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Annabella Potter, la tía de Harry — capítulo 1

Capítulo 1:

La noche seguía como antes, al igual que la lluvia. Las pesadas gotas de agua caían en las calles de Londres, el cielo estaba completamente negro y la luna casi ni se notaba. En una habitación del "Caldero Chorreante", una joven de cabellos azabaches, contemplando como la lluvia mojaba las grandes y espesas copas de unos árboles cercanos. Esa joven, tenía 20 años, y no era una buena noche.

-Cuéntamelo de nuevo, Remus.- pidió de espaldas, mirando hacia el exterior.

-Bella, no es necesario que te mortifiques.- el hombre puso una de sus manos en el hombro de la joven.

-¡Los traiciono! ¡Todos confiábamos en él! Todavía no entiendo cómo pudo hacerlo y dejar que los mataran.- Remus la abrazo por la espalda y beso con delicadeza su hombro.

-Nadie aún se explica cómo y porque lo hizo.- Bella, soltó un sollozo y apretó una de las manos de Remus.

-¿Qué hay de Harry?- sus ojos se encontraron con unos color miel que la miraban con tristeza.

-Dumbledore decidió que se quede contigo.- ella negó varias veces con la cabeza antes de contestar.

-No, no debe quedarse en el mundo mágico, si Quien- ya- tu- sabes vuelve, al primero que buscara será a Harry, y no quiero volver a tener que pasar por lo mismo.- él asintió y la abrazó.

-Si eso es lo que quieres, hablaremos con Dumbledore para que se solucione.-ella, se pegó más al pecho del amigo de su hermano, y siguieron en silencio.

Alguien, había tocado la puerta. Ella, abrió dejando ver a una mujer bastante mayor vestida con una capa color verde esmeralda.

-Pequeña Annabella, ven aquí cariño.- la mujer la abrazo como si fuese su propia hija.

-Tranquila, pronto tendrás a tu sobrino a tu lado.- la joven se separó y miro a los ojos a la mujer.

-Profesora McGonagall, no quiero que me dejen a Harry. Si Voldemort vuelve, terminara con lo empezó y lo que menos quiero, es que le hagan daño a Harry, bastante ya tuvo con lo que paso esta noche.- la mujer apretó la mano de la joven y la miro.

-Si eso es lo que quieres, hablare con Albus y la hermana de Lily se hará cargo del pequeño.- varias lágrimas se escaparon de los ojos de la joven Potter.

-Sé que no es lo mejor, pero al menos no lo buscaran por algunos unos años.- la profesora asintió y dejo a ambos solos en la habitación.

-¿Quieres que me vaya?- pregunto Remus.

-No, no quiero pasar esta noche sola.- él la abrazo de nuevo y dejo que ella llorase en su pecho.

Desde que la joven Potter, había comenzado a estudiar en Hogwarts, Remus había empezado a sentir cosas por ella, solo que no se animaba a decir nada, por el hecho que era la hermana de su mejor amigo.

-Rems...- lo llamo ella, mientras ambos estaban acostados en la misma cama.

-¿Si?- el bajo a vista y se encontró con los ojos marrones, que le hacían recordar a los de James.

-¿Te acuerdas cuando nos conocimos?-él, sonrió y asintió.

-¿Me lo cuentas?-ella, lo miro y le dedico una triste sonrisa.

Nueve años atrás:

Era un día común en la Estación King Cross, la familia Potter, acompañaba a los integrantes más jóvenes hacía el andén 9 3/4, para abordar el Expreso de Hogwarts.

-¿Nerviosa, Bella?- preguntó James, tomando la mano de su hermana menor.

-Un poco, ¿Pero es normal, verdad?-la pequeña de once años, miro a su madre, quien le asintió y le regalo una sonrisa.

-Es emocionante, ver como nuestros hijos crecen.- comentó Charlus, apretando el hombro de su primogénito.

Faltaban diez minutos para que el tren partiera de la Estación. Dorea, le acomodo el gran moño que decoraba la azabache cabellera de su hija.

-James, es el primer año de tu hermana, es tu obligación como hermano mayor cuidarla y no dejar que nada le pase.- el azabache, escuchaba con atención lo que su madre le decía, mientras la pequeña Bella lo tomaba de la mano.

-Y tú Anna, debes obedecer a tu hermano y portarte bien.- la menor asintió y su madre les beso las mejillas a ambos.

El silbato sonó, anunciando que era hora de partir. Los hermanos Potter, se despidieron de sus padres y abordaron el tren. La pequeña, no se soltaba de su hermano y lo seguía a todos lados.

-¡JAMES!-gritó alguien detrás de ellos. Los dos se dieron vuelta, para Bella, era un desconocido, pero para el mayor era uno de sus nuevos hermanos.

-¡Sirius! Que alegría volver a verte.- los dos se abrazaron en forma de saludo.

-Vengan, ya tenemos compartimiento.- dijo entusiasmado Sirius.

-James, ¿Quién es él?- le preguntó en susurro, Bella, mientras seguían al otro chico.

-Él, es mi mejor amigo. Nos conocimos en nuestro primer año.- contesto James, tomando a su pequeña hermana por los hombros.

-Aquí es.- dijo Sirius, señalando un compartimiento, ocupado por dos chicos.

-¡Peter! ¡Remus!-los dos dejaron de hablar y se pararon a recibir a su amigo.

-Es bueno volver a verlos, los extrañe.- comento el más bajito de todos.

-Peter, tiene razón, deseaba que llegase el primero de septiembre.- los ojos de Bella, destallaban felicidad al ver a su hermano con sus amigos. Ella deseaba poder tener ese tipo de amistad cuando empezase su primer año.

-Hola.- la saludó uno de los chicos. Ella lo miro unos segundos, ese chico tenía el cabello rubio oscuro, unos hermosos ojos color miel y una enorme sonrisa.

-Hola.- respondió la menor, algo nerviosa.

-Chicos, ella es Annabella Potter, mi hermanita.- comentó James, acordándose que venía con Bella. Los otros dos se presentaron ante ella.

Los cuatro viajaron juntos, para la pequeña, era divertido estar con los amigos de su hermano.

-Chicos, mis padres me pidieron que cuide de Bella y es lo que haremos.- los otros tres, lanzaron un grito de apoyo.

-Mientras esté con nosotros, nadie la va a molestar. Sera como nuestra hermana.- dijo Sirius, abrazándola por los hombros, haciendo que todos rieran.

Cuando Remus, termino de contar, se dio cuenta que Bella, se había quedado dormida, abrazada a su cintura. Para él, verla descansar era mucho mejor que verla con los ojos rojos y llenos de lágrimas de dolor y tristeza. Pero siempre al pensar en tener una posibilidad con ella, el karma de su maldición lo atacaba.

-*"Eres un hombre lobo, nadie querría estar con alguien como tú. Estar con ella, es algo que jamás lograras."-*le decía la voz de su subconsciente, más de una vez al pensar en Bella.

-Descansa.... amor.- fue lo último que le dijo con un tono triste, antes de besarle la frente y abrazarla por la cintura, pegándola más a él.