamente entrenada para ser una artista. Todo se le daba maravillosamente bien, su cuerpo se movía de forma grácil como una delicada bailarina mesclada con una odalisca  que sabe mover las caderas como ninguna otra.

Sus pinturas al óleo eran tan exquisitas como sus largas composiciones en piano. No había un día en su vida que no hiciera alguna de esas cosas. Pero últimamente, como le gustaba bromear a Rocket, su pasatiempo preferido era observar a Luke. El rubio la volvía loca, su risa, sus ojos, la forman en que fruncía el ceño cuando estaba pensando una respuesta ingeniosa. Todo Luke la traía de cabeza en realidad.

Pero ella, siempre fiel a su timidez característica, jamás había dicho una sola palabra de su obsesión. Aunque cada palabra que cruzaba con el rubio era tan tribal que podía aburrir a un muerto, ella se ponía tan colorada como su cabello y era incapaz de coordinar dos palabras en ninguno de los tres idiomas que sabía hablar.

Y por eso Brooke se estaba riendo, su amiga, como casi siempre, estaba observando al rubio mientras jugaba alguno de sus tontos videojuegos con Thomas.

-Batman -la volvió a llamar-

-Que no me digas así - reprochó la pelirroja volviéndose a mirar a su amiga- ¿Qué querés?

-Nada… me gusta interrumpir tu concentración

Brooke amenazó a todos con volar el edificio en pedazos si se quedaban sentados haciendo nada, ella era demasiado enérgica como para mantenerse sentada durante más de una hora y por eso, retó a todos sus compañeros a un viajecito lejos del campo magnético de Charles.

-Si se animan claro

Thomas sabía a donde quería llevarlos y moría de ganas por conocer ese lugar a la luz del día pero para eso, necesitaba que Brooke creara ese espacio entre el suelo y el campo magnético.

Los seis chicos quedaron muy sorprendidos del truco que Brooke les había enseñado y gracias a eso, pasaron una agradable mañana jugando y corriendo a orillas del río.

                                                                             *

El día fijado por Charles para el ritual de transición llegó antes de lo esperado. Sin darse cuenta, los chicos estaban subidos nuevamente al jet privado y encaminándose a un nuevo destino que obviamente ninguno salvo Charles y, tal vez, Fiona conocían. Estaban todos sumamente nerviosos, aunque no suponía un gran esfuerzo de su parte, el hecho de reunirse con las generaciones pasadas les hacía sentirse extraños, como si de alguna manera ellos estuviesen evaluándolos.

El viaje no fue muy largo. Apenas tres horas después habían cambiado de vehículo y se encontraban en las lujosas camionetas con vidrios polarizados.

El aeródromo donde habían aterrizado estaba algo apartado de la ciudad, pero las camionetas siguieron alejándose más y más hasta llegar a un descampado que solo tenía un galpón abandonado.

-¿Acá es la reunión? -Luna miró con desconfianza el lugar-

-Es un lugar seguro apartado del resto… -Explicó Fiona- Vamos a dentro que están todos esperándonos…

Los chicos se arreglaron el cabello y la ropa de forma instantánea mientas seguían a Fiona, Charles, Alana y Noah hacia el interior del galpón. El lugar estaba completamente abandonado, había un tractor destartalado a un lado y algunas carretillas y otro tipo de maquinarias en desuso, pero nada más; tres focos colgantes del techo le daban una lúgubre luz al lugar, haciendo que todo se viese envuelto en sombras.

Un hombre rubio que a todos les resultó conocido se acercó a Charles y le dio un abrazo, lo mismo hizo con el resto de sus compañeros y por último se acercó a Luke y lo estrechó fuerte contra sí.

-Estoy orgulloso de vos hijo -le dijo mientras le palmeaba la espalda-

-Gracias papá -contestó el chico con un nudo en la garganta-

-Soy Samuel, el padre de Luke -se presentó al resto- Envidia

Samuel Tyler, el padre de Luke y portador del emblema de la envidia  la piedra citrino los guió hasta donde todos estaban reunidos.

-Los ancianos no han llegado -explicó un hombre morocho mientras saludaba a sus compañeros- Damian Boswell, mucho gusto -saludó a cada uno de los chicos- Mi emblema es Libertad

Los chicos se miraron sabiendo que ese emblema pertenecía a uno de los dos especiales que faltaba en su generación.

-Chicos, bienvenidos -habló un hombre alto y muy delgado- Soy Jason Speirs, movimiento constante -levantó la mano y James se la chocó- ese es mi sucesor

-Bueno mis pupilos -Noah se sentó sin mirarlos- es hora que sepan cual es mi emblema. -anunció- En otras épocas fui el portador del emblema de la Inseguridad

-Inseguridad… si, sos como un cachorrito debajo de la lluvia -bromeó Alana- Lo mío siempre fue la ilusión…

-Mi emblema, el autocontrol -Charles miró a Alyson con orgullo-

-y por último, la nobleza y yo siempre fuimos buenas amigas -bromeó Fiona chocando sus manos con thomas-

-Son ocho -dijo Brooke- Sé que el equilibrio es de Donovan y claramente no va a venir a la reunión pero… -miró a Luna- El emblema de la bondad.

-Perteneció a Rosella… ella -Charles desvió la mirada- Falleció hace tiempo.

Ninguno dijo nada, pero todos entendieron que Charles y Rosella habían tenido algún tipo de relación amorosa y que a él aún le dolía su perdida. Brooke no pudo evitar pensar que la pobre seguramente había fallecido en alguna batalla porque, si Charles había dicho "hace tiempo"…

Sus pensamientos fueron interrumpidos por un ruido detrás de ellos, todos se voltearon a ver qué pasaba y descubrieron cinco figuras caminando hacia ellos.

-¡Abuela! -Brooke corrió hacia ella y se aferró fuertemente-

-Atrasado pero, feliz cumpleaños explosiva -le susurró con cariño su abuela-

De la cuadragésima primera generación solo quedaban cinco miembros; Charlotte Hansen ex portadora del emblema del equilibrio, William O'Connor abuelo de Thomas y ex portador del emblema de la nobleza, John Morgan, el portador del emblema de la libertad, Dawn Valtimore, dueña del autocontrol y Ariana Parker, la madre de Rosella y la portadora del emblema de la bondad.

-Ahora que estamos todos -dijo William- podemos empezar

¡Diez! es un número tan redondo que me gusta muchisimo. :) Aquí les traigo el nuevo capítulo, anunciando que ya nos acercamos a aquel momento en donde nos habíamos quedado anteriormente. 

Bienvenida mi querida Sophie, que anda comentando por ahí de manera activa y muy recurrente. (Eso tiene sentido?) 

Como siempre, espero que les guste el cap y sus comentarios son más que bienvenidos. 

Otra cosita ¿Qué les parece la nueva portada? A mi me gusta mucho. Espero que a ustedes también.

un beso enorme

Rouxie_Lupin

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