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Historia 142462 — capítulo 15

A las doce del mediodía del día siguiente, la cocina de la señora Parker estaba repleta de comida y también de chicos hambrientos. Debido a un cambio en las grillas horarias, los chicos se habían podido levantar más tarde, pero eso no significaba menos apetito a la hora del almuerzo.

Luke iba por su tercera ración de papas y aún tenía en el plato un buen trozo de carne para terminar. Luna, que jamás comía demasiado, solo estaba esperando respetuosamente a que el resto de sus amigos terminara; el ruido de los cubiertos chocando entre sí reinaba en la cocina generando un bullicio general que los chicos aumentaban con sus charlas y gritos.

Cuando todos estuvieron satisfechos, ayudaron amablemente a la señora Parker a levantar los platos y dejar todo en su debido lugar.

-Ayer no tuvimos actividades por la lluvia y hoy nos levantan mucho más tarde -Luna se dejó caer sobre su sillón favorito- ¿Qué estará pasando?

Era una pregunta que todos se hacían, si bien el tema del clima no podían controlarlo ellos, lo lógico hubiese sido que el teniente no quisiese desperdiciar ni un segundo del buen clima que había hecho toda la mañana.

Mientras esperaban que alguien se dignase a darles alguna instrucción, Thomas había decidido que, la mejor forma de invertir su tiempo era, sin duda alguna, molestar a Brooke.

Se acostó en el sofá donde ella estaba sentada, apoyando la cabeza sobre sus piernas.

-¿Estás cómodo? -preguntó irónicamente la rubia-

-No realmente

La chica, en respuesta, lo empujó haciéndolo caer al suelo. Él dejó escapar una sonora carcajada y se sentó nuevamente en el sillón.

Mientras Thomas buscaba la mejor manera de hacer enojar a Brooke, Robin observaba a Luke casi con adoración, como si él fuese un objeto invaluable de algún museo antiguo y el rubio era consciente de eso.

Su cabello dorado y lacio como los de un príncipe, sus ojos de un celeste muy claro casi semejante al gris, alto y de espalda ancha. Luke sabía que era un chico apuesto; desde su más tierna infancia lo había tenido muy claro y siempre había querido ser el chico por el que toda mujer, sin importar la edad, suspirase.

Presumido, egocéntrico, arrogante, coqueto. Así lo describían sus hermanas mayores siempre que podían. Según él, tenía una personalidad impactante, única, encantadora.

Por eso no decía nada cuando Robin lo miraba de aquella manera tan poco disimulada, estaba acostumbrado a recibir halagos, unas cuantas miradas no le hacían ningún daño.

El cuadro era realmente gracioso, pero Charles estaba orgulloso de eso; en el sofá de tres cuerpos, Thomas le estaba haciendo cosquillas a Brooke, que intentaba parecer enojada pero poco lo estaba logrando. Luna estaba perdiéndose entre los cojines de su sillón favorito mientras Alyson y James jugaban a las cartas de manera competitiva. Luke estaba sentado al revés en el poco espacio que quedaba en el sillón ocupado por Luna y Robin lo observaba desde la mesa, intentando disimular con un libro.

El hombre de las gafas cuadradas se acercó a ellos con una sonrisa en el rostro.

-Buenas tardes chicos -los saludó para llamar su atención- ¿Cómo están?

Vagas respuestas aquí y allá mientras se incorporaban para escuchar lo que Charles tenía para decirles. Él se rascó la barbilla dubitativo, buscando las mejores palabras para explicarse.

-El teniente se fue de la isla -largó al final-

-¿Cómo que se fue? -escandalizada Rocket empujó bruscamente a Thomas que se había apoyado nuevamente contra ella-

-Tranquilos -se apresuró a decir- él y la profesora Fuller decidieron que es hora de darle un nuevo estilo a sus lecciones…

-No sé si llego a comprender del todo -murmuró James dejando las cartas de lado-

-Lo importante chicos, es que durante una semana no tendrán ninguna clase, ni con Noah ni Alana… -suspiró- supongo que no esperaban esto pero…

Charles les explicó que no dejarían del todo su entrenamiento, el teniente les había marcado una rutina de ejercicios diaria para mantenerse en forma y Alana había dejado específicos juegos de lógica y rapidez mental para que ellos resolvieran.

-Pero en conclusión, no verán a sus profesores una semana, y ahora tienen un poco más de tiempo libre…

Y después simplemente se fue, sin explicarles porque se habían marchado sus profesores. Thomas pasó por encima de Brooke para chocar la mano extendida de su rubio amigo. Robin decidió que era el momento de marcharse para escribir en su diario un rato; Thomas y Luke salieron a jugar a la pelota y Brooke, al ver lo poco que le interesaba lo que estaban haciendo Alyson, James y Luna, se les unió en cuestión de segundos.

Después de algunas horas corriendo detrás de la pelota y, lógicamente de haber convertido varios goles, Brooke anunció que necesitaba un baño.

-Te vas porque no soportás perder -se burló Thomas-

-Si Tom, me voy porque no soporto perder ante un jugador tan bueno como vos -ironizó la rubia-

Las mejillas de Thomas se tornaron del mismo color que su cabello, la burla de Brooke no le había causado ni la más mínima gracia.

-Si te ofendes te mato -le dijo Luke-

-Nadie se ofende… -musitó el pelirrojo apartando la mirada de Brooke-

-Vamos Tom -dijo ella sonriente- ustedes viven molestando…

-Mentira -se defendió Luke- es él quien te molesta siempre

-Es lo mismo -contestó sin darle importancia- una bromita de nada…

-¡Nadie dijo nada! -exclamó el pelirrojo- ¿podemos seguir jugando Luke?

Brooke sonrió con suficiencia, molestar a Thomas era algo que le gustaba mucho, sobre todo cuando no lo tenía del todo planeado. Volvió a la sala, donde se encontró a James y Alyson en la misma posición, jugando un nuevo partido de ajedrez; se preguntó si en realidad alguno se había movido de su sitio.

Después de darse un refrescante baño y cambiarse la ropa, se recostó en la cama algo frustrada, tenían una isla de muchísimos metros cuadrados, pero no encontraban algo divertido para hacer.

La tarde estaba cayendo dando paso a una estrellada noche, tal vez podría ir un rato al río cuando oscureciera.

Robin en cambio, había aprovechado la tarde para escribir en su diario y luego se había dedicado a practicar viejas rutinas de baile; se estaba planteando enseñárselas a sus nuevas amigas para encontrar algo más en común que hacer.

El sueño encontró a Brooke mientras estaba recostada en la cama. Se durmió sin siquiera darse cuenta porque no estaba cansada, sino que estaba muy aburrida.

Unas horas más tarde, Alyson entró en la habitación para avisarle a la rubia que ya estaba lista la cena, pero la vio tan cómodamente dormida que no quiso despertarla; con cuidado la tapo con las mantas y luego bajo al comedor.

-¿Rocket no viene a comer? -preguntó la señora Parker- ¿se siente mal?

-Estaba dormida cuando la fui a buscar -contestó Alyson ocupando su lugar en la mesa- no quise despertarla… últimamente no está durmiendo mucho… ya saben…

-Nunca fue de dormir mucho igual -contestó Thomas-

-¿Qué querés decir?

-No, nada…

Se dio cuenta que era el único que conocía el lugar secreto de Brooke y sin saber muy bien porque, eso lo hizo feliz, como si fuese especial que la explosiva de Rocket le hubiese confiado a él y únicamente a él, su lugar. Se pasó el resto de la cena sonriendo, sin llegar a entender que era lo que le hacía sonreír.

El resto de los chicos no hizo ningún comentario, pero fue obvio que todos se dieron cuenta que algo raro ocultaban el pelirrojo y la rubia.

-Bueno chicos, yo me voy a mirar una película -anunció Luna después de la cena- el que quiere venir, que venga…

Alyson y Robin se unieron a la menuda chica rápidamente, James decidió que las iba a acompañar y Luke, cuando escuchó que iban a ver una de sus películas preferidas decidió quedarse también.

-Yo estoy algo cansado -dijo Thomas- mejor me voy a dormir…

Ninguno le dijo nada, pues ya todos estaban concentrados en la pantalla, unos minutos después la señora Parker les subió dos tarros grandes de pochoclos. Mientras Thomas, sin que nadie lo viera, se escabulló a la habitación de la rubia.

-Rocket… -susurró entrando con cuidado- sigue dormida -se contestó-

Hacía varios días que no podía verla tan tranquila y serena. Ella no era ni tranquila ni serena, pero desde la muerte de su abuela siempre estaba mal humorada o triste y el semblante tranquilo que tenía al dormir dejaba en el pelirrojo una agradable sensación.

Se quedó observándola un rato largo. Le acariciaba el cabello y siempre comprobaba que no tuviese demasiado frio o calor.

Casi cuarenta minutos después, la rubia se removió en la cama y despacio abrió los ojos.

-¿Thomas? -preguntó adormilada- ¿Qué haces aquí?

La rubia se refregó los ojos para ver mejor, pero cuando volvió a mirar el pelirrojo ya no estaba. <<Genial Brooke, ahora alucinas con el pelirrojo. Estas perdiendo la cabeza>> pensó antes de volver a dormir.

                                                                           


La mañana del día siguiente todos la aprovecharon para seguir la rutina de ejercicios que Noah les había dejado, así podrían utilizar la tarde para divertirse. Si bien no era una rutina difícil, estaba a la altura de las actividades que siempre les planteaba su profesor; pero él había sido muy cuidadoso en no dejarles combates de práctica porque para eso, necesitaban que alguien los estuviera vigilando.

James estaba algo preocupado, pero más que nada muy intrigado en porqué sus dos profesores se habían marchado al mismo tiempo. Charles no quería decirles a donde estaban y Fiona hacía varios días que tampoco aparecía; el morocho estaba comenzando a pensar que ella también se había marchado inesperadamente.

Ni siquiera la señora Parker, que siempre aparentaba saber todo, quería decir una sola palabra sobre el paradero de sus profesores.

Después del entrenamiento todos fueron a bañarse y cambiarse pues había traspirado mucho y a ninguno le gustaba estar tan sucio. Más tarde, James fue a reunirse con Brooke y las chicas en la habitación de la rubia; faltaba más de una hora para el almuerzo y Luke y Thomas habían desparecido.

-¿Qué están haciendo acá encerradas? -preguntó mientras cerraba la puerta detrás de sí-

-Robin trata de enseñarnos alguna de sus rutinas de baile -explicó Luna- pero somos un desastre.

-¿Tan mal? -se sorprendió mientras se dejaba caer al lado de Luna sobre la cama-

-Peor de lo que te imaginás -confesó Brooke-

-Bueno, los chicos no sé por dónde se perdieron…

Entre charlas y risas, las cuatro chicas y él se entretuvieron un rato.. A Brooke le fastidiaba no encontrar nada para hacer, le recordaba mucho a las tardes en la casa de su abuela, cuando todos dormían la siesta y ella se quedaba sola, sin hacer nada, aburrida.

<<Seguro Thomas y Luke se están divirtiendo>> pensó mientras suspiraba con cansancio pensando que podrían hacer ella y sus amigas.

No tuvo que pensar mucho, porque justo en ese momento, entraron corriendo a la habitación los dos chicos, agitados y alegres, como si acabaran de descubrir una mina de oro.

Saltaron sobre la cama de Alyson, que estaba desocupada, y rieron a carcajadas mientras se tomaban el estómago.

-¿Qué hicieron? -preguntó alarmado James, temiendo por su ropa interior-

-¡Nada! -exclamó Thomas-

-Entonces no entiendo porque se están riendo como dos idiotas -agregó Luna-

-Acabamos de ver a Noah en televisión…

-¿Cómo en televisión?

-Encontramos unas antiguas grabaciones de ellos cuando eran jóvenes…

A Brooke le pareció una idea interesante mirar esas grabaciones así que decidieron ir a mirarlas todos juntos.

En el primer video, estaban Charles y una chica que todos pensaron que debía ser Rosella, era muy hermosa y parecía estar siempre contenta; ambos señalaban divertidos un cartel, al mismo tiempo que la cámara lo enfocó más de cerca; era un restaurante de aspecto muy alegre y de ambiente familiar. La Cámara enfocó al padre de Luke saltando encima de Charles mientras Alana y Fiona se burlaban de él.

Rosella parecía indignada con aquel trato y empujó a Samuel lejos del morocho. De la nada salieron Jason y Noah y levantaron a la chica en vilo, alejándola del restaurante, en dirección opuesta a donde estaban yendo; la cámara capto todo aquello e incluso cuando arrojaron a la pobre muchacha a un extenso lago. Damian pasó justo en ese momento por delante de la cámara; gritando improperios para sus compañeros mientras saltaba encima de Noah y ambos caían al lago riendo a carcajadas.

Debía de ser Donovan quien llevara la cámara pues era el único que no había salido hasta ahora en el video; pese a todo, la escena era muy divertida, todos parecían realmente contentos y llenos de alegría…

-Esperen -dijo Brooke de repente- ya sé que podemos hacer para divertirnos 

Hola a todos! Aquí otro nuevo capítulo y bastante rápido. Espero que les guste.Este capítulo es medio pelo, pero de todos modos... espero de corazón que lo disfrutenMuchas gracias a las personas que comentaron el capítulo anterior. Rouxie_Lupin