← Historia 142462 · de
Historia 142462 — capítulo 3
Rocket se removió nerviosa en el asiento del avión. Si hubiese sabido que su abuela iba a convencerla de todos modos, tal vez habría intentado escapar por la ventana de su habitación; después de unas cuantas palabras cariñosas y otras no tanto, Charlotte Hansen logró convencer a su nieta de que se marchara con Charles, no sin antes pedirle que reparara el suelo que había destruido "por accidente". Luego simplemente se había marchado, con poca ropa y casi nada de valor.
Pero ella tenía muy en claro que estaba allí en un periodo de prueba, si no se sentía a gusto o algo, volvería a casa enseguida. Ese había sido el trato con su abuela.
La señorita Keeper estaba pasando por el pasillo justo en ese momento, la rubia aprovechó para preguntarle cuánto faltaba para llegar.
Si sigues interfiriendo en los motores del avión con tus habilidades vamos a tardar el doble -se burló Thomas.
Un muchacho pelirrojo había salido de la nada y ahora estaba parado frente a ella sujetándose de los hombros de la señorita Keeper.
A Thomas, lo que más le gustaba en la vida era fastidiar a Rocket. Lo había descubierto hacía apenas una semana, cuando el señor Fulton, James y ella habían ido a su casa para reclutarlo. Incluso aunque él sabía que irían a buscarlo, le había llamado mucho la atención la forma de actuar de aquel grupo tan extraño.
« Era bien entrada la mañana, pero Thomas no había podido dormir en toda la noche, fascinado porque por fin todas aquellas dudas que venían cultivando desde pequeño serían contestadas. El pelirrojo estaba envuelto en un cobertor, apoyado contra una pared frente a la puerta principal, esperando.
Su abuelo, desde pequeño le había dicho que, cuando fuera el momento, un grupo de gente iría a buscarlo para una misión muy grande que le había sido asignada desde su nacimiento. Desde esos días, Thomas no paraba de fantasear con superhéroes y grupos de rescate, pero nada iba a prepararlo para lo que venía.
Unas voces se escucharon desde afuera, pero el incapaz de creerlo se quedó donde estaba.
Toc-toc -se escuchó la voz irónica de una chica al mismo tiempo que el suave golpe en la puerta-
No fastidies Brooke -respondió un hombre de voz profunda-
¡Rocket! -contestó la chica enfurecida-
Unos segundos más tarde la puerta principal voló en varios pedazos que cayeron al suelo dejando una nube de polvo, tras ella, una chica rubia y bastante bonita se apareció con una sonrisa en el rostro.
Temperamental -murmuró un muchacho detrás de ella-
Brooke quiero que arregles la puerta ahora mismo -le ordenó el hombre de la voz profunda-
Rocket estiró su brazo con la palma abierta, y los dedos estirados, casi con tensión, se relamió los labios como si estuviese muy concentrada en algo y cerró los dedos en puño de manera repentina, los trozos de puerta se unieron al instante sin dejar una sola marca.
Puedo reparar puertas, pero no sé cómo colocarla en su lugar -se encogió de hombros y miró desafiante al hombre-
Disculpa el revuelo -Charles le habló por primera vez a un asustado Thomas- esta muchacha me va a sacar canas verdes
¡Eso sería estupendo! -exclamó la rubia desde su lugar mostrando una amplia sonrisa de satisfacción-
Brooke Robbinson, vuelve al auto por favor -Charles se pasó la mano por el rostro buscando la fuerza para no acogotar a la muchacha-
¡Que no me llames Brooke! -exclamó ofendida, dándole una patada al suelo haciendo que se resquebrajara- ¡maldición! -dijo y volvió a recomponerlo-»
Fue en ese momento cuando Thomas se dio cuenta que se iba a divertir mucho molestando a esa chica. Thomas era un muchacho que buscaba diversión en cualquier lado y cuando descubrió que la muchacha rubia perdía los estribos con facilidad, encontró su nuevo pasatiempo.
Hacía tiempo que su abuelo le había contado cosas sobre un grupo de gente con habilidades pero jamás se había imaginado algo como aquello, era todo muy sofisticado y en realidad ninguno tenía un traje especial o alguna capa, eso lo había desilusionado bastante.
Una sonrisa cruzaba su rostro, ahora que Rocket se había enfadado con el por su pequeño chiste.
Que fastidioso eres Thomas -refunfuñó Rocket mirando por la ventanilla del avión-
Gracias -le respondió el pelirrojo y se marchó tan rápido como había aparecido-
Hacía una semana que lo habían ido a buscar a su casa y no había podido instalarse cómodamente en la casa donde había estado, que ya estaban de viaje otra vez .
Esta buscando la forma de divertirse -Luna, una chica de contextura pequeña y cabello corto y oscuro se sentó al lado de Brooke-
No me digas -contestó ella con ironía-
Luna se levantó de inmediato, sintiendo las emociones de su compañera, se dio cuenta que no era bienvenida. No sabía por qué exactamente le caía tan mal a esa chica, pues simplemente se habían visto se podría decir, que una sola vez. Esa misma mañana, cuando todos partieron, ella había llegado al lugar.
Luna Roca había sido una niña feliz, sus padres la adoraban y tenía muchos amigos, era una niña inteligente y alegre que siempre disfrutaba de cada momento, pero ella se sentía diferente. Pero un buen día todo cambió para ella, sus padres comenzaron a odiarla y la alejaron de la sociedad, diciéndole que era un monstruo peligroso. Eso fue hasta que Fiona la rescató
«La señorita Fiona Keeper había ido a buscarla a su casa, explicándoles a sus padres el porqué de sus habilidades especiales, ella temerosa no dijo una sola palabra en todo el encuentro y se quedó muy dolida cuando sus padres sonrieron aliviados y exclamaron a los cuatro vientos.
Toda suya señorita, es un pequeño monstruo
Fiona Keeper, indignada con los señores Roca, le pidió a su nueva protegida que guardara las cosas esenciales en una maleta y que dejara todo el resto.
Luna es una niña llena de potencial -dijo ofendida- es una lástima que sus padres no la sepan valorar…
Es una amenaza para la sociedad -dijo su padre defendiéndose al sentirse insultado por aquella mujer extraña-
Disculpe si difiero… ahora con su permiso -hizo una pequeña reverencia con la cabeza- ayudare a Luna a empacar, cuanto antes nos vayamos de esta casa mejor
No iba a permitir que nadie insultara así a una muchacha con tantas habilidades como lo era Luna, la pobrecita, pequeña de cuerpo y grande de corazón, no podía defenderse de los insultos y los maltratos de sus padres.
Fiona le había prometido que todo iba a mejorar. Ella no podía pedir otra cosa.
Después de marcharse de casa de sus padres, ella y la señorita Keeper se habían reunido con James, Thomas, Brooke y el jefe de aquella organización, el señor Fulton pero ni siquiera tuvieron tiempo de presentarse porque ya estaban en un auto de lujo con los vidrios polarizados viajando hacia el aeropuerto donde tomarían el Jet privado.»
* * *
Mientras Robin bailaba, se sentía una persona diferente, se lograba sentir ella misma. Sus padres decían que ella era una chica sumamente talentosa, pero Robin simplemente se sentía normal. Su vida era normal, su hermano fastidioso y sobreprotector, una mejor amiga, casi como una hermana, que se pasaba los días en su casa; todo normal. Su madre y su padre también eran normales, trabajadores y un tanto ausentes, pero siempre muy cariñosos. Nada era fuera de lo común, nunca le pasaban cosas interesantes.
Pero claro, Robin tenía un pequeño secreto, un secreto que solo su mejor amiga y su fastidioso y normal hermano conocían.
La tarde de los martes, Robin Jackson la utilizaba siempre para lo mismo. Ella y su mejor amiga Jade, estaban dentro del equipo de animadoras del colegio y siempre se juntaban a practicar rutinas de baile y nuevos movimientos juntas.
Aquel martes no era la excepción. Al igual que siempre, su madre y su padre seguían trabajando y su hermano se había marchado a sus clases de Karate.
Después de sacar el equipo de música al patio, ella y su mejor amiga se dispusieron a practicar la rutina que tenían que realizar en el próximo partido.
Jade bailoteaba a su alrededor mientras canturreaba la canción que sonaba en el estereo, pero Robin estaba un poco distraída.
-
Rob -le llamó la atención su amiga- ¿Que te pasa?
-
Nada... -suspiró y de la nada se elevó unos centímetros en el aire-
-
¡No hagas eso! -exclamó Jade- Me asustas
-
Perdón
Decidida dio unos pasos hacía el reproductor de música y lo encendió. Cerró los ojos para dejarse llevar por la melodía y comenzó a bailar. Todos los martes, la música sonaba fuerte mientras ellas bailaban y reían juntas. Todo normal, como solía decir Robin.
Pero esa tarde alguien llamo de forma insistente al timbre. Jade bajó el volumen del reproductor casi a cero mientras veía desaparecer a su pelirroja amiga por el ventanal de la habitación.
¿Quién podría ser? se preguntó Robin mientras caminaba por el corredor que conectaba las habitaciones con el resto de la casa
- ¿Por qué tardará tanto? - Escuchó que preguntaba un muchacho-
Cuando Robin llegó a la puerta casi se desmaya. Una cabeza parlanchina pegada a la puerta de entrada de su casa la miraba sonriente. Ella tuvo que sostenerse de la pared para no caer al suelo muerta del susto, la cabeza de pronto se convirtió en el cuerpo de un muchacho pelirrojo, alto y sonriente.
Espero que no te moleste que les abra a los demás -habló el pelirrojo mientras realizaba dicha acción-
¿Quiénes son ustedes? -logró articular Robin al ver semejante grupo en su casa-
El escuadrón maravilla -una rubia mal humorada entro en la casa- Vamos a hacer las cosas rápido por favor…
Brooke vuelve al auto ahora mismo -un hombre de anteojos entró en la casa-
¡Que me llamo Rocket mierda! -exclamó enfadada y salió de allí-
Perdón pero…- volvió a hablar la pelirroja- ¿Quiénes son ustedes?
Charles Fulton se presentó, estrechándole la mano a la pelirroja. Con mucha educación le intentó explicar que necesitaba hablar con sus padres sobre el futuro, y que si no le molestaba, pensaba esperarlos en la sala.
James y Thomas volvieron al auto, donde una furiosa rubia escuchaba radio a todo volumen.
- ¿Cuándo tiempo creen que tarde con la pelirroja? -les preguntó a los chicos cuando se subieron al auto-
Unas horas más tarde, Charles salió de la casa seguido de la nuev integrante del grupo. Con el tiempo justo, se dirigieron nuevamente al aeropuerto, donde Fiona y Luna los esperaban con una sorpresa.
Un hombre rubio charlaba animadamente con Fiona, cuando vio a Charles, lo abrazó con fuerza, como si fuesen viejos amigos.
Del avión bajó saltando un muchacho, igual de rubio que el hombre que abrazaba a Charles. Thomas se lo quedó observando mientras el chico les sonreía abiertamente.
- Sé que soy demasiado lindo para todos ustedes -dijo pasándose la mano por el cabello- pero tendrán que aprender a convivir conmigo.
Y simplemente por eso, Thomas supo que se iba a llevar de maravilla con aquel chico.
Se hicieron las presentaciones pertinentes, Luke, el chico nuevo, era hijo de un especial de la misma generación que Charles y Fiona, por eso simplemente apareció en el momento que lo necesitaban.
Unas horas más tarde, Thomas se sentó nuevamente junto a su nuevo compañero, Luke. En ese momento, Luke estaba durmiendo plácidamente en el asiento contra la ventana y a Tom le pareció un desperdicio de buena luz dejarlo dormir tan cómodo, tomó la almohada en la que se estaba apoyando y tiró con fuerza, haciendo que el chico perdiera el plácido equilibrio.
Vas a morir. -sentenció el rubio sonriendo-
El pelirrojo se lanzó a toda velocidad por el pasillo mientras Luke lo seguía, derribando a la pobre Fiona en el camino.
Paciencia… -murmuró la mujer- solo necesito paciencia
Fiona Keeper era, sin duda alguna, una mujer colmada de paciencia; Alta, delgada y con una figura muy conservada para una mujer que rozaba casi los cuarenta, su cabello lacio caía como una catarata marrón chocolate hasta media espalda y sus anteojos pequeños y redondos le daban un aspecto maternal.
Trabajaba con el señor Fulton en ese proyecto tan secreto y especial que no querían revelarle a nadie. Ella estaba contenta con su trabajo, pero nadie le había advertido que tendría que ser la niñera de un grupo de adolescentes con muchas ganas de fastidiar todo el tiempo. Por eso, sin duda alguna ella misma decía que merecía un premio por no haberlos matado en desde el primer momento.
De vez en cuando, a Rocket le gustaba divertirse con los motores del avión, haciendolos temblar mientras todos creían que el avión iba a caerse. Pero esas turbulencias que estaban sintiendo ahora, no las provocaba ella.
¡Rocket! -exclamó Robin-deja de sacudir los motores…
Yo no estoy haciendo nada…
Eso quiere decir que estamos a punto de llegar… -anunció Charles- son simples vientos fuertes…
Todos colóquense el cinturón y no se muevan de sus asientos… -la voz de Fiona resonó firme y con un toque de preocupación en todo el pasillo del avión-
Los vientos fuertes soplaban contra el avión y ninguno sabía explicar de dónde venían aquellos vendavales que los sacudían con tanta fuerza.
No había un aeropuerto a la vista, ni siquiera se veían luces hacia abajo, y el piloto del avión ya estaba anunciando el aterrizaje.
¿Dónde quería aterrizar? ¿A dónde estaban yendo? Las dudas que se arremolinaban en sus mentes pronto serían disipadas.
Casi media hora después, el avión había tocado tierra sin ningún problema sobre un descampado, donde no se podía ver nada más que una pequeña edificación a lo lejos.
¿Alguno sería tan amable de explicarme que cuernos hacemos aquí? -Preguntó Rocket con los brazos en jarra dirigiéndose a Charles y Fiona-
Vinimos a buscar al séptimo integrante…
¡Buenísimo! -Ironizó- ¿Por qué no podía vivir en un lugar normal?
Charles negó repetidas veces con la cabeza, intentando convencerse de que aquella chica era solo producto de su imaginación y emprendió el camino hacia la edificación iluminada por unos pocos faroles.
Los chicos se quedaron un momento parados a donde estaban, no sabían si tenían que seguirlo o no porque no les habían dado ninguna instrucción. Al final decidieron que lo mejor era esperar allí.
Fiona caminaba detrás de charles, anotando cosas en su libreta electrónica, sin mirar atrás.
Los chicos no están viniendo -le hizo notar a charles-
No importa… -contestó el- es mejor que no seamos muchos…
Si ella logró entender lo que charles había querido decir, no lo demostró en absoluto, simplemente se concentró en su libreta electrónica y en seguir caminado detrás de charles.
Aquí otro capítulo más. Espero que les guste y siempre son bienvenidas sus opiniones! Pronto se pone mejor.
Los comentarios siempre son bienvenidos, sean halagos o criticas siempre y cuando sean hechos con respeto. Contesto a todos y cada uno.
Rouxie_Lupin